Libra, la puerta a Shamballa

por Grupo de Servicio el 11 de octubre de 2011

And We are Opening the Gates. Study. Roerich. 1922.

“El polo opuesto de Capricornio es Cáncer y, como ya se ha enseñado, ambos signos son los dos grandes portales del zodíaco –uno abre la puerta a la encarnación, a la vida de la masa y a la experiencia humana, y el otro, a la vida del espíritu, a la vida del reino de Dios, vida y propósito de la Jerarquía de nuestro planeta. Cáncer permite que el alma entre en el centro mundial llamada humanidad; Capricornio permite que el alma participe conscientemente de la vida de ese centro mundial que denominamos Jerarquía; Libra permite que el alma entre en el centro mundial que llamamos Shamballa, por ser el polo opuesto de Aries, lugar de los comienzos. Libra manifiesta el perfecto equilibrio del espíritu y la materia, unidos al principio en Aries. Estos equilibrios y relación de los grandes opuestos, espíritu y materia, están simbolizados por la situación en que se halla la personalidad al equilibrar los pares de opuestos en el plano astral y descubrir entre ellos el “estrecho sendero del filo de la navaja”, que lleva al hombre al reino del alma. Cuando el hombre pasa repetidas veces alrededor del zodíaco, como comúnmente sucede, continua y conscientemente entra a la vida en Cáncer, constelación en la cual se aplica y administra la ley del renacimiento. Pero únicamente en el zodíaco revertido, el hombre aprende a pasar, con análogo propósito consciente, a través de la puerta en Capricornio. Cinco veces debe pasar a través de esa puerta con la conciencia plenamente despierta, y estos cinco acontecimientos frecuentemente se denominan las cinco iniciaciones mayores.” [AAB: AE, 134]

 

El plano búdico que es el cuarto plano, es el centro de un equilibrio –yo diría el centro mágico de creación del Logos Solar— que unifica en sí las fuerzas de los tres primeros planos de la naturaleza: el plano ádico, el plano monádico y el plano átmico, y también, descendiendo a un nivel inferior, a aquel que definimos como nivel del esfuerzo humano: el plano mental, el plano astral, emocional o psíquico, y el plano físico. Pero hay algo más, porque los espacios intermedios, las zonas neutras de toda polaridad en nuestro sistema cósmico vienen regidas o distribuidas como energías, a través de la constelación de Libra, una verdad que escapa por su propia grandeza, a todos los campos vigentes en astrología convencional. Estamos hablando del centro de nuestro Sistema Cósmico, constituido por siete sistemas solares, y la constelación de Libra está ocupando el plano búdico, o si ustedes lo prefieren el cuarto rayo dentro de este concierto séptuple de universos solares. Y en relación con nuestro planeta -cosa que no dice la astrología convencional y sólo a veces la astrología esotérica- tenemos al planeta Júpiter, que ocultamente corresponde a una vibración que unificará con el tiempo, los doce planetas sagrados, que veremos al finalizar el presente universo o mahamanvantara solar.

[…] Se ha hablado poco de la constelación de Libra, y si se ha hablado de la constelación de Libra ha sido como una de las constelaciones que están dentro del Zodíaco, pero nadie hasta ahora, hasta las últimas enseñanzas ashrámicas acerca de la constitución cósmica de nuestro sistema cósmico se ha referido a la siguiente explicación que se da esotéricamente: que LIBRA tiene la misión que tiene el plano búdico, es decir, que tiene que realizar una fusión, una unidad y un equilibrio entre tres Sistemas Solares superiores y tres Sistemas Solares inferiores, uno de los cuales es el nuestro. Lo cual tendrá que venir con el tiempo, cuando cada sistema solar, cada Logos Solar haya encontrado el espacio intermedio justo, de su propia evolución. [VBA: Todo cuanto existe posee una entidad.]