Escorpio 2012: Nueva York

por Grupo de Servicio el 4 de noviembre de 2012

[CE-VBA] El estudiante de la ciencia esotérica siempre aborda el estudio de la realidad desde lo general hacia lo particular.

0. La Realidad Suprema (sobre la cual la mente humana nada puede decir).

1. Siete sistemas solares, siendo nuestro Logos Solar uno de ellos.

2. Siete rayos de energía que emanan de los siete sistemas solares absobiéndose en las siete estrellas de la Osa Mayor.

3. La Osa Mayor, el aspecto Padre, impregnando a las siete estrellas de las Pléyades, el aspecto Madre. De ese maridaje cósmico se procrea Sirio, el aspecto Hijo, origen de la Jerarquía espiritual planetaria compuesta por los Maestros de Compasión y de Sabiduría que conocen el Propósito de nuestro Logos planetario.

4. Las siete estrellas de la Osa Menor transforman y distribuyen los siete rayos primordiales por medio de las doce CONSTELACIONES del zodiaco.

5. Nuestro Logos Solar (Dios) y los siete planetas sagrados de nuestro sistema solar (Vulcano, Júpiter, Saturno, Mercurio, Venus, Neptuno y Urano) focalizan las energías de los siete rayos primordiales.

6. Los doce SIGNOS del zodiaco, correspondientes al cuerpo astral (kama-manásico) del planeta Tierra, contienen los arquetipos de las doce constelaciones.

7. La humanidad (planeta Tierra): siete estadíos progresivos de conciencia (Razas Raíces), actualmente exprerimentando los comienzos de la transición desde la quinta hasta la sexta raza raíz.

8. Los siete chakras planetarios actualmente activos en la quinta raza raíz (Londres, Nueva York, Ginebra, Tokio, Darjeeling; Australia y Africa posteriormente).

9. Quinta Raza Raíz: tres naciones de influencia planetaria responsables del futuro de la humanidad de acuerdo al Plan (EE.UU., Reino Unido, Rusia).

10. EE.UU.: siete chakras (Nueva York corresponde al centro laríngeo estadounidense).

El plenilunio de Escorpio, signo que transmite las energías del cuarto rayo a nuestro planeta, regido por Plutón (que transita actualmente el signo de Capricornio), ha servido de escenario mundial para dramatizar un cambio de era y el preludio de unos cambios geológicos que transformarán la faz de la Tierra. Aún los escépticos del cambio climático planetario han quedado profundamente impactados por la demostrada vulnerabilidad de la megápolis representativa de la quinta raza raíz.

Los cambios profetizados por las tradiciones espirituales ya son reconocidos por una masa crítica de la humanidad. La resistencia al cambio surge de las mismas fuerzas regresivas que hicieron de Wall Street la primera prioridad de reapertura mientras que hospitales tuvieron que ser evacuados. Son las mismas fuerzas retrógradas que apoyan las mentiras de los ultraconservadores estadounidenses disfrazadas de medias verdades y promulgadas por un astuto comerciante de falsos remedios. No debe sorprender que el sionismo israelí apoye al astuto traficante del espejismo de la excepcionalidad estadounidense en estas elecciones presidenciales.

El presidente Obama, un reconocido discípulo mundial, surgirá triunfante en los comicios electorales del próximo martes. Irrespectivo de lo que anuncien los medios de desinformación, Obama actualmente tiene una probabilidad de 85% de ganar el colegio electoral aún cuando el voto popular resulte reñido. Será una oportunidad única para realinear la política doméstica e internacional de EE.UU. con el Plan de exteriorizacion de la Jerarquía.

La tarea entonces será no sólo la recuperación de Nueva York si no también la reconstrucción mundial hacia un nuevo modelo socioeconómico que funda las mejores vertientes del capitalismo regulado y del socialismo democrático para procurar el bienestar de las inmensas mayorías de la humanidad, sin suprimir la libertad responsable ni la iniciativa individual. Que así sea.