Cáncer 2011: Una Casa Iluminada

por Francis Donald el 11 de julio de 2011

 

Cáncer 2011: Una Casa Iluminada. Francis Donald. 2011.
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En un pasado remoto, un ser emergió del océano de vida, pasó a través del amplio portal de Cáncer, y así ingresó al templo conocido como la Humanidad. Por eones la Luna brilló a través de dicho portal, fortaleciendo la triple forma. Después de una interminable marea de vidas, la Luna comenzó a menguar —revelando la verdadera fuente brillando por entre sus velos rasgados. Así Neptuno creció en fuerza, las pruebas astrales comenzaron, y el escarabajo, símbolo del Alma inmersa en la forma, desplegó sus alas, e inició su migración hacia lo superior. Ahora viendo el portal que conduce al reino espiritual, nuestro discípulo exclama en voz alta: “Yo construyo una casa iluminada, y en ella moro.”

El Templo como un todo representa encarnación en la forma física.

Los Seis Pilares Índigo indican la energía de Sexto Rayo de Neptuno; sus bases y capiteles dorados representan al Cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto que rige a Cáncer a través de la Luna durante los eones en que se construye la forma.

Los Tres Escalones simbolizan los cuerpos físico, astral y mental. El discípulo, sentado en el nivel mental inferior, se enfoca en aquello que está por venir…

El Altar representa la mente superior, el asiento del alma. Habiendo pasado las pruebas astrales, su superficie pulimentada refleja y se enfoca en el plano búddhico descendiendo sobre las ahora calmas aguas del cuerpo astral.

El espacio entre los pilares, o los “portales”, permiten el paso dentro de este templo de agua y tierra a lo largo de tres ejes. El eje Tauro-Escorpio ha girado contra-reloj. El amplio portal a la encarnación a través de Cáncer queda detrás del discípulo, que mira hacia nosotros a través del portal de Capricornio. La Luna, ahora como el regente esotérico, ilumina la fase entrante: el eje que comienza en Virgo y conduce a la última victoria de la tríada acuosa en Piscis. DK nos dice: “Esta quíntuple relación es establecida únicamente en el sendero del discipulado y efectuada por la vinculación esotérica de Cáncer-Virgo-Escorpio-Capricornio-Piscis En los futuros horóscopos de los discípulos esta significativa interacción de fuerzas será reconocida como dominando al horóscopo en una etapa particular y peculiar del discipulado.” [AAB/DK, Astrología Esotérica, p. 241]

A través del domo superior, las Pléyades, denominadas “el ojo de la Madre”, iluminan el punto al rededor del cual nuestro Universo gira. Estas “siete hermanas” guardan la clave insondable del misterio de la forma.

“La palabra escarabajo significa ‘unigénito’; lo que significa haber pasado a la encarnación, o, en relación con el aspirante, haber pasado el nuevo nacimiento.” [AAB. Los Trabajos de Hércules, p. 41]

En el antiguo Egipto el escarabajo era considerado como la corporización del poder de transformación. Aquí está respresentado en vuelo, pasando del plexo solar al corazón. Habiendo logrado esta repolarización a través de la triple influencia de Neptuno ha tomado la forma de un tridente que si se le mira con detenimiento se descubrirá que apunta hacia arriba indicando el Sendero Ascendente.

 

Tres siglas, dos en posición vertical (V y A) y una en posición horizontal (B). El trazado recto de la B sirve para demarcar dos ideogramas. [seguir enlace]

VBA: Ahora bien… ¿Cómo descubrir el Alkahest y cómo incorporarlo a nuestra vida?.

El dato simbólico “tres cocciones”, aplicadas por tres tipos de fuego a la “piedra filosofal” de los antiguos alquimistas, es realmente clarificador si tenemos en cuenta que el Alkahest, que es esencia del Espíritu, se halla también implícito “en su justa medida” en el centro causal que llamamos Alma o Yo superior y que el impulso evolutivo de la Personalidad en los tres mundos o “Alma en encarnación” se manifiesta a través de tres cuerpos, el físico, el astral y el mental que requieren una activa y muy particular “cocción”, redención o integración. La bóveda del Templo del Espíritu Santo queda asegurada entonces, una vez realizadas las “tres cocciones” y la Piedra filosofal, o Alkahest, vuelve a ser el punto central donde convergen puros y redimidos los tres cuerpos del Alma.

Hay que suponer así que habrá una eterna sucesión de nuevas bóvedas para nuevos Templos, cada vez más suntuosos y más en sintonía con el Alkahest, que convertido en el Santo Grial de las más depuradas tradiciones místicas, llevará el Espíritu del hombre y de todos los demás seres en la vida de la Naturaleza a su más amplio y trascendente destino. —Diario Secreto