Wesak 2011: Tauro y la precipitación del Propósito

por Grupo de Servicio el 14 de mayo de 2011

La Meseta Rocosa del Valle de Wesak

Sabemos a través del estudio de la Astrología Esotérica que cuando el hombre ha dejado el Sendero Probatorio y ha ingresado ya al Sendero Discipular como un Aspirante espiritual a la Iniciación, deja de ser receptivo al regente común o exotérico de los signos que lo conforman, pudiendo entonces entrar en contacto con un nuevo grupo de regentes planetarios denominados los regentes esotéricos, que más adelante serán suplantados también por un nuevo grupo de regentes jerárquicos, una vez que el hombre ha recibido ya su Tercera Iniciación Mayor o Primera Iniciación Solar.

Vulcano es el regente tanto esotérico como jerárquico de Tauro, signo que vehiculiza las Fuerzas de Iluminación y nos permite contactar con la Luz del Alma en su propio plano, mientra que su regente común es Venus.

Inicialmente el hombre está atado al plano astral que considera luminoso y radiante por lo atractivo de las sensaciones que éste le prodiga, y se dedica a cultivar su naturaleza sensoria y la respuesta afectiva a los asuntos del mundo; en dicha etapa rige el aspecto inferior de Venus, la emocionalidad del plano astral, pero más tarde, la incipiente luz astral es reemplazada por la Luz del Alma, una vez que Vulcano ha hecho su trabajo de rectificación de la forma y entonces se produce una apertura hacia lo superior y se es digno de recibir la Sabiduría que mora en el plano búdico.

El plano búdico o plano de la intuición es la morada de las formas arquetípicas que sólo pueden ser correctamente aprehendidas por aquellos quienes han desarrollado en algún grado la consciencia de unidad, conscienica grupal o conscienica del Alma.

 

La leyenda de Wesak

El sueño, leyenda o acontecimiento, puede ser descrito como sigue:

“Existe un valle situado a una altura bastante elevada al pie de los Himalayas Tibetanos. Este valle está rodeado por altas montañas a ambos lados con excepción del noreste, en donde hay una estrecha abertura. El valle tiene la forma de un ánfora enfocada hacia el noreste, abriéndose considerablemente hacia el Sur. Hacia el extremo Norte y cerca de la embocadura del ánfora se halla una gran roca plana. No hay árboles ni arbustos en el valle, el cuál está cubierto con una especie de pasto grueso, pero las laderas de las montañas están cubiertas de árboles.

En la fecha del Plenilunio de Mayo empiezan a afluir peregrinos de todos los distritos próximos; los santos hombres y mujeres, los lamas llegan al Valle y ocupan la parte sur y media dejando el extremo noreste relativamente libre. Allí (según la leyenda) se congrega un grupo de aquellos Grandes Seres que son los custodios sobre la Tierra del Plan de Dios para nuestro Planeta y para la Humanidad. El nombre que le damos a estos Seres no tiene gran importancia, el creyente cristiano preferirá hablar de Cristo y Su Iglesia, y Los considerará parte de esa Gran Nube de testigos que garantizan a la humanidad la salvación definitiva.

Los esotéricos del mundo pueden llamarlos, los Maestros de Sabiduría, la Jerarquía Planetaria, que en sus diversos grados están regidos y guiados por Cristo, el Maestro de Maestros, de Ángeles y de Seres Humanos por igual; o pueden también llamarlos los Rishis de las Escrituras Hindúes, o la Sociedad de Mentes Iluminadas, según la enseñanza tibetana. Ellos son los Grandes Intuitivos y los Grandes Compañeros según la presentación moderna y son el conjunto de la humanidad perfeccionada, que han seguido los pasos de Cristo y han penetrado, por nosotros, en los misterios, dándonos ejemplo para que hagamos lo que ellos han hecho. Con su Sabiduría, Amor y Conocimiento constituyen una muralla protectora para la humanidad y tratan de guiarnos paso a paso, (como ellos fueron guiados en su momento) de la oscuridad a la Luz, de lo irreal a lo Real, de la muerte a la Inmor­talidad. Este grupo de Conocedores son los principales participantes del Festival Wesak. Se sitúan en el confín noreste del Valle y en círculos concéntricos (de acuerdo al estado y grado de Su desarrollo iniciático), se preparan para un gran acto de servicio. Frente a la roca, mirando al noreste, están Aquellos Seres que son llamados por sus discípulos “Los Tres Grandes Señores” que son: el Cristo, que se sitúa en el centro; el Señor de las Formas Vivientes, el Manú, que se sitúa a Su Derecha; y el Señor de la Civilización, que se sitúa a Su izquierda. Los Tres se colocan frente a la roca, en la que descansa una gran copa de cristal llena de agua.”

Hay un hecho interesante que arroja cierta luz sobre esta ceremonia y su realidad, es que los que han soñado que participaban en ella, están seguros de la exacta posición que ocuparon en la parte más baja del Valle. Una persona que me la describió, me dijo que estuvo a un lado, junto a un árbol en el que estaba atado un caballo; otros parecían conocer muy bien el lugar en que se encontraban. Pocos se daban cuenta que el lugar que ocupaban en el grupo de observadores, indicaba con toda claridad el estado de evolución del participante.

“Detrás del Grupo de Maestros, Adeptos, Iniciados y Colaboradores Mayores en el Plan de Dios, se encuentran los discípulos y aspirantes del mundo, en sus varios grados y grupos, “en el cuerpo o fuera de él” (citando a S. Pablo), quienes constituyen en esta época el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. Los que estaban presentes físicamente, llegaron allí por medios comunes. Otros estaban presentes en sus cuerpos espirituales y otros en sueños. El “sueño” que ellos relatan, ¿no podría ser el reconocimiento físico y el recuerdo de un suceso espiritual interno?.

Al acercarse el momento de la Luna Llena, se produce una gran quietud en la muchedumbre, y todos miran al noreste. Entonces, tienen lugar ciertos movimientos rituales, en los que los Grupos de Maestros y Sus Discípulos de todos los grados, ocupan su lugar en posiciones simbólicas, como la estrella de cinco puntas, con Cristo en la cima; o un triángulo con Cristo en el vértice superior, o una cruz y otras formaciones conocidas, que tienen un profundo y potente significado. Todo esto se hace mientras se entonan ciertas palabras y frases esotéricas, llamadas mántrams”.

La expectativa de los asistentes aumenta y la tensión se hace mayor, acrecentándose cada vez más. A través de todo el grupo de personas, parece sentirse un estímulo o vibración potente que tiene el efecto de despertar las almas de los presentes, fusionando el grupo en un todo unificado, elevándolos a un gran acto de invocación, ansiedad y expectativa espiritual. Es el punto culminante de la aspiración mundial enfocada en este grupo expectante. Estas tres palabras: inspiración, ansia y expectativa, son las que mejor describen el ambiente que rodea a los que asisten a esta Ceremonia en el Valle Secreto.

“El cántico y el movimiento rítmico se intensifican cada vez más y todos los participantes y la multitud elevan sus ojos hacia el cielo, en dirección de la angostura del Valle.

Unos pocos minutos antes de la hora exacta de la Luna Llena puede verse, a lo lejos, un pequeño punto en el cielo, acercándose cada vez más y poco a poco su silueta se hace más nítida, se definen sus contornos hasta que la forma de BUDA se hace visible. Sentado en posición de loto, envuelto en su manto azafrán, bañado en Luz y Color, y con una mano extendida bendiciendo. Cuando Buda llega al punto exacto central sobre la gran roca, flotando sobre las cabezas de los Tres Grandes Señores, un gran mántram, que se pronuncia una vez al año en el Festival, es entonado por Cristo y todos los asistentes, que se encuentran en el Valle se postran. Esta Invocación produce una gran vibración o corriente de pensamiento, ¡de tal potencia!, que llega, desde el grupo de aspirantes, discípulos e iniciados hasta Dios mismo. Señala el momento supremo del intenso esfuerzo espiritual de todo el año y la vitalización espiritual de la humanidad y sus efectos espirituales duran a través de los meses subsiguientes. El efecto de esta Gran Invocación es universal o cósmico, y sirve para unirnos con ese Centro Cósmico de Fuerza Espiritual, del cual han venido todos los seres de la Creaci6n. Se imparte la Bendición y Cristo, como representante de la humanidad la recibe para distribuirla”.

Así, según la leyenda, Buda vuelve una vez al año, para bendecir al mundo, trasmitiendo a través de Cristo, nueva vida espiritual.

“Luego… lentamente, Buda se aleja, hasta que nuevamente puede verse sólo un punto en el cielo que finalmente desaparece. Todo el ceremonial de la bendición, desde su primera aparición en la lejanía, hasta el momento en que Buda desaparece, tarda sólo ocho minutos. El sacrificio anual de Buda por la humanidad (pues viene a costa de un gran sacrificio) ha terminado y Él retorna nuevamente a ese Alto Lugar donde trabaja y espera. Año tras año vuelve para bendecir, año tras año la misma ceremonia se realiza, año tras año Buda y Su Gran Hermano, Cristo, trabajan en la más íntima cooperación para el beneficio espiritual de la humanidad. En estos dos Grande Hijos de Dios, se han concentrado dos aspectos de la Vida Divina. Ellos actúan juntos como custodios del más elevado tipo de fuerza espiritual, a la que la humanidad puede responder. Mediante Buda fluye la Sabiduría de Dios; mediante Cristo el Amor de Dios se manifiesta a la humanidad; esta Sabiduría y este Amor se derraman sobre la humanidad cada Luna Llena de Mayo”.

Según la historia antigua, esta es la leyenda que existe detrás de esta Fiesta popular en Oriente, y es una realidad si nos atrevemos a creerla y tenemos la mente lo suficientemente abierta como para reconocer esta posibilidad. Es para Occidente una idea algo nueva y requiere el reajuste de algunas de nuestras más apreciadas creencias; pero si puede ser captada y entendida, surgirá en nuestra conciencia una nueva visión y la posibilidad de que la humanidad, conscientemente se conecta ahora con una nueva fuente de inspiración y un nuevo centro de fuerza espiritual. [AAB. El Festival Wesak: Una Técnica de Contacto Espiritual.]

Preparémonos durante este Wesak 2011 para que nuestro vehículo acuoso-emocional sea un adecuado receptáculo de la Luz Búdica del Alma, para así presentir intuitivamente el Prósito detrás del Plan, y ser capaces de derramar Luz sobre el angustiado mundo.

Tauro nos ofrece un camino genuinamente espiritual: renunciar al mundo sensorial (el trabajo de Venus como regente común de Tauro), preparar nuestra personalidad como adecuado receptáculo o cáliz de la Luz del Alma (el trabajo de Vulcano como regente esotérico de Tauro) para así alcanzar el Propósito Iluminado detrás del Plan de Dios para los hombres (el trabajo de Vulcano como regente jerárquico de Tauro).

Que durante este Wesak 2011 podamos como grupo construir el Cáliz para poder aprehender el Propósito y derramar Paz sobre el mundo.