Piscis y la intuición

por Grupo de Servicio el 6 de Marzo de 2012

[AAB-DK] Piscis – El que inicia aquí el camino de la vida, lo hace con esa receptividad material que le permitirá responder a todo contacto durante el ciclo de manifestación. En esta etapa es negativo, fluido y está dotado de una conciencia instintiva que contiene en sí la potencialidad de la intuición, pero su simiente está aletargada. La mente, el instrumento de recepción de la intuición, no ha despertado aún en esta etapa. -AE 98

 

 

Semiología

…el estudio de los signos, su estructura y la relación entre el significante y el concepto de significado.

…la ciencia que estudia la VIDA de los signos en el seno de la vida social.

 

 

Del gen egoísta al meme altruista

…la unidad teórica de información cultural transmisible de un individuo a otro, o de una mente a otra, o de una generación a la siguiente.

Para el conjunto de los memes se dan las características propias de todo proceso evolutivo: fecundidad (algunas ideas son especialmente efectivas), longevidad (persisten durante mucho tiempo) y fidelidad en la replicación (conservadurismo tradicional, especialmente el enseñado como parte de la educación infantil).

 

 

 

MODO DE DESPERTAR LA INTUICIÓN

por el Maestro Tibetano

 

La intuición puede ser impulsada a la actividad de muy diversas maneras, y una de las más útiles y poderosas es el estudio y la interpretación de los símbolos.

Los símbolos constituyen la forma externa y visible de las realidades espirituales internas; cuando se ha obtenido la facilidad de descubrir la realidad que se halla en cualquier forma específica, significa el despertar de la intuición. A través de los que pertenecen al primer rayo, denominado el “Rayo destructor”, fluye el poder del primer aspecto, el poder de dar fin. Tenderán a destruir a medida que construyen debido a la errónea orientación de la energía, al exceso de energía hacia una dirección determinada, o a la mala aplicación de la energía cuando trabajan en ellos mismos o con otros. Muchas personas de primer rayo se enorgullecen [e15] de esto y se escudan tras la excusa de que por pertenecer al primer rayo poseen inevitablemente la tendencia a destruir. Esto no es verdad. Los constructores ‑todas las personas que pertenecen al segundo rayo‑ deben aprender a destruir cuando son impulsados por el amor grupal y actúan bajo la influencia de la Voluntad o el aspecto de primer rayo. Los destructores deben aprender a construir, actuando siempre bajo el impulso del amor grupal y utilizando el poder afectivo en forma desapegada. Ambos grupos, constructores y destructores, deben constantemente trabajar desde el punto de vista de la realidad y del núcleo interno de la verdad y “permanecer siempre en el centro”.

El estudio de los símbolos ayuda a lograrlo y, cuando se realiza con fe y constancia, efectúa tres cosas:

1. Desarrolla el poder de penetrar detrás de la forma y llegar a la realidad subjetiva. [i7]

2. Produce una estrecha integración entre alma‑mente‑cerebro; una vez lograda, se obtiene más rápidamente la intuición y, por lo tanto, la iluminación y la verdad.

3. Ejerce presión sobre ciertas zonas aletargadas del cerebro, activando las células cerebrales, siendo ésta la primera etapa en la experiencia del aspirante. En la mayoría de los verdaderos aspirantes despierta el centro entre las cejas, mientras que el centro en la cima de la cabeza vibra muy suavemente pero no está en completo funcionamiento, debiendo despertarse plenamente antes de que los aspirantes estén a la altura de su máxima oportunidad.

Insistiré sobre la necesidad de que mantengan ante sí, como meta, el propósito de llegar al concepto subyacente en cualquier símbolo que estudien. Dicho concepto siempre debe ser sintético. No puede ser detallado ni fraccionado; quizás se llegue a él por el estudio de los detalles y el significado de algunas fracciones o partes del símbolo en consideración. Sin embargo, cuando han finalizado el análisis no deben sentirse satisfechos hasta haber resumido el significado del símbolo en una idea, concepto, significado o nombre sintéticos.

Los símbolos deben ser estudiados de tres maneras:

a. Exotéricamente. Implica el estudio de su forma, sus líneas, por lo tanto, su significado numérico y también sus formas seccionales ‑me refiero a sus modificaciones, por ejemplo: cubos, triángulos, estrellas y su mutua interrelación.

b. Conceptualmente. Implica llegar a la idea subyacente, que puede estar expresada en su nombre, llegar [i8] a su significado, [e16] que surge en la conciencia a través de la meditación, y a su significación total o parcial. Mientras realizan esto deben recordar que la idea implica la intención abstracta o superior; que el significado es esa intención expresada en términos de la mente concreta; que su significación es más bien la cualidad emotiva y puede decirse que constituye el tipo de deseos que despierta en ustedes.

c. Esotéricamente. Implica el efecto que produce la fuerza o energía y la calidad de vibración que podría despertar en alguno de los centros, quizás en el cuerpo astral o sólo en la mente.

Si este estudio es emprendido correctamente, conducirá al desarrollo de la intuición y su consiguiente manifestación en el plano físico como iluminación, comprensión y amor.

En primer lugar el objetivo del estudio del simbolismo es capacitar al estudiante para sentir su cualidad y hacer contacto con ese algo vibrante que se halla detrás de ese conjunto de líneas, color y forma, de lo cual el símbolo está compuesto.

Para algunas personas este estudio resulta relativamente fácil, pero no para la mayoría, lo cual indica la falta de algo que debe ser llenado, empleando esas facultades que en la actualidad están dormidas. Siempre es desagradable despertar las facultades latentes y requiere un gran esfuerzo y determinación para no ser desviados por las reacciones de la personalidad. A muchos les resulta difícil comprender en qué forma el desentrañamiento del significado de un símbolo puede proporcionar el medio para poner en actividad funcionante las aletargadas facultades búdicas o intuitivas. La lectura de símbolos, “lectura espiritual” como nuestro antiguo maestro Patanjali la llama, [i9] es un arte refinado. El poder para interpretar símbolos siempre precede a la verdadera revelación. Captar la verdad representada por una línea o serie de líneas que componen una forma simbólica, no es todo lo que se ha de hacer. Una buena memoria puede recordar que una serie de líneas, formando un triángulo o una serie de triángulos, significa la trinidad o cualquier serie de triplicidades dentro de la manifestación macro o microcósmica. Pero esa actividad y exactitud de la memoria de nada servirá para despertar las células cerebrales aletargadas o para activar la intuición. Debe recordarse (y aquí se hace evidente el valor de cierto conocimiento de ocultismo académico o técnico) que el plano donde se manifiesta la intuición y se halla activa la conciencia intuitiva, es el plano búdico o intuitivo. Dicho plano es la analogía superior del astral o emocional, el plano de la percepción sensoria a través de una sentida identificación con el objeto de la atención o atracción. Es evidente por lo tanto que, si se quiere [e17] activar la facultad intuitiva por el estudio de símbolos, el estudiante debe sentir o estar en cierta manera identificado con la naturaleza cualitativa del símbolo y con la naturaleza de esa realidad que la forma simbólica oculta. Deben tratar de estudiar ese aspecto de la lectura de símbolos.

Los estudiantes deberán investigar, por consiguiente, después de haber estudiado debidamente el aspecto forma, qué produce el símbolo en ellos, qué sentimientos evoca, qué aspiraciones despierta y qué sueños, ilusiones y reacciones registran conscientemente. Ésta es la etapa intermedia entre la lectura exotérica del símbolo y la comprensión conceptual. Luego hay otra etapa posterior, intermedia entre la comprensión conceptual y la captación y aplicación esotéricas, la cual se denomina “reconocimiento sintético”. Habiendo estudiado la forma y percibido su significado emotivo, se pasa a la etapa en que es captada la idea básica [i10] del símbolo y, de allí, a la comprensión sintética de su propósito. Esto conduce al verdadero esoterismo, que es la aplicación práctica de su sintético poder viviente a los resortes de la vida y a la acción individuales.

Les pediría que no sólo interpreten el símbolo inteligentemente sino también que reconozcan la reacción más sutil de su sensibilidad sensoria hacia el símbolo. Estudien cuatro símbolos por año. Primero, encarando el símbolo desde su aspecto forma, tratando de familiarizarse con su aspecto externo, líneas, triángulos, cuadrados, círculos, cruces y las demás formas que lo componen; al hacerlo esfuércense por comprenderlo desde el punto de vista del intelecto, empleando la memoria y el conocimiento que poseen para interpretarlo exotéricamente.

En cuanto se familiaricen con el símbolo y sin esfuerzo puedan recordarlo, traten de percibir su cualidad, hacer contacto con su vibración y observar el efecto emocional que les produce. Esto puede variar cada día o permanecer invariable. Sean honestos al observar esta reacción astral hacia el símbolo y vean a dónde conducen esas reacciones, recordando que no provienen de la intuición sino que son reacciones del cuerpo sensorio o astral.

Finalmente, tomen nota de lo que constituye para ustedes la cualidad básica del símbolo; luego (igual que en la meditación) eleven el tema al reino de la mente, procuren concentrarse en él con mente atenta y enfocada. Esto los llevará al reino de los conceptos.

En consecuencia, al analizar un símbolo, tenemos las siguientes etapas:

1. Su consideración exotérica: línea, forma, color.

2. La comprensión de su cualidad por medio del cuerpo astral o emocional [i11] [e18] y la reacción y respuesta en forma sensitiva, al impacto de su naturaleza cualitativa.

3. La consideración conceptual de la idea subyacente, lo que trata de enseñar y el significado intelectual que intenta trasmitir.

4. La etapa para captar sintéticamente el propósito del símbolo, el lugar que le corresponde en un plan ordenado de manifestación y su verdadera intención unificada.

5. La identificación con la cualidad y propósito del símbolo al ser iluminado por la mente y “mantenido firmemente en la luz”. Esta etapa final pone en actividad al cerebro y también a la mente.

El estudio de los símbolos implica tres etapas:

Primero, la investigación del símbolo y el consiguiente progreso del que analiza, de una etapa de percepción a otra, hasta incluir gradualmente todo el campo que abarca el símbolo.

Segundo, la percepción intuitiva de los símbolos que se observan en todas partes en la divina manifestación.

Tercero, el uso de símbolos en el plano físico y su correcta adaptación al propósito visto y reconocido, conduce consiguientemente a magnetizar el símbolo con la cualidad necesaria, por medio de la cual la idea puede hacer sentir su presencia, a fin de que la idea intuida y cualificada encuentre una forma correcta en el plano físico.

Por lo tanto, ocúpense de los símbolos en forma general, amplia, exotérica, conceptual y esotérica, pero deben hacer también un análisis de su propia sensibilidad y respuesta a la cualidad del símbolo.

Permítanme recapitular por un momento. Primeramente, es de gran valor recordar que el estudio del símbolo requiere, exotéricamente, [i12] el uso del cerebro y la memoria. Esfuércense en estudiar línea y forma, número y aspectos generales externos, sabiendo que toda línea tiene significado, todo número tiene su interpretación y todas las formas son símbolos de una cualidad y vida internas.

El estudio conceptual del símbolo los conduce, internamente, del cerebro a la mente, en el reino de las ideas. Impele a la actividad, enfocada en el mecanismo mental. Así se darán cuenta del concepto o la idea que el símbolo o signo personifica. Captarán su significado y lo que representa. Comprenderán el propósito para el cual la forma ha sido manifestada. El estudio de los números y de las líneas les ha proporcionado una rica estructura de conocimientos en el plano objetivo ‑riqueza que depende en este caso de la lectura [e19] individual, equipo mental y conocimiento. La capacidad para leer el “significado” que encierra un símbolo depende también de la riqueza del significado que adjudican a los acontecimientos de la vida diaria y a la capacidad para practicar la verdadera meditación.

Quisiera aclararles que no hay una interpretación establecida para cada símbolo, pues a cada ser humano le impartirá un significado especial. La falta de interés en los símbolos presupone generalmente falta de interés en la debida interpretación de las formas de la vida y su significado. Demostrar un interés muy académico por los símbolos, presupone una mente tortuosa y compleja que ama los dibujos, las líneas, las formas y las relaciones numéricas, escapándosele totalmente la significación del significado. Es vital para el crecimiento del discípulo y de los aspirantes el equilibrio mental entre forma y concepto, expresión y cualidad, signo y significado.

La gran necesidad que tienen la mayoría de los estudiantes es trabajar con ideas y conceptos para llegar al significado, el cual necesitará el uso de la mente para comprender, captar [i13] e interpretar. Requiere el desarrollo de esa sensibilidad mental que permitirá, a su poseedor, responder a las vibraciones provenientes de lo que llamamos Mente Universal, la Mente de Dios, el Instigador del Plan. Presupone determinada habilidad para interpretar y el poder de expresar la idea que subyace en el símbolo, a fin de que otros puedan compartirla. Esta idea de servicio y acrecentada utilidad debe mantenerse con firmeza en la mente.

¿No se dan cuenta cómo esta capacidad de estudiar, interpretar y penetrar hasta el significado, acrecienta el progreso espiritual? ¿Creen que empleando este método aprenderán a trabajar más inteligentemente con el Plan y prestar más ayuda a sus semejantes?

¿Qué existe en este mundo objetivo que no sea un símbolo adecuado de una idea divina? ¿Qué tenemos en nuestra manifestación externa que no sea el signo visible (en alguna etapa del propósito en evolución) del plan de la Deidad creadora? ¿Qué son ustedes sino la expresión externa de una idea divina? Debemos aprender a ver los símbolos a nuestro alrededor y luego penetrar detrás de él y llegar a la idea que éste debe expresar.

Sin embargo existe una técnica de estudio que les será de utilidad cuando traten de llegar a una idea y hacer el estudio conceptual de los muchos símbolos que nos rodean. Constituye mayormente la técnica para la cual los ha preparado la práctica de la meditación. La diferencia entre esta técnica y el trabajo de meditación es simplemente de polarización y meta. Al hacer el estudio conceptual [e20] de los símbolos la conciencia está polarizada en el cuerpo mental; no se trata de hacer contacto definidamente o de implicar al alma o ego. He aquí la diferencia existente entre esta segunda etapa de interpretación de símbolos y la meditación común. Cuando ya han dominado el método de familiarizarse con el aspecto forma del símbolo y conocen muy bien su contorno [i14] externo y exteriorización, cuando saben que una serie peculiar de líneas (por ejemplo, las tres líneas que forman un triángulo) representa tal o cual idea, verdad o enseñanza, entonces es registrada por el cerebro, valiéndose de los recursos de la memoria. Registrar antiguas informaciones y conocimientos inherentes a la figura de un símbolo, sirve para llevar la conciencia al plano mental y de allí enfocarla en el mundo de ideas o conceptos. Los conceptos ya existen en los niveles concretos del plano mental. Constituyen la herencia mental y racial, siendo las antiguas formas mentales que ahora pueden emplear para llegar al significado y significación.

Plutarco expresa la antigua manifestación de un hecho en las conocidas palabras: “Una idea es un Ser incorpóreo que no tiene existencia propia sino que da figura y forma a la materia informe y se convierte en la causa de la manifestación”. Figura y forma se registran en el cerebro y se memorizan; lo mismo se hace con su actividad en tiempo y espacio, conjuntamente con la capacidad innata para construir dicha forma y expresar, a través de ella, un concepto o idea. A medida que trabajan internamente, también se harán conscientes de la naturaleza de la idea motivadora, estudiando su forma y actividad demostrada, y descubrirán el campo de ideas análogo a aquél en que se encuentra la idea personificada en el símbolo. Tienen ahora abierto este campo de ideas interrelacionadas y autoexplicativas ‑acrecentadamente podrán actuar libremente en este mundo de conceptos. El esfuerzo principal y el objetivo consiste en trabajar y vivir en el mundo de las ideas, entrenarse a fin de reconocer ideas y conceptos que se hallan detrás de cada forma, comenzar a pensar con claridad sobre ellas y ver hacia dónde conducen y encajan en el Plan eterno. [i15]

Si los aspirantes hacen las tres cosas siguientes:

a. desarrollar el poder de visualizar,

b. entrenar la mente para intuir la realidad,

c. intepretar correctamente lo que es visto,

podrán proporcionar un laboratorio de ensayo a los Observadores entrenados del mundo.

Una de las cosas que puede hacer la intuición desarrollada es eliminar el espejismo y la ilusión que invade la vida. Una de las cosas que puede realizar un grupo de aspirantes, cuya interacción [e21] intuitiva se ha establecido, es ayudar en la tarea de disipar el espejismo mundial, pudiendo sólo efectuarse cuando hayan despertado la intuición y sea firme y verdadera la interrelacionada comprensión. Entonces, la Jerarquía podrá emplear a los aspirantes del mundo dondequiera que se hallen, como instrumentos para disipar el espejismo grupal. Me refiero a esta posibilidad, para incitarlos a que progresen y realicen un esfuerzo rápido y firme.

Se ha dicho que es necesario que todo aspirante llegue a tener ese conocimiento intuitivo y esa comprensión inteligente del espejismo individual y planetario, que lo capacitará definitivamente para trabajar en la eliminación del espejismo. Lógicamente esa comprensión será sólo relativa, pero en el curso de los próximos años el conocimiento sobre el tema y los métodos para disipar el espejismo aumentarán considerablemente. Esto sucederá si tratan de resolver conscientemente el problema en sus propias vidas y captan también la teoría subyacente.

 

Radio Triángulos, FP 3/4\5

Vibrando en la Frecuencia Pitagórica, 
¡con suprema INDIFERENCIA!