El retorno de Cristo

por Grupo de Servicio el 27 de Enero de 2012

 

[AAB/DK] Uno de los mensajes principales para quienes leemos estas palabras, quizá lo constituya en esta época, la gran verdad y la realidad de la Presencia física de Cristo en la Tierra, de Su grupo de discípulos y colaboradores, de Su representativa actividad en bien del género humano y de la estrecha relación que existe entre ellos. Dicha relación es percibida en ciertos grandes festivales espirituales, e incluye no sólo al Reino de Dios sino también al Padre y al Hogar del Padre. Tenemos el Festival de Pascua, el Festival del Buda o Wesak, cuya Presencia física representa la solidaridad espiritual de nuestro planeta, y en junio el Festival denominado peculiarmente el Festival del Cristo, en el que -como Guía del nuevo grupo de servidores del mundo- recita la Gran Invocación en bien de todas las personas de buena voluntad, reuniendo al mismo tiempo las demandas incipientes e inexpresadas de quienes buscan un nuevo y mejor modo de vivir, ansían amor en su vida diaria, rectas relaciones humanas y comprensión del Plan subyacente.

Estos acontecimientos físicos son de importancia, no las vagas esperanzas y promesas de los dogmas teológicos. Llamo la atención en este momento culminante sobre la Presencia física en nuestro planeta, de los conocidos Personajes espirituales como el Señor del Mundo, el Anciano de los Días; los Siete Espíritus ante el trono de Dios; el Buda, Guía espiritual de Oriente, y el Cristo, Guía espiritual de Occidente. Les digo que la vaga creencia sobre Su existencia, las ensoñadoras especulaciones acerca de Su trabajo, el interés puesto al servicio del bienestar humano y el aún no convincente, aunque esperanzado, ferviente anhelo de los creyentes (y también de los incrédulos), pronto serán reemplazados por ciertos conocimientos, por el reconocimiento visual y los signos comprobables del trabajo ejecutivo, y por la reorganización (por hombres de [e496] inusitado poder) de la vida política, religiosa, económica y social del planeta.

Esto no vendrá como consecuencia de alguna proclama o de un maravilloso acontecimiento planetario, que hará exclamar a los seres humanos: “Loado sea, Él está aquí. ¡ He aquí los signos de Su divinidad !“, porque sólo provocaría antagonismo y burla, incredulidad o credulidad fanática. Vendrá porque se ha reconocido Su capacidad de conductor, por los cambios dinámicos pero lógicos, efectuados en los asuntos mundiales, y por la actividad emprendida por las masas desde lo más recóndito de sus conciencias.

Hace muchos años manifesté que Cristo vendría de tres maneras distintas o, más bien, que la realidad de Su presencia podría ser comprobada en tres fases características.

Dije entonces que lo primero que haría la Jerarquía sería estimular la conciencia espiritual del hombre, evocar en gran escala las demandas espirituales de la humanidad y fomentar mundialmente la conciencia crística en el corazón humano. Esto ya se ha hecho con resultados muy efectivos. Las demandas clamorosas de los hombres de buena voluntad, de los colaboradores en el campo de la beneficencia y de quienes se han comprometido a colaborar internacionalmente, para aliviar los sufrimientos del mundo y establecer rectas relaciones humanas, expresan innegablemente la naturaleza real de este proceso. El aspecto del trabajo preparatorio que señala Su advenimiento ha llegado a una etapa donde nada puede detener su progreso o disminuir su ímpetu. A pesar de las apariencias este surgimiento de la conciencia crística ha triunfado, y lo que pueda parecer una actividad contraria, a la larga no tendrá importancia por ser de naturaleza temporaria.

También señalé que el próximo paso de la Jerarquía sería plasmar en las mentes de los hombres iluminados de todas partes, las ideas espirituales que encierran las nuevas verdades, por el “descenso” (si así puedo denominarlo) de los nuevos conceptos que regirán la vida humana y la influencia que ejercerá el Cristo sobre los discípulos mundiales y el nuevo grupo de servidores del mundo. Recordarán que en el relato bíblico, Cristo evocó simbólicamente el reconocimiento de Juan, el Bautista, y comunicó las cosas del reino de Dios a los discípulos que se dirigían a Emaús, aunque no reconocieron a su Compañero. Este movimiento planificado por la Jerarquía, progresa; hombres y mujeres de todas partes y de todos los sectores, enuncian las nuevas verdades que deben guiar la vida humana en el futuro; fundan nuevas organizaciones, movimientos y grupos, grandes o pequeños, que harán conocer a las masas la realidad de la necesidad y el modo de enfrentarla. Esto lo hacen impelidos por el fervor de sus corazones y la amorosa respuesta a [e497] la angustia humana; no obstante y sin que se den cuenta, trabajan para exteriorizar el reino de Dios en la Tierra. Ante la evidente multiplicidad de organizaciones, libros y conferencias, resulta imposible negar estos hechos.

En tercer lugar expresé que Cristo podría venir en Persona y caminar entre los hombres como Lo hizo anteriormente. En la actualidad esto no ha ocurrido aún, pero se están haciendo los planes necesarios que Le permitirán llevarlo a cabo. Dichos planes no incluyen el nacimiento de algún hermoso niño en un buen hogar de la Tierra, ni habrá proclamas extravagantes; tampoco existirá el crédulo reconocimiento de los bien intencionados y de los ignorantes, como sucede tan frecuentemente hoy, ni nadie dirá: “Éste es Cristo. Él está aquí o allí”. No obstante, quisiera destacar que la amplia difusión de tales enunciados y relatos, aunque indeseables, engañosos y erróneos, demuestran sin embargo la expectativa humana por la inminencia de Su venida. La creencia en Su llegada es algo fundamental en la conciencia humana. Cómo y de qué manera vendrá, no puedo ni debo decirlo. No ha llegado aún el momento propicio, ni se ha determinado el modo en que reaparecerá. La naturaleza real de los dos primeros pasos preparatorios, dados ya por la Jerarquía bajo Su dirección, son la garantía de que Él vendrá, y, cuando Lo haga, la humanidad estará preparada.

http://www.libros-azules.org/ej/cap39.htm

 

[CE-VBA] Estas palabras, escritas poco despues de culminada la Segunda Guerra Mundial, siguen siendo tan vigentes ahora como entonces. El trabajo preparatorio no se ha completado. Si acaso, las fuerzas regresivas planetarias han obstaculizado y han retrasado tal trabajo de preparacion, con la complicidad del egoismo humano. Tal egoismo ha encontrado su maxima expresion en las politicas capitalistas neoliberales que actualmente asfixian a la humanidad para beneficiar a los menos a costa de los muchos, mediante una democracia corrompida por el poder materialista del dinero mal empleado (como se puede constatar en la actual campaña electoral estadounidense). Sin una democracia depurada del interes propio, individual o colectivo, el Cristo no puede reaparecer. De ahi nuestro trabajo ashramico para precipitar el ideal de una DEMOCRACIA JERARQUICA como parte del trabajo del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo.

 

NGSM

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[AAB/DK] Los colaboradores de Cristo ya se hallan activos en el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, constituyendo el grupo más poderoso de precursores que jamás hubo precedido la entrada de un gran Personaje mundial en la palestra del vivir humano. Su trabajo e influencia hoy se ven y sienten en todas partes, y nada puede destruir lo realizado.

…cuando las Naciones Unidas hayan adquirido un verdadero y efectivo poder, entonces se habrá asegurado el bienestar en el mundo.

Los estudiantes esotéricos, ocultistas, rosacruces y también los teósofos, siempre han proclamado la Presencia física de Cristo, tergiversando de tal manera la enseñanza, con aseveraciones dogmáticas sobre detalles sin importancia y enunciados ridículos, que oscurecieron la verdad subyacente y no presentaron un reino atractivo. Ese reino existe, pero no es un lugar de disciplina ni de arpas doradas, habitado por fanáticos ignorantes, sino un campo para servir y un lugar donde todo hombre tiene un amplio campo en que ejercer su divinidad al servicio de la humanidad.

… el Cristo sufre mucho más por Sus allegados que por los extraños. El aspirante avanzado obstaculiza más Su trabajo que el pensador inteligente. No fue la crueldad del mundo externo de los hombres lo que causó al Cristo Su profundo dolor, sino Sus propios discípulos, además del masivo sufrimiento de la humanidad -padecido durante su ciclo de vida, incluyendo el pasado, el presente y el futuro. -EJ

 

http://www.ngsm.org/vicenteba/VBA-Jueves.htm

http://www.ngsm.org/vicenteba/VBA-Domingo.htm