Aries: Conozcan. Expresen. Revelen. Destruyan Resuciten.

por Grupo de Servicio el 9 de marzo de 2012

[CE-VBA] Las palabras son símbolos. El sentido intuitivo se desarrolla mediante la meditación y el estudio de los símbolos.

En esta lección, el Maestro Tibetano nos invita a discernir entre el sentido o significado cualitativo de una palabra y su valor o significancia vital.

El significado cualitativo se asocia con el estado de conciencia del Alma que se relaciona y se funde con la esencia (“razón pura”) del símbolo (i.e., producto de algo con su recíproco = unidad);

La significación se asocia con la Mónada (Tríada Espiritual) que se identifica (1=1) con la Vida Una que nutre y resurge en todo símbolo.

Una cosa es entender el significado del propósito contenido en una palabra; otra cosa muy distinta es identificarse con la Voluntad que dota de Vida a ese símbolo… entonces se transforma en una Palabra de PODER, como lo consignó Jesús en el Getsemaní, como lo expresó en Su crucifixión y como lo evidenció en Su resurrección. –JB

 

PD: Observar la relacion de estas Cinco Palabras de Poder (y las 5 estrofas de la Gran Invocación), con las Siete Palabras de la Cuarta Iniciación y las Siete Frases para disipar la ilusión contenidas en la fórmula esotérica del Padre Nuestro.

5 + 7 = 12

 

Catorce Reglas para la Iniciación Grupal

Regla XIV

por el Maestro Tibetano

[Rayos e Iniciaciones] Esta regla final para discípulos e iniciados contiene un gran resumen. Señalaré nuevamente (como lo he hecho repetidas veces en el pasado) que no nos ocuparemos del significado evidente -por muy elevado que sea. La significación detrás del significado concierne siempre a la mente iniciática. Los estudiantes harían bien en recordar la siguiente secuencia de palabras, que contienen ideas: Símbolo, Significado, Significación, Luz, considerando a ésta como energía creadora emanante -la organizadora del símbolo, la reveladora del significado y la potencia de la significación.

Hemos estudiado las reglas y penetrado profundamente en el mundo de las significaciones, sin embargo, la mayoría de ustedes no ha ido más allá de la etapa de los tanteos, en el mundo de los [i286] significados. La razón de ello estriba en que aún no han recibido la tercera iniciación. Pediré también que tengan en cuenta que el mundo de los símbolos es el de la vida personal, el del mundo fenoménico, pues esa frase abarca los tres mundos de la evolución humana; el mundo del significado es donde vive el alma y actúa con intención y comprensión; el mundo de las significaciones es el de la Tríada espiritual, que sólo confiere plenamente la liberación en dicho mundo, después de la tercera iniciación.

[e239] Las palabras de que se ocupa la regla son aparentemente tan simples que pueden ser fácilmente entendidas. Trataré de demostrarles que su verdadero significado es profundo y esotérico, hasta el enésimo grado, como ustedes dicen.

 

Regla Catorce

Para Aspirantes: Escuchen. Toquen. Vean. Apliquen. Conozcan.

Para Discípulos e Iniciados: Conozcan. Expresen. Revelen. Destruyan Resuciten.

 

Deben observarse las siguientes relaciones, porque la primera constituye la simiente de la obra.

 

ASPIRANTES          INICIADOS

Escuchen                  Conozcan

Toquen                      Expresen

Vean                           Revelen

Apliquen                   Destruyan

Conozcan                  Resuciten

 

Se darán cuenta que el aspirante llega oportunamente al conocimiento y comienza a saber; el discípulo o el iniciado empieza sabiendo y, mediante su habilidad de expresar esotéricamente lo que sabe, puede revelar la luz y por medio de ella, destruir la ilusión, el espejismo y maya; produce la resurrección en el plano físico -resurrección de la muerte, que inevitablemente confiere la vida en el plano físico.

Las cinco palabras dadas a los aspirantes, en realidad son relativamente simples. La mayoría de ellos comprenden su significado [i287] en cierta medida. Saben que el mencionado acto de escuchar nada tiene que ver con el sentido físico del oído, y el de tocar, que debe ser desarrollado, se refiere a la sensibilidad y no a la percepción sensoria del vehículo físico. Igualmente saben que el acto de ver, el cual deben cultivar, es el poder de ver la belleza subyacente en la forma, reconocer la divinidad subjetiva y registrar también el amor impartido por medio de símbolos. La aplicación de la energía del alma a los asuntos de la vida cotidiana y al establecimiento de esas condiciones que permiten el conocimiento del alma, constituyen las lecciones elementales del aspirante. De ellas no me ocuparé, excepto en lo que puedan proporcionarnos la clave de las significaciones de las cinco palabras dadas al discípulo iniciado.

Tomemos cada una y tratemos de cerciorarnos de sus significaciones. Pero, ante todo, quisiera indicar que nos ocuparemos de las signaturas monádicas, de lo que sintetiza a las significaciones y de lo que otorga una significación vital a la vida iniciática. Mientras leen mis palabras, quisiera que se retraigan internamente y [e240] traten de pensar, sentir y percibir, en el nivel de conciencia más elevado posible. El esfuerzo que dediquen para realizarlo dará mucho fruto y una rica recompensa. No captarán la plena intención de estas palabras, pero el sentido de percepción comenzará a reaccionar ante la impresión triádica. No encuentro otra forma para explicarlo, limitado como estoy por la necesidad de emplear el lenguaje. Quizás nada lleguen a registrar conscientemente, porque el cerebro del discípulo común es todavía insensible a la vibración monádica. Aunque el discípulo fuera capaz de responder en cierta medida, no existen las imprescindibles palabras para expresar la idea presentida o revestir el concepto. Por lo tanto, es imposible dar a las ideas divinas una forma ideal y luego hacerlas descender al mundo de significados y de allí al mundo de los símbolos. Lo que diré tendrá, sin embargo, mayor significación al finalizar este siglo, cuando los hombres se hayan recuperado del caos y la crueldad de la guerra, y cuando las nuevas y más elevadas influencias espirituales se viertan externa y constantemente. Escribo, hermanos míos, para el futuro. [i288]