Los tres Festivales Espirituales y la futura religión mundial

por Djwhal Khul el 31 de marzo de 2010

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El nuevo trabajo invocador será la nota clave de la futura religión mundial, y se dividirá en dos partes. Por un lado existirá el trabajo invocador de las multitudes preparadas por las personas espiritualmente orientadas (que trabajan en las iglesias dentro de lo posible, a las órdenes de un clero iluminado), a fin de que acepten la realidad de las inminentes energías espirituales dirigidas a través del Cristo y Su Jerarquía espiritual, y se preparen para formular su demanda de luz, liberación y comprensión. Por otro lado existirá además el hábil trabajo de invocación, tal como lo practican quienes entrenaron sus mentes por la correcta meditación, conocen el empleo del sonido, de las fórmulas y de la invocación y pueden actuar conscientemente, enfocando el clamor invocador de las masas, empleando al mismo tiempo ciertas grandes fórmulas verbales, que se darán más adelante a la raza, así como fueron dados el Padre Nuestro por Cristo y la Gran Invocación en este día y época.

Esta nueva ciencia de la religión (para la cual la oración, la meditación y el ritual han sentado las bases) entrenará a los estudiantes para presentar -en determinados períodos del año- la demanda mundial, y poder establecer relaciones con Dios y una más estrecha relación entre sí. Cuando se lleve a cabo adecuadamente este trabajo, evocará respuesta de la Jerarquía expectante. Por medio de esta respuesta, la fe de las multitudes se convertirá gradualmente en la convicción del conocedor. Así la humanidad será trasformada y espiritualizada, entonces comenzará, a medida que transcurren las épocas, la regeneración de la naturaleza material, y los dos centros espirituales, la Jerarquía Y la humanidad, actuarán juntos con plena conciencia y comprensión. Entonces el reino de Dios actuará sobre la tierra.

Evidentemente sólo es posible indicar las líneas generales de la nueva religión mundial. La expansión de la conciencia humana que tendrá lugar como resultado del inminente gran Acercamiento, permitirá al hombre captar no sólo su relación con la vida espiritual de nuestro planeta, con “Aquel en Quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser”, sino que proporcionará también una vislumbre de la relación que tiene nuestro planeta con el círculo de vidas planetarias que se mueven dentro de la órbita del Sol y del círculo aún mayor de influencias espirituales que hacen contacto con nuestro sistema solar, mientras éste describe su órbita en el firmamento (las doce constelaciones del zodíaco). La investigación astronómica y astrológica ha puesto de relieve esta relación y las influencias que ejerce, pero las conjeturas subsisten, así como tantas estúpidas pretensiones e interpretaciones. Sin embargo, la iglesia siempre lo ha reconocido y La Biblia lo atestigua: “las estrellas, desde sus órbitas pelearon contra sisera” (Jn. 5 20). “¿Podrás tú impedir las delicias de las Pléyades?” (Job. 38, 31). Otros pasajes confirman también esta afirmación de los Conocedores. Muchos festivales eclesiásticos han sido fijados en relación con la Luna o una constelación zodiacal. La investigación demostrará que ello es verdad, y cuando el ritual de la nueva religión mundial esté universalmente establecido, constituirá uno de los factores importantes que se tendrá en cuenta.

El establecimiento de ciertos festivales importantes en relación con la Luna, y en menor grado con el zodíaco, reforzará el espíritu de invocación con la resultante llegada de las influencias evocadas. La verdad contenida en toda invocación se basa en el poder del pensamiento y particularmente en su naturaleza, relación y aspectos telepáticos. El pensamiento invocador unificado de las multitudes y el pensamiento enfocado y dirigido del nuevo grupo de servidores del mundo, constituirán una corriente saliente de energía, la cual llegará telepáticamente hasta esos sensitivos Seres espirituales que responden a tales impactos. Su evocada respuesta, emitida como energía espiritual, llegará a su vez hasta la humanidad, después de haber sido reducida a energía mental, y en esa forma dejará su correspondiente impronta en la mente de los hombres, impartiéndoles convicción, inspiración y revelación. Esto ha ocurrido en toda la historia del desarrollo espiritual del Mundo y ése ha sido el procedimiento adoptado al escribir las escrituras del Mundo.

Luego, el mantenimiento de cierta uniformidad en los rituales religiosos ayudará a los hombres a reforzar el trabajo mutuo y a aumentar poderosamente las corrientes mentales dirigidas a las expectantes Vidas espirituales. El cristianismo tiene sus grandes festivales; el budismo conserva sus característicos acontecimientos espirituales establecidos; el hinduismo tiene otras fechas dedicadas a festividades religiosas. Cuando el mundo del futuro esté organizado, todos los hombres de tendencia y orientación espiritual guardarán las mismas festividades, lo cual traerá como resultado la unión del esfuerzo y la fusión de los recursos espirituales, además de una simultánea invocación espiritual, evidenciándose su potencia.

Permítanme indicar las posibilidades que ofrecen tales acontecimientos espirituales y profetizar la naturaleza de los futuros Festivales mundiales. Habrá tres festivales principales cada año, concentrados en tres meses consecutivos, que conducirán, por lo tanto, a un prolongado esfuerzo espiritual anual, afectando el resto del año:

1.- El Festival de Pascua. Es el Festival del Cristo viviente resucitado, el Instructor de hombres y el Guía de la Jerarquía espiritual. Es la expresión del amor de Dios. En ese día será reconocida la Jerarquía espiritual que Él guía y dirige, y se pondrá el énfasis sobre la naturaleza del Amor de Dios. Este festival será fijado anualmente de acuerdo a la primera Luna llena de la primavera, Aries (en el hemisferio norte), constituyendo el gran Festival Cristiano de Occidente.

2.- El Festival de Wesak. Es el Festival del Buda, el intermediario espiritual entre el centro espiritual más elevado, Shamballa, y la Jerarquía. Buda es la expresión de la sabiduría de Dios, la Personificación de la Luz y el indicador del propósito divino. Será fijado anualmente de acuerdo a la Luna llena de mayo, Tauro, así como sucede actualmente, siendo el gran Festival de Oriente.

3.- El Festival de Buena Voluntad. Será el Festival del espíritu de la humanidad -que aspira llegar a Dios, trata de adaptarse a la voluntad divina y dedicarse a expresar rectas relaciones humanas; será fijado anualmente de acuerdo a la Luna llena de junio, Géminis. En ese día será reconocida la naturaleza espiritual y divina de la humanidad. En este Festival, el Cristo ha representado a la humanidad durante dos mil años y ha permanecido entre la Jerarquía y a la vista de Shamballa, como el hombre-Dios, el Conductor de Su pueblo y “el Primogénito entre muchos hermanos” (Ro. 8: 29). Todos los años el Cristo, en esta fecha, ha repetido, ante la Jerarquía, el último Sermón del Buda. Por lo tanto será un Festival de profunda invocación y demanda, de decidida aspiración, a fin de poder establecer la fraternidad y la unidad humana y espiritual, representando el efecto que produce en la conciencia humana el trabajo realizado por el Buda y el Cristo.

Estos tres Festivales se celebran ya en todo el mundo, y si bien no están relacionados entre sí, son parte del Acercamiento espiritual de la humanidad. Se aproxima el momento en que los tres festivales se celebrarán simultáneamente en todo el mundo, gracias a lo cual se logrará una gran unidad espiritual; los efectos de este gran Acercamiento, tan cercano hoy, se estabilizarán por la invocación unida de toda la humanidad en el planeta.

Los restantes plenilunios constituirán festivales menores y serán considerados de vital importancia. Establecerán los atributos divinos en la conciencia del hombre, en la misma forma que los festivales mayores establecen los tres aspectos divinos. Éstos aspectos y cualidades se llegarán a establecer y determinar por un concienzudo estudio de la naturaleza de cierta constelación o constelaciones, que ejercen influencia durante esos meses. Capricornio atañe a la primera iniciación, el nacimiento del Cristo en la caverna del corazón, y determinará la preparación necesaria para producir ese gran acercamiento espiritual en la vida del individuo. Doy este ejemplo a fin de indicar las posibilidades que existen para adquirir el desarrollo espiritual, mediante la comprensión de dichas influencias, y revivir los antiguos credos que serán ampliados hasta alcanzar relaciones mayores e imperecederas.

Tenemos por lo tanto, lo siguiente:

Shamballa.     el aspecto Voluntad de Dios.     Wesak…….               Luna llena de mayo (Tauro)

Jerarquía.       el aspecto Amor de Dios.            Pascua……               Luna llena de abril (Aries)

Humanidad.   la inteligencia divina.                   Buena Voluntad.   Luna llena de junio (Géminis)

Las nueve Lunas llenas restantes tendrán relación con las características divinas y su desarrollo en la humanidad.

De esta manera, los doce festivales anuales constituirán una revelación de la divinidad y proporcionarán los medios para establecer relaciones, ante todo durante tres meses con los tres grandes Centros espirituales, las tres expresiones de la Trinidad divina. Los festivales menores pondrán de relieve la interrelación del mundo. Así la presentación de la divinidad saldrá de lo individual y personal y pasará al Propósito universal y divino, y así se expresará plenamente la relación del Todo con la parte y de la parte con el Todo.

La humanidad invocará, por lo tanto, el poder espiritual del Reino de Dios, la Jerarquía; la Jerarquía responderá y entonces se realizarán los planes de Dios en la Tierra. La Jerarquía invocará en una vuelta superior de la espiral, al centro dual de la voluntad de Dios, Shamballa, Shangri-Lha, invocando así el Propósito de Dios. La Voluntad de Dios será de este modo complementada por el Amor y manifestada inteligentemente; para esto la humanidad está preparada y la Tierra espera.

[AAB: EJ, 348-352]