Libertad y Seguridad Espiritual

por Lucis Trust el 18 de octubre de 2011

Estimado amigo:

“Actualmente dos cualidades matizan el ideal de la civilización verdadera, para la cual trabajan todos los discípulos: la libertad y la seguridad espiritual. Esto es verdad, aunque el hombre que habla en términos de seguridad omita la palabra ‘espiritual’. Sin embargo, siempre la busca”. (Discipulado en la Nueva Era, Vol. II de Alice Bailey A.)

El impulso hacia la libertad que está resonando en todo el Medio Oriente es emocionante y preocupante de presenciar. La capacidad de sacrificio, que se evidencia en gran escala, es impresionante para los que miran desde una distancia segura; y, al mismo tiempo, el mundo que está observando es consciente de que la libertad impone sus propias obligaciones, sus propias limitaciones, al individuo o a un pueblo, y que la transición de la mente humana desde el aprisionamiento a la libertad de pensamiento y la libre determinación, necesariamente debe pasar a través de las pruebas cruciales de la discriminación espiritual.

Hace mucho tiempo, el Buda enseñó su mensaje del Noble Sendero Medio entre los pares de opuestos: luz y oscuridad, libertad y responsabilidad, relación y separación. Estos pares son poderosamente visibles en la actualidad y están preparando el terreno para las decisiones que han de realizarse, las decisiones que determinarán si la humanidad avanzará hacia una nueva era de cooperación y rectas relaciones humanas o si prevalecerán los valores materialistas.

El par de opuestos más fundamental, contra el que la humanidad debe luchar, es el del cuerpo físico y el cuerpo vital o etérico en el ámbito subjetivo subyacente a la forma externa. El mundo físico exterior es el foco de la vida del hombre, pero las fuerzas que realmente lo controlan residen en el etérico, en el ámbito subjetivo subyacente a la forma externa. Antes de comprender esto, los seres humanos son víctimas de las fuerzas sobre las que no tienen ningún control ni comprensión. En este conflicto, entre la fuerza física y energía etérica, subyace el principal problema actual en el campo económico, con consecuencias que afectan a todos los ámbitos, desde la vida cotidiana de los individuos hasta las decisiones de los gobiernos del mundo.

En Problemas de la Humanidad se encuentra esta evaluación, que dice: “Nuestro nivel de vida civilizada es demasiado elevado desde el punto de vista de las posesiones, y demasiado bajo desde el ángulo de los valores espirituales, o cuando se lo considera desde un inteligente sentido de proporción. Nuestra civilización moderna no podría resistir la prueba química del ácido para los valores. Hoy se considera que una nación es civilizada cuando da demasiado valor al desarrollo mental, cuando premia el sentido analítico y crítico y dirige todos sus recursos para satisfacer los deseos físicos, producir cosas materiales, desarrollar propósitos materialistas y predominar competitivamente en el mundo, acumular riquezas, adquirir propiedades, alcanzar un alto nivel de vida materialista y acaparar los productos de la tierra ―mayormente en beneficio de ciertos grupos de hombres ambiciosos y acaudalados―”. El hecho de que estos valores son aceptados, sin cuestionarlos, por gran número de personas, sólo acentúa el problema que enfrenta la Jerarquía espiritual al impresionar en la conciencia humana un sentido más preciso de los valores espirituales.

Todos los discípulos deben participar en este esfuerzo para preparar a la humanidad, incluso mientras luchan por discernir entre las diversas fuerzas que hacen impacto en ellos personalmente. Pero es una batalla que vale la pena librarla, pues, llevándola a un punto de síntesis y unificación, el individuo y la masa de la humanidad aterrizan en el camino que conduce a la primera iniciación, llamada el Nacimiento en Belén, que significa “la Casa del Pan”. La primera iniciación se define como “fijación espiritual en el plano físico” y es esta reorientación potente la que despierta la conciencia a los valores espirituales superiores. La humanidad determina su propio destino, dice la sabiduría eterna, y tal vez una señal de que se está librando con éxito esta batalla entre las fuerzas físicas y etéricas sea la creciente demanda de transparencia. Mucho de lo que se había escondido o ignorado está surgiendo a la superficie para ser reconocido y reparado. Las revelaciones pueden ser inquietantes, pero son una parte necesaria de la reorientación de la raza humana a los valores más verdaderos y al mundo de la realidad.

El espejismo y la ilusión no pueden sobrevivir en un clima de transparencia. También es cierto que no puede alcanzarse verdadera libertad espiritual hasta haber disipado el espejismo y la ilusión de la conciencia de una persona, un grupo o una sociedad. Uno de los libros de Alice Bailey que habla ampliamente sobre la atmósfera prevaleciente del mundo en la actualidad es Espejismo: Un Problema Mundial, cuya importancia aumenta con el estudio repetido.

A lo largo de los años, Lucis Trust ha colocado un enfoque constante en la identificación de los valores que contribuyen a la base sólida sobre la que descansa la verdadera seguridad espiritual: un amor por la verdad, un sentido de justicia, un espíritu de cooperación, un sentido de responsabilidad personal y el servicio al bien común. Se recomienda distribuir la carpeta y la tarjeta que se les incluye Los Valores para Vivir, que también puede ser compartido electrónicamente en el siguiente enlace: www.lucistrust.org/es/values.

Para investigar más profundamente la base espiritual de la libertad, el enfoque de nuestro [Seminario/Foro/Simposio] de Buena Voluntad Mundial de este año será “Libertad y Seguridad Espiritual”. Usted y sus amigos están cordialmente invitados a asistir a esta reunión que se celebrará el sábado, 29 de octubre, en nuestros tres centros de las sedes. Adjuntamos más información sobre la reunión en Nueva York. También le invitamos a aportar sus ideas sobre el tema de la Libertad y la Seguridad Espiritual en www.lucistrust.org/es/forums/discussion_on_freedom_and_spiritual_security creando así un depósito de energía mental grupal.

Con sincero agradecimiento por su apoyo.