De Aries a Libra: Atención y Serena Expectación

por Grupo de Servicio el 22 de Marzo de 2012

Tres siglas, dos en posición vertical (V y A) y una en posición horizontal (B). El trazado recto de la B sirve para demarcar dos ideogramas. [seguir enlace]

[VBA] Si estamos siempre a la silente espera de acontecimientos cósmicos en nuestro interior, abriremos más rápidamente el Antahkarana que a través de las disciplinas del Raja Yoga. El yoga que sostiene el espíritu de trabajo de los discípulos en la Nueva Era es el Agni Yoga, el Yoga de Fuego, el Yoga de Síntesis o el camino del Corazón Solitario, del corazón que se basta a sí mismo para poder progresar evolutivamente en el tiempo. De manera que, cuando —aunque estemos separados— hay una unidad subjetiva, y esta unidad subjetiva persiste, es porque hemos desarrollado conjuntamente algo de esta serena expectación, serena expectación que no es solamente una expectación mental sino que es la apertura de una esperanza perpetua que se va revelando progresivamente hasta llegar a un punto en que nosotros nos sentimos dentro del mismo proceso, que nos sentimos maestros de nosotros mismos. Cuando estamos bajo el yugo de la mente concreta, siempre hay una serie de inconvenientes de carácter psicológico, porque la mente se nutre de recuerdos del pasado, así que cuando nosotros decimos: “el presente está aquí”, depende de la quietud de la mente. Si la mente está vacía, lo cual significa que está muy despierta, muy atenta, lo que proviene del pasado no llegará a penetrar en el recinto de la mente; hay una evolución, debido a una potente difusión de las energías del plano búdico, para poder expresar sin esfuerzo todo el conglomerado de hechos y de circunstancias kármicas en nuestra vida. Como digo, y hay que tenerlo muy presente, la Serena Expectación, no es nunca estatismo, no es paralizarnos en el tiempo, es abrirnos a la corriente de vida cósmica que debemos inmortalizar en nuestra vida, haciendo surgir —como es de Ley—, el principio único, monádico, que debe transformar constantemente nuestra vida en términos de realización.

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La liberación es un resultado de la atención que ha provocado una Serena Expectación, y cuando la Serena Expectación medida en términos de energía, llega a un punto determinado, hay un estallido de luz en el hombre y se convierte en un liberado, en un ser que ya no pertenece a ley de los tres mundos, está por encima de estas cosas. Esto solamente para indicaros, que lo que estamos diciendo acerca de la Serena Expectación, tiene caracteres no solamente planetarios, ni tampoco solares, sino que penetran dentro del ambiente cósmico.

 

[AAB] Aries es el signo del poder que emana del fluir evolutivo de la divina energía, desde la deidad central, Dios, o desde el ser humano, un hijo de Dios. Esta energía fluye hacia afuera en dos direcciones (así el punto se vuelve la línea y el Uno se vuelve el primero): fluye dentro del mundo de las formas y también dentro del mundo del ser o del espíritu. Una corriente de energía expresa el sendero de regreso, el introspectivo, y las dos juntas constituyen los dos arcos del gran círculo de la existencia. En este signo empieza el sendero en el cual se toma la forma y se la domina; en él asimismo empieza la vida del desarrollo interior y la dominación del alma, o del ser subjetivo. Reorganización, reorientación, repolarización y regeneración, son las características de esta etapa, y todas ellas son expresiones de la misma fuerza vital. Los dos usos de esta fuerza dependen de la atención mental del ser, divino y humano, que la está utilizando. Es la misma fuerza, pero usada de dos maneras diferentes, dependiendo de si el divino utilizador ha enfocado su atención sobre si tomar forma, u hollar el sendero de la liberación de la forma.

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Es el signo, por lo tanto, de los impulsos fuertes y potentes, y de las violentas fluctuaciones y exagerados esfuerzos; a menudo un signo de fracaso, pero siempre de éxito final. En su signo opuesto, Libra, él alcanza su consumación de armonía y de equilibrio, pues la experiencia interviniente y las lecciones aprendidas de los cinco trabajos intermedios, logran esa serenidad y actitud equilibrada […] [LTH: Trabajo 1]