Notas sobre el primer capítulo del Gita

por Alice Bailey el 7 de febrero de 2010

1) Arjuna representa al aspirante, el hombre que se ha puesto definitivamente bajo el dirección de su Yo Superior.

2) Krishna, el conductor del carro, es el Yo Superior, el Ego, el Señor Solar, el Logos del hombre inferior personal. (Compárese en la Biblia con el “Libro de Josué”, Cap. 8.)

3) El campo de batalla es la vida cotidiana de tentación, de prueba y de experiencias.

4) Los parientes y amigos son todas aquellas formas que han sido amadas durante tanto tiempo y a las que está aferrado el hombre del mundo después do muchas vidas. Su cuerpo físico, su naturaleza emocional, su mente; así como los amigos terrenos y todas las cosas materiales que se empeñan en hacerle volver atrás de la vida del Espíritu. Esta enseñanza es análoga a la de Cristo.

5) La época es ese momento en la evolución del ser humano en que todo el deseo de su naturaleza va hacia las cosas superiores; aun cuando las inferiores todavía le atraen y le son caras. Arjuna, por tanto, está en el punto preciso en que uno so pregunta si todo ello vale la pena; y si la consiguiente victoria será adecuada recompensa por tanto sufrimiento y dolor.

6) La pregunta preliminar la formula el ciego rey Dhritarashtra, el cual personifica a la masa de la humanidad ciega e ignorante; consciente de que hay dos aspectos en la cuestión de la existencia y de su finalidad; consciente también de que hay que reñir una batalla; pero hasta entonces, tan sólo interesado como espectador .

7) Al campo de batalla se lo llama de dos maneras, a saber :

a) Dharmakshetra, (campo del dharma, o sea: del deber de uno, tal como lo reconocemos intelectualmente y tal como nos lo ha impuesto karma, valiéndose de nuestro medio ambiente particular, la herencia, los deberes y nuestro lugar en la evolución.

b) Kurukshetra, (campo de acción) el lugar de la actividad terrena, donde cada uno de nosotros tiene que reñir la batalla.

8) Sanjaya significa literalmente el que ha vencido bien y representa a buddhi (la intuición) que ha logrado el dominio sobre el cuerpo físico y sobre los sentidos y no se nubla con las groseras impresiones de estos. El rey ciego, después de formular la pregunta, tiene como una percepción intuitiva de la respuesta.

9) El levantamiento de los Pandavas y el debilitamiento de los Kauravas simboliza el desarrollo de la virtud y su victoria sobre el vicio con el avance del yo humano hacia la subjetividad.

10) El tumulto promovido por los Kauravas es la violenta afirmación que hace la naturaleza inferior, cuando el aspirante busca los impulsos más elevados y se esfuerza en negar lo inferior. Este tumulto es dominado por la clara nota de Krishná (1-14 y 15). La caracola en que sopló es quíntuple, lo que indica su identidad con un Divino Manasaputra, o Señor Solar, que es la personificación del quinto principio. Los Kauravas afirman su ruidoso “yo soy” ; Krishná replica con la nota del Ego, que significa: “Yo soy Eso.”

11) Arjuna indica al conductor del carro, Krishná, que lo sitúe en un punto equidistante entre las fuerzas del mal y las fuerzas del bien; de modo que pueda apreciar la posición de los mismos. Esta es una posición valiosísima que ha de tomar todo aspirante . El punto importante que se ha de tener presente es que Arjuna se sitúa a mitad de camino y que tiene que abstraerse de ambas fuerzas y tiene que independizarse de ambos paros do opuestos. Ha trascendido el vicio y el mal; igualmente tendrá que hacer desaparecer el orgullo (o satisfacción personal) desarrollado al formar un buen carácter y adquirir la virtud. Ha de estar libre en su divina naturaleza, sin que nada de los tres mundos le retenga. Dice Chhaganlal G. Kaji, en su luminoso comentario (Philosophy of the Bhagavad Gita, en 2 vols.):

“Una vez llegado al centro, sin que le quede nada más que su ‘Yo’ mas sutil, que es la experiencia […] del que persigue felicidad perdurable, se encuentre lleno de virtud, con todas las objetividades subyugadas, salvo una única que se mantiene en toda su fuerza: la objetividad de su propia existencia, como Yo individualizado.

La idea del Yo se aferra a Arjuna. Esta tiene también que desaparecer antes de que alcance la felicidad que busca. Este sacrificio del Yo que está más allá de su comprensión, lo considera Arjuna como matar a aquellos que él llama los suyos.”

12) Arjuna decide, por tanto, no luchar. Ha considerado lo que cuesta y su corazón desfallece.

13) Así termina el capítulo I, llamado “Yoga del desaliento de Arjuna”; el desaliento que es tan familiar a todas las almas fervorosas .

Publicado originalmente en la revista Teosofía, vol. III, Enero de 1934, N.° 1.