La Fraternidad Masónica y la labor de Cristo

por Grupo de Servicio el 17 de marzo de 2011

En Isis Develada, La Doctrina Secreta y diversos lugares de su Obra Coleccionada, HPB, la gran ocultista iniciadora de la revelación moderna de la Tradición Transhimaláyica (1875 en adelante) menciona el estudio que Eliphas Levi hace de los principales símbolos de la Fraternidad Masónica, considerándola como la continuadora de los Misterios Herméticos y Zoroastrianos, y nos alerta sobre el paralelismo del rey Hiarcas (el Rey del Mundo, el Gran Hierofante que otorgó la 5ta Iniciación a Apolonio de Tiana en Shamballa) y “el fabuloso Hiram, de quien Salomón adquirió el cedro del Líbano, y el oro de Ofir para construir el Templo.”

Según se dijo en Isis sin Velo, los más grandes profesores de teología admiten que casi todos los libros de la antigüedad se escribieron en un lenguaje simbólico y tan sólo comprensible para los Iniciados. Ejemplo de ello nos ofrece el bosquejo biográfico de Apolonio de Tiana, que, como saben los cabalistas, abarca toda la filosofía hermética y, en cierto modo, es un duplicativo de las tradiciones que nos restan del rey Salomón. Esté escrito en estilo de amena novela; pero, como en el caso de aquel rey, algunos acontecimientos históricos se encubren bajo el colorido de la ficción.

El viaje a la India simboliza, en todas sus etapas, las pruebas de un neófito; a la par que da idea de la geografía y topografía de cierto país, como es hoy, si se sabe buscar. Las largas pláticas de Apolonio con los brahmanes, sus prudentes consejos, y los diálogos con Menipo de Corinto constituyen, bien interpretados, un Catecismo Esotérico. Su visita al Imperio de los Sabios y su entrevista con el rey Hiarcas, oráculo de Anfiaraus, exponen simbólicamente muchos de los dogmas de Hermes y del Ocultismo. […]

En los diálogos, debidamente interpretados, se revelan algunos importantísimos secretos de la Naturaleza. Eliphas Levi advierte la gran semejanza que existe entre el rey Hiarcas y el fabuloso Hiram, de quien Salomón adquirió el cedro del Líbano, y el oro de Ofir para construir el Templo. [HPB: CW XIV]

Eliphas Levi lo relata así:

El dogma de los Hermanos Masones es el de Zoroastro y el de Hermes, su regla la Iniciación progresiva, su principio la igualdad regulada por la Jerarquía y la Fraternidad Universal; son los continuadores de la Escuela de Alejandría heredera de todas las iniciaciones antiguas. [Eliphas Levi, Historia de la Magia]

Todas las figuras simbólicas de los Grandes Misterios de la Ciencia han sido dispuestos y ejecutados bajo la dirección de Hiram. Los Franc-Masones modernos lloran todavía la muerte de este Arquitecto del Templo, para hacernos comprender que la sublime Teosofía de Salomón esta sumida en el olvido y que el espíritu de anarquía de los trabajadores subalternos han matado al genio de Hiram. [Eliphas Levi, Los Misterios de la Cábala, p. 42]

Salomón, es la personificación de la Ciencia y la Sabiduría Suprema. El Templo es la realización y la figura del Reino Jerárquico de la Verdad y la Razón sobre la Tierra. Hiram, es el hombre que ha alcanzado el poder por medio de la Ciencia y la Sabiduría. […]

Hiram es el sólo, verdadero y único, el Rey Legítimo del Mundo; de él es de quien se dice siempre: ¡El Rey ha muerto!. ¡Viva el Rey! La Masonería tiene por objeto reconstruir la monarquía de Hiram y de volver a erigir espiritualmente el Templo. […]

Desde que se iniciaron los trabajos espirituales para edificar el Templo de la verdad, Hiram ha sido muerto muchas veces y siempre ha resucitado. Hiram es Adonis, muerto por un jabalí. Es Pitágoras, proscrito. Es Osiris, asesinado por Tifón. Es Orfeo, despedazado por las Bacantes. Es Moisés, enterrado, acaso, vivo en las cavernas del Monte Nébo. Es Jesús asesinado por tres traidores: Caifas, Judas Iscariote y Pilatos. […]

La obra del Templo es la del mesianismo, es decir, de la realización del simbolismo israelita y cristiano [LAHR: la Obra para asegurar la venida de Aquél que Viene]. Es el restablecimiento de la Verdad legitimada, de la Inteligencia y de la Virtud. Es el orden, mediante el equilibrio del deber y del derecho, bases inquebrantables del poder. Es el Restablecimiento de la Iniciación Jerárquica y del sacerdocio del pensamiento, regulando la monarquía de la inteligencia y de la fuerza. Todo cuanto se ha realizado en el mundo carecería de sentido y de alcance, si esta Obra no se llevase a cabo algún día. [Eliphas Levi, El Libro de los Esplendores, pp. 69-71]

Jesús en su cuna es el Príncipe que saluda a los Magos, y éstos le ofrecen el incienso de Saba, el oro de Ofir y la mirra de Memfis. Ya que ha venido para consagrar de nuevo el fuego de Zoroastro, para renovar los tesoros simbólicos de Hiram, y ligar una vez más la figura mutilada de Osiris con las redes de Hermes. [Eliphas Levi, Las Paradojas de la Alta Ciencia, p. 26]

La Gran Obra masónica de la edificación del Templo del Señor a nivel planetario tiene que ver con el Regreso de Aquél que Viene; busca convertir al hombre común, a través de un proceso graduado de Iniciaciones Jerárquicas, en un Maestro Masón, es decir en “el hombre que ha alcanzado el poder por medio de la Ciencia y la Sabiduría”, capaz de colaborar consciente y activamente en la restauración “del Reino Jerárquico de la Verdad y la Razón sobre la Tierra”. Sus tres iniciaciones principales, reflejo de las tres Iniciaciones Jerárquicas —ya sean éstas humanas o solares (es decir, menores o mayores)— buscan llevar al hombre “de la oscuridad a la Luz, de lo irreal a lo Real, y de la muerte a la Inmortalidad”; y preparan al Maestro Masón para entrar en contacto con la Voluntad de Dios para los hombres a través del Plan, una vez que ha alcanzado el estado de Maestro Instalado (la Cuarta Iniciación en algunos sistemas masónicos).

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[AAB/DK, RI, p. 275-276] Estos antiguos Misterios fueron originalmente dados a la humanidad por la Jerarquía, y fueron —en su momento— recibidos por la Jerarquía de la Gran Logia Blanca de Sirio. Contienen la clave del proceso evolutivo, oculta en números y palabras; velan el secreto del origen y destino del hombre, representando por medio del rito y del ritual, el largo, larguísimo sendero que debe recorrer. Proporcionan también, cuando están correctamente interpretados y debidamente presentados, la enseñanza que la humanidad necesita para progresar de la oscuridad a la Luz, de lo irreal a lo Real y de la muerte a la Inmortalidad. Cualquier verdadero masón que comprenda, aunque sólo sea en mínimo grado, las implicaciones de aquello en lo cual participa reconocerá que ésta la más antigua de las plegarias orientales, contiene la clave para los Tres Grados de la Logia Azul. Menciono aquí el propósito masónico porque se relaciona estrechamente con el restablecimiento de los Misterios y ha conservado la clave —en el transcurso de las edades— para el restablecimiento, largamente esperado, de los cimientos sobre los cuales podrá erigirse la enseñanza restaurada, y la estructura que exprese, por medio del poderoso ritual y los detallados ritos organizados, la historia del progreso del hombre en el Sendero de Retorno.

[FB, EM, p. 177] El destino de la Masonería de ayudar al Plan de Dios para los hombres no puede ser alcanzado haciendo masones a todos los hombres. Estamos enfrentados a la pregunta de cómo aceptar la correcta responsabilidad masónica en el Plan de Dios. Cuando así lo hagamos, descubriremos que hemos ganado mucho y perdido nada de verdadero valor masónico. Ningún secreto de valor necesita ser revelado.

Cuando se establezca la Masonería Espiritual el masón será reconocido por la clase de hombre que es, por la cualidad de su vida y su utilidad en la comunidad donde vive. Será un hombre de buena voluntad. Demostrará en su vida el progreso hecho, «de la obscuridad a la Luz, de lo irreal a lo Real y de la muerte a la Inmortalidad», como se revela en nuestra Orden. El futuro de la Masonería es más glorioso que el pasado porque será más útil.

VBA nos brinda la clave del significado práctico de estas alegorías:

[VBA: MOP, cap. VII] Apolonio de Tiana fue uno de los más grandes Magos de la humanidad. Según la tradición oculta de los Misterios, fue iniciado en la India, siendo su Maestro, Introductor y Hierofante, el Rey Hiarkas, Quien está sorprendentemente relacionado –si no es la misma Entidad– con el Santo patriarca Hiram Abí, tan conocido en los misterios ocultos de la Masonería; de Quien se dice ocultamente que recibió del propio Rey Salomón el Cedro del Líbano (símbolo del Conocimiento Superior) y el Oro de Ofir (que es el símbolo de la Intuición).

Tres siglas, dos en posición vertical (V y A) y una en posición horizontal (B). El trazado recto de la B sirve para demarcar dos ideogramas. [seguir enlace]

[VBA] Apolonio de Tiana había sido iniciado en los Misterios de Isis. Su propio Maestro, según se nos dice, fue el Rey Hiarcas, un hombre desconocido por muchos, pero que es la propia entidad Hiram Abí, al cual aluden tan frecuentemente dentro de las explicaciones esotéricas de la Masonería.

Hiran Abí, según se nos dice, fue el Mago que entregó a Apolonio de Tiana el amuleto sagrado que Él con el tiempo trasladaría a Ginebra, para que se convirtiese en una Ciudad Sagrada. Se nos dice ocultamente, que en cierto lugar remoto del Lago Léman, en Ginebra, está el talismán depositado por Apolonio de Tiana, y el Rey Hiarcas o Hiram Abí era un gran Iniciado que había recibido el ébano del Líbano, símbolo de la mente inferior, y el oro de Ofir el símbolo de la más perfecta intuición, del propio Rey Salomón que fue el primero que instauró los Misterios que más adelante se convertirían —después de pasar de la boca al oído de los grandes discípulos— en los cuatro puntales donde se asienta toda posible obra mágica.

Tres siglas, dos en posición vertical (V y A) y una en posición horizontal (B). El trazado recto de la B sirve para demarcar dos ideogramas. [seguir enlace]

[VBA] Todo cuanto constituye en el Universo constituye aquella ofrenda de los Reyes Magos cuando nace el niño Jesús en la cueva de Belén y van a ofrecerle sus dones, los dones que ofrecen los Reyes Magos al Cristo que está naciendo no son otra cosa que tres cuerpos y los tres cuerpos corresponden a los tres Reinos de la Naturaleza, entonces el Logos se Sujeta a si mismo. Tenemos tres grandes Jerarquías, tres grandes Reyes Magos cósmicos que entregan toda la sustancia necesaria y la sustancia que precisa el Logos Solar para crear sus cuerpos proviene de las doce constelaciones del Zodíaco, utilizando, si podemos decirlo así, materia zodiacal. El Logos solar, en el centro mismo de su gran esquema cósmico contiene dentro de su chakra cardíaco doce pétalos y cada uno de los pétalos está en relación con cada una de las Jerarquías solares creadoras y están de acuerdo con las energías que dimanan de las constelaciones del Zodíaco.

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[VBA] La transfiguración existe en una persona cuando hay una transfiguración interna, una renovación, pero yo hablaba de la Tercera Iniciación, durante la cual existe una transfiguración, entonces existe una comunión física, una comunión astral y una comunión mental, que es aquel drama escrito en los Evangelios, cuando los tres discípulos dormidos al pie del monte contemplando a Cristo, a Elías y a Moisés que constituyen tres personas que se juntan en una, y entonces el Cristo queda transfigurado. De hecho es la transfiguración de la Tríada Espiritual, y los tres discípulos dormidos son los tres cuerpos: físico, emocional y mental que han sido dominados, o sea los tres Reyes Magos que han sido completamente dominados por el fuego del espíritu del niño que nació en Belén. Todo es simbólico en la Biblia cristiana, sólo hay que estar muy atentos porque se le explican muchos misterios, personalmente la cáscara del misterio, no se profundiza a través de la analogía en aquello que realmente quiere significar. Por ejemplo, el niño que nace en Belén es el alma humana y los Tres Reyes Magos son los tres cuerpos que la Naturaleza (Dios) nos ofrece; el oro, el incienso y la mirra son el cuerpo físico, astral y mental, y cuando estos tres elementales, que no solamente son los cuerpos sino que son una representación de los tres primeros reinos de la naturaleza: el mineral, el vegetal y el animal. Tenemos entonces la reproducción en el momento místico de la transfiguración en el Monte Tabor de la conciencia, cuando el iniciado después de haber dominado sus tres cuerpos, enfrenta la faz de la Tríada Espiritual, la faz resplandeciente del Señor del Mundo, es la primera vez en que el hombre transfigurado puede ver cara a cara al Señor del Mundo, antes no, porque el resplandor de su faz y la tremenda fuerza eléctrica de su aura destruiría todos sus vehículos, ¿se dan cuenta? Esta es la transfiguración a la cual hago referencia.

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[VBA] Es decir, que cuando el discípulo… podemos hablar de discípulo porque todos somos discípulos en profundidad, de hablar del misterio de la Tercera Iniciación, cuando el hombre está situado en el Monte Tabor de su propia conciencia, situado en el centro mismo de la evolución, en el que corresponde a iniciaciones, ve con igual claridad a Sanat Kumara, el Logos Planetario, que al humilde átomo químico, porque él está situado en el centro. No busca ni lo espectacular ni tampoco la cosa insignificante, simplemente ha dejado de buscar, ha dejado de perseguir, ha dejado de registrar el modo temporal. Todas sus expresiones, todas sus intuiciones pertenecen al mundo atemporal lo cual significa que, habiendo vencido en el Monte Tabor de la conciencia a los Tres Reyes Magos: Gaspar, Melchor y Baltasar, que son el símbolo de los tres vehículos, y lleno de luz resplandeciente, de gloria, tal como dice el Antiguo Testamento, encuentra la solución de los problemas de la humanidad, no el problema humano que corresponde al iniciado, como un discípulo de Sanat Kumara, sino que se da cuenta que es el centro de la creación, que está en el eje místico de la evolución planetaria y está situado entre Sanat Kumara y la Humanidad.

Por lo tanto, la representación genuina del Iniciado de la Tercera Iniciación es que es el centro de la evolución de la Jerarquía. De la misma manera que, ampliando el término, el cuarto reino de la naturaleza es el reino que está en el centro de la evolución planetaria. Tiene los tres reinos inferiores que son, simbólicamente, Gaspar, Melchor y Baltasar, que simbólicamente nos lo demuestra con los tres señores que vienen de Oriente, guiados por la estrella. Pero, fíjense bien, que la estrella es de cinco puntas, que es la representación de Cristo y que, cuando nace en Belén y cuando van a adorar los Magos al Niño Jesús, lo que realmente simboliza es la Religión y no la Iglesia. La Religión que nos indica que Gaspar que ofrece el oro, que Melchor, que ofrece el incienso y Baltasar que ofrece la mirra, son la representación de los tres reinos de la naturaleza que le ofrecen al Niño Dios sus dádivas, el producto de la evolución del Logos Planetario en etapas precedentes de evolución, quizá, en un universo anterior. [LAHR: La visitación de los Reyes Magos tras el Nacimiento, la Primera Iniciación.]

Entonces, vienen las demás iniciaciones para buscar el centro de la evolución, la Segunda Iniciación es larepresentación simbólica del Bautismo. Cuando Juan el Bautista bautiza al Maestro Jesús, que no es el bautismo corriente, sino que es una dramatización psicológica del propio Logos Planetario a través del Hierofante Juan el Bautista, está representando lo que será el individuo que está santificando los tres vehículos. Es decir, que en el bautismo de agua, que después será el bautismo de fuego, no es, ni más ni menos que la representación de la Voluntad de Dios en aquel ser que está siendo iniciado. Y todos debemos pasar por esta prueba un día u otro. No hay tiempo para esto. Y cuando, después que ha sido bautizado el Señor, se convierte en Jesús el Cristo, y ya es el Cristo que da su mensaje durante tres años simbólicos; treinta años que ha durado su preparación, es decir, el trabajo de integrar el cuerpo físico (Gaspar), el cuerpo emocional (Melchor), y el cuerpo mental (Baltasar), el trabajo este ha sido el aglutinamiento de los vehículos que culmina en lo que antes les decía; y así llegamos a la Tercera Iniciación, en la cual el iniciado asciende, simbólicamente al Tabor de su conciencia, que es la representación del centro coronario, o Sahasrara, y aquí, desde aquí, tiene todos sus vehículos dominados, controlados e integrados.

Y no vamos a pasar de aquí porque si tuviésemos que analizar las pruebas que siguen después de la Transfiguración, la Crucifixión, la Muerte y la Ascensión a los Cielos y, buscando después la Liberación total, que corresponde a un Chohan de Rayo en nuestro Sistema Planetario, nos meteríamos en honduras que nos apartarían de la cuestión […] Gaspar, Melchor y Baltasar, los tres cuerpos están plenamente controlados e integrados bajo la forma espiritual del Cristo. Lo que sucede después corresponde al secreto que cada cual debe descubrir en el fondo de sí mismo.

Tres siglas, dos en posición vertical (V y A) y una en posición horizontal (B). El trazado recto de la B sirve para demarcar dos ideogramas. [seguir enlace]

[VBA] Llegamos a las Iniciaciones, incluida la Tercera, por la cantidad de Alkahest que hemos acumulado en nuestros cuerpos, que son los que efectúan las necesarias transmutaciones. Se llega a la Tercera Iniciación por una acumulación de Alkahest; cuando existe redención del cuerpo físico, del cuerpo emocional y del cuerpo mental se sucede la Tercera Iniciación, hay una transfiguración. Dense cuenta que transfiguración es transmutación; la 3ª Transmutación o la Tercera Iniciación, o la Transfiguración del Iniciado proviene del Alkahest que ha integrado el cuerpo físico, de la pequeña parte de Alkahest que ha integrado el cuerpo astral y de la cantidad de Alkahest que ha convertido la mente en depósito de pureza que permite la entrada en esta Sagrada Iniciación. Esto es siempre simbólico.

Se nos habla de los Reyes Magos por ejemplo, y yo digo sí, llegan los Reyes Magos hasta el pie de la Transfiguración, ¿Pero quién está en la cima del Monte de la transmutación alquímica? Está la Tríada Espiritual: Jesús, Moisés y Elías. Son santos, son personas, son estados de conciencia, que no es lo mismo.

Avanzamos por el Alkahest, no llegamos a la Tercera Iniciación y absorbemos el Alkahest, sino que en la Tercera Iniciación, el Iniciado nos comunica el Alkahest necesario para proseguir la búsqueda de la Cuarta Iniciación, la Iniciación del Arhat, bien conocida por los investigadores del mundo oculto. De manera que es siempre la causa superior al efecto.

A la Iniciación se llega por acumulación de luz del Alkahest, por la cantidad de espíritu creador que hemos logrado introducir en las células de nuestro cuerpo, y en los compuestos moleculares del cuerpo astral y de la mente, y en cuanto al Antakarana, ¿qué es el Antakarana? Se nos dice que es un puente imaginario que tendemos entre la mente inferior, Ajna, y el Centro Coronario. ¿Se dan cuenta de que la llegada del Centro Ajna al Centro Coronario está marcado por 7 etapas?. [Véase la Nota agregada al final.]

El Alkahest que recibe transfigurado en el momento de recibir el impacto del Cetro, es la fuerza de Alkahest en sus chakras que le posibilitarán para pasar a la 4ª etapa, la Cuarta Iniciación. El Antakarana está formado, decimos… ya no hay problema.

¿Cuándo nos damos cuenta de que el Antakarana ha sido constituido? Cuando la mente intelectual no entra en el proceso de construcción, se va creando sólo. El hombre con el Alkahest va creando el camino; segrega de sí mismo la esencia que le permite construir el sendero de luz que lleva al éter. Entonces responde místicamente al corazón, y cuando llega el Antakarana a la 4ª etapa, se despierta el Chakra Cardíaco, y hay un triángulo constituido por el Centro Coronario, el Centro Ajna y el Centro Cardíaco. Y entonces empieza aquí la vida del Arhat y la posterior Iniciación de Adepto o de Maestro de Compasión y de Sabiduría.

Dejemos al Alkahest a un lado, dejemos toda la esencia conocida por los antiguos alquimistas como si no existiesen, pensemos en el Espíritu, porque todo cuanto surge del Espíritu es puro, y la pureza, el Espíritu introducido en las células de nuestra vida mediante la sensibilidad, mediante la luz, mediante el entendimiento y mediante la voluntad abriendo el corazón, nos hacemos divinos, y llegamos a etapas superiores, donde solamente nos guía el espíritu a distancia, porque incluso el alma ha sido trascendida, y estamos inmersos en un mar sin orillas o en un desierto sin un posible oasis, es la tierra estéril de que hablaron los Grandes Iniciados, que hay que surcar a pesar de todo, venciendo el temor, la angustia y el sufrimiento, ¿pero qué nos guía? El propósito, el Alkahest del Espíritu. El Espíritu llama al Espíritu, y la porción de Espíritu en nuestra vida está tratando de reintegrarse al Espíritu del cual dimanó, y convertirse entonces en esencia monádica, en esencia espiritual, más allá y más arriba de cualquier posible renacimiento; ha llegado a la culminación de la obra alquímica en la vida de la naturaleza.

{Nota agregada:

Estudios Selectos sobre la Doctrina Secreta

Aunque el Antakarana es el sendero imaginario que conecta el Manas inferior (el cerebro consciente de nuestra personalidad) con el Manas superior (la consciencia del Ego Superior), éste, no obstante, tiene siete subdivisiones. Es escalando estos escalones que nos aproximamos al Manas superior, es decir, al Dios dentro de nosotros (DS III 546 / V 519). En la evolución de la consciencia humana dichos escalones son, en realidad, etapas que corresponde a los lokas hiduistas.

Éstos, al igual que sus opuestos, los talas, no son mundos divinos ni infernales, como sostiene el hinduismo exotérico. Son tipos de estados de consciencia, balanceados en siete pares de opuestos. Estas dos series de estados subjetivos son, por un lado, una escalera que lleva a una creciente espiritualidad (los lokas), y por el otro, una escalera descendente que termina en la degradación moral y la muerte espiritual (los talas) (DS III 568 diagrama V / V 541, 542 diagrama V). «Los siete escalones del Antakarana se corresponden con los Lokas» (DS III 570 / V 543).

Un hombre puede considerarse a sí mismo afortunado, dice Mme. Blavatsky, cuando ha cruzado cuatro de éstos escalones (DS III 546 / V 519). Lo que ésto siginifica es que ha tenido éxito en elevar su consciencia del «Maharloka» al «Janarloka», es decir, que ha alcanzando el estado psicológico de aquél cuyo «Manas esta completamente libre de Kama y se vuelve uno con el Ego», en otras palabras, el «Estado de Kumara» (DS III 568 / V 542: definición de Janarloka en el Diagrama V). Puesto en otro sentido, en esta etapa de su evolución el individuo se ha librado para siempre de sus deseos inferiores y ha unido su Manas Superior con su Manas Inferior, habiéndose convertido en un Dhyān Chohan.

[Salomón Lancri, Estudios Selectos Sobre la Doctrina Secreta, pp. 105-106] }

Nicholas Roerich. The Chalice of Christ
N. Roerich. El Cáliz de Cristo. 1925.

La Tercera Iniciación transfigura al hombre y le prepara para la Gran Renunciación (Cuarta Iniciación) de sí mismo y la aceptación incondicional de la Voluntad Divina: “Que no se haga mi voluntad sino la Tuya” (Lucas, 22:42).

Tres siglas, dos en posición vertical (V y A) y una en posición horizontal (B). El trazado recto de la B sirve para demarcar dos ideogramas. [seguir enlace]

[VBA] Viendo el mundo como un todo, vemos que se ha cumplido la profecía de Cristo revelada por el Maestro Tibetano, que aquel hilo tremendo de energía de Primer Rayo que surgió en el Huerto de Getsemaní se ha convertido en una potente irradiación de energía que penetra el mundo no por la mente, sino que penetra en el Corazón.

Tres siglas, dos en posición vertical (V y A) y una en posición horizontal (B). El trazado recto de la B sirve para demarcar dos ideogramas. [seguir enlace]

[VBA] Un dato muy espectacular desde el ángulo oculto pero muy poco espectacular desde el ángulo psicológico, es el drama que tiene lugar en el huerto de Getsemaní, según se nos dice esotéricamente, allí, en la soledad del huerto, Cristo tendió por primera vez en la historia del planeta un hilo de luz que conectaba la Jerarquía con la Humanidad, y la Humanidad directamente con Shamballa; significa esto, siempre desde el ángulo esotérico y ruego que estén atentos a estas palabras, que por primera vez en la historia planetaria la Humanidad fue consciente de la Voluntad de Dios.

El Maestro Tibetano profundiza en el significado esotérico del símbolo del Cristo en Getsemaní en ciertos documentos inéditos dirigido a su círculo interno de discípulos:

Este pictograma transmite la idea del impacto de un rayo sobre una cruz en la cima de una montaña. El rayo simboliza el Primer Aspecto, la montaña el Tercer Aspecto, mientras que la cruz representa el Segundo Aspecto del Alma, tal como ésta permanece entre la Personalidad Integrada y la Mónada. La cruz es la Jerarquía Humana [LAHR: la Cuarta Jerarquía Creadora] cumpliendo su papel de intermediario que culmina en la Cuarta Iniciación. Este símbolo fue bellamente representado como un símbolo viviente por la vida del Iniciado Jesús en el Gólgota. Sin embargo este símbolo no se originó allí, dado que un Iniciado meramente trae a la conciencia de la Humanidad un patrón de energía viviente que ya existe en el alma de la raza. El sol elevándose sobre una montaña es otro sencillo símbolo que representa al Segundo Aspecto elevándose sobre el Tercer Aspecto y es evocador del alma humana. En lenguaje moderno podemos utilizar la sílaba “zat” o “sat” que ordena los símbolos de tal manera que enfatizan la potenciación del Segundo Aspecto, el Alma, como resultado de poner en relación mutua el Primer y Tercer Aspectos. […]

Esta sílaba denota el aspecto activo e indica por lo tanto la acción que es requerida del Iniciado: Él debe ascender la Montaña de la Iniciación, permanecer erguido en el pico de los tres mundos de su Personalidad, devenir la cruz —el puente viviente o sendero entre los mundos— y entonces él debe hacer descender el rayo eléctrico del fuego del Espíritu. […]

Los tres Aspectos de la Personalidad, el Alma y el Espíritu simbolizados por la Montaña, la Cruz y el Rayo en el pictograma de “Sat”, la Seidad, son esencialmente “tres en uno”. No existen independientemente sino que son la triple forma de una sola realidad. Algo subyace tras la triplicidad de la Mónada, el Alma y la Personaldiad, tal como la cuarta cualidad de la divinidad subyace tras las tres Cualidades reveladas (manifiestas) de la Voluntad, el Amor y la Actividad. Esta Cuarta Cualidad o Energía Sintética que se expresa a través de las otras Tres, a nivel planetario es “la Fuerza Salvadora” que opera a través de los Tres Centros Planetarios de Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad una vez que han sido puestos en mutua relación funcionante. Aquello es revelado “después” de que los Tres Centros han sido puestos en relación, pero existe “antes” de su formación. Eso es tanto la causa como el resultado de su evolución [la de los Tres Centros]. Es el Alfa y el Omega del proceso creativo mismo.

Así la Voluntad de Dios es anclada en la Tierra y el Plan puede ser llevado a su consumación.

El Plan contiene los diseños secretos sobre los cuales un Maestro Instalado debe trabajar, es, por así decirlo, un simbólico cianotipo del Plan del Gran Arquitecto para la construcción del Templo de una pefecta Humanidad, un Plan tan íntimo que sólo se encomienda a aquellos calificados para aprehenderlo y cooperar en su ejecución. […]

Por lo tanto el Plan es la suprema Herramienta de Trabajo del Sistema Masónico […] Cuando se conoce el Plan, uno se reconoce como una parte del mismo y como llamado a colaborar en Él, y ve todo a su alrededor como un movimiento que poco a poco, aunque inconscientemente, se dirige a su cumplimiento, las dificultades de la vida son puestas en un extremo, el resto es sencillo pues por vasto que siga siendo el trabajo sin terminar, tal trabajo resulta sin fricción y con alegría, ya que uno se ha identificado y permanece en armonía con la Voluntad Omnipotente que gobierna y conduce al Universo a su consumación. [W. L. Wilmshurst, “Los Útiles de Trabajo de un Antiguo Maestro Instalado según el Antiguo Sistema de York”, 1923.]

En conclusión:

1.- La Francmasonería es la heredera de los Grandes Misterios depositados en la Tierra por la Jerarquía emulando a la Gran Logia de Sirio.

2.- Su meta es la Restauración del Reino de Dios en la Tierra o, en otras palabras: “Hacer que aquello que es abajo, sea como Aquello que es Arriba.”

3.- Su labor es la labor mesiánica, la labor de Cristo mismo; para ello, prepara a los hombres y mujeres de buena voluntad para que en su momento puedan ascender la Montaña de la Iniciación y sean capaces de anclar la Voluntad de Dios en la Tierra.

4.- Esa es su Labor y ese su destino, !qué todos los Masones del mundo puedan contribuir a tan sublime Labor llevando adelante los planes de la Jerarquía!

—  o O o —

Comentarios:

Apreciados amigos:

No se si leí mal, pero en el artículo donde habla de Hiram Abif y Salomón creo que hay una discordancia: En uno de sus párrafos se dice que Salomón recibió el Cedro del Líbano y en otro se dice que Hiram lo recibió.

Fraternalmente,

QM

 

Estimado Señor:

No ha existido error alguno de lectura o comprensión. En efecto, en la primera mención (cita de HPB en la DS) ella se refiere a que el Salomón (rey de Israel) recibió de Hiram (rey de Tiro) el cedro de Líbano y el Oro de Ofir:

“Eliphas Levi advierte la gran semejanza que existe entre el rey Hiarcas y el fabuloso Hiram, de quien Salomón adquirió el cedro del Líbano, y el oro de Ofir para construir el Templo.”

En la segunda mención, VBA hace referencia no a Hiram (el rey de Tiro) sino a Hiram Abí (el enviado del rey Hiram a Salomón):

“Apolonio de Tiana fue uno de los más grandes Magos de la humanidad. Según la tradición oculta de los Misterios, fue iniciado en la India, siendo su Maestro, Introductor y Hierofante, el Rey Hiarkas, Quien está sorprendentemente relacionado –si no es la misma Entidad– con el Santo patriarca Hiram Abí, tan conocido en los misterios ocultos de la Masonería; de Quien se dice ocultamente que recibió del propio Rey Salomón el Cedro del Líbano (símbolo del Conocimiento Superior) y el Oro de Ofir (que es el símbolo de la Intuición).” [VBA: MOP, cap. VII]

Primero: ¿Cómo debemos entender esto?

Se trata de una transmisión de influencia espiritual, el Conocimiento Superior simbolizado por el Cedro de Líbano y la Intuición simbolizada por el Oro de Ofir, de Hiram de Tiro (comúnmente asociado a la Fuerza de la Tradición masónica) a Salomón (asociado con la Sabiduría) y de este a Hiram Abí (relacionado con la Belleza). En otras palabras, de una exteriorización / emanación / encarnación de la Fuerza Espiritual del Padre (el Primer Logos y el Aspecto Vida, el Altísimo) al Espíritu Santo (el Tercer Logos y el Aspecto Apariencia, el GADU) a través del Hijo (el Segundo Logos y el Aspecto Cualidad, el GGDU).

Segundo: ¿Cómo es posible que HPB nos alerte de la semejanza entre Hiram (rey de Tiro) y el Gran Hierofante Hiarcas, mientras que VBA lo haga de la relación entre éste e Hiram Abí (“el Santo Patriarca” de la Tradición masónica). No es esa una confusión entre las figuras de Hiram, el rey de Tiro e Hiram Abí, el Santo Patriarca?

La Tradición masónica es simbólica y en ella, las dramatis personae juegan diferentes roles para ayudarnos a comprender distintas aspectos de la Sabiduría Antigua.

En cierto momento los Tres Grandes Maestros de la Tradición Masónica (el rey Salomón, la Sabiduría; el rey Hiram, la Fuerza; e Hiram Abí, la Belleza) y su rol en la conformación de la Fraternidad Masónica son el vehículo adecuado para la simbolización (recordemos que un símbolo ilustra al mismo tiempo que vela) del rol de las tres Hipóstasis de la Divinidad (el Altísimo, el Primer Logos; el GGDU, el Segundo Logos; y el GADU, el Tercer Logos) en la conformación del Kosmos (los Cinco planos de manifestación).

Así, en la Historia Tradicional Masónica podemos observar como estas tres facultades deben trabajar juntas para lograr la Construcción del Templo del Señor:

Cuando el Rey Salomón (el Aspecto Sabiduría) estaba listo para comenzar la edificación del Templo del Señor una vez habiendo comprendido y descifrado la Voluntad Divina, el Plan de Dios para los Hombres, se dio cuenta que por sí mismo era incapaz de llevar a cabo tan magna Obra, así que pidió ayuda a Hiram el Rey de Tiro (el Aspecto Fuerza) quien le brindó la potencia necesaria para llevar a cabo la tarea proporcionándole materiales y mano de obra para llevarla a cabo. Entre los dones brindados por el Rey Hiram se encontraba Hiram Abíff (el Maestro Hiram), “un hombre hábil, dotado de inteligencia” (el Aspecto de la Actividad Inteligente) “capaz de trabajar con cualquier diseño que se le asignara”.

Según la tradición secreta de la Masonería Operativa al Maestro Hiram (Hiram Abíff) se le asocia con Biná la tercera Sefirá del Árbol de la Vida asociada con el Entendimiento; siendo esto así, las otras dos Sefirot mayores: Kéter (la Corona que representa el Poder) y Jojmá (la Sabiduría), pueden ser asociadas también con los Reyes de Israel y Tiro.

La Sabiduría en unión con el Poder y la Inteligencia son los Tres Grandes principios Directores capaces de rectificar los materiales, construir el Templo y elevarlo a la Gloria del Altísimo.

El Amor, al Fortaleza y los Pensamientos de nuestras Almas individuales en comunión con las de nuestros demás Hermanos, son los tres principios capaces de consumar la Unión y volvernos un sólo cuerpo, una sola mente y un sólo propósito, esto es, una verdadera Logia al Servicio del Señor.

En otro momento, el elevado Hiram quien ha sido transfigurado y llevado “de la obscuridad a la Luz, de lo irreal a lo Real, y de la muerte a la Inmortalidad”, a través de las Cinco Etapas Simbólicas conocidas como los Cinco Puntos de la Fraternidad (etapas que no son sino la ascención a través de los cinco planos de manifestación en un sentido macrocósmico; la ascención a través de los cinco Centros Mayores a nivel microcósmico –esto es cuando el primer y segundo centros, por un lado, y el sexto y séptimo, por otro, son tomados como uno–; y la ascención a través de las Cinco Iniciaciones Mayores hasta el 5to Reino Superhumano, en un sentido iniciático) simboliza al Gran Hierofante mismo, ya que ha sido su Influjo Espiritual, la “Fuerza Salvadora”, la que ha producido tan Magno acontecimiento; y por lo tanto a devenido Uno con Él.

Así, la verdad de que existe un sólo Iniciador se hace patente, pues todo masón emula a Hiram y, en su momento, es elevado de la muerte a la Vida, convirtiéndose él mismo en Chiram /Christos. De quien Eliphas Levi nos dice:

Hiram [Abí] es el sólo, verdadero y único, el Rey Legítimo del Mundo; de él es de quien se dice siempre: ¡El Rey ha muerto!. ¡Viva el Rey! La Masonería tiene por objeto reconstruir la monarquía de Hiram y de volver a erigir espiritualmente el Templo. […]

La obra del Templo es la del mesianismo [LAHR: la Obra para asegurar la venida de Aquél que Viene] […] Es el Restablecimiento de la Iniciación Jerárquica y del sacerdocio del pensamiento, regulando la monarquía de la inteligencia y de la fuerza. [Eliphas Levi, El Libro de los Esplendores, pp. 69-71]

Jesús en su cuna es [entonces] el Príncipe que saluda a los Magos, y éstos le ofrecen el incienso de Saba, el oro de Ofir y la mirra de Memfis, ya que ha venido para consagrar de nuevo el fuego de Zoroastro, para renovar los tesoros simbólicos de Hiram, y ligar una vez más la figura mutilada de Osiris con las redes de Hermes. [Eliphas Levi, Las Paradojas de la Alta Ciencia, p. 26]

De esta manera se re-establece la Unidad y los Tres devienen Uno.

Hiram rey de Tiro (la Fuerza, el Aspecto Vida) transmite su Poder a través del rey Salomón (la Sabiduría, el Aspecto Cualidad) hasta Hiram Abí (la Belleza, el Aspecto Forma), quien es rectificado y elevado a una nueva Vida, y desde entonces puede ser identificado con la Vida que fluye a través de Él; es así como Hiram el rey de Tiro e Hiram Abí el príncipe de los Masones devienen Uno, completando el círculo y reestableciendo la Unidad perdida.

Mientras trabajamos en la Construcción y Elevación del Templo del Señor, que también es el Templo de la Humanidad, invoquemos la Bendición de Primer Rayo tan amada por todos nosotros:

“Que los Grandes Seres, de quienes aspiro ser discípulo, me puedan mostrar la Luz que busco, y me brinden la poderosa ayuda de su Compasión y Sabiduría.

Hay una Paz que a toda comprensión trasciende; es la que mora en el corazón de quienes viven en lo Eterno; hay un Poder que todas las cosas renueva; es el que vive y se mueve en quienes saben que el Yo es Uno.

Que esta Paz se cierna sobre nosotros, que ese Poder nos eleve, hasta llegar donde el Único Iniciador es invocado; hasta ver el fulgor de Su Estrella.”

¡Que así sea!

Un abrazo fraterno.


Grupo de Servicio