La Meditación en Luna Llena

por Grupo de Servicio el 21 de Febrero de 2010

Reproducimos aquí extractos de un escrito de nivel introductorio de Isabella Di Carlo  (Psicóloga Transpersonal y Escritora) sobre la meditación solilunar, por considerarlo útil para aquellos interesados en comenzar la práctica de las meditaciones de solilunares. El texto fue facilitado por el CE-VBA.

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La meditación en su versión superior es el manejo consciente de la energía destinado a producir un efecto espiritual. Efecto espiritual es todo cambio destinado a armonizar la materia con el espíritu, todo paso que conduzca hacia el verdadero fin, el verdadero significado de la vida. Toda vida tiene una finalidad, una forma y una consciencia que armoniza la forma con la finalidad. El período de la Luna Llena es, por una serie de razones que aquí expondremos, un momento en que la máxima cantidad de energía está disponible. Si se canaliza adecuadamente mediante el trabajo preparatorio y el contacto en la meditación grupal, esta energía impactará de forma altamente benéfica ofreciendo una preciosa oportunidad espiritual.

Durante los períodos de Luna llena, el ángulo que forman la Luna, la Tierra y el Sol es de 180º situándose la Luna detrás de la Tierra. En esta posición ofrece el menor grado de interferencia así este momento de alienación permite a nues­tro planeta, y a toda forma de vida en él, captar la mayor cantidad de energía solar. El Sol es a la Tierra lo que el Alma es a la Personalidad. No sólo es el responsable de la vida en la Tie­rra, (gracias a su radiación, su campo magnético, su calor y su luz) sino que emite energías sutiles que de ser usadas conscientemente favorecen el desarrollo espiritual.

Cada mes, el Sol se sitúa desde el punto de vista de la Tierra, en dirección a una de las 12 grandes cons­telaciones del zodiaco y recibe su influencia. En otras palabras, aunque cada 29 días tenemos una Luna Llena, en cada ocasión su influjo es diferente. Conocer que energías están activas, que efectos pueden producir en nosotros, que áreas de actividad se ven favorecidas, es de enorme utilidad para disponerse a recibirlas de forma consciente y ordenada.

Meditar a los largo de cada año recorriendo toda la secuencia nos conecta al todo del que somos parte, nos ayuda a reencontrar nuestro ritmo (la salud es ritmo, la vida es ritmo, la Naturaleza es ritmo) y nos permite tener un mapa de ruta veraz.

1. Dos visiones

Hay muchas formas de ver el mundo, porque hay muchas formas de vernos y vemos el mundo como somos. Esas muchas formas pueden agruparse sin embargo en dos posiciones fundamentales: vivimos en uno de los dos mundos posibles:

1) Vivimos en un mundo en el que hay orden, donde todo hace parte de un plan superior; el mundo de Mahatma Gandhi: “El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir” el de Blaise Pascal: “El azar no existe; Dios no juega a los dados” y el de Albert Einstein: “Estoy convencido de que en un principio Dios hizo un mundo distinto para cada hombre, y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos, donde deberíamos intentar vivir”.

2) Vivimos en un mundo caótico, arbitrario en el que la vida es algo carente de significado y propósito.

La invitación que aquí formulamos responde a la primera postura incidiendo en que el grado de profundidad de ese orden aumenta según aumente nuestro desarrollo y nuestra comprensión de la realidad. Meditar aumenta nuestra comprensión de la realidad.

Las enseñanzas espirituales de todos los rincones de nuestra geografía planetaria han sostenido siempre la existencia de un orden y un propósito superior. La psicología transpersonal con […] Roberto Assagioli y los numerosos teóricos e investigadores que han hecho de ella una fuerza de vanguardia en la comunidad científica internacional (A. Maslow, S. Grof, K. Wilber, C. Tart, y el físico F. Capra, entre otros) reafirma esta posición.

El propósito de la vida es entonces expandir la luz en cada uno de nosotros, integrarnos, crecer hasta poder contactar con niveles mayores de verdad y creatividad, de amor y de paz, de belleza y bienaventuranza. A mayor grado de expansión de nuestra consciencia, mayor capacidad de captar y expresar el Plan de Dios, de colaborar conscientemente con él, o como decía la Madre Teresa de ser “un lápiz en Sus manos.”

El camino señalado para expandir nuestra luz y contactar con grados mayores de verdad tiene tres vías principales, la Construcción de un Buen Carácter, la Meditación y el Servicio. Dentro de todas las prácticas de meditación una ha sido dada por el Maestro D[jw]hal Khul […] como la meditación del presente y del futuro para que la luz, el amor y la voluntad de bien desciendan a la tierra: la Meditación rítmica de las Lunas Llenas.

2. La realización del trabajo de meditación

La energía en las Lunas Llenas llega a toda la humanidad así como a todos los reinos de la naturaleza, todos nosotros la recibimos seamos conscientes de ello, o no. Lo que cambia, si somos conscientes, es la forma en que podemos orientarnos y el efecto que la energía tiene sobre nosotros. Podemos ser canales de recepción y distribución de la luz, para serlo lo único necesario es disponernos, consagrarnos.

El verdadero trabajo espiritual implica el acceso a la mente superior (mediante la purificación y el aquietamiento de las emociones) que permite llevar la luz allí a donde sea necesaria. Meditar sin trabajar en la vida cotidiana para transmutar las emociones negativas en emociones superiores, en valores, no tiene sentido, pero hacerlo como complemento acelera la transmutación. Si la meditación es en grupo y se realiza en estos momentos de máxima oportunidad, tanto mejor.

El grupo es un factor protector de gran importancia así como un facilitador extraordinario de la concentración y enfoque individual, sin embargo es posible realizar la meditación de forma individual imaginando, visualizando, que uno se conecta a la red de todos los meditadores del mundo. La meditación requiere cierta preparación, así como no se nos ocurriría asistir a una boda vestidos de cualquier forma, pocos aseados, tampoco podemos entrar al templo de la actividad grupal meditativa sin un apropiado aquietamiento y elevación de nuestro mundo emocional. Existen ciertas fórmulas homeopáticas y otras de orquídeas que son recomendables para la meditación diaria, así como para la armonización de las energías del grupo, para el trabajo preparatorio y el de contacto.

El trabajo preparatorio se realiza los 3 anteriores al momento del plenilunio, se recomienda poner especial énfasis en la pureza de palabra, sentimiento y acción, así como enfocarse en la confianza de que en cada hombre mora una chispa espiritual que está llamada a florecer. El día de contacto es el propio día del plenilunio y el período apropiado las 12 horas antes o las 6 horas después del momento astronómico exacto. En ese momento, como en ningún otro, se favorecen los contactos con nuestra alma, con nuestro Maestro Es­piritual y su grupo. Para esto, se realiza una meditación específica cada mes. […]

No hay mejor forma de facilitar el ascenso de la consciencia de la humanidad, incluso en Naciones Unidas se realiza esta meditación, existe un salón exclusivamente destinado a ese fin donde se reúnen los dirigentes y colaboradores en cada plenilunio.

Para estar libre a la hora del plenilunio es conveniente organizarse con antelación […]

(Reiteremos que es correcto realizar la meditación hasta 12 horas antes y 6 después de la hora exacta).

3. Efectos de la meditación en la Luna Llena

Si el trabajo se realiza correcta y sostenidamente sus efectos son:

1) Favorecer las correctas relaciones humanas divulgando la buena voluntad y la comprensión (luz) entre los hombres. Las correctas relaciones interpersonales, familiares y grupales, dan pie a las correctas relaciones nacionales e internacionales, todas son la condición para la paz. La nota superior de este principio de correctas relaciones es el sueño de las edades: el logro de la hermandad.

2) Elevar la conciencia humana transformando el clima mental y espiritual del planeta, protegiendo así contra la atmósfera de temor y codicia que tantos estragos causa en la humanidad.

3) Fortalecer y apoyar el trabajo que realizan los hombres y mujeres de buena voluntad en el mundo ampliando y cualificando las tareas humanitarias, permitiendo que florezcan los grupos solidarios. Favorecer que los pensadores de corazón amoroso logren la inspiración que permita traer soluciones en todas las esferas de actividad.

4) Favorecer el desarrollo espiritual personal cultivando los valores esenciales: amor, bondad, humildad, desapego, responsabilidad, discernimiento, equilibrio, compasión, generosidad, consagración a la verdad y la libertad.

4. Una red de luz, amor y voluntad al bien

Nada es más difícil y sin embargo más necesario que hablar de ciertas cosas que no pueden ser demostradas. El hecho de que los más serios y conscientes de los hombres las traten como existentes, las acerca un paso a su nacimiento.

Hermann Hesse

Algunos de los conceptos ya expuestos, y sobre todo los que vienen a continuación en las secciones que siguen, suponen como dice Hesse una elección voluntaria y consciente de adentrarse en una esfera que puede ofrecer muchas resistencias a la mente racional. Una esfera difícil. Es así porque trata de conceptos que van más allá de lo puramente racional, que tienen que ver con lo que Wilber denomina post-racional. Es más fácil captar la verdad que esta enseñanza encierra si uno se abre a sentir y experimentar, que si uno permanece en el intelecto analítico. La mente analítica tiende a atomizar, seccionar. La mente sintética capta la verdad del conjunto. Aquí todo tiende a la unión.

Los efectos enumerados son posibles debido a la existencia de una red a través de la cual la luz y el amor, así como la voluntad (propósito) pueden circular de aquellos puntos de máxima tensión a los numerosos puntos intermedios y de allí a los de baja tensión. Esta red funciona como la distribución de la electricidad en una red normal, desde el alto voltaje hasta la corriente doméstica.

Así en cada plenilunio se da un reforzamiento de la relación interna entre todos los seres humanos así como el reforzamiento de la relación entre los distintos reinos de la naturaleza. En términos de la verdad espiritual tras el telón diríamos que lo que ocurre es que se establece relación entre la Humanidad y la Jerarquía, (el centro planetario del Amor, el grupo de aquellos que habiendo alcanzado el máximo grado de iluminación son Maestros de Compasión y Sabiduría) así como una relación entre la Humanidad, la Jerarquía y Sham­balla (el centro planetario donde la Voluntad de Dios es conocida).

La Jerarquía y Shamballa reciben las energías extraplanetarias y las descienden a toda la red. Nosotros a través de la invocación, la aspiración y la correcta alineación, ascendemos a ellos. La energía pasa por toda la humanidad y de allí a los tres reinos subhumanos. Si comprendemos esto, si vivimos esto, sabremos que en verdad hay una conexión interna entre todas las vidas y la nuestra recibe y da.

5. Razones científicas que hacen de los plenilunios una oportunidad especial

1) Toda invocación conlleva respuesta: En todas las épocas se ha orado, se ha presentido la presencia de lo superior y se ha invocado su ayuda, por medio de rituales, oraciones o incluso sacrificios. La manifestación superior de ese contacto con lo sublime es la meditación conscientemente enfocada como voluntad de servir al bien común. Siempre hay respuesta, si el enfoque es correcto la respuesta es tan benéfica que podemos calificarla de transformadora.

2) Todo es energía: El trabajo que realizamos se basa en el hecho fundamental de que la energía sigue al pensamiento y se modela de acuerdo a él.

3) La materia se modifica por acción de la información y la energía: No sólo nuestras emociones, sino todos los planos de la realidad se ven afectados por la energía, la materia incluída. Esto es así debido a un conocido principio “incluso el más pequeño átomo de sustancia contiene en sí mismo, aquello que puede responder a la energía y estímulo espirituales”.

4) Se aprovecha la alineación de la tierra con su alma: No se trabaja con la energía de la luna sino con la del sol y la constelación del mes a través del sol. En la Luna Llena la posición de la luna (situada a 180º del Sol) deja “la puerta abierta”, en ese momento se da la mínima interferencia y la máxima energía espiritual está disponible. El centro solar es la fuente de toda vida en la Tierra. La analogía es la siguiente: el Sol es a la Tierra lo que el alma a la personalidad.

5) Estamos diseñados para resonar con todo el Sistema Solar: La longitud de nuestro ADN extendido (10.000 millones de kilómetros) coincide exactamente con el diámetro de nuestro sistema solar. Siendo el ADN una antena de recepción y emisión, podemos afirmar que contamos físicamente, en el núcleo de cada una de nuestras células, con el instrumento de oscilación que nos permite resonar con el sistema solar. Elevar nuestra consciencia y nuestra vibración para ser esa antena entre el cielo y la tierra que estamos llamados a ser es una opción, una decisión personal. Una posibilidad real.

6) Trabajamos en red: Son decenas de miles los grupos de servicio grandes y pequeños, que se reúnen cada mes por todo el mundo en el momento exacto del plenilunio para el trabajo de meditación y lo llevan haciendo muchas décadas. El trabajo de los años anteriores ha creado un canal grupal, un cauce, cada individuo o grupo nuevo que se suma, se suma a una corriente que ya tiene una gran potencia; su fuerza no es la suya sino la de la corriente.

6. Un testimonio

Comencé con esta meditación en 1992 y recuerdo mi primera impresión como si hubiera ocurrido ayer: supe que era el trabajo rítmico de conexión al sistema mayor que mi alma estaba buscando. Los supe al instante. Lo supe sin duda, con absoluta y tranquila certeza. Lo reconocí como si llevara decenas y decenas de vidas realizándolo. Siento cada ocasión como trascendente y nueva, sin importar lo familiarizada que esté con el proceso, porque en verdad todas las ocasiones son nuevas. Siento que los demás miembros del grupo acompañan, complementan y una infinita gratitud me inunda ante su respetuosa presencia. Siento la red entera palpitar y mi corazón siempre se ruboriza ante la imponente grandeza de invocar el poder, el amor y la luz de la Jerarquía.

Observo que vinimos a revelar un potencial infinito de luz en el que no acabamos de creer y que sin embargo algo en nosotros nos lleva a pasar por encima de nuestras dudas, y eso nos honra. Observo los cambios de mi vida y los cambios de quienes llevan años caminando conmigo y doy gracias por todo lo vivido. Observo el futuro y se que el triunfo nos aguarda pese a que el camino tendrá tramos muy duros. Se que es menos fría la oscuridad y más bella la luz cuando caminamos unidos en la intimidad del compromiso interno. Se que comprometernos es el paso previo a la apertura del portal y sólo tiene sentido la vida andando el sendero que el portal custodia.

7. Bibliografía recomendada

Dado que la etapa del trabajo que nos ocupa, cuando se tiene interés en meditar y en servir, es el proceso de integración de la personalidad y su alineación con el alma, es conveniente profundizar poco a poco estudiando uno o varios de los libros que tratan de este tema. Resultan recomendables: Ser transpersonal de Roberto Assagiolli [y La Sinfonía del Zodíaco de Torkom Saraydarian].

Isabella Di Carlo
Psicóloga Transpersonal y Escritora