Mabel Collins y el Maestro Hilarión

por Luis A. Hernández R. el 11 de Marzo de 2010

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Mabel Collins

Sobre Mabel Collins

Mabel Collins es conocida en los círculos teosóficos principalmente como autora de El Idilio del Loto Blanco y Luz en el Sendero. Sin embargo, ella también escribió una docena de novelas. El Idilio del Loto Blanco fue publicado en 1884, justo antes de que ella se volviera miembro de la Sociedad Teosófica en Londres. Cuando fue presentada a Olcott, le comentó que había escrito su novela en una especie de “trance”. En un artículo sobre las experiencias psíquicas, Sinnett relata la descripción de Collins sobre cómo fue que escribió El Idilio del Loto Blanco.

La escritura de El Idilio del Loto Blanco

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El levantamiento de la Aguja de Cleopatra en Londres (Agosto de 1878)

En 1878 Mabel Collins vivía en Londres cuando la Aguja de Cleopatra fue levantada cerca de su ventana. Desde la primera vez que posó sus ojos en ella, fue capaz de percibir un rostro que nadie más veía. “Era un rostro egipcio, lleno de poder y voluntad, e intensamente vivo.” (Sinnett 1987, 121)

Un poco después de que la Aguja fuera erigida, Mabel Collins comenzó a ver largas procesiones de sacerdotes ataviados con túnicas blancas entrando a su casa y permaneciendo parados alrededor de ella mientras escribía. Esto ocurrió frecuentemente y ella se acostumbró a tenerlos cerca. En una ocasión, mientras ella escribía su novela y su cuñada pintaba en la misma habitación, una larga línea de sacerdotes llegó hasta su habitación y la rodeo. Ella no dijo nada a su cuñada, pues ya le había mencionado el fenómeno en diversas ocasiones anteriores, y continuó ocupada con su escritura. En ese momento, Mabel Collins relata, mi cuñada:

“Me miró y notó un cambio en mi apariencia, me había puesto de alguna manera rígida, como si fuera de piedra, según ella expresó, mis ojos se cerraron rápidamente, pero continué escribe y escribe, mucho más rápido que antes, mientras ella me miraba llenar de tinta página tras página. Ello continuó por algún tiempo considerable, y entonces al final abrí los ojos y solté la pluma. Estaba muy cansada, pero no era consciente del hecho de haber estado inconsciente –o más bien, fuera de mi cuerpo– o como sea que deseen llamarlo.

Ella no dijo nada, pero continuó mirándome, y observó como tomaba una página de mi manuscrito para leer de ella y descubrir con denodada sorpresa que no era, como yo creía, una página de la novela que estaba escribiendo, sino algo total y completamente desconocido para mí. Página tras página fui leyendo con la misma sorpresa. Y descubrí que tenía en mi mano el prólogo y el primer capítulo, completos, de El Idilio del Loto Blanco. […] Para mí fue una maravillosa experiencia, pues nunca antes había abandonado mi cuerpo para que mi pluma fuera impulsada por otra inteligencia, pues la mía –si me permiten expresarlo así– siempre había estado presente.

De tiempo en tiempo, después de ello, algo similar tomó lugar, pero nunca más estuve absolutamente ausente de la escena como la primera vez, y así los primeros siete capítulos de el “Idilio” fueron terminados. La escritura fue por completo automática, es decir, que nunca tuve consciencia de palabra alguna que fui escribiendo, y siempre lo que leí, me resultaba tan desconocido, como si lo hubiera escrito otra persona.” (Sinnett 1987, 121)

Mabel Collins explicó que los sacerdotes dejaron de venir al finalizarse la escritura del séptimo capítulo y, a pesar de estar ella ansiosa por completar el trabajo, no pudo continuar escribiendo una sola palabra por los siguientes siete años. En 1884-85, en medio de muchos problemas y enfermedades,

“el trabajo fue retomado nuevamente por un misterioso poder más allá de mí por el cual había sido escogido como instrumento, y el trabajo pudo ser terminado en la misma forma en que fueron escritos los siete capítulos previos, sin ser yo consciente de palabra alguna. (Sinnett 1987, 122)

Aquí otro relato de la misma experiencia:

Un obelisco de Egipto llamado La Aguja de Cleopatra fue traído a Inglaterra y erigido en un banco del río Támesis, opuesto a donde entonces vivía una dama en una pequeña casa. Mirando todos los días el exterior a través de su ventana, ella pudo ver a un hombre de extraño aspecto saliendo del monumento por así decirlo, vestido con un atuendo especial. Ella solía ganarse la vida escribiendo novelas cortas. Un día, mientras ella escribía en su mesa de trabajo, pudo ver una fila de sacerdotes vestidos de blanco pasando a su lado, pasando entonces a cierto estado de trance, pero su mano comenzó a trabajar escribiendo hoja tras hoja, con una mano que no era la suya. Esto sucedió por varios días, y la mitad del libro titulado El Idilio del Loto Blanco fue escrito, terminándose después el proceso de escritura. Un pariente judío de las damas que ahí habitaban acostumbraba mirar mientras tan extraño fenómeno sucedía. Ella no sabía nada de las Sociedad Teosófica. Un amigo de ellas las presentó con el coronel Olcott, al que una de ellas contó como El Idilio del Loto Blanco había comenzado a escribirse sin haberse aún finalizado. El coronel Olcott le recomendó que si ella había esperado ganar algún tipo de ingreso publicando dicho libro, debía alejar tales pensamientos e intentar escribir de nuevo. Ella así lo hizo y la escritura de El Idilio pudo ser terminada de la misma manera, a través de ese proceso de escritura automática.

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Autoretrato del Maestro Hilarión

Sobre el Maestro Hilarión

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El Maestro Hilarión pertenece al quinto rayo de Conocimiento Concreto o Ciencia [LAHR: Su ashrama supervisa los descubrimientos (y su aplicación) en el movimiento científico del mundo actual. (RI, 481) ], y en una encarnación anterior fue Pablo de Tarso. Tiene cuerpo cretense, pero pasa gran parte de su tiempo en Egipto. Dio al mundo el tratado ocultista llamado Luz en el Sendero [LAHR: Y se encargó también del dictado de El Libro de las Revelaciones, hace 1900 años, cuando aún era discípulo. (TVE, 131) ] y Su trabajo resulta particularmente interesante, para el gran público, en la crisis actual, pues trabaja con quienes desarrollan la intuición, y controla y trasmuta los grandes movimientos que tienden a descorrer el velo de lo invisible. Su energía estimula a través de Sus discípulos a los grupos de investigadores psíquicos, y fue quien inició, mediante varios de Sus discípulos, el movimiento espiritista. Tiene en observación a todos los psíquicos de orden superior, y los ayuda a desarrollar sus poderes para bien del grupo; trabaja juntamente con algunos devas en el plano astral, para abrir, a los buscadores de la verdad, ese mundo subjetivo que está tras de la materia grosera. [IHS, p. 59]

Luz en  el  Sendero

Estas reglas han sido escritas para todos los discípulos. Síguelas.

Antes que los ojos puedan ver, deben ser incapaces de llorar.

Antes que el oído pueda oír, tiene que haber perdido la sensibilidad.

Antes de que la voz pueda hablar en presencia de los Maestros,

debe haber perdido la posibilidad de herir.

Antes de que el alma pueda erguirse en presencia de los Maestros

es necesario que los pies se hayan lavado en sangre del corazón.

[ Luz en el Sendero, por El Maestro Hilarión, a través de Mabel Collins. ]

La escritura de Luz en el Sendero

Las circunstancias en las cuales fue escrito Luz en el Sendero fueron enteramente diferentes. Mabel Collins dijo que dicho trabajo fue el resultado de arduo trabajo tratando de adquirir cierto conocimiento.

Cuando ella fue capaz de retirarse fuera del cuerpo se sentía como una chiquilla comenzando a explorar sus recién adquiridos sentidos. Y fue guiada por la mano de un poderoso ser que le mostraba lo que ella debía ver y le explicaba lo necesario para que ella lo comprendiera.

Nicholas Roerich. Most Sacred (Treasure of the Mountain). 1933
Tempera on canvas. 73.5 x 117 cm.
Nicholas Roerich Museum, New York
Сокровенное (Сокровище горы)

En cierta ocasión ella fue llevada a un amplio salón, que ella llamaba “El Aula de Conocimiento”, que estaba cubierto por piedras preciosas y, con la ayuda de su guía, ella pudo percatarse que éstas formaban frases. Él le dijo que tratara de recordar cuidadosamente aquellas frases y escribirlas tan pronto como regresara a su cuerpo físico.

Así fue como fueron compuestas las primeras sentencias de Luz en el Sendero, y de la misma manera, fragmento tras fragmento, el libro entero fue escrito. (Sinnett 1987, 123)

Aquí otro relato de la misma experiencia:

La dama relató como era conducida día tras día, por varios días, en su cuerpo astral a cierto Salón o Aula, en cuyas paredes pudo ver y leer ciertas líneas escritas en letras doradas, que ella podía recordar más tarde, cuando ella despertaba, y las escribía en un papel. Dichas líneas, cuando fueron arregladas en un conjunto uniforme, conformaron el pequeño pero importante libro titulado Luz en el Sendero.

H. P. Blavatsky sobre Mabel Collins

Mabel Collins se encontró brevemente con H. P. Blavatsky en noviembre de 1884, antes que Madame Blavatsky saliera para la India. En una carta publicada en “Luz” en junio de 1889, HPB escribió:

“…cuando la conocí [a Mabel Collins] ella justo había terminado El Idilio del Loto Blanco, que como dijo al coronel Olcott, le había sido dictado a ella por cierta “misteriosa persona”. Guiada por su descripción, ambos reconocimos a un antiguo amigo griego [LAHR: cretense], entonces todavía no un Mahatma [LAHR: 1860 fue el año en que el M. Hilarión tomó la Quinta Iniciación, según se relata en Las Cartas Mahatma y otros lugares. Véanse las notas finales.], pero sí un Adepto; el tiempo nos probó que estábamos en lo correcto…” (CW VIII, 427)

En una carta a N. D. Khandalavala, de julio de 1888, Madame Blavatsky escribió que hasta 1884 Mabel Collins era una mujer no muy interesada en asuntos espirituales, pero, que ese año:

“… ella comenzó a ver delante suyo, de cuando en cuando, la imagen astral de un hombre moreno (un griego perteneciente a la Fraternidad de nuestros Maestros [LAHR: Maestro M. y Maestro K. H.] ), que le pidió escribiera bajo su dictado. Ese era Hilarión, quien Olcott conocía muy bien. El resultado fue Luz en el Sendero, entre otros escritos.” (Gomes 1991, 194)

Cuando Madame Blavatsky leyó por primera vez Luz en el Sendero estuvo segura que un Maestro Occidental que ella conocía debió haber sido quien dictó tal libro.  [LAHR: en la misma carta de 1888.]

Comentario final:

Es interesante notar la diferencia de métodos utilizados por el Maestro Hilarión para la escritura de El Idilio del Loto Blanco y Luz en el Sendero.

Todo parece indicar que el Maestro Hilarión, utilizando un potente talismán para focalizar su presencia en Londres, pudo contactar a Mabel Collins, una dama con ciertas aptitudes psíquicas innatas, a quien pudo influir bajo el resguardo de sus discípulos (los monjes coptos que la Sra. Collins pudo ver en su estudio) para a través de ella escribir El Idilio del Loto Blanco, una obra alegórica del Alma humana en su proceso de redención y posterior servicio al género humano. Tal como su prólogo describe:

Contienen las siguientes páginas una narración relatada en toda época y país. Es la tragedia del alma. Atraída por el deseo, elemento predominante en la naturaleza inferior del hombre, cae en el pecado; pero vuelta en sí por el sufrimiento, recurre al redentor espíritu interno en demanda de auxilio, y en el sacrificio final logra su apoteosis y derrama una bendición sobre la humanidad.

Sin embargo, tuvieron que transcurrir siete años de “trabajo interior para tratara de adquirir cierto conocimiento”  y “purificación” para que la obra pudiera ser terminada, y sólo entonces comenzada la escritura de una obra mayor.

Es sólo entonces, habiendo adquirido ya la Sra. Collins el estatus de discípulo, que pudo emprenderse tal tarea. El relato de Mabel Collins de cómo fue escrito Luz en el Sendero es extraordinariamente coincidente al relato de otros discípulos espirituales que en otras épocas nos han relatado experiencias similares.

Se destaca de forma significativa, el testimonio de la vida ashrámica que Vicente Beltrán Anglada, discípulo español de un ashrama de segundo Rayo nos brinda a través de sus libros y conferencias, particularmente en Mis Experiencias Espirituales, La Jerarquía, los Ángeles Solares y la Humanidad, y Diario Secreto de un Discípulo.

En tales libros, VBA nos relata como el desarrollo de la intuición, basada en la Doctrina del Corazón (HPB), la Técnica de la Presencia (DK) o la Práxis del Agni Yoga (VBA), es el único medio auténtico de ponerse en contacto con un verdadero Ashrama de la Jerarquía Espiritual del Planeta, al servicio de Shamballa, y así recibir genuino entrenamiento esotérico, conducente a un servicio sostenido hacia la Humanidad.

El Maestro Hilarión (de 5to Rayo) –según nos revela el Maestro Tibetano–, está hoy día especialmente ocupado en el desarrollo psíquico superior de la humanidad actual, especialmente en los métodos científicos de la utilización de la Intuición, apoyándose para ello en el trabajo de cierto grupo de Ángeles (Devas) superiores del plano astral.

La Escuela Fundamental es una, y la uniformidad de métodos en los distintos Ashramas, nos indica que el camino siempre es el mismo: La purificación de la naturaleza inferior, el contacto con el Ángel Solar, el Servicio desinteresado por el género humano, y el desarrollo sostenido de la Intuición para así ser capaces de entonarnos con el Plan de Dios para los hombres. Tal es el camino seguro para acceder a alguna de las Aulas de Enseñanza Humano-Dévica.

Notas:

Sobre la Quinta Iniciación del Maestro Hilarión en 1860

Conozco a “John King” [LAHR: El Maestro Hilarión.] desde 1860, que por entonces mantenía la forma de un adepto oriental, que se disponía hacia el lugar de su Iniciación final, y que pasó a visitarnos en cuerpo físico en su ruta a Bombay. (CW VI, 271)

…un “adepto oriental, que se dirigía a tomar su Iniciación final”, y que pasaba en ruta de Egipto hacia Tíbet, a través de Bombay, nos visitó en su cuerpo físico. […] Me refiero al caballero griego a quien conozco desde 1860. (CW VI, 291)

Fuentes:

Fuente primaria para el contenido del presente artículo:

http://www.blavatskyarchives.com/sisson1.htm