Valores numéricos de la palabra “Shambhala”

por Luis A. Hernández R. el 14 de marzo de 2010

A dicho centro damos el nombre de Shamballa. Las letra lo componen son, numéricamente las siguientes: S.H.A.M.B.A.L.L.A. o 1.8.1.4.2.1.3.3.1. La palabra es igual al número 24, que a su vez es igual a 6. Llamaré la atención sobre el hecho de que la palabra contiene nueve letras y, como saben, el nueve es el número de la iniciación. La meta de todo proceso iniciático consiste en permitir al género humano comprender la voluntad o propósito de la Deidad e identificarse con ella. El 6 es el número de la forma o manifestación, siendo el agente o medio a través del cual llega dicha comprensión, y por su intermedio se desenvuelve la conciencia a fin de llegar a ser la base del proceso superior instituido en la tercera iniciación. Iniciación que está estrechamente vinculada con el tercer centro mayor, Shamballa. Es el tercero desde el ángulo de la percepción y comprensión del hombre, pero el primero desde el ángulo de la Deidad Misma. Nuevamente, siendo el 6 el número del sexto rayo, es, por lo tanto, el número del idealismo y de esa fuerza impulsora que hace ir adelante a la humanidad en el sendero, la cual respondiendo a la visión, se esfuerza por ascender hacia la luz. En realidad es devoción a una meta invisible, que está perennemente adelante, y a un indesviable reconocimiento del objetivo. Como toda cualidad divina, tiene análogamente su contraparte material, por eso el 666 es considerado el número de la Bestia o materialismo, el número que [i80] predomina en los tres mundos antes del proceso de reorientación y expresión del [e77] idealismo y propósito desarrollados. El tercer aspecto se expresa por medio de un extremo materialismo, de allí los tres seis. Un antiguo libro sobre la ciencia de los números describe al iniciado como “el que experimentó y expresó el 666 y halló que era cero; descartó un 6 y se convirtió en 66 y así se encontró en el CAMINO; luego descartó nuevamente un 6 y se convirtió en el 6 perfecto -la forma, instrumento y expresión del espíritu”. El número 24 es muy interesante, pues expresa el 12 doble el zodíaco mayor y menor. Así como el número 6 manifiesta espacio, el número 24 expresa tiempo, y es la clave del gran ciclo de la manifestación. Clave de toda apariencia o encarnación cíclica. Sus dos cifras definen el método de evolución; 2 es igual a la cualidad amor-sabiduría, actuando de acuerdo a la Ley de Atracción, y conduce al hombre de un punto de realización a otro; mientras que el 4 indica la técnica del conflicto y el logro de la armonía por medio de ese conflicto; el 4 es también el número de la Jerarquía humana “Y el dos es el número de la Jerarquía espiritual. Técnicamente hablando, hasta la tercera iniciación, el iniciado se “ocupa de la relación entre el 2 y el 4; cuando éstos están colocados uno al lado de otro significa relación, y cuando están colocados uno arriba del otro, el iniciado pasa del 4 al 2”. Es innecesario decir que mucho más podría explicarse acerca de estos guarismos, pero lo antedicho es suficiente para demostrar la exactitud de la ciencia esotérica de los números -no la ciencia de los números tal como se la entiende hoy. Quisiera que observaran que la palabra “Shamballa” está compuesta de sonidos que pertenecen a la línea de voluntad, poder o energía de primer rayo de las nueve letras; seis pertenecen a la línea de fuerza de primer rayo, 1.1.1.3.3.1. -espíritu y materia, voluntad e inteligencia. El dos corresponde a la segunda línea de fuerza, 4 y 2. El número 8 inicia siempre un nuevo ciclo o continuación del número 7, número de la perfección relativa. Es el número de la conciencia crística; así como el 7 es el del hombre el 8 es el [i81] de la Jerarquía y el 9 el de la iniciación o de Shamballa. Recuerden que, desde el ángulo de la Jerarquía, la tercera iniciación es considerada como la primera gran iniciación. Estas observaciones preliminares están destinadas a impartir mucha información esotérica a quienes comprenden que los números dan la clave de la forma Y del propósito de la vida, velado por la forma.

[RI, 76-77]

Es interesante observar que en idioma inglés el valor numérico de la palabra “four” (cuatro) es el mismo que el de la palabra “force” (fuerza) si se elimina el número cinco. Para la humanidad la quinta energía conduce al campo de batalla, la energía de la mente discriminadora, que al ser empleada, controlada y trasmutada a su debido tiempo, “sólo quedan las cuatro restantes y la fuerza ha desaparecido”. Observen el detalle numerológico: FORCE (Fuerza) 6 6 9 3 5……….29……..11. Número del adepto que utiliza energía. FOUR (Cuatro) 6 6 3 9…………24………6. El creador que unifica lo subjetivo y lo objetivo. Es evidente que fuerza en el primer grupo termina en separatividad, porque cinco es el número de la mente y del hombre. El número nueve, el de la iniciación, está oculto en la mitad de la palabra fuerza, pero los guarismos culminantes indican actividad y separación. En el segundo grupo de números, la actividad precede al nueve de la iniciación, y ese nueve es la culminación. Pero al cinco se lo ha omitido. El hombre ya no es realmente humano o separatista, sino el cuatro perfecto de los tres inferiores del alma. Para explicar la verdad en forma simple se debe tener presente que el género humano, el cuarto reino, expresión de la cuarta jerarquía creadora de mónadas humanas, es arrastrado por el instinto o el impulso hacia la armonía, y se halla principalmente bajo la influencia del cuarto rayo. Esta armonía se logra mediante la utilización de la energía del quinto rayo de conocimiento. Entonces el conocimiento adquirido y aplicado da por resultado la belleza y el poder de crear. Después se retirará el Señor del quinto rayo del ciclo mayor que rige a la humanidad; entonces la sabiduría y la respuesta búdhica intuitiva caracterizarán a la humanidad. Existe una íntima interacción en este ciclo mayor, en lo que concierne al género humano, entre los dos rayos de los Señores de Armonía y Conocimiento. En esta relación numérica del cuatro y del cinco surge también el número nueve de la iniciación. Adepto de la quinta iniciación es aquel que ha realizado la completa armonía mediante el correcto conocimiento. Esto tiene lugar en la cuarta iniciación y se demuestra o comprueba en la quinta.

[TS7R I, 272-273]

http://www.ngsm.org/vicenteba/graficos/shamballa.gif

El Maestro Tibetano nos ha brindado ejemplos de la aplicación esotérica de la Ley de Correspondencias [“De acuerdo a la ley de Correspondencia o Analogía, siempre existe una relación numérica con entidades numéricamente establecidas.” DNE I, 697] en los dos fragmentos arriba citados.

El primero es un estudio del valor numérico de la palabra SHAMBALLA, mientras que el segundo un estudio sobre la relación de la palabra FUERZA y el número CUATRO con relación a la Humanidad y su destino Iluminado.

Se ha sugerido como hipótesis de trabajo que “Shamballa” pudiera ser la grafía senzar (el idioma de los Iniciados) de “Shambhala” (palabra sánscrita que significa “El Lugar de la Paz”), sobre todo porque sería irrelevante hacer un estudio numerológico de la palabra “Shamballa” si tan sólo fuese una palabra mal transliterada al lenguaje occidental desde su original sánscrito.

Trataremos ahora de hacer un estudio similar al realizado por el Maestro Tibetano sobre la palabra SHAMBALLA, pero utilizando un sistema diferente al “álgebra numerológica” por Él empleada; [1] así, puesto que trabajaremos con la palabra sánscrita SHAMBHALA, utilizaremos el sistema clásico hinduista para la transformación numérica de las palabras.

El sistema Katyapadi, que es un antiguo sistema hindú de notación numérica que transforma las letras del alfabeto devanagari en numerales para la fácil rememoración de números como palabras o versos. En él se asignan números a las letras sánscritas de acuerdo a un sistema particular, nulificando ciertas letras al no asignarles valor alguno (como en el caso de la M, pertinente a nuestro ejemplo), de este modo, el sistema provee la flexibilidad de producir palabras significantes para listas de números que entonces pueden ser fácilmente memorizados.

Según este sistema:

SHAMBHALA

SHA.M.BHA.LA

6.0.4.3…………..643…………..13…………..4

Al igual que en el caso de SHAMBALLA, la palabra SHAMBHALA está compuesta por 9 letras:

El Tibetano nos recuerda que el 9 es el número de la Iniciación.

Mientras que VBA explica que son 9 las perfecciones de Sanat Kumara [véase la estrella superior], el Regente de Shamballa.

El número 6 está relacionado con:

La Sexta Jerarquía Creadora, la Jerarquía Dévica y, por lo tanto, con el Misterio del Ángel Solar.

Los Seis Buddhas de Actividad que conforman los vehículos de expresión de Sanat Kumara.

El plano Monádico y, por lo tanto, con la Voluntad Divina, ya que “es el lugar donde la Voluntad de Dios es Conocida.”

Es el número de la forma o manifestación, siendo el agente o medio a través del cual se desenvuelve la conciencia.

Es el número del sexto Rayo, el número del idealismo y de esa fuerza impulsora que hace ir adelante a la humanidad en el Sendero, la cual respondiendo a la visión, se esfuerza por ascender hacia la luz.

El sexto Esquema, el Esquema de Venus, hogar del Logos planetario de sexto Rayo y origen de la Jerarquía Espiritual del Planeta. [TSFC, 315]

El número 4:

Es el símbolo del cuarto Rayo indica la técnica del conflicto y el logro de la armonía por medio de ese conflicto.

Es el número de la Cuarta Jerarquía Creadora, la Humanidad. Debiendo tenerse presente que el género humano, el cuarto reino, expresión de la Cuarta Jerarquía Creadora de Mónadas humanas, es arrastrado por el instinto o el impulso hacia la armonía, y se halla principalmente bajo la influencia del cuarto Rayo.

Es el número del Corazón, el principio medio rector del organismo, y símbolo de la conciencia que mora en la Paz (recordemos que Shambhala significa “El lugar de la PAZ”).

El número 3:

Es el número del tercer Rayo de la Inteligencia, la Adaptabilidad y la Actividad.

Es el más importante y sagrado de los números. Representa a la divinidad y también a la humanidad perfeccionada. [BC, 224]

Es símbolo de la triplicidad, de los pares de opuestos y del estrecho camino que los equilibra, el noble sendero medio, es el reflejo en el plano astral de las actividades del espíritu, el alma y el cuerpo; de la vida, la conciencia y la forma, los tres aspectos de la divinidad —siendo todos divinos. [GUPM, 66]

Es el símbolo de la primera manifestación de la divinidad, que primero se manifiesta como triplicidad y luego como septenario. [IHS, 18]

A las anteriores consideraciones podemos agregars el significado del Cero (0) no como símbolo de la nada sino del punto pluripotencial desde el cual surge toda manifestación y en el cual, a sí mismo, se condensa todo lo creado. El Alfa y el Omega, el Principio y el Fin. El símbolo de Parabrahma, la Deidad inmanifestada.

Sintetizando:

Así considerada, la palabra SHAMBHALA, según su ortografía sánscrita original pondría el énfasis en dos procesos:

1] La secuencia 6.0.4.3 oculta en la palabra SHAMBHALA encierra uno de los Misterios más grandes del esoterismo contemporáneo, pues explica el Misterio de los Señores de la Llama y la creación del Centro donde la Voluntad de Dios es conocida, y el Misterio de los Ángeles Solares y la instauración de la Jerarquía Espiritual del Planeta, desde el Esquema de Venus.

6 –> 0 –> 4 –> 3

Desde el Esquema de Venus (6), a través de un proceso mágico de síntesis espacio-temporal (0) hasta la Tierra (4) se hizo manifiesto (3) el Centro donde la Voluntad de Dios es conocida (las 9 letras de Shambhala) a través de las 9 potencias de Sanat Kumara.

2] Pero también, pone de manifiesto el Sendero de vuelta al hogar del Padre, revelándonos el camino de la simplicidad como el Vía Cardíaca hacia Shambhala.

6 <– 0 <– 4 <– 3

La Praxis del Agni Yoga, que implica silenciar la mente (3) con el fuego del Corazón (4), nos conduce al Vacío Creador (0) desde donde se puede acceder a la Presencia Monádica (6), quien eternamente mora en la esfera central de Shamballa.

NOTAS:

[1] Abecedario numerológico castellano:

[ http://ngsm.org/aleph/JB2003-LGI.htm ]

1 2 3 4 5 6 7 8 9
A B C D E F G H I
J K L M N / Ñ O P Q R
S T U V W X Y Z

Definiremos el “álgebra numerológica” de una forma simplificada por medio de dos conceptos:

Primero, la llamada “reducción alfanumérica” (RAN), que consiste en la suma de los números del 1 al 9 correspondientes a cada letra de una palabra según la Tabla anterior.

Segundo, definiremos la “raíz” (R) como el resultado de las sumas consecutivas de cada dígito del RAN hasta llegar a un número del 1 al 11 (el 10 y el 1 son intercambiables).

Existen sistemas más complejos pero el descrito será suficiente para la tarea que nos ocupa. Esta “álgebra simplificada” es la usada por el Maestro Tibetano en Sus análisis numerológicos.