¡Qué el Templo del Señor sea construido!

por Foster Bailey el 10 de julio de 2011

 

Nicholas Roerich. Signs of Christ

Signs of Christ. Roerich 1924.

Entre los cuadrados Él dibujó el esbozo de un pilar coronado por un arco, y dijo: «¡Oh, cómo AUM penetrará en la conciencia humana! Aquí he dibujado un pistilo y sobre él un arco, y he establecido los cimientos en cuatro direcciones.

Cuando el Templo sea edificado por pies humanos y manos humanas, en él florecerá el pistilo colocado por Mí. Así que entonces deja que los Constructores pasen por Mi Senda. Pues, ¿por qué debemos esperar por la Senda cuando está delante de Nosotros?»

[Roerich: Leaves Morya’s Garden Book Two: Ilumination, § V, af. 4-5.]

 

VBA: “… de acuerdo con las más antiguas tradiciones esotéricas … la Piedra filosofal constituía el punto geométrico que sostenía simbólicamente la gloria de la bóveda del Templo iniciático. Esta piedra debía “ser cocida tres veces” – según los altos preceptos alquímicos – antes de convertirse en polvo. A este polvo se le llamó “el león amarillo”, pues tenía un color intensamente dorado, Su esencia era transmutada y era tanta su virtud, que con una poquísima cantidad convertía en oro metales inferiores, tales como plomo y el antimonio, la plata y el mercurio”.— Diario Secreto

 

Desde tiempo inmemorial y en conexión con los antiguos Misterios, las palabras «como es arriba así es abajo» (Tabula Smaragdina, af. ii) han sido pronunciadas, e indican el propósito de toda la tarea masónica. En los Cielos, hay un Templo «no hecho por manos, eterno en los cielos» (2 Cor 5:1). En este Templo preside la Deidad Triuna. Este Templo constituye el modelo de lo que existe sobre la tierra, o «debajo». Bajo el control de esta Trinidad de Personas, están los Constructores del Templo celestial, y ellos son —simbólicamente hablando— siete en número. El «Siete gobernado por el uno y el Tres». Es por esta razón que «Tres dirigen una Logia, y siete la constituyen y la hacen perfecta». Esto ha sido expresado bellamente para nosotros en las siguientes estanzas, tomadas de la más antigua escritura, que por mucho antecede la Biblia cristiana.

Ellas han sido vertidas en la siguiente forma moderna:

—¡Qué el Templo del Señor sea construido! —el séptimo Gran Ángel exclamó.

Entonces, hacia Sus lugares en el Norte, el Sur, el Occidente y el Oriente, se dirigieron con paso mesurado siete Grandes Hijos de Dios y tomaron Sus asientos. El trabajo de construcción había comenzado. Las puertas fueron cerradas y custodiadas. Las luces aminoradas. Las paredes del Templo no podían verse. Los nbso Siete estaban silenciosos y Sus formas veladas. El tiempo no había llegado todavía para que la Luz irrumpiera. La Palabra no podía ser pronunciada. Sólo reinaba el silencio. Entre las Siete Formas el trabajo continuaba. Un llamado silencioso se transmitía de uno a otro. Sin embargo, las puertas del Templo online casino aún permanecían cerradas…

A medida que pasaba el tiempo, fuera de las puertas del Templo, se oían los sonidos de la vida. La puerta se abrió, y la puerta se cerró. Cada vez que se abría, un pequeño Hijo de Dios entraba, y el poder dentro del Templo crecía. Cada vez la luz aumentaba. Así, uno por uno, los hijos de los hombres ingresaron al Templo. Pasaron del Norte al Sur, del Occidente al Oriente, y en el centro, en el corazón, encontraron luz, encontraron comprensión y poder para trabajar. Ellos ingresaron por la puerta. Pasaron ante los Siete. Levantaron el velo del Templo y entraron en la luz.

El Templo creció en belleza, sus líneas, paredes, ornamentos, anchura, profundidad y altura, lentamente emergieron a la luz del día.

Desde el Oriente, una palabra surgió: «Abran la puerta a todos los hijos de los hombres, quienes vienen de los obscuros valles de la tierra, y permítanles buscar el Templo del Señor. Dénles la luz. Develen el santuario interior, y, a través del trabajo de todos los Obreros de Dios, amplíen el Templo del Señor, y así irradien los mundos. Entonen la Palabra creadora, y eleven los muertos a la Vida.»

Así, que el Templo de la Luz sea traído del Cielo a la tierra. Que sus paredes se levanten sobre los valles de la tierra. Que la luz revele In der Rubrik “Spiele” finden sich weitere beliebte Casino die-besten-online-casinos.info -Klassiker aus den Kategorien Kartenspiel, Karten- und Brettspiele, Arcade und Sportspiele. y nutra todos los sueños de los hombres. Entonces, que el Maestro en el Oriente despierte a aquellos que están dormidos. Luego, que el Guardián del Occidente ponga a prueba a jameshallison casino todos los verdaderos buscadores de la luz. Que el Guardián del Sur instruya y ayude a los ciegos. Que el portal del Norte permanezca abierto, pues allí está el Maestro Invisible, con gesto de bienvenida y corazón comprensivo para conducir al candidato al Oriente, donde brilla la verdadera luz…

«Pero, ¿por qué esta apertura de las puertas del Templo?» —preguntaron de entre los Siete Mayores a los Tres sentados—«Porque el tiempo está maduro; los Obreros están preparados. Dios ha creado en la luz. Sus hijos ahora pueden crear. No hay nada más que hacer.»

«¡Que así sea! —fue la respuesta dada por los Siete Mayores a los Tres sentados— El trabajo puede proseguir ahora. ¡Qué todos los hijos de la tierra continúen la labor!»

El Templo en los Cielos es entonces presidido por la Deidad Triuna, y este Templo, en su dirección y gobierno, en su constitución y trabajo, provee el arquetipo y el modelo para todo lo que acontece en la tierra. Los Constructores de este edificio divino son —simbólicamente hablando— siete en número, y son gobernados por las Tres Personas de la divina Trinidad. Esta Trinidad de Personas, Quienes conforman la Deidad manifestada, son bien conocidas en todas las religiones del mundo. […]

Todas las religiones del mundo también afirman el hecho de que estos básicos Tres llevan a cabo Sus planes a través de un Septenario de Seres, Cuya energía, fuerza y actividad es la responsable de traer a la manifestación al entero universo.

Estos siete son llamados por muchos nombres, siendo el más conocido para los cristianos el de «Los Siete Espíritus ante el Trono de Dios». Ellos son las mismas Entidades que «Los Siete Æones», o las «Siete Emanaciones» de la filosofía griega, cuya diferenciación nos ha enseñado Platón, delineando para nosotros Su trabajo y propósito. Son los siete Rishis o Prajāpatis de la enseñanza hindú, y la referencia a Ellos puede verse en los muchos septenarios encontrados en la mitología, la religión y las antiguas escrituras. Estando representados para nosotros en los siete días de la semana.

[FB/DK, El Espíritu de la Masonería, pp. 97-99.]

TRIÁNGULOS

 En el Centro de la Voluntad de Dios yo permanezco.

 Nada apartará mi voluntad de la Suya.

 Realizo esa (Buena) Voluntad con Amor,

 y me dirijo hacia el campo de Servicio.

 Yo, el Triángulo Divino,

 realizo esa Voluntad dentro del Cuaternario

 y sirvo a mis hermanos.

http://ngsm.org/vicenteba/VBA-Lunes.htm