Autor: Foster Bailey

  • Las Cartas de los Mahatmas

    por Foster Bailey

    Fuente: (Marzo, 1924). The Beacon, XII (2), 178-84.

    En Oriente se sabe desde tiempo inmemorial que hay hombres perfectos que viven en este globo en cuerpos físicos, y que es posible ponerse en contacto con estos hombres y recibir enseñanzas de ellos. También se les ha enseñado que la liberación que han logrado es la herencia y el destino de toda la humanidad y que este proceso de logro fue de naturaleza evolutiva. Y, además, las reglas de conducta y de autodisciplina y entrenamiento que eran necesarias para hacer tales contactos siempre han sido alcanzables por aquellos que buscaron con suficiente diligencia y consagración.

    En el mundo occidental ha habido un abismo fijo entre el hombre como ser humano y el hombre como ser espiritual, que sólo puede ser salvado por la gracia divina, y en la feroz determinación del hombre de no dejar que nada se interponga entre él y su Dios, los eslabones de conexión en la escalera de la evolución del cuarto al quinto reino se han perdido casi por completo y la meta se ha alejado más allá del punto de logro práctico. Este ha sido, por lo menos, uno de los factores que han hecho que la Quinta Raza-Raíz, que está desarrollando preeminentemente los atributos de la mente concreta y, por lo tanto, está dispuesta, a ser práctica a toda costa, se aleje de las cosas espirituales para dedicarse a las cosas materiales. El cristiano occidental no se ha atrevido a tomar literalmente el mandato de Cristo: “Sed, pues, vosotros perfectos”, y el científico materialista se ha limitado al estudio y clasificación de sólo aquellos fenómenos que pueden ser contactados por los cinco sentidos. Aunque siempre ha habido en todas las razas y en todos los tiempos los pocos que lo sabían, porque ellos mismos estaban lo suficientemente evolucionados como para haber sido capaces de establecer sus propios contactos, con las realidades espirituales, sin embargo, en el mundo occidental permanecía el muro en blanco más allá del cual el hombre no se atrevía a ir con sus procesos mentales racionales.

    En esta situación, la señora Blavatsky surgió hace unos cincuenta años, trayendo consigo la Antigua Sabiduría reunida y corroborada de todas las fuentes disponibles, y a través de ella estos hombres perfeccionados, los Mahatmas, hablaron al mundo occidental. El mensaje que ella brindó requería un vehículo de expresión para que pudiera perpetuarse más allá del ciclo de vida del vehículo físico, que ella como chela de estos Adeptos usó, y que pudiera ser usado por aquellos que han sido participantes en la vida de esa organización que ella fundó, estos Grandes Seres, a quienes ella reverenciaba y de quienes dio testimonio de primera mano, y que siempre fueron la esencia del motivo de su vida.

    Los dos libros que precedieron a la aparición de la publicación de La Doctrina Secreta por Mme. Blavatsky y que fueron la primera aparición pública de las enseñanzas de estos Maestros, fueron El Buddhismo Esotérico y El Mundo Oculto, ambos de A. P. Sinnett. Estos libros fueron la presentación de las enseñanzas recibidas por el Sr. Sinnett de estos Grandes Maestros, a través de la agencia de Mme. Blavatsky, y es con un sentimiento de profunda gratitud hacia aquellos que asumieron dicha responsabilidad, que los estudiantes de todo el mundo ocultista y teosófico están proclamando ansiosamente la aparición en forma de libro de estos manuscritos originales.

    Las Cartas de los Mahatmas M. y K. H a A. P. Sinnett transcritas y compiladas y con una introducción de A. T. Barker, es el título completo de un volumen extenso y cuidadosamente escrito de unas setecientas páginas de estos escritos únicos e invaluables.

    Hasta hace muy poco, todas las declaraciones de estos manuscritos, excepto unas pocas y muy escasas, se han mantenido en secreto. Tanto es así, de hecho, que casi habíamos olvidado que estos hombres perfectos eran humanos después de todo. Tanto es así, de hecho, que todo lo que pretendía provenir de ellos había llegado al estado de absoluta infalibilidad, porque habíamos olvidado que su perfección era necesariamente sólo relativa y que, según la Ley, cuando funcionaban en los mundos inferiores, no sólo estaban sujetos a sus leyes, sino también a sus limitaciones, por mucho que trasciendan en conocimiento. en poder y en eficacia todo lo que nosotros, como hermanos menores, podemos lograr. Para aquellos aspirantes que no buscan la inestimable joya de la verdad, sino que más bien buscan apoyarse en alguna de las llamadas autoridades infalibles que reside en alguna persona o en algún documento, estas ideas no son relevantes, pero el que quiera ser un verdadero Chela asistirá con alegría y entusiasmo a estos escritos.

    El Sr. Barker habla de estas cosas en su introducción de la siguiente manera:

    Las cartas en la sección titulada Probación y Chelado, hacen un llamado profundo al corazón, tanto del místico como del ocultista. La instrucción, los muchos detalles íntimos, la sabiduría, todo está combinado para verter una nueva luz, no solo sobre los Maestros, sino también sobre toda la cuestión del chelado. Al leer estas páginas escritas hace cuarenta años, se llega a la convicción de que el sendero hacia los Maestros está tan abierto hoy como lo estuvo entonces. Pero la posibilidad de alcanzar cada uno la meta no consiste en seguir a algún guía personal, jurándole lealtad, sino en tener una firme devoción a la Idea, a los principios. El Maestro K.H. escribe sobre este particular: “Hay una tendencia a la adoración al héroe que se muestra con claridad, y usted, amigo mío, no está del todo libre de ella (…) Si usted ha de continuar con sus estudios ocultos y trabajo literario, entonces aprenda a ser leal a la Idea más bien que a mi pobre persona. Cuando algo tiene que ser hecho, nunca piense si yo lo deseo antes de proceder (…) Pero estoy muy lejos de ser perfecto y, por lo tanto, infalible en todo lo que hago (…) Usted ha visto (…) que aún un ‘Adepto’ no está exento de errores, debido al descuido humano, cuando actúa en su cuerpo” (CM, Carta Nº LV.)

    Para atenuar las muchas anomalías creadas por la infortunada discrepancia que existe entre los Principios de la Sociedad Teosófica y el modo como sus miembros los llevan a la práctica individualmente, es preciso recordar que los Maestros, como se hace notar en estas cartas, ni dirigen ni controlan las acciones de sus discípulos. Según las reglas de la Fraternidad, a los discípulos debe dárseles “plena y entera libertad de acción; la libertad de crear causas, las cuales se convirtieron, a su debido tiempo, en su mortificación y en su picota pública (…) Nuestros chelas son ayudados sólo cuando son inocentes de las causas que los conducen a dificultades” (CM, Carta Nº LIV). El sendero del discipulado conduce al corazón de la Naturaleza misma; la condición de entrada es la obediencia plena y absoluta a sus leyes. Ante esas leyes inmutables aun el Adepto más elevado tiene que inclinarse humildemente. Se permite al candidato al discipulado todo aquello que es natural para el hombre. Ningún acto natural puede manchar. Pero “la Ciencia Oculta es una amante celosa que no nos permite ni la sombra de una propia gratificación”, y si el discípulo quiere alcanzar los planos espirituales más elevados, debe estar dispuesto a sacrificar y trascender los deseos naturales del cuerpo y llevar esa vida que, según las propias palabras del Maestro K.H. “es ‘fatal’ no sólo al curso ordinario de la vida conyugal, sino también al comer carne y beber vino” (CM, Carta Nº XVIII).

    La publicación de estas Cartas para que todos las lean no es más que otra de las evidencias, vistas por muchos lados, de que en este momento hay un reavivamiento y reorganización general de los impulsos originales y un nuevo fluir de la corriente espiritual hacia el mundo occidental desde la Gran Logia Blanca misma. De muchas fuentes y a través de muchos canales diferentes, esta corriente se está haciendo sentir, y a medida que van apareciendo nuevas enseñanzas, es significativo que estas comunicaciones originales hayan salido a la luz, y que al examinarlas se encuentre que son tan vitales, tan verdaderas y tan aplicables en la actualidad como lo fueron cuando se escribieron originalmente durante el período de 1880 a 1884.

    – “Introducción a Las Cartas de los Mahatmas” por A. T. Barker

    Es completamente imposible reseñar un libro como Las Cartas de los Mahatmas como se podría manejar un volumen ordinario, pero es el privilegio de The Beacon Committee reproducir unas pocas porciones, seleccionadas un poco al azar y bastante apresuradamente, para que sus lectores, al probar el vino de esta rica vida, puedan adquirir una sed que los obligue a ir más lejos.

    Foster Bailey

    Marzo de 1924

    Extractos de Las Cartas de los Mahatmas

    Este otro nombre es: PROBACIÓN; algo que todo chela que no quiere permanecer simplemente ornamental, tiene que soportar nolens volens (lat. lo quiera o no) por un período más o menos prolongado; por esta mismísima razón, que está sin duda basada sobre lo que ustedes, occidentales, siempre verían como un sistema de embaucar o de engaño, yo, que conozco las ideas europeas mejor que Morya, he rehusado siempre aceptar o siquiera considerar a cualquiera de ustedes dos como: chelas. Así, pues, lo que usted ahora confunde con “embaucar” como proveniente del Sr. Fern, lo hubiera atribuido a M. si sólo hubiera conocido algo más de lo que conoce de nuestro sistema; en tanto que la verdad es que, el uno es por completo irresponsable por mucho de lo que él [Fern] está haciendo ahora y el otro está soportando aquello acerca de lo cual, honestamente, el Sr. Fern fue prevenido; lo cual, si ha leído la correspondencia como dice, sabría de la carta de H.P.B. a Fern, desde Madrás, carta que, en el celo de ella por los favores de M., le escribió a Simla, confiando con eso amedrentarlo del todo. A un chela bajo probación le es permitido pensar y hacer lo que le parezca. Es prevenido y avisado de antemano: usted será tentado y engañado por las apariencias; dos sendas se abrirán ante usted, ambas conduciendo a la meta que intenta alcanzar; una fácil, que le conducirá más rápidamente al cumplimiento de las órdenes que pueda recibir; la otra —más ardua, más prolongada— una senda llena de piedras y espinas que le hará tropezar más de una vez en su marcha, y al final de la cual usted puede probablemente hallar, después de todo, el fracaso y sentirse incapaz de cumplir las órdenes dadas para algún pequeña trabajo particular. Empero, mientras la última senda será causa de que las dificultades que usted ha sobrellevado en ella sean colocadas en el futuro, en el lado de su crédito; la primera, la senda fácil, puede sólo ofrecerle momentánea satisfacción y un cumplimiento fácil de la tarea. El chela se halla en perfecta libertad, y con frecuencia completamente justificado desde el punto de vista de las apariencias, para sospechar que su Gurú es “un fraude” como la elegante palabra expresa. Más que esto: cuanto más grande, cuanto más sincera su indignación, ya expresada en palabras o bien hirviendo en su corazón, tanto más capacitado está él y mejor calificado para convertirse en un Adepto. Es libre de, y no ha de rendir cuentas por, usar las más abusivas palabras y expresiones con respecto a las acciones y órdenes de su Gurú, siempre que salga victorioso de la ardiente prueba; siempre que resista todas y cada una de las tentaciones; que rechace toda seducción y pruebe que nada, ni aún la promesa de lo que él estima más querido que la vida, la más preciosa bendición —su futuro adeptado— es capaz de desviarle de la senda de la verdad y honestidad, o forzarle a convertirse en un impostor. Mi querido señor; difícilmente nos entenderemos nunca acerca de nuestras ideas de las cosas, ni aún del valor de las palabras. Usted nos llamó una vez, en cierta ocasión jesuitas; y vistas las cosas como usted las ve, quizá tuvo razón hasta cierto punto en considerarnos así, puesto que en apariencia nuestros sistemas de adiestramiento no difieren mucho. Pero es sólo externamente. Como dije una vez, ellos saben que lo que enseñan es mentira, y nosotros sabemos que lo que impartimos es verdad, la verdad única y nada más que la verdad. Ellos trabajan por el mayor poder y gloria (!) de su Orden; nosotros por el poder y gloria final de los individuos, de las y aún más forzados— de dejar a nuestra Orden y a sus jefes enteramente en la sombra. Ellos trabajan y se afanan y engañan para beneficio del poder mundano en esta vida; nosotros trabajamos y nos afanamos y permitimos a nuestros chelas que sean temporalmente engañados, para procurarles medios mediante los cuales nunca puedan ser engañados en adelante y ver todo el mal de la falsedad y perfidia, no sólo en esta, sino en muchas de sus vidas futuras. Ellos —los jesuitas— sacrifican su principio interno, el cerebro espiritual del ego, para nutrir y desarrollar mejor el cerebro físico del hombre personal y evanescente, sacrificando a toda la humanidad para ofrecerla como holocausto a su Sociedad: el insaciable monstruo, alimentándose del cerebro y la médula de la humanidad y desarrollando un cáncer incurable en cada sector de carne saludable que toca. Nosotros —los criticados y mal comprendidos Hermanos— buscamos persuadir al hombre a que sacrifique su personalidad —pasajero centelleo— por el bienestar de toda la humanidad y, en consecuencia, por sus propios Egos inmortales, una parte de los últimos, ya que la humanidad es una fracción del todo integral en que se convertirá algún día. Ellos están adiestrados para engañar; nosotros para desengañar; ellos hacen, de por sí, el trabajo del recolector de carroña —y exceptuando a algunos pobres y sinceros instrumentos suyos— lo hacen con amore y con fines egoístas; nosotros —dejamos eso a nuestros sirvientes, los dugpas a nuestro servicio, dándoles carte blanche por algún tiempo y con el sólo objetivo de extraer toda la naturaleza interna del chela, de cuyos escondrijos y rincones permanecerían oscuros y ocultos por siempre de no proporcionarse una oportunidad para poner a prueba, a su turno, a cada uno de esos rincones. Pierda o gane el chela la recompensa, eso depende sólo de él. Pero usted tiene que recordar que nuestras ideas orientales acerca de “motivos”, “veracidad” y “honestidad”, difieren considerablemente de vuestras ideas de Occidente. Ambos creemos que es moral decir la verdad e inmoral mentir, pero aquí se detiene toda analogía y nuestras nociones divergen en grado muy remarcable. Por ejemplo: ¿sería para usted una cosa muy difícil decirme cómo ocurre que vuestra civilizada sociedad occidental, Iglesia y Estado, política y comercio, nunca haya logrado adoptar una virtud enteramente imposible de practicar en sentido no limitado, ni por el hombre de educación ni por el estadista, el comerciante o algún otro ser viviente en el mundo? ¿Puede alguna de las mencionadas clases —la flor de la caballerosidad inglesa, sus más orgullosos pares y más distinguidos diputados, sus más virtuosas veraces damas— pueden algunos de estos decir la verdad, pregunto, ya en el hogar, ya en la sociedad, durante sus funciones públicas o en el círculo familiar? ¿Qué pensaría usted de un caballero o de una dama cuyas afables y corteses maneras y suavidad de lenguaje no encubriera falsedad y que al momento le dijera simple y bruscamente lo que piensa de usted o de otro cualquiera? ¿Y dónde puede usted hallar esa perla de comerciante honesto o de patriota temeroso de Dios, o político, o simple y casual visitante suyo, que no oculte sus pensamientos en todo tiempo, y no se encuentre, bajo la inculpación de ser juzgado como bruto o loco, a mentir deliberadamente y con osadía tan pronto como es forzado a decirle lo que piensa de usted a menos que por accidente, sus sentimientos reales no demandan ocultamiento?

    Todo es mentira, todo es falsedad en nosotros y alrededor de nosotros, hermano mío, y es por ello por lo que usted parece tan sorprendido, sino afectado, cada vez que se encuentra con una persona dispuesta a decirle la verdad en su propia cara; y también por qué le parece imposible comprender que un hombre puede no tener malos sentimientos en su contra, y aún gustarle y respetarle por algunas cosas y, sin embargo, decirle en la cara lo que honestamente piensa de usted.

    – CM, 274-7.

    En esta etapa de nuestra correspondencia, incomprendidos como en general parecemos estar, aun por usted mismo, mi leal amigo, puede valer la pena y ser útil para los dos que se le ponga en conocimiento de ciertos hechos —hechos muy importantes— relacionados con el adeptado. Tenga presente, pues, los siguientes puntos:

    (1) Un Adepto —el más elevado como el menos— lo es sólo durante el ejercicio de sus poderes ocultos.

    (2) En cualquier caso que esos poderes son necesarios la voluntad soberana abre la puerta al hombre interno (el Adepto), quien puede emerger y actuar con libertad sólo con la condición de que su carcelero —el hombre externo— sea completa y parcialmente paralizado, según el caso lo requiera; viz.: ya sea (a) mental y físicamente; (b) mental, pero no físicamente; (c) físicamente, pero no por entero mentalmente; (d) ni lo uno ni lo otro; pero con una película akáshica interpuesta entre el hombre externo y el interno.

    (3) Como usted podrá ver, el más pequeño ejercicio de poderes ocultos requiere un esfuerzo. Podemos compararlo al esfuerzo muscular interno de un atleta preparándose para usar su fuerza física. De la misma manera que no es probable que un atleta ocupe todo el tiempo en dilatar sus venas con anticipación a tener que levantar un peso, tampoco debe suponerse que un Adepto ha de mantener su voluntad en constante tensión y al hombre interno en plena función cuando no existe una necesidad inmediata para ello. Cuando el hombre interno descansa, el Adepto tórnase un hombre limitado por sus sentidos físicos y por las funciones de su cerebro físico. El hábito agudiza las intuiciones del último pero no es capaz de hacerlas suprasensibles. El Adepto interno está siempre pronto, siempre alerta, y eso es suficiente para nuestros propósitos. En momentos de descanso sus facultades también descansan. Cuando me siento para tomar mis comidas, o cuando me visto, leo u hago otra cosa, no estoy pensando ni aun en las que están cerca de mí; y Djual Khool puede con facilidad romperse la nariz hasta sangrarse al tropezar en la oscuridad contra una columna, como le ocurrió la otra noche —(justamente porque en vez de crear un “película”, paralizó tontamente todos sus sentidos externos mientras hablaba con un amigo distante)— y yo permanecía plácidamente en ignorancia del hecho. Yo no estaba pensando en él, y de ahí mi ignorancia.

    De lo antedicho, usted bien puede inferir que un Adepto es un mortal común en todos los momentos de su vida diaria, menos cuando el hombre interno está actuando.

    Una a esto el hecho desagradable de que nos está prohibido utilizar ni una sola partícula de nuestros poderes en conexión con los Eclécticos (por lo cual usted debe agradar a su Presidente, y a él sólo), y que lo poco que se hace es, como dijéramos, de contrabando, entonces, silogice así:

    Cuando K.H. nos escribe no es un Adepto.

    Un no-Adepto es falible.

    Por lo tanto, K.H. puede con mucha facilidad cometer errores;

    Errores de puntuación: que cambiarán con frecuencia, por completo, todo el sentido de una frase; errores idiomáticos, muy probable que ocurran, en especial cuando se escribe con apresuramiento como yo lo hago; errores producidos por confusiones ocasionales de términos que yo tenía que aprender de usted, puesto que es usted el autor de los términos “Rondas”, “Anillos”, “Anillos terrestres”, etc.

    – CM, 214-5.

    Recién ahora he tomado su nota de donde fue colocada por ella, pues aunque yo pueda tomar conocimiento de su contenido de otra manera, usted preferirá que el papel mismo pase a mis manos. ¿Le parece pequeña cosa que el año pasado lo haya usted empleado sólo en sus “obligaciones familiares”? Más aún, ¿qué mejor causa de recompensa, qué mejor disciplina, que la obligación cumplida a diario y a cada hora? Créame, mi “discípulo”, la mujer o el hombre que es colocado por Karma en medio de pequeñas y sencillas obligaciones, sacrificios y amorosas bondades, si las cumple fielmente, se alzará hacia las formas más elevadas de Obligación, Sacrificio y Caridad que debemos a toda la humanidad; ¿qué, mejor sendero hacia la iluminación que usted busca, que la diaria conquista del yo, la perseverancia a pesar de la ausencia de progreso psíquico visible, el sobrellevar los reveses de la fortuna con esa serena fortaleza que los convierte en beneficios espirituales, desde que el bien y el mal no han de ser medidos por acontecimientos en el plano inferior o físico? No se desanime porque su práctica esté por debajo de sus aspiraciones, pero tampoco quede contento admitiéndolo, desde que usted reconoce, con claridad, que su tendencia es demasiado a menudo hacia la indolencia mental y moral, más bien inclinado a dejarse llevar por las corrientes de la vida que a dirigir un curso directo suyo propio. Su progreso espiritual es bastante mayor de lo que conoce o puede darse cuenta y hace bien en creer que tal progreso es, en sí mismo, más importante que la comprobación del mismo por medio de su conciencia en el plano físico. No he de entrar ahora, en otros asuntos, pues estas son sólo algunas líneas de simpático reconocimiento de sus esfuerzos, y de sincero animo para que usted mantenga en el presente un espíritu calmo y valeroso hacia los acontecimientos externos, y un espíritu de esperanza para el futuro en todos los planos.

    Suyo, en verdad,

    K.H.

    – CM, 445-6.

  • El Avatar de Síntesis y la nueva Jerarquía

    por Foster Bailey

    Fuente: (Ene-Feb, 1965). The Beacon, XLI (1), 7-10.

    Cuando la condición de inercia de los hombres y mujeres de buena voluntad pueda ser resuelta como resultado de la atención enfocada del Avatar de Síntesis, habrá un tremendo impulso hacia la unidad, las correctas relaciones nacionales y las correctas relaciones humanas.

    Una de las características del entrenamiento esotérico consiste en obligar a la mente a alcanzar e intentar captar el significado de las verdades abstractas. Tal esfuerzo, excepto para el científico, matemático o astrónomo avanzado, tiene poco o ningún valor práctico inmediato. Es, sin embargo, un ejercicio valioso, ya que incorpora una nueva sustancia en el vehículo mental que más tarde establecerá un puente entre la mente concreta y la percepción espiritual que proviene del alma. Es un paso oculto práctico hacia la percepción intuitiva.

    Otra ayuda muy valiosa en el desenvolvimiento para el aspirante espiritual es la contemplación de aspectos de las enseñanzas esotéricas acerca de los planes y propósitos de Sanat Kumara, las metas y proyectos involucrados en la evolución ulterior de los Maestros de Sabiduría, y vislumbres de la relación de nuestros objetivos planetarios con la actividad en el sistema solar del cual forma parte.

    Bien puede decirse que éstas no tienen ningún valor práctico en la lucha de la vida diaria, pero tal contemplación de hecho eleva la vibración del cuerpo mental para que la personalidad pueda recibir impresiones válidas del alma. Acelera el día en que el alma puede tomar el control práctico y efectivo de la vida en los tres mundos.

    Entre estas enseñanzas para nuestra reflexión y contemplación, ahora tenemos disponible en los escritos que nos dio Djwhal Khul, información acerca de entidades extraplanetarias tales como el Avatar de Síntesis. Hay considerable información acerca de este Avatar en los escritos del tibetano, particularmente en el Volumen V de Un Tratado sobre los Siete Rayos.

    Es interesante notar que, en este corto lapso de tiempo, el creciente número de estudiantes de los escritos del Tibetano, que han estado contemplando las obras del Avatar de Síntesis, ya han producido una matriz de sustancia mental en el cuerpo mental grupal de la cual todos podemos beneficiarnos en este esfuerzo. Esto es cierto debido a la interacción telepática mental automática, pero generalmente no reconocida, en el grupo, que está cada vez más disponible para el beneficio de todos nosotros, aunque muy rara vez se precipita hasta llegar a las células cerebrales físicas. Esto se ilustra con la experiencia de muchos de nosotros que encontramos que en presencia de una mente aguda, clara y poderosa de otra persona, podemos pensar con más claridad y con un propósito mayor. Esto también sucede cuando reflexionamos sobre los escritos del Tibetano.

    Al tratar de entender la importancia de esta poderosa ayuda de una nueva fuente, relacionada directamente con el progreso espiritual humano y el objetivo inmediato de Sanat Kumara, se nos puede ayudar mucho en nuestra comprensión de la relación de la obra del Cristo y la Jerarquía, no sólo con nosotros mismos y con la solución de los problemas de la humanidad, sino también con los problemas peculiares de la Jerarquía en su propia evolución, con las relaciones entre seres mucho más avanzados más allá de la Jerarquía,  y a las metas planetarias con respecto al destino solar.

    Nuestra primera introducción al tema de la ayuda brindada a nuestro proceso planetario por el Avatar de Síntesis, y puesta a disposición de la obra de la Nueva Era del Cristo, se presenta en el libro La Reaparición del Cristo. Su cooperación con Cristo data de junio de 1945. El tratar de comprender el significado de esta ayuda tan poderosa de una nueva fuente, relacionada directamente con el progreso espiritual humano y el objetivo inmediato de Sanat Kumara, nos puede ayudar mucho en nuestra comprensión de la relación de la obra del Cristo y la Jerarquía, no sólo en lo relacionado con el género humano y con la solución de los problemas de la humanidad, sino también con los problemas peculiares de la Jerarquía en su propia evolución, con las relaciones entre seres mucho más avanzados más allá de la Jerarquía, y a las metas planetarias con respecto al destino solar.

    Insomnio mental

    En esta situación de estímulo mental, nos encontramos en una condición que podríamos llamar “insomnio mental”. Pero en este tipo de contemplación no experimentamos ninguna sensación de desaliento o futilidad, porque lleva consigo una nueva potencia de sustento espiritual, generalmente no reconocida como tal. Esto es particularmente cierto a medida que investigamos los significados del trabajo del Avatar de Síntesis, aferrándonos a los fragmentos de conocimiento que están disponibles sobre él.

    El Avatar de Síntesis no trabaja con individuos, con excepción del Cristo mismo, y no desciende por debajo del plano mental. Sin embargo, la influencia que llega a la humanidad debido a la atención enfocada del Avatar de Síntesis afecta el cuerpo mental de toda la familia humana. Para los esfuerzos vacilantes del aspirante a servidor de sus semejantes, se hace más fácil mantener el enfoque constante que se necesita.

    Se ha dicho que uno de los resultados es un estímulo de la voluntad-de-realizar. Y es significativo que básicamente no se trata simplemente de una vibración elevada, sino de una cualidad definida especialmente utilizable por hombres y mujeres de buena voluntad. El eslabón más débil en la actualidad en la meta de la relación consciente de la Humanidad con la Jerarquía consiste en aquellos hombres y mujeres de buena voluntad atrapados por la inercia. Esto ralentiza enormemente nuestra solución de los problemas de la humanidad. El incremento de la voluntad-de-realizar tiene una utilidad significativa aquí. Cuando esta condición pueda ser elevada, el resultado será un progreso mucho más rápido, y la influencia sobre los cuerpos mentales de los hombres y mujeres de buena voluntad, resultante de la atención enfocada del Avatar de Síntesis, está destinada a brindar ricos frutos.

    La misma ventaja se aplica a los puntos focales de la familia humana, a los que llamamos naciones. La conciencia nacional se ve directamente afectada por el trabajo que el Avatar de Síntesis está haciendo a través del canal de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Esto aumenta un impulso espontáneo hacia la unidad, que es una influencia estabilizadora y produce una aceleración del logro de las correctas relaciones nacionales como un paso hacia las correctas relaciones humanas.

    Las nuevas condiciones a las que se enfrenta Cristo mientras trata de prepararse para una acción exitosa en la era de Acuario son más portentosas de lo que hemos podido comprender hasta ahora. Incluyen muchos factores que todavía tienen poca aplicación directa a los problemas actuales de la humanidad tal como tratamos de abordarlos en términos prácticos. La cooperación del Avatar de Síntesis aporta fuerza de apoyo y ayuda a la nueva visión más profunda del Cristo mismo. Se nos ha dicho que, debido a la estupenda tarea que enfrenta el Cristo, el Avatar de Síntesis lo fortalecerá y será respaldado por este “Avatar Silencioso” que mantendrá su ojo sobre él, su mano debajo de él, y su corazón al unísono con el suyo.

    Al contemplar tal posibilidad, se nos ayuda a apreciar más definitivamente el hecho de que el Cristo no es una entidad misteriosa, distante y mística, sino que es un ejecutivo práctico, activo y espiritual que ha asumido la carga de una utilidad especial para la humanidad en la era de Acuario, además de sus propias necesidades evolutivas espirituales. Cuanto más real se vuelve el Cristo para nosotros en términos racionales y comprensibles, más pueden anclarse en nuestra propia conciencia las energías que está vertiendo en la humanidad. Hay una nueva comprensión cada vez más profunda de quién y qué es Cristo, emergiendo rápidamente en las mentes de los estudiantes esotéricos. Este es un factor importante para cambiar la conciencia humana lo suficiente como para que su reaparición pueda ser acelerada.

    Problemas Jerárquicos

    Bien podría decirse que ya tenemos bastantes problemas en el plano físico a los que nos enfrenta la humanidad sin cargarnos con lo que podría llamarse inapropiadamente los problemas Jerárquicos con respecto a su propio progreso hacia la utilidad futura. Debe recordarse, sin embargo, que el fundamento sobre el cual siempre ha descansado todo esoterismo es el hecho de la existencia de la Jerarquía espiritual del planeta. Todas las antiguas escuelas de misterios fueron fundadas a partir de ella. Es significativo que aquellos que tratan de que implementemos nuestros propios esfuerzos en el marco del Plan hayan considerado oportuno aumentar considerablemente nuestro conocimiento de la Jerarquía, su propósito, su función y su destino, particularmente durante los últimos cuarenta años.

    A veces olvidamos que la impartición de enseñanzas nuevas y avanzadas acerca de las realidades espirituales requiere una atención sostenida y enfocada por parte de algún Maestro y el gasto de una energía considerable. Cuando el Maestro trabaja en los tres mundos inferiores, se somete a las leyes que gobiernan esos planos, aunque menos que nosotros. No ha sido tarea fácil crear un grupo esotérico suficientemente integrado en el mundo para que esta nueva enseñanza pudiera encontrar un anclaje y un mínimo de respuesta inteligente.

    A medida que este proceso avanza, nos acercamos más en conciencia a la Jerarquía de lo que sería posible de otra manera, porque todo el campo de la realidad espiritual se vuelve más racional y sus efectos se reconocen como más prácticos. Esto nos ayuda a trascender las limitaciones del enfoque puramente místico y es una ayuda para acelerar el día en que el cuerpo mental de la humanidad, que se desarrolla rápidamente, se reoriente en la luz. Entonces habremos logrado en el plano físico no un escape de la materialidad, sino una transmutación de su característica principal tal como funciona ahora, que es el egoísmo, que conduce a un aferramiento separativo y despiadado.

    Hemos sido como niños en nuestra lealtad ciega a la materialidad. Y para todos los propósitos prácticos, hay grandes masas de hombres hoy en día que realmente viven para el cumplimiento de sus deseos basados en tres logros: obtener más dinero, comprar más cosas, divertirse más.

    Esta esclavitud de la humanidad a la materialidad ha llegado a su clímax y la forma de pensamiento construida por las mentes de los hombres es ahora un gigantesco y poderoso morador en el umbral. Antes de que la mente humana pudiera ser reorientada, tuvo que tener lugar una operación quirúrgica en el plano mental. Y fue la aplicación directa a la humanidad por parte de Shamballa del aspecto destructor o cualidad del primer rayo lo que hizo el trabajo. Se dice que esta potencia dividió esta gigantesca forma de pensamiento humano en el plano mental. De hecho, se trata de un gran acontecimiento espiritual que precede a la actual lucha mundial en la que estamos inmersos, pero de la que ya estamos empezando a salir.

    Esta escisión de la forma de pensamiento esclavizante de la materialidad que habíamos construido dejó entrar la luz, con el resultado de que la Jerarquía será ahora más eficaz en ayudarnos de lo que hasta ahora era posible. Va al corazón mismo del significado de la primera estrofa de la Gran Invocación, porque ahora puede “afluir luz a las mentes de los hombres” con abundante eficacia.

    Se nos ha dicho que la Jerarquía espiritual del planeta será en los días venideros un cuerpo de seres humanos que será muy superior al personal de la Jerarquía en edades pasadas. Este es el resultado del hecho del proceso de crecimiento que se lleva a cabo en todos los niveles y en todas las etapas de la conciencia, incluyendo al Cristo mismo.

    Uno de los acontecimientos jerárquicos significativos que se están llevando a cabo en la actualidad es la preparación de algunos de los Maestros para tomar la sexta iniciación. Esto se está haciendo como grupo, por sugerencia de Cristo, e implica compromisos especiales por parte de ese grupo para el ciclo inmediato. En estos casos, la sexta iniciación incluirá todavía la Decisión por parte del Maestro de cuál de los siete senderos de evolución futura seguirá. Pero incluirá también un aplazamiento definitivo de su progreso para la ayuda especial de la obra de Cristo en el ciclo inmediato. 

    Uno puede comprender fácilmente que la Jerarquía, compuesta de iniciados de quinto grado, más unos cuantos miembros de sexto grado, será muy diferente de la Jerarquía recién potencializada cuando haya muchos iniciados de sexto grado, y algunos de séptimo.

    Un escudo

    Se nos dice que este nuevo grupo de iniciados de sexto grado en la Jerarquía protegerá al Cristo, permaneciendo a su alrededor como un escudo, permitiéndole recibir, procesar y distribuir las nuevas fuerzas espirituales que ahora tienen a su disposición con una ventaja mucho mayor. Esto es particularmente cierto en relación con el segundo aspecto del primer rayo, que ahora es función de la Jerarquía y del Cristo poner a disposición de la humanidad. En el nuevo día, el “amor condicionado por la voluntad” lo llevará todo adelante.

    Es interesante notar que estos iniciados de sexto grado actuarán específicamente como oficiales de enlace entre su gran líder, el Cristo y el Avatar de Síntesis. Este acontecimiento jerárquico nos da una idea del ciclo aún muy lejano en el que toda la Jerarquía tendrá más conocimiento del aspecto voluntad de la Deidad y podrá cooperar más activamente con los procesos solares en los que nuestro Logos Planetario encuentra Su vida y que determinan Sus metas.

    Al tratar de hablar de estas cosas y al dejar que nuestras mentes jueguen con ellas, somos realmente como niños, sabiendo poco pero atreviéndonos mucho. Tenemos que aprender a hablar definitivamente sobre estos asuntos sin ser dogmáticos.

    Hay otros acontecimientos significativos que están ocurriendo en la reorganización de la Jerarquía en preparación para la reaparición del Cristo, de los cuales tenemos algún conocimiento. En última instancia, habrá cuarenta y nueve Ashrams y el proceso de perfeccionamiento está en marcha. Esto implica la oportunidad para muchos discípulos aceptados de alto grado que hasta ahora han permanecido mucho más tiempo en la periferia de la Jerarquía antes de participar en la acción ashrámica directa. El discípulo recién aceptado causa más dificultades en la Jerarquía en cuanto a sus ajustes internos que cualquier otro factor.

    Dos cosas se han logrado en la Jerarquía de los últimos tiempos: una, el nuevo énfasis y la unión más estrecha del trabajo de los siete ashramas principales; y el otro, la concentración de los principales esfuerzos jerárquicos en la actualidad en los tres departamentos de gobierno, religión y educación. Es esta nueva alineación y enfoque en la Jerarquía de los tres y los siete lo que recibe el principal impacto de las nuevas potencias que llegan a toda la Jerarquía desde Shamballa.

    Cuando uno contempla las energías que el Cristo maneja ahora, reconociendo su complejidad y la necesidad de integrarlas y mezclarlas, obtenemos una apreciación adicional de una de las funciones más importantes del Cristo hoy día. Él, por supuesto, todavía está manejando la tremenda potencia de la Era de Piscis que está terminando, pero que todavía afecta poderosamente a la mayoría de los seres humanos en este planeta. Ignorarlo sería el colmo de la locura. Estas tiene que mezclarse cada vez más y ajustarse a todas las nuevas potencias. Además, los efectos resultantes en la conciencia humana de lo que ha sido el sexto rayo dominante no han terminado de ninguna manera, particularmente en los Estados Unidos y Rusia. Aquí también tenemos la tarea de realizar ajustes y modificaciones hábiles.

    De las nuevas fuerzas, la más fundamental y de mayor alcance es el rápido aumento de la potencia de Acuario. Esto es todavía completamente nuevo para la conciencia humana, y el ajuste a esta influencia de Acuario ha sido una tarea principal de la Jerarquía y del Cristo. Tiene que mezclarse con las influencias de Piscis y el resto del sexto rayo. Hasta qué punto es sabia, y hasta qué punto puede producir un progreso constructivo en la introducción de lo nuevo, que inevitablemente despierta el temor y la rebelión humanos, es uno de los grandes problemas a los que se enfrentan la Jerarquía y el Cristo en sus capacidades ejecutivas. A la humanidad se le está dando hoy hasta la última gota de influencia de la nueva era que puede absorber constructivamente.

    Punto focal

    Sumado a todo esto, el Cristo, como punto focal en la Jerarquía, tiene que recibir y digerir, por así decirlo, las nuevas potencias del segundo aspecto del primer rayo que ahora llega de Shamballa. El trabajo del aspecto destructor ha terminado. Esta energía es un problema real, como necesariamente deben serlo todas las influencias nuevas y potentes, incluso en la Jerarquía y en el Cristo.

    Sumado a todo esto, el Cristo, como punto focal en la Jerarquía, tiene que recibir y digerir, por así decirlo, las nuevas potencias del segundo aspecto del primer rayo que ahora llega de Shamballa. El trabajo del aspecto destructor ha terminado. Esta energía es un problema real, como necesariamente deben serlo todas las influencias nuevas y potentes, incluso en la Jerarquía y para el Cristo.

    Todo el proceso de salvar a la humanidad se ve grandemente beneficiado y ayudado por el triángulo de energías que ahora se encuentra detrás del Cristo, que consiste en el Avatar de Síntesis, el Espíritu de Paz y el Señor Buddha. Le traen nuevas dinámicas espirituales, y Él de nuevo debe adaptarse y usar sabiamente las energías que le brindan.

    Estos pensamientos, muy esquemáticos e inadecuados, nos dan sólo una vislumbre del estupendo esfuerzo requerido y de la importancia a largo plazo de la posición que Cristo ha asumido como Cabeza de la Jerarquía para la era venidera. Damos a estas energías nombres inadecuados, pero todavía no tenemos realmente la capacidad de entenderlas. Es, sin embargo, muy útil y una ayuda en la preparación para la Reaparición de Cristo tener un grupo de esoteristas en el mundo que sepan más acerca de lo que se requiere del Cristo en la nueva era de lo que nunca antes se ha conocido.

  • Ciclos espirituales

    Acciones prácticas de los hombres de buena voluntad

    Foster Bailey

    Escrito en 1954 y revisado en 1970 y 1974.

    Tratemos de entender un poco más profundamente el significado de la existencia de un grupo de esoteristas en el mundo que como grupo son mucho más importantes que cualquier institución particular, pues todas ellas son simplemente parte de dicho grupo. Tal grupo debe su existencia a la actividad planificada de la Jerarquía, que incluye el haber brindado cierta información. Con tal fin, consideraremos los orígenes de la Jerarquía y el tipo de hombres que la componen, así como su modo de trabajo. Ellos trabajan por la consecución de un Plan, del cual tenemos algún conocimiento aunque permanezca para nosotros todavía como algo vago, pero seguramente podremos aprehender algo del mismo si realizamos el esfuerzo necesario. También consideraremos el Discipulado y su posición en el mundo de hoy, ya que, según la Ley, sin los discípulos, los Maestros podrían hacer mucho menos por la humanidad que lo que hoy día realizan apoyándose en ellos. […]

    Consideremos ahora como trabaja el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, como trabajan los discípulos, y como es que los Maestros son sumamente hábiles en aprovechar cualquier oportunidad posible de servicio, al mismo tiempo que observamos lo necesitados que están de sus discípulos. Tomemos como ejemplo un hecho reciente en el cual A. A. Bailey fue el punto focal esencial.

    Tres de nosotros nos reunimos un día en Nueva York: la Sra. Bailey, una dama de la Costa Oeste [Alice Ortíz] y yo mismo [Foster Bailey]. Me parecía que nuestras almas nos habían tomado del cuello y nos habían sentado ahí en ese cuarto de hotel y nos habían dicho: “Ahora piensen”. Los Estados Unidos iban a la zaga y no entrarían en la guerra. El presidente Roosevelt trataba de ejercer presión, pero estaba siendo acusado de ser un belicista. Nosotros sentíamos que algo más debía ser hecho. Yo había dado una conferencia a un grupo de 400 esotericistas en Nueva York y había comentado que creía que los Estados Unidos debían ir a la guerra, lo que había sido recibido con el más completo helado silencio. Debíamos hacer algo. Nuestra amiga dijo: “Vayamos a Washington. Pienso que podría arreglar una entrevista para ver al presidente.” Entonces dije: “¿Y qué haríamos una vez que lo viéramos?.” La Sra. Bailey entonces dijo: “Debemos hacerle llegar de alguna manera el mensaje de que la gente apoya aquello que él quiere hacer. Él está en una desesperada búsqueda de apoyo. Hagamos firmar una petición y hagámosela llegar.” El presidente necesitaba apoyo del público, lo que significaba que se necesitaba lograr cierta publicidad al respecto. Decidimos reunir un grupo de personas representando a cada uno de los Estados de la Unión para volar hasta Washington, reunirnos ahí cierto día, conseguir una audiencia con el presidente y hacerle llegar una resolución, para que de ello quedara constancia. Finalmente logramos reunir representantes de 36 Estados, algunos de los cuales llegaron por tren, pero la mayoría viajó por aire. Llegamos a Washington, tuvimos nuestra audiencia, comentamos a fondo nuestra resolución y enviamos un claro mensaje a la Casa Blanca. El tema era hacer algo, aún cuando supiéramos que quizás no lograríamos mucho.

    Arribamos en Washington el día que Japón anunció al mundo que se unía a las Fuerzas del Eje [27 de Septiembre de 1940]. Esa misma mañana un senador conservador en la reunión del Congreso dijo: “¿Quienes son estas personas, belicistas pretenciosas, que volaron a Washington, tratando de lograr que nuestros muchachos sean asesinados en una guerra que no es nuestra?” El presidente Roosevelt lo escuchó y dijo que le gustaría reunirse con “esa gente”. Hubo una reunión de gabinete esa mañana a las 9:30 am para discutir la declaración de Japón. Más tarde, como a las 11:00 am fuimos conducidos hasta la oficina del presidente Roosevelt en la Casa Blanca. El editor de un gran periódico de la Costa del Pacífico leyó nuestra resolución al presidente, mientras éste permanecía sentado detrás de su escritorio, y todos nosotros permanecimos rodeándolo. Él dijo: “Esta es una muy buena resolución”, y estrechó una a una nuestras manos. Lo cual produjo cierta publicidad en los medios.

    Conversación que un grupo de hombres y mujeres de buena voluntad sostuvo con el Presidente F. D. Roosevelt el 27 de septiembre de 1940 para manifestar su deseo de que los E. E. U. U. se unieran a las Fuerzas de la Luz durante la Segunda Guerra Mundial. [Fuente: Miller Center of Public Affairs]

    Este incidente ejemplifica un procedimiento común de la Jerarquía, ya que doquiera las fuerzas del materialismo logran acertar un golpe contra la humanidad, la Jerarquía, permaneciendo alerta, siempre lo contrarresta de alguna manera. Por supuesto que no sería mucha diferencia si un grupo de personas viajaba a Washington para tratar de pasar una resolución, pero en este caso se realizó una acción por completo entonada con las intenciones de la Jerarquía, y justo a tiempo, por lo cual, tal acción pudo ser utilizada. Un canal especial fue creado que pudo llegar directamente a la Casa Blanca para compensar el ataque de las Fuerzas del Mal. Esta es una muestra de como la Jerarquía utiliza a sus discípulos y a las oportunidades que surgen en el camino. Ella trabaja de formas que nosotros ni siquiera imaginamos. Permanece alerta y expectante sobre todas las cosas que pasan. Y utiliza a cada discípulo, hasta el más lejano, y en muchas ocasiones el discípulo ni siquiera es consciente de estar siendo utilizado. Piensen en lo que significó para el Presidente Roosevelt y la gente a su alrededor, que luchaban por alinear a los Estados Unidos con las Fuerzas de la Luz, la noticia de que Japón se aliaba al enemigo. La decisión de Japón selló el destino de esa nación y nos trajo Pearl Harbour, eventos que muchos de nosotros agradecemos a Dios porque permitieron que finalmente los Estados Unidos jugara su parte, antes de que fuera demasiado tarde. Fue de gran significado que la prensa anunciara que justo en ese momento un grupo de personas volaba a Washington para decirle al presidente que debería unirse a los Aliados.

    Estamos empezando a conocer un poco de la forma en que el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo trabaja y hemos encontrado que la vida pulsando a través de él es rítmica y sigue su propio patrón trianual.

    El primer año de cada tres incluye un proceso de reintegración interna y condicionamiento subjetivo y recarga. Un subjetivo inventariado, por así decirlo, debe realizarse, mientras el trabajo exterior continúa. Es el tiempo de la maduración espiritual, de las decisiones esenciales y de las elecciones subjetivas, que es llevado a cabo de acuerdo al aspecto cualidad (el Alma) del grupo. Es también el tiempo de precipitación del nuevo fragmento de visión para el cual el grupo está listo.

    El segundo año de cada tres mira el desenvolvimiento de los resultados de esta visión interna y de las elecciones subjetivas. Acciones son tomadas para el perfeccionamiento y el ajuste de los proyectos organizados todavía en curso y para la expansión requerida que debe ser iniciada a manera de que la vida entrante pueda encontrar expresión sin que su potencia sea interrumpida. En este período los problemas personales deben ser resueltos y el financiamiento planificado. Es también durante este período que la organización externa recibe renovada atención.

    Entonces, durante el tercer año todo ello debe dar fruto en acciones sostenidas, fuertes, bien balanceadas y efectivas. Se nos ha dicho que este es el tiempo cuando el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo “asestan un golpe espiritual a la conciencia de la humanidad” [AAB/DK. EJ, 455]. La acción externa debe llevar las recién contactadas fuerzas a la conciencia humana y la oportunidad debe ser brindada a todos los hijos de los hombres. La respuesta del intento invocativo humano debe afluir y deviene el trabajo de los discípulos mundiales el utilizar cada canal o entrada a la conciencia humana, que ellos puedan crear.

    Durante este período el grupo es utilizado directamente por la Jerarquía que en los períodos anteriores. Si la visión ha sido recibida sin distorsión durante el primer período, y si la preparación para el servicio ha sido inteligentemente llevada a cabo durante el segundo período, y si los obstáculos y las debilidades del organismo espiritual han sido removidas o remediadas, este tercer período será el más suave de los tres, en lo referente a la operación externa. Las relaciones del personal ejecutivo deberán ser armoniosas y libres de crítica y controversia. La maquinaria creada para el trabajo puede y debe funcionar casi automáticamente. El esquema es así establecido y todo mundo debe trabajar duramente conforme a él.

    Existen otros varios ciclos de tiempo en la expresión de la vida del Logos Planetario tal y como funciona a través de la familia humana, pero este esquema básico tripartito puede encontrarse por doquiera. Estos períodos de tiempo tal como se manifiestan en nuestras consciencias no son exactos y pueden superponerse en alguna medida. Debemos recordar que nuestro calendario no es la mejor herramienta para medir la secuencia de eventos humanos en relación con los ciclos solares y planetarios.

    Sabemos también que es posible lograr más en cada ciclo tanto en crecimiento como en servicio que lo requerido normalmente. Justo como cada aspirante individual puede lograr mucho más en avance sobre el Sendero y metas espirituales en cualquier encarnación que lo esperado por su Alma para dicho período. Esto es cierto para el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo y es también cierto para la humanidad como un todo. Sin embargo, el ritmo fundamental persiste y hacemos bien en tomar ventaja de ello.

    Conforme el discípulo aceptado individual encuentra su campo de servicio y conscientemente se adhiere al equipo de miembros avanzados del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo descubre que inevitablemente su vida comienza a conformarse de acuerdo con el ciclo de tiempo del grupo mayor. Sus luchas y preocupaciones personales, sus miedos y los problemas de su personalidad, se vuelven cada vez más secundarios y automáticos, hasta que finalmente se encuentra libre de los mismos. Su vida se funde con la vida del grupo y de una forma inexplicable e inesperada alcanza mayor libertad espiritual.

  • Sobre los mensajes psíquicos de aparente procedencia de El Tibetano

    The Tibetan Master D.K.

    Parece existir una frecuente oleada de mensajes psíquicos que, supuestamente, provienen de El Tibetano. Donde quiera que aparezcan estos “mensajes o enseñanzas”, se forma un pequeño grupo. […] Muchos de estos grupos reciben enseñanza totalmente inofensiva, particularmente durante las primeras etapas. Pero esto, en realidad, es un mal sustituto de los treinta años de enseñanza plasmada en los veinticuatro libros disponibles. Es más fácil obtener comunicaciones especiales a modo de retazos que estudiar seriamente los libros. […] El Tibetano no trabaja de esta manera. También lo niega el sentido común. Él, es un poderoso ejecutivo espiritual. […] Él, no se ocupa de ésto. Ha dicho que cuando termine su tarea prescrita con Alice A. Bailey, el resto del Siglo XX debe ser dedicado a reconstruir el santuario de la vida humana… Foster Bailey dice que en “La Exteriorización de la Jerarquía” de A.A.B. El Tibetano esclarece el origen de los mensajes porque en realidad se dan y las enseñanzas se presentan.

    [N. del Ed.: Con la salvedad anunciada en Astrología Esotérica: “En el próximo siglo y a comienzos del mismo, vendrá un iniciado que continuará esa enseñanza y lo hará bajo la misma égida, porque mi tarea no ha terminado y esta serie de tratados que vinculan el conocimiento materialista del hombre con la ciencia de los iniciados, tiene aún otra faceta que recorrer.” – AAB/DK. AE.]

    La forma mental de El Tibetano creada –automáticamente, por sus devotos seguidores no es algo insignificante, y existe más de una. Cuando un sensitivo entre en contacto con tal forma mental en el plano astral reconoce una pequeña cualidad de vibración análoga. He aquí la confusión. Pero el espejismo en las “comunicaciones” engendra avidez por ser identificado con privilegios, destino e importancia especiales. Muchos participantes pretenden ser sagaces y discriminativos, pero no quieren enfrentar las cosas ni dejar de ser “personas especiales”.

    Muchas de las formas mentales de El Tibetano fueron creadas cuando trabajaba con Alice A. Bailey, pero el proceso continúa debido a la creciente disponibilidad de su enseñanza a través de los libros publicados y debido a su asombroso poder. 

    La conducta de El Tibetano en relación con estos cascarones astrales o formas mentales está clara. No los usa ni los ha usado nunca. Lo que nosotros creamos en el plano astral, debemos deshacerlo por nosotros mismos. El Tibetano deja a estas formas mentales ser lo que son. Si les prestamos atención es nuestro asunto ya que somos nosotros quienes las hemos creado.

    Sin embargo, ha habido una particular excepción. Hace algunos años un devoto de la llamada “Logia Negra” tomó posesión de una poderosa forma mental astral de el Tibetano. Esto sucedió en Francia y contribuyó a hacer mucho daño. Si hubiera continuado un poco más, habría surgido la máscara física del El Tibetano. Por lo tanto, el Tibetano destruyó esta particular forma mental de sí mismo, y quien la usaba fracasó. Este es un caso excepcional, de interés para nosotros que tratamos de separar lo real de lo irreal, en el campo de las experiencias psíquicas, que causan tanta confusión.

    “Quienes se preparan para la segunda iniciación deben demostrar que se han liberado de la esclavitud de las ideas, de la reacción fanática a cualquier verdad o dirigente espiritual, y del dominio ejercido por su aspiración”. […] Numerosos devotos sinceros y aspirantes promisorios se preocupan tanto por la forma y su disciplina, que no tienen tiempo para dedicarse a la expansión del alma. Es tan intenso el interés por sus reacciones a la disciplina autoimpuesta y su capacidad por ajustarse o no ella, que las verdades espirituales que tratan de penetrar en sus corazones no pueden hacerlo.

    AAB/DK. RI, pp. 114-115.

    Foster Bailey

  • Conmemorando el sexagésimo aniversario luctuoso de Alice A. Bailey

    Todos sabemos que sin su hercúleo trabajo, ninguno de nosotros tendría acceso a los tesoros de Sabiduría Divina dados por el Maestro D. K. Nos encontramos profundamente en deuda con ella y Él. Nuestras vidas han sido tremendamente enriquecidas por su mutua colaboración que dio como resultado los 24 libros de Filosofía y Sabiduría Esotéricas.

    Si tenemos un momento, ofrezcamos un pensamiento de gratitud a Alice Bailey por todo su esfuerzo hacia la humaindad y la Jerarquía. ¡Qué gran ejemplo de servicio!

    ¡Ojalá todos podamos seguir sus pasos!

    – MDR

    Estimado amigo,

    A través de esta carta me permito comunicarte el fin de un ciclo y el comienzo de otro más productivo y menos restrictivo para nuestra auténtica amiga Alice A. Bailey. Ella ha fallecido, pacífica y felizmente, la tarde de ayer jueves 15 de diciembre de 1949.

    Mientras platicábamos la tarde de ayer ella mencionó: “Tengo mucho por lo cual estar agradecida. He tenido una vida rica y plena. Tantas personas de todo el mundo han sido tan amables conmigo.”

    Por mucho, mucho tiempo, ella deseó partir y tan sólo se mantuvo entre nosotros por su fuerte determinación a terminar el Trabajo y su ardiente deseo de finalizar ciertos arreglos sobre el futuro de la Escuela Arcana que quizás nos ayude a usted y a mí a ser mejores servidores de nuestros semejantes.

    Ella diseñó y modeló el esquema de trabajo de nuestra Escuela a través de los años con la precisión de su aguda mente y la llenó con la potencia magnética de su gran corazón por tan largo tiempo sufriente.

    Algunos han preguntado por qué ella ha tenido que sufrir, pues así ha sido, tanto mental, como emocional y físicamente. Yo sólo puedo hablar de cuán triunfantemente ella abrió su corazón a recibir el impacto de las muy diversas fuerzas destructivas tan extendidas en este momento de agitación mundial y de cómo sorprendentemente pudo transmutarlas, salvaguardando a todos los altamente presionados y esforzados aspirantes y discípulos más jóvenes que han recurrido a ella y a su Escuela a través de los años.

    Durante una gran parte de su vida su trabajo fue siempre subjetivo. Nosotros hemos visto los efectos exteriores de su trabajo, contemplado sus  idas y venidas externas, ayudándola y amándola, a veces criticándola y en otras quejándonos, pero siempre avanzando —con ella y debido a ella— un poco más y un poco mejor que de cualquier otra forma. Todos nosotros somos muy humanos, así como ella también lo fue.

    ¿Por qué sufrió? Porque su sendero escogido está en la línea de los Salvadores Mundiales. Ella ha regresado con su propio Maestro K. H. para realizar un trabajo más desafiante con Él para servicio de Cristo.

    Nos pidió que mantuviéramos la Escuela Arcana tan brillante y pulida como lo está hoy día, que la mantuviéramos llena con el poder salvador de una asamblea mundial de corazones amorosos, pues eso es, y para velar por que realmente sirva.

    Sinceramente suyo,

    Foster Bailey

    Nueva York

    16 de diciembre de 1949


    Vicente Beltrán Anglada y Gerry Hanssen.

    “He asistido a los últimos años de Alice A. Bailey, por ejemplo y también he conocido al Sr. Janssen, que era discípulo probado. He conocido a Jean Rain, que era un colaborador. He conocido a Foster Bailey.”

    VBA

  • Discernimiento

    Hay una facultad que, quizá más que otra alguna, nos es necesaria, tanto en lo que atañe a los asuntos ele la vida ordinaria, como en lo que se relaciona con el desenvolvimiento de la vida espiritual, que perseguimos en estos estudios. Esa facultad proporciona a quien la desarrolla y ejercita, un conocimiento exacto, preciso y valioso de la vida, útil en todas las circunstancias y en la persecución de todos los objetivos. En efecto, todo progreso, todo éxito verdadero, presupone esa facultad como una de sus fases fundamentales. Ella es el discernimiento.

    Discernir es ver o comprender la diferencia; notar el carácter distintivo de algo; saber distinguir; identificar ohsnv:tlldo las dife­rencias.

    Discernimiento es el acto de discernir; el poder o facultad de la mente por la cual distingue una cosa de otra; el poder de visualizar las diferencias en objetos y en sus re1aciones y tendencias. Visión mental penetrante. Agudeza, sagacidad y precisión en la visión interna. Penetración, o sea, el poder de ver hasta lo más profundo de una cosa, a pesar de todo lo que tienda a interceptar esa visión.

    El hombre capaz de discernir no se engaña fácilmente y el que posee penetración es capaz de pensar infinidad de detalles y aspectos que se escapan a la mayoría.

    Discernimiento presupone la acción de contrapesar las razones y decidir lo que consideremos más conveniente.

    Cuando el aspirante decide poner su vida bajo la dirección del Alma y procura, por medio de la concentración y la meditación, educar el cerebro físico para que actúe como fiel transmisor, la primera dificultad que encuentra se debe a que hasta ese momento estaba acostumbrado a transmitir y obedecer los dictados de la mente y de la naturaleza emocional y, naturalmente, ahora encuentra dificultad en distinguir cuales son instrucciones del Alma y cuales son impulsos de la personalidad. De ahí la gran necesidad que tenemos de la facultad del discernimiento, con todo lo que esta palabra implica.

    La primera distinción hay que hacerla entre el Alma y la personalidad. La primera es inmutable, la segunda es susceptible de modificación, es decir de perfeccionamiento.

    “Yo soy el Alma”, es la primera afirmación.

    “Concentraos –dice Charles Lazenby, en su obra ‘The Servant’–, en esa afirmación; convenceos de la verdad que ella encierra; hacedla una realidad. Viviente de vuestras vidas y os llevará lejos en el camino del conocimiento que os permitirá ayudar a otros”.

    La labor de clasificación y de selección, que el ejercicio del discernimiento implica, ha de hacerse, para que sea verdaderamente útil, al correr de nuestra vida cotidiana. Un concepto puramente intelectual no nos sirve de nada. No deben, pues, desanimarse aquellos que quisieran ver señales de su progreso espiritual, pues salvo en casos excepcionales eso está fuera de lo natural. Como se nos dijo en una lección anterior, el progreso lo notan los que nos rodean antes que nosotros mimos.

    Cada incidente, cada acontecimiento, cada estado de ánimo, debe ser analizado, clasificado y escogido o rechazado, de acuerdo con nuestras propias luces, a medida que ocurre; y ese es el único método práctico de purificar y perfeccionar nuestras personalidades. El aspecto indeseable de ese proceso no es tanto su lentitud, sino el sufrimiento interno, la intranquilidad y hasta la angustia que a veces lo acompaña. Pero ese sufrimiento es más el efecto de la impaciencia que de otra cosa.

    No seamos, pues, impacientes; vivamos lo mejor que podamos y sepamos. y demos tiempo al tiempo. Pero observemos la vida y sus incidentes y démosles la mejor dirección que nuestra luz interna nos permita. De esta manera, la vida ordinaria no sólo nos será más llevadera, sino que resultará extraordinariamente interesante, por muy prosaica que ahora nos parezca. El verdadero progreso consiste en hacer que nuestras vidas sean interesantes y útiles; que sean un reflejo cada vez más perfecto del Señor Solar: “Quien es Pureza, Amor y Verdad”.

    “El miedo y la irritación son llamados los portales de la obscuridad. Los servidores de las tinieblas infunden temor ante todo a fin de confundir al espíritu. Un corazón educado desarraigará primero el temor y reconocerá el daño de la irritación.”

    Publicado originalmente en la revista Teosofía, vol. III, Diciembre de 1934, N.° 12.