Tauro 2012: El Festival de Wesak

por Francis Donald el 5 de Mayo de 2012

Francis Donald. El Festival de Wesak. 2012.

Una vez al año, en el Festival Wesak, el Señor Buda autorizado por el Señor del Mundo, derrama sobre la multitud una doble corriente de fuerza, que emana del Observador Silencioso, complementada por la energía más concentrada del Señor del Mundo. Esta doble energía la imparte como bendición sobre la multitud congregada en la ceremonia de los Himalayas, desde donde se difunde a todos los pueblos, razas y naciones. [IHS, 93]

 

Cuando Buda recibió la iluminación, “permitió entrar” una oleada de luz sobre la vida y sobre nuestros problemas mundiales, y esta inteligente comprensión de las causas de la angustia del mundo la formuló en las Cuatro Nobles Verdades, que como bien se sabe son:

  1. La existencia en el universo fenoménico es inseparable del sufrimiento y la tristeza.
  2. La causa del sufrimiento es el deseo de vivir en el mundo de los fenómenos.
  3. El cese del sufrimiento se logra anulando todo deseo de vivir en este universo fenoménico.
  4. El medio para lograr que cese el sufrimiento es hollar el Noble Óctuple Sendero, en el cual se expresan la recta creencia, las rectas intenciones, la recta palabra, las correctas acciones, el recto vivir, el recto esfuerzo, el recto pensar y la correcta concentración.

Buda proporcionó una estructura de la verdad, del dogma y de la doctrina, que capacitó, a muchos millares de individuos a través de los siglos, para ver la luz. Hoy Cristo y Sus discípulos llevan a cabo (como lo han hecho durante dos mil años) la misma tarea de llevar la iluminación y la salvación a los hombres. La ilusión del mundo ha recibido severos golpes y las mentes de los seres humanos están llegando masivamente a una creciente claridad mental. Por lo tanto, mediante el mensaje de Buda, el hombre puede, por primera vez, conocer la causa de su eterno descontento, de su constante desagrado e insatisfacción y de su incesante nostalgia. El hombre puede aprender del Buda que la forma de liberarse se halla en el desapego, el desapasionamiento y el discernimientos. Éstos son los primeros pasos en el camino hacia Cristo. [BC, 22-23]