Los cinco puntos de la amistad

por Luis A. Hernández R. el 18 de marzo de 2010

Ícono de la Resurrección de Cristo

La idea de la Resurrección se acerca cada vez más, y su significación ha sido la idea central de la Fraternidad Masónica a través de las edades, constituyendo el punto focal del trabajo del sublime Tercer Grado. En estrecha relación con esta “resurrección” masónica, puede citarse un sermón de Buddha poco conocido, donde enseña a Sus discípulos el significado de los “cinco puntos de la Amistad”, vinculando esos cinco puntos con las cinco crisis de la vida de Cristo y los cinco puntos de la Leyenda masónica. Todas estas referencias sirven para demostrar la continuidad de la revelación, de la cual la Resurrección (con la consiguiente Ascensión) fue el acontecimiento culminante para Occidente. [AAB: De Belén al Calvario (1937), 241]

Los cinco puntos de la Amistad [en el Buddhismo]

En cinco formas se debería asistir a los amigos y compañeros, tal como se respeta la dirección norte: (1) a través de la generosidad, (2) del lenguaje amable, (3) de las acciones benéficas, (4) de ser imparcial (tratándolos como a uno mismo), y (5) de la honestidad. [ DN 31 Sigalaka (Sigalovada o Singala) Sutta – Discurso del Sigalaka, 31]

Los cinco puntos del Compañerismo [en la Masonería]

La referencia masónica más antigua a los cinco puntos del Compañerismo la encontramos en el Ms. Edinburgh Register House de 1696, donde se indica:

http://bks5.books.google.com.mx/books?id=jw5OAAAAMAAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=1&sig=ACfU3U09jCYm7YLH2CmAlyJobdGOKLF0hg&h=120

Los puntos del Compañerismo son cinco: pie contra pie, rodilla contra rodilla, corazón contra corazón, mano contra mano, oído contra oído. Estos puntos hacen referencia a los cinco principales signos que son: la cabeza, el pie, el cuerpo, la mano y el corazón; y también a los cinco órdenes de la Masonería. Estos puntos sacan su fuerza de cinco orígenes, uno divino y cuatro temporales, que son los siguientes: en primer lugar el Cristo, la cabeza y la piedra angular, en segundo lugar Pedro, llamado Kefas, en tercer lugar Moisés, quien grabó los mandamientos, en cuarto lugar Betsaleel, el mejor de los masones, y en quinto lugar Hiram, que estaba lleno de sabiduría e inteligencia.

Se cree que existen referencias a los mismos en las Sagradas Escrituras, en lo que parecen ser vestigios de cierto método o ritual antiguo de Resurrección:

“Entonces se tendió [Elías] tres veces sobre el niño, clamó al SEÑOR y dijo: Oh SEÑOR, Dios mío, te ruego que el alma de este niño vuelva a él.” [1 Reyes, 17:21]

“Entonces subió [Eliseo] y se acostó sobre el niño, y puso la boca sobre su boca, los ojos sobre sus ojos y las manos sobre sus manos, y se tendió sobre él; y la carne del niño entró en calor.” [2 Reyes, 4:34]

“Pero Pablo bajó y se tendió sobre él, y después de abrazarlo, dijo: No os alarméis, porque está vivo.” [Hechos, 20]

En el Ms. Graham (ca. 1726) aparecen nuevamente con referencia a la muerte de Noé:

[noe_1.jpg]

http://bks6.books.google.com.mx/books?id=UGXaAAAAMAAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=1&sig=ACfU3U0sBi-1qaVY51TlgTbfRaUXvrpVTg&h=120

Sabemos por la Tradición, y también por las Santas Escrituras, que Sem, Cam y Jafet, deseaban llegar junto a la tumba de su padre Noé tratando de ver si podrían encontrar allí algo susceptible de conducirles al secreto del poder detentado por ese famoso patriarca. […] Así, cuando llegaron a la tumba, no encontraron nada más que el cadáver casi enteramente descompuesto. Cuando cogieron un dedo, éste se desprendió falange por falange, y lo mismo ocurrió con el puño y con el codo. Entonces levantaron el cadáver y lo sostuvieron, poniendo un pie contra su pie, una rodilla contra su rodilla, el pecho contra su pecho, una mejilla contra su mejilla, y una mano en su espalda, y se pusieron a gritar: ¡Ayuda, oh Padre!, como si dijeran: ¡Oh, Padre del cielo, ayúdanos ahora, porque nuestro padre terrestre ya no puede hacerlo!

Para 1827 se habían integrado plenamente a la Leyenda del Tercer Grado, según hace constar W. Morgan en Illustrations of Masonry, 84:

http://ecx.images-amazon.com/images/I/51Bcx0jNvVL._SL110_.jpg

El Maestro Masón procede a levantar al candidato […] a través de los cinco puntos del Compañerismo, que son pie contra pie, rodilla contra rodilla, pecho contra pecho, mano contra espalda y boca contra oído. […] (única posición en la que está permitida la transmisión de la palabra.)

El ritual masónico de muerte y renacimiento y otros rituales mistéricos como el ritual de profesión de votos benedictino tienen un origen y significado comunes:

[Los+orígenes.jpg]

Existe un profundo vínculo entre la ceremonia de exaltación al grado de Maestro Masón y la profesión de votos que realiza el monje benedictino en la última etapa de su ordenación, cuyo origen es mucho más antiguo. En ambas ceremonias el candidato muere, para luego renacer con una condición diferente, superior. Resulta interesante remarcar que esto se lleva a cabo en la última etapa de la Iniciación. En el caso de la Masonería, la exaltación tiene lugar luego de que el candidato ha atravesado la condición de Aprendiz y la de Compañero. En la Orden de San Benito, el profeso fue previamente aspirante, postulante y novicio. [E. Callaey: Ordo Laicorum ab Monacorum Ordine, 142]

Estos Cinco Puntos del Compañerismo, como todo masón sabe, contienen la esencia de la fraternidad. El Dr. Oliver los resume así:

http://t0.gstatic.com/images?q=tbn:kByAUkRH5gizAM:http://img01.picoodle.com/img/img01/3/3/17/tehuti/f_oliverm_d9d0bd5.png

Asistir a un hermano en desgracia, apoyarlo en sus emprendimientos virtuosos, orar por su bienestar, guardar sus secretos y cuidar su reputación tanto en su presencia como en su ausencia. [G. Oliver: The Antiquities of Free-Masonry (1823), cap. IX]

Cierta clave para su entendimiento la encontramos en la siguiente serie: Amistad (mano), Apoyo (pie), Asistencia (rodilla – postura suplicante), Secretos (corazón), Honor (oído).

Las cinco crisis iniciáticas de la vida de Cristo [según los Misterios Cristianos]

Las cinco iniciaciones que el Cristo ejemplificó con su vida son:

1.– El Nacimiento en Belén, del cual Cristo dijo a Nicodemo: “el que no naciere de nuevo no puede ver el reino de Dios”. [Jn. 3:3]

2.– El Bautismo en el Jordán. Éste es el bautismo a que se refería Juan, el Bautista, agregando que el Bautismo del Espíritu Santo y del fuego debía sernos administrado por Cristo. [Mt. 3:2]

3.– La Transfiguración. Allí por primera vez se manifiesta la perfección, y se le comunica a los discípulos la divina posibilidad de tal perfección. Surge el mandato: “Sed vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”. [Mt. 5:48]

4.– La Crucifixión. En Oriente se la designa como la Gran Renunciación, con su lección del sacrificio y su llamamiento a la muerte de la naturaleza inferior. “Cada día muero”, [1 Co. 15:31] decía el apóstol, porque sólo en la práctica de sobrellevar la muerte de cada día puede enfrentarse y resistirse a la Muerte final.

5.– La Resurrección y Ascensión, el triunfo final que capacita al iniciado cuando enuncia y sabe el significado de las palabras: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?, ¿dónde, oh sepulcro, tu victoria?”. [1 Co. 15 : 55]

Tales son los cinco grandes y dramáticos acontecimientos de los Misterios. Tales son las Iniciaciones por las que todos los hombres deberán pasar algún día. La humanidad se encuentra hoy en el sendero de probación. El camino de la purificación es hollado por las masas, y estamos en proceso de purificarnos del mal y del materialismo. Cuando se haya completado este proceso, muchos estarán preparados para recibir la primera de las Iniciaciones y pasar por el nuevo Nacimiento. Los discípulos del mundo se están preparando para la Segunda Iniciación, el Bautismo, y para esto debe purificarse la naturaleza emocional de deseos y dedicarla a la vida del alma. Los Iniciados del mundo enfrentan la Iniciación de la Transfiguración. El control de la mente y la correcta orientación hacia el alma, con la completa transmutación de la personalidad integrada, es lo que les espera.

[AAB: BC, 30-31]

Sintetizando

Diversas Tradiciones hacen énfasis en que son necesarios cinco pasos para conducir al hombre de la muerte a la Inmortalidad, asociándolos además con la Amistad perfecta.

Las palabras de Cristo «Este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros» (Jn, 15:12) nos dan la clave del nuevo hombre resurrecto: la conciencia de Unidad.

Unidad, también llamada Amistad, Fraternidad o Compañerismo, pero en esencia, el reconocimiento de Una sola Alma que compenetra y anima todo en el Universo.

Para el Buddha, la Amistad es la base de la vida espiritual:

http://www.wisdompubs.org/Pages/display.lasso?-database=wisdom_titles&-table=covers&-recordID=32810&cover_image=jpeg&-image

La amistad admirable, el compañerismo admirable, la camaradería admirable, en realidad, es la totalidad de la vida santa. Cuando un monje tiene personas admirables como amigos, compañeros y camaradas, se puede esperar que él desarrolle y persiga el noble óctuple sendero. [SN 45,2 Upaddha Sutta – Discurso de la mitad (de la vida santa)]

Sólo así, se puede practicar la conciencia de Unidad:

http://www.wisdompubs.org/Pages/display.lasso?-database=wisdom_titles&-table=covers&-recordID=54&cover_image=jpeg&-image

– Pero, Anuruddha ¿Cómo viven ustedes así? – dijo el Buddha.

– Venerable Señor, es una gran ventaja para mi vivir con tales compañeros en la vida santa: Mantengo actos corporales de amor hacia estos venerables señores, tanto en público como en privado; mantengo actos verbales de amor hacia ambos, tanto en público como en privado; mantengo actos mentales de amor hacia ambos, tanto en público como en privado. Yo considero: ¿Por qué no dejar a un lado lo que yo deseo hacer para hacer lo que deseen estos venerables señores? Entonces dejo a un lado lo que yo deseo hacer y hago lo que desean estos venerables señores. Nuestros cuerpos son diferentes, venerable señor, pero nuestras mentes son una.

El venerable Nandiya y el venerable Kimbila  dijeron lo mismo, añandiendo:

– Así, venerable señor, es como vivimos en concordia, con aprecio mutuo, sin disputar, como se mezclan la leche y el agua, considerándonos con cariño.

[MN 31 Culagosinga Sutta – Discurso menor en Gosinga]

Para el buddhismo, la amistad se basa en el amor-benevolente (Metta) que encapsula todas las nobles acciones, sentimientos y pensamientos que se pueden sentir hacia otro: Metta (amorosa bondad o benevolencia), Karuna (compasión), Muditha (alegría altruista) y Upeksha (equanimidad), conocidos como las Cuatro Actitudes Inconmensurables (Satara Brahma Vihara).

http://www.internetarcano.org/wp-content/uploads/libros/AAB-LA.gif

Y son estas cuatro actitudes las que son capaces de transformar la mente hacia la simplicidad, el silencio y la paz. [Véase: Los Yogas Sutras de Patañjali, I.33] Sólo así, se puede morir al mundo de los hombres para renacer en Shambhala “El lugar de la Paz”, donde ya no es nuestra voluntad, sino la Dios, la que se manifiesta a través nuestro, pues Shamballa es “El lugar donde la Voluntad de Dios es conocida.

Así, la práctica de la Amistad, queda inseparablemente asociada con la Praxis del Agni Yoga y la transformación consciente de nuestro Ser de un estado de menor coherencia, integridad y plenitud a otro mayor.

Estos cinco puntos o pasos hacia la praxis de la Unidad son:

Masonería Buddhismo Cristianismo
Apoyo (pie) Generosidad Nacimiento
Asistencia (rodilla) Lenguaje amable Bautismo
Salvaguarda (corazón) Acciones benéficas Transfiguración
Amistad (mano) Trato igualitario Crucifixión
Honor (oído) Honestidad Resurrección y Ascensión

[VBA:] “Los grupos esotéricos y místicos de la Nueva Era, dentro de los cuales se van integrando muchos discípulos del pasado, tienen como divisa el servicio por medio de la alegría y sus técnicas de aproximación individual al grupo son: la sincera amistad, la jovialidad y el rebosante optimismo en el orden de las relaciones. Los discípulos integrados en grupo constituyen una verdadera familia espiritual, siendo la alegría del contacto la que marca la pauta del servicio coordinado y la acción grupal”.