Fusión grupal

por Grupo de Servicio el 1 de Febrero de 2010

La unidad existe. La vida es una. Esparcidos a través de todas las épocas, los grandes intuitivos han dado testimonio, repetidas veces, de la unidad subyacente en las diversidad de formas.

La diversidad debe ser reconocida por lo que es: lo original que cada persona puede ofrecer para el mayor bien de la totalidad.

Siendo la separtividad y el egoísmo los impedimentos radicales del desarrollo del nuevo orden planetario, deben ser quitados, y el nuevo orden mundial debe ser promovido a través del pensar y del actuar en términos de la humanidad una. En cada nivel el individuo debe subordinar sus intereses para el mayor bien de la totalidad.

El individuo puede contribuir a la emergencia de la unidad mundial observando su propia vida y viendo como actúa separativamente. Promoviendo su propio reconocimiento de la unidad y practicando los resultantes valores de la cooperación, participación, responsabilidad y servicio al bien común, su separatividad será transmutada en la inclusividad.

El individuo puede también ayudar a crear la correcta atmósfera para la emergencia de la humanidad una a través del uso del poder del pensamiento en el servicio mundial, y utilizando diariamente el Mántram de Unificación:

Los hijos de los hombres son uno y yo soy uno con ellos.
Trato de amar y no de odiar;
trato de servir y no de exigir servicio;
trato de curar y no de herir.

Que el dolor traiga la debida recompensa de luz y amor.
Que el alma controle la forma externa,
la vida y todos los acontecimientos,
y traiga a la luz el Amor
que subyace en todo cuanto ocurre en esta época.

Que venga la visión y la percepción interna.
Que el porvenir quede revelado.
Que la unión interna sea demostrada.
Que cesen todas las divisiones externas.
Que prevalezca el Amor.
Que todos los hombre amen.

Este servicio puede realizarse en unos segundos dondequiera que uno se encuentre.