Dr. Roberto Assagioli

[edición en curso]

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El Desarrollo Transpersonal

Prefacio

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Esta obra es una antología de escritos de Roberto Assagioli —apuntes, conferencias, ensayos, lecciones— que fueron desarrollados en el tiempo con una unidad temática: el proceso «transpersonal».

En toda persona se encuentra latente un ámbito del Ser que se encuentra más allá de la experiencia fenoménica común: la transpersonalidad. Para Roberto Assagioli, la búsqueda interior y la realización del Sí Mismo representan una auténtica y verdadera «praxis' que activa, cuando la madurez psíquica lo permite, la dimensión transpersonal. Este libro es, por tanto, una obra útil para todo aquél que precisa de comprensión y de orientaciones prácticas en la ardua tarea que implica conocerse y realizarse a sí mismo.

La transpersonalidad es el ámbito del ser donde reside una cualidad superior. Ciertamente, tal cualidad es inicialmente recesiva, pero no debe entenderse por ello que se trata de un don excepcional y reservado a unos pocos. Por el contrario, la dimensión transpersonal se encuentra a disposición de cualquiera que la evoque y la intente desarrollar con un empeño consciente y un templado uso de las propias energías, mediante las técnicas y entrenamientos oportunos.

Para la Psicosíntesis, la primera y última certeza del «fenómeno humano» es el Sí Mismo: el centro de gravedad del cual es imposible prescindir y peligroso alejarse. Es evidente que tal concepción no es un artificio para eludir los problemas de la personalidad y del mundo, sino que es consecuencia de la comprensión de lo que es relativo y lo que es permanente en la estructura atómica del hombre, que es «estructuralmente» idéntica a la energía que compenetra todo el Universo. Bajo esta óptica, la Psicosíntesis utiliza toda la potencialidad del «planeta-hombre»: un ser que representa un microcosmos en continuo devenir, confiado a la responsabilidad de la conciencia que lo anima.

Roberto Assagioli ha demostrado verdaderamente ser un científico del espíritu que ha dedicado su vida a descubrir la realidad fenoménica que subyace tras la mera evidencia de los hechos comprobados. Cuando examinamos serenamente su obra, encontramos que su concepción del hombre se revela irreprochable, mientras que su enfoque psicosintético de la vida es de una amplitud ilimitada. La Psicosíntesis es un «sistema abierto», susceptible de continua e infinita evolución, con un enfoque experimental —basado en hipótesis y en técnicas psicodinámicas probadas— que encuentra aplicación práctica en todos los campos de la actividad humana.

La obra de Roberto Assagioli, médico y psiquiatra, adquiere todavía una mayor relevancia cuando la situamos en el periodo histórico en el que éste emprendió y llevó a cabo toda su tarea de investigación y de divulgación. Ello demuestra su genialidad.

Sus primeros escritos se remontan al año 1906, antes de haber cumplido los veintidós años, edad en la que se licenció en medicina y viajó a Zurich para especializarse en psiquiatría. Casi contemporáneo de Freud y de Jung, intuyó enseguida la interacción entre la estructura biológica y el substrato emocional y mental del hombre, estableciendo sus relaciones y enunciando algunas leyes fundamentales de la psicodinámica. Y todo ello en un periodo en el que la cultura médica oficial todavía distaba de plantearse siquiera el enfoque psicosomático.

Excepcional humanista, no se conformó con estas primeras conquistas, sino que amplió los horizontes de la psicología hasta el terreno ilimitado de la espiritualidad. Mientras Freud investigaba los bajos fondos de la psique y Jung entreveía el resplandor del destino del hombre tras las sombras de su pasado, Assagioli se aprestaba a conquistar el «átomo permanente» del hombre, describiendo sus contornos e indicando sus formas de acceso, abriendo así una nueva vía a la búsqueda interior de la divinidad. La Psicosíntesis plantea de hecho un nuevo camino de autorrealización, en línea con las nuevas hipótesis y métodos de la ciencia, basado en la acción y en la responsabilidad directa: la vida pasa por nuestras manos y nadie asume el control, aceptando el presente como inevitable corolario del pasado, conscientes de preparar en cada instante el propio futuro.

La primera parte del libro posee un carácter descriptivo y nos introduce al concepto de “superconsciente”, es decir, al aspecto latente de la dimensión humana donde residen los valores superiores del hombre. Al respecto, el autor libera el contenido espiritual de los recintos a donde históricamente se le había relegado: las religiones, las filosofías y las diferentes ideologías ocultistas.

Uniéndose a las investigaciones psicológicas de W. James, Bucke, Hall, Jung, Frankl, Maslow y otros investigadores de su época, Assagioli se posiciona en contra de la marginación de lo «espiritual» dentro del contexto de la investigación científica, y en nombre de una verdadera ciencia humanística, propone un método de investigación experimental que no limita su objetivo únicamente al criterio cuantitativo, sino que lo completa con el valor cualitativo de la experiencia.

Dicho método provee los instrumentos y técnicas adecuadas para una investigación cuyo campo de observación se desplaza del mundo externo al interno, conservando sin embargo los requisitos indispensables de objetividad y de realidad fenoménica.

En esta operación, resulta evidente la dificultad que representa para el hombre llegar a ser un imparcial observador de sí mismo para poder analizar desapegadamente sus propias reacciones intrapsíquicas. Pero, tal y como sostenía Assagioli, en estos casos lo importante es «razonar bien» y estar disponible a la experiencia de renovación sin preconceptos o prejuicios, sintiéndose testimonio directo de esa ley fundamental del Universo que es el proceso evolutivo, el cual impulsa a todo aquello que existe a una incesante transformación, ya sea mediante la selección natural o bien por una autogestión responsable.

La segunda parte del libro está dedicada a los problemas y crisis que pueden surgir en el camino espiritual, y presenta la actitud más adecuada para afrontarlos y superarlos. Aquí se pone de manifiesto todo el equilibrio y la participación de Assagioli como hombre, pues él recorrió ciertamente tales caminos afrontando todo tipo de dificultades. Assagioli posee, de hecho, el enorme mérito de haber sabido integrar tres aspectos fundamentales de su experiencia existencia!: el cultural, en el cual su inmensa erudición le permitió cosechar los frutos más significativos del saber, desde las tradiciones más antiguas hasta nuestros días; el científico, en el que su profesión de psiquiatra y psicoterapeuta le brindó la oportunidad de profundizar en vivo en la «problemática del hombre»; y, finalmente, el humano, en el que su auténtica vocación por la autorrealización le hizo superar, con gran serenidad y valor, las arduas pruebas a las que la vida le sometió.

En Assagioli, esta síntesis resulta evidente y se manifiesta en una iluminación interior y un gran amor hacia la humanidad, características siempre presentes a lo largo de toda su obra. Lo que más impresiona de él es su capacidad de ponerse de parte del hombre —incluso cuando denuncia sus aspectos negativos— en base a su ilimitada confianza en el futuro.

La tercera parte del libro traslada la investigación precedente al ámbito de lo cotidiano, señalando los valores del espíritu y las metas primordiales de nuestra existencia. Aquí, además, la palabra de Roberto Assagioli deviene en testimonio: quien lo conoció entonces no pudo ya olvidar el resplandor de su persona irradiando belleza, amor, alegría, compasión y paz.

Al leer estas páginas se tiene la certeza de que, después de las grandes penalidades, desde lo más profundo del hombre nacerá el alba luminosa de la divinidad, ante cuyo resplandor los sufrimientos, los apegos y las pasiones son, como por arte de magia, transfigurados en el sublime proceso de renovación. Se trata de la catarsis o purificación que anuncia el nacimiento de una nueva humanidad y que Roberto Assagioli intuyó y experimentó en su propia conciencia.

Los escritos de Roberto Assagioli no necesitan un largo prefacio. La claridad expositiva, la fluidez, la coherencia del lenguaje, la continua ejemplificación de los conceptos, la ausencia de cualquier «hermetismo» y el respeto absoluto por los valores semánticos lo convierten en un excelente escritor. Por todo ello, y por su constante empeño en esclarecer sus propios pensamientos, Assagioli es el compañero ideal para todo aquel que desee seguirlo en sus conquistas interiores.

Es este, en mi opinión, un libro en el que procede profundizar con calma: no contiene novedades existenciales, ni plantea exaltadas aventuras psíquicas, ni mucho menos indica métodos fáciles para entrar en ilusorios paraísos. Es, más bien, una valiosa recopilación de temas de sabiduría y de reflexiones psicoespirituales que constituyen una excelente guía para todos aquellos que buscan la verdad en lo más profundo de su propio ser.

Sergio Bartoli

 

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El Desarrollo Transpersonal

Prefacio


Fuente: Lo sviluppo transpersonale, Astrolabio, Roma 1988.

TRADUCCIÓN: Jorge Viñes Roig

Editada por la Fundación «La Piedra Angular» (en curso)
6 junio 2009

 

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