El trabajo de la Fraternidad de Yucatán y la Bandera de la Paz

por Grupo de Servicio el 1 de Marzo de 2010

Entre los sinólogos hay una leyenda popular sobre los primeros occidentales -un grupo de jesuitas eruditos- que estudiaron el I Ching en el siglo XVII. La empresa comenzó con gran alegría y esperanza, el idioma había sido aprendido, y los significados al fin habían sido descifrados y examinados con madurez. Entonces vino la tragedia. Algunos de los jóvenes inteligentes estaban locos. Sencillamente, la dificultad para entender la sabiduría del I Ching dentro de las categorías de la mente occidental, abrumó a estos hombres consagrados. Finalmente, la Compañía de Jesús se vió obligada a abandonar el proyecto, y aún a prohibir cualquier estudio posterior de esta extraña escritura China.

Este relato, si bien apócrifo, arroja luz en la obra del Dr. José Argüelles, porque él también se ha sumergido de todo corazón, en aquello que para la mente occidental es igualmente un engañoso sistema de conocimiento, o sea el Tzolkin Maya. Después de gastar una parte de su vida dando vueltas alrededor de este enigma, el Dr. Argüelles ha aparecido con su relato de lo que él significa, y realmente es un relato descabellado. Se nos pide que examinemos los siguientes puntos, entre otros igualmente insólitos:

Primero, que la historia humana está formada en gran parte por un rayo galáctico a través del cual la Tierra y el Sol han estado pasando durante los últimos 5.000 años, y que nos espera un gran momento de transformación, a medida que lleguemos al final del rayo en el año 2012.

Segundo, que las perspectivas y actividades culturales del mundo siguen la naturaleza de las “estaciones galáctica?, cuyo código fue captado matemática y simbólicamente por los mayas.

Tercero, que cada persona tiene el poder para conectarse directamente, ya sea sensoria, sensitiva, o electromagnéticamente con la energía/ información de este rayo que emana del corazón galáctico, y de este modo se puede despertar la verdadera mente de uno, es decir, al mente superior, la mente profunda.

Indudablemente muchos pensarán que el Dr. Argüelles ha seguido el mismo camino de los jesuitas, quienes se extraviaron en el I Ching, y se volvieron dementes y maniáticos, quedando aislados en sus propias fantasías engañosas. Ciertamente, el mismo Dr. Argüelles es consciente de que sus conclusiones son de naturaleza inquietante. Él nos advierte honestamente desde el comienzo: “Para mí la situación significaba dar un salto, sumergir bruscamente la punta, como si la tuviese, en un territorio mental que los patrones de la cultura dominante habían declarado inexistentes o como un tabú”. Y en verdad, su obra tiene la extravagancia y la confusión de las ideas propias de toda nueva visión de la realidad, y esto sólo hace que leer su libro sea un desafío, aún aparte de la magnitud cósmica que tienen sus declaraciones.

Habiendo dicho todo eso permítaseme indicar por qué pienso que la visión del Dr. Argüelles es de un valor profundo.

Extacto del Prólogo al libro
El Factor Maya del Dr. José Argüelles.
Prólogo de: Brian Swimme

La Bandera de la Paz a través de la Cultura

(extractos)
por el Movimiento de Paz y Cambio al Calendario de 13 Lunas y Bandera de la Paz

“Donde hay Paz,
Hay Cultura.
Donde hay Cultura,
Hay Paz.”

Vivimos adormecidos en una cultura donde la guerra y violencia conforman un orden natural. Nosotros simplemente la aceptamos o pensamos que no tenemos el poder para revertirla. Hemos perdido la voluntad para detener la violencia y nuestra voluntad para crear Paz. Hemos tenido una cultura de guerra por tanto tiempo que ya no tenemos ni si quiera un sentido de lo que es Cultura, y la Paz está realmente basada en la Cultura. Si seguimos viendo cómo combatir la violencia, sólo crearemos un estado mental más criminal, siempre buscando a alguien para meter en la cárcel, en lugar de pensar como podemos “elevar nuestras mentes”. Confundimos la Paz con detener la violencia, en lugar de tener una comprensión real de que Ella es una dinámica universal. La violencia es una consecuencia de vivir en un tiempo artificial, por lo que creamos conflictos entre nosotros y la naturaleza, entre nosotros y los otros, y dentro de nosotros mismos. El tiempo artificial nos perpetúa en la guerra, en la desarmonía. Paz significa vivir en la Armonía del Tiempo Natural.

Debemos tener la fuerza moral para cambiar porque de Todos depende que el engranaje de la “dinámica universal” de la Paz se ponga en movimiento.

Bajo estos conceptos es que surge en 1994 el Movimiento de Paz y Cambio al Calendario de 13 Lunas creado por el DR. José Argüelles y la Sra. Llyoidine Argüelles.

Este Movimiento propone una alternativa para promover la paz a través del uso del Calendario de 13 Lunas que está en sincronía con la naturaleza. El Calendario de 13 lunas de 28 días es el Calendario de Paz. La Paz es intrínseca a la estructura profunda de la realidad y no la consecuencia de algún tipo de acción. En vez de ser producida por acciones humanas, la Paz es revelada cuando la armonía prevalece. Entonces, la sincronización de los patrones de la vida humana con los ciclos y armonías naturales, es una estrategia práctica para hacer la Paz tangible. Por su congruencia con los ciclos naturales de la Tierra, el Calendario de Paz de 13 Lunas es un instrumento creativo para engendrar la Paz planetaria. Una de las grandes ventajas de este Calendario es que provee un modelo armónico de Tiempo que fomenta la cooperación humana.

El Comité Int. Otorga La Medalla Roerich A José Argüelles

El Comité Internacional de Bandera de la Paz otorga la “Medalla Roerich” A José Argüelles

(extractos)

Hay momentos en la vida, que no quisiera uno olvidarlos nunca.

Este es el caso de la sencilla ceremonia, pero no por eso menos profunda y emotiva, de la entrega del más alto galardón del Comité Internacional de la Bandera de la Paz, Organismo no Gubernamental de las Naciones Unidas: LA MEDALLA NICHOLAS ROERICH.

En esta ocasión se le otorgó a José Argüelles, ilustre conferencista, escritor, decodificador del Calendario Maya, creador del Encantamiento del sueño, Iniciador de la propuesta para celebrar el Día de la Tierra, desde 1970 y Promotor de la Convergencia Armónica   en 1987. En fructífera labor ha dado a conocer mundialmente el calendario Maya. Miles de seguidores lo admiran.

Pero su sencillez es una de sus cualidades.

A la ceremonia de entrega de la medalla Roerich, asistieron a petición suya, únicamente sus amistades más íntimas, entre los que se encontraban su esposa Estephany, Alberto Ruz, Pedro y Sol Hernández, Luis Zavala, Jorge Mora, Pilar Gallego, Gustavo Ochoa, Tiahoga Ruge y Catalina Ortiz Monasterio. Se  celebró en el oratorio o ashram personal de la Dra. Rodríguez, y empezó con una ceremonia indígena al son de los caracoles o atecocolli, que resonaban con toda su potencia.

Pedro Hernández, fue el encargado de dirigir la plegaria a las 7 direcciones galácticas, mientras  Sol, tocaba el tambor ceremonial.

Todo era respeto y paz…

La Dra. Rodríguez, en nombre del Comité Internacional, dió la más cordial bienvenida a todos los presentes y procedió a entregarle a José Argüelles el máximo galardón que el Comité otorga.

Con la voz entrecortada y las lágrimas en los ojos, José dijo al recibir la medalla: “Siento, que este evento estaba programado hace miles de años.”