La meditación, el Agni Yoga y la Vida Dual del Discípulo

por Grupo de Servicio el 25 de abril de 2011

Nicholas Roerich. Lama

N. Roerich. Lama. 1941

 

En las profundidades de la cabeza de un monje budista

[…] “Algo que la meditación les da a quienes la practican frecuentemente es el cultivo de la atención“, dice el doctor Josipovic, agregando que el dominio de esa habilidad puede conducir a una forma de ser más tranquila y feliz.

“El estudio de la meditación, particularmente en los últimos diez años o algo así, se mostrado muy prometedora porque apunta a la habilidad del cerebro de cambiar y optimizarse de una manera en que no creíamos posible“.

Cuando alguien se relaja hasta un estado de “unicidad”, las redes neurológicas en los practicantes avanzados cambian en la medida en que se rebaja la pared entre la persona y el ambiente en que se desenvuelve, dice Josipovic.

Y esta reorganización del cerebro puede conducir a que algunos meditadores afirmen estar en profunda armonía con el ambiente que los rodea.

[…] El cerebro parece estar organizado en dos sistemas de redes: la red extrínseca y la intrínseca o establecida.

La parte extrínseca del cerebro se activa cuando el individuo acomete tareas externas, tales como hacer deportes o servirse una taza de café.

La parte intrínseca o establecida aflora cuando la gente reflexiona en asuntos que los involucran a ellos mismos y sus emociones.

Sin embargo, estas redes está raramente activas en forma plena al mismo tiempo. Y como en un balancín, cuando una adquiere preeminencia, la otra baja, y viceversa. […]

El científico descubrió que algunos monjes budistas y otros experimentados meditadores tienen la habilidad de mantener ambas redes activas, al mismo tiempo, durante la meditación, lo que implica que han encontrado la forma de elevar los dos lados del balancín al mismo tiempo.

Y el doctor Josipovic cree que esta habilidad de manejar ambos sistemas de redes al mismo tiempo puede conducir a los monjes a experimentar un armónico sentimiento de “unicidad” con el medio que nos rodea.

Agni Yoga

[VBA] Las líneas supremas del AGNI YOGA pueden ser configuradas desde tres ángulos distintos, aunque absolutamente complementarios: a. el de la serena expectación mental, b. el de la perfecta adaptabilidad psicológica, c. el de la profunda atención hacia los hechos que se producen en el devenir de la existencia.

 

EL ASPIRANTE Y LOS MISTERIOS DE LA INICIACION

LA VIDA DUAL DEL PROCESO INICIATICO

“La manera de aplicar todo esto debe estar relacionada con la expresión diaria de la vida, y en algún punto ustedes (el alma encarnada) deben comprender la naturaleza real de su vida dual como discípulos, demostrada por las Cruces [de la vida vertical y de la vida horizontal] superpuestas.” [DNE II, 163]

En los numerosos libros que he escrito, he dicho relativamente poco sobre el cerebro y su relación con la personalidad y el alma. […] En tres enunciados básicos resumiré lo que tengo que decir:

1. El cerebro es un delicado mecanismo de recepción y transmisión. […]

2. El cerebro está ampliamente condicionado por el sistema endocrino […]

3. El cerebro, como transmisor, se convierte en un poderoso agente directriz […]

Este triple mecanismo en la cabeza –objetivo y subjetivo– emplea al cerebro físico como agente receptor o transmisor, el cual es llevado a la actividad creadora, y así es controlado por el discípulo en entrenamiento o en preparación para la iniciación. Hasta ahora no he acentuado esto, ni deseo hacerlo, pues no es deseable para el discípulo o aspirante, ocuparse consciente y deliberadamente del mecanismo de la cabeza. Debe aprender a controlar, a emplear conscientemente la mente y entrenarla para recibir comunicaciones desde tres fuentes:

Los tres mundos de la vida común, permitiendo a la mente actuar como “sentido común”. El alma, y así convertirse conscientemente en discípulo, en trabajador en un ashrama, iluminado por la sabiduría del alma y reemplazando gradualmente el conocimiento obtenido en los tres mundos. Ese conocimiento, correctamente aplicado, se transforma en sabiduría.

La Tríada espiritual, que actúa como intermediaria entre el cerebro de la personalidad y la mónada. Esto puede tener lugar eventualmente, porque el alma y la personalidad están fusionadas y mezcladas en una unidad funcionante, reemplazando nuevamente a lo que queremos significar cuando empleamos la frase errónea “el alma”. La dualidad toma entonces el lugar de la triplicidad original.

Fue necesario hacer estas observaciones algo elementales y aclarar estos puntos, si queremos tener una verdadera comprensión de lo que constituye la vida dual del discípulo o del Maestro y en qué difieren. […]

Respecto a la vida dual del discípulo, los factores involucrados son: la triple personalidad (con una incipiente u observadora conciencia centrada o enfocada en el cerebro), el alma, que al principio parece ser la meta final de la realización, pero que más tarde es considerada un mero sistema o cúmulo de atributos espirituales, que se están fusionando, y el aspecto inferior de la Tríada espiritual, la mente abstracta. El discípulo cree que si puede lograr inmediatamente la fusión de estas tres conciencias, habrá alcanzado la realización; comprende también que ello involucra la construcción del antakarana. […]

La vida dual que llevan los discípulos logra una rápida interpretación mental, esencial para registrar sensatamente la vida fenoménica de los variados planos y estados de conciencia superiores. [RI, 357 ss.]

Así como el discípulo debe vivir una vida dual, y una parte de su naturaleza reflexiva y perceptiva centrada en la vida de la Jerarquía, y otra parte de su respuesta mental análogamente centrada en la vida de los tres mundos, en forma simultánea y del mismo modo, el Maestro que elige este sendero constituye parte de la Cámara del Concilio del Señor del Mundo y, al mismo tiempo, trabaja conscientemente en los tres mundos por conducto de la Jerarquía (de la cual también forma parte) y con los reinos humanos y subhumanos de la naturaleza. A medida que la evolución prosigue, trabajará acrecentadamente por conducto de la humanidad, porque ella asumirá sus responsabilidades como el Macrocosmos del microcosmos menor. [EJ, 441]

[…] Aprenderán a cultivar “el canon de la vida dual” del discípulo consagrado, que actúa simultáneamente con la mente inferior y la superior, mientras la corriente del pensamiento y la actividad espirituales fluyen conscientemente, en tanto el canon externo de su vida acrecienta su utilidad. [DNE II, 122]

Sugeriría que el grupo divida en dos partes el proceso de la meditación. Debería tener una planeada y definida meditación individual y grupal, y además llevar metódicamente una vida de reflexión espiritual, la que fomentará en el discípulo una vida dual, objetiva y subjetiva, mientras que la meditación formal lo ayudaría a enfocar la luz del alma en el cerebro y a sentar las bases para un servicio del alma, viviente e iluminado. [DNE I, 93]

 

[LAHR:] La Praxis del Agni Yoga nos permite la síntesis entre lo objetivo (Adaptabilidad al momento presente) y lo subjetivo (Profunda Atención) a través de la Serena Espectación. Siendo la síntesis entre la mente superior e inferior la que permite que la intuición nos revele la Presencia y nos permita actuar simultáneamente en el mundo sutil del significado y el mundo de la forma en el cual deberemos servir. ¡Que como grupo podamos aprovechar las energías de Aries-Libra para lograr vivir el canon de la vida dual que nos corresponde!

[JB:] El Maestro Tibetano menciona dos objetivos inmediatos para los miembros del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. Cultivar la sensibilidad telepática y lograr la continuidad de conciencia. La serena expectación facilita la sensibilidad telepática. Cuando logramos una profunda atención las 24 horas del día hemos alcanzado la continuidad de conciencia.