Géminis los Gemelos: Relaciones, Masonería y Avatares

por Philip Lindsay el 10 de Junio de 2010



“Reconozco mi otro yo, y en la declinación de ese yo, crezco y resplandezco.”

Géminis es el tercero de los tres primeros festivales espirituales más importantes del año (Aries, Tauro y Géminis) que marcan el tono del ciclo anual. Aquello que fue iniciado en Aries, consolidado en Tauro, es diseminado en Géminis. Estos tres signos son influencias subjetivas que residen detrás de toda manifestación, de ahí que todo lo que pueda ser efectivamente inspirado, imaginado, visualizado y construido durante este período – a nivel personal o grupal – tiene una buena posibilidad de manifestarse.

Por su puesto, es la magia blanca, la que es aprendida y manifestada a medida que nos sintonizamos con frecuencias de los signos zodiacales durante su ritmo anual. Ahora, cada vez más nos estamos dando cuenta del poder del grupo (Acuario) y de lo que puede ser efectuado en la meditación global, especialmente cuando el grupo permanece frente a la “puerta abierta” durante el periodo de la luna llena, unos días antes y después del momento exacto de la luna llena; y también de manera particular con la conciencia creciente de esos Seres que asisten en los mundos sutiles, ya sea los Maestros o los seres angélicos que los asisten.

El Maestro Tibetano Djwhal Khul, mediante Alice A. Bailey, constantemente nos recuerda a los opuestos que deben ser equilibrados por todos aquellos que conscientemente están andando el Sendero. Muchos de los signos del zodíaco son duales en se expresión, de hecho, los seis pares de signos representan la oscilación entre opuestos, pero Géminis los Gemelos crea la conciencia más potente de polaridad. Géminis vincula como un tercer punto en el triángulo con todos los pares zodiacales, buscando crear armonía y síntesis. Es por eso que Géminis es uno de los más importantes ya que su influencia reside detrás de todos los otros signos.

“…A este signo [Géminis] a veces se lo denomina “la constelación de la resolución de la dualidad en una síntesis fluida”. Rigiendo, como lo hace, a todos los pares de opuestos en el zodíaco, preserva la interacción magnética entre ellos, manteniéndolos fluidos en sus relaciones, con el fin de facilitar eventualmente su transmutación en unidad, pues ambos finalmente deben llegar a ser Uno. Se ha de recordar que -desde el ángulo del desarrollo final de las doce potencias zodiacales- los doce opuestos deben transformarse en los seis fusionados, y esto se produce mediante la fusión de los pares de opuestos en la conciencia. Deténganse y reflexionen sobre lo antedicho. Los opuestos persisten eternamente desde el punto de vista de la razón humana, pero para el iniciado cuya intuición está activa, constituyen sólo seis grandes potencias, porque él ha logrado “actuar libremente entre ambos”, según se dice.” [1]

Noten la frase, “desde el ángulo del desarrollo final de las doce potencias zodiacales”; esto está relacionado a las doce últimas vidas del peregrino que está a punto de liberarse, vividas en cada uno de los signos, como es simbolizado en las Labores de Hércules.

¿Qué es esta “síntesis fluida” que trae la “resolución de la dualidad”? Es la energía de Mercurio, la personalidad o regente exotérico de Géminis y también del segundo rayo de Amor-Sabiduría, el único rayo que se transmite a través de este signo – por Mercurio así como también el regente esotérico de Venus.

Géminis y Mercurio son los más compatibles: Géminis es un signo mutable que puede adaptarse prácticamente a cualquier circunstancia y es el camaleón que puede ser cualquier cosa para cualquier persona, mientras que Mercurio es el mensajero de sustancia luminosa con alas en sus pies. Mercurio entrega el mensaje de la mente al cerebro, del yo superior al yo inferior, de gemelo a gemelo. Mercurio es el principio de atracción detrás de la palabra y la comunicación que lleva a la amistad y las relaciones. Mercurio hace que Géminis esté abierto a la impresión, cubriendo y reflejando esas impresiones con la palabra. (De ahí que Mercurio sea “la boca-motor” y locuaz Géminis) Mercurio es el principio que representa ideas en su esencia más cruda y elemental, antes que se encuentren bajo la influencia de Saturno y sean moldeadas en pensamientos-formas.

Mercurio es el regente del cuarto rayo de Armonía a través del conflicto, el principal rayo que condiciona la Humanidad como un todo, mientras que Géminis es el signo principal que rige sobre la humanidad. Mercurio está en la línea del “rayo par” amor-sabiduría y por ello es un buen distribuidor del segundo rayo el cual emana a través de Géminis.

Venus es el regente del alma de Géminis y como la diosa de armonía y belleza, promueve la síntesis sobre aquella última frontera para equilibrar los opuestos, el plano mental. Venus es el regente del quinto rayo de la ciencia y es mental en su expresión; su expresión astrológica más conocida como la Diosa del amor y sexo, es lo que se ha filtrado al plano astral – aun así, el tema de unión y unión permanece.

“Géminis esta representado por dos pilares, el portal a las fuerzas de Sirio, esa gran vida que es para este sistema solar, lo que el alma es para la personalidad- y adonde la mayoría de la humanidad retornará cuando se haya liberado de las encarnaciones en la tierra. El segundo rayo índigo de amor-sabiduría es el que caracteriza la energía que emana de Sirio, y combinado con Géminis como conductor del segundo rayo, crea una expresión poderosa del ‘Cristo Cósmico’ –  de quien la cabeza mora en Géminis.”[2]

El símbolo de Géminis son también Jaquín y Boaz, las dos columnas en la Masonería a través de las cuales pasa el candidato a los misterios de la iniciación. Géminis rige sobre iniciación del grado de Compañero en la Masonería, también llamada segunda iniciación en otras tradiciones. El segundo grado esta íntimamente relacionado con el control demostrado del deseo o cuerpo astral, de ahí que este grado se relaciona a Géminis equilibrando los polos opuestos en el plano astral, con el subsecuente flujo de amor-sabiduría que resulta de esa integración y alineamiento.

“La naturaleza amorfa de la influencia de Géminis está notablemente confirmada si se estudia la significación de la Masonería. Esta institución mundial -como anteriormente dije- fue organizada bajo la influencia y el impulso de este signo y está regida por él en forma poco común. La forma, o simbolismo exotérico de la Masonería, ha sido cambiada frecuentemente durante los milenios que ha estado activa. Su actual matiz judío es relativamente moderno y no necesariamente durable; pero su significación y la historia de su desarrollo constituyen la historia de la conciencia crística y la luz interna que debe continuar invariablemente. Los que han entrado a través de los dos pilares de Hércules y en el signo Géminis, los discípulos (Jaquín y Boaz) entraron para quedarse.”[3]

(Para los estudiantes de la sabiduría que quieran saber más acerca de la Masonería, que incluye tanto a hombres como a mujeres, por favor vean el link de abajo.[4])

La naturaleza amorfa de Géminis también es evidenciada por el hecho de que rige el cuerpo etérico. Es la creación de formas en el etérico lo que eventualmente lleva a la manifestación física, ya sea el pensamiento-forma de un meditador o las formas sutiles creadas en el ritual mágico que se desempeña en una logia Masónica. La carencia de forma de Géminis permite esa adaptabilidad antes mencionada. Por lo tanto, como el tercer festival espiritual subjetivo más importante del año, su labor es distribuir el nuevo impulso por todo el cuerpo etérico del planeta.

Géminis es también un signo notable de curación ya que rige las manos por medio de las cuales la energía que emana del corazón es dirigida. Las manos también simbolizan el servicio que uno de los gemelos presta al otro, o en el caso de la humanidad, los unos a los otros. Es por eso que Géminis es fundamentalmente un signo de relaciones, ayudado apropiadamente por su regente esotérico, Venus. El período de la luna llena de Géminis es también llamado el festival de la Buena Voluntad o el Festival de la Humanidad.

El Festival de Buena Voluntad. Será el Festival del es­píritu de la humanidad -que aspira llegar a Dios, trata de adap­tarse a la voluntad divina y dedicarse a expresar rectas relacio­nes humanas; En ese día será reconocida la naturaleza espiritual y divina de la humanidad. En este Festival, el Cristo ha re­presentado a la humanidad durante dos mil años y ha permanecido entre la Jerarquía y a la vista de Shamballa, como el hombre-Dios, el Conductor de Su pueblo y “el Primogénito entre muchos hermanos. Por lo tanto será un Festival de profunda invocación y demanda, de deci­dida aspiración, a fin de poder establecer la fraternidad y la unidad humana y espiritual, representando el efecto que produce en la conciencia humana el trabajo realizado por el Buda y el Cristo será fijado anualmente de acuerdo a la Luna llena de junio, Géminis.”[5]

De ahí que Géminis es el signo de las relaciones. Noten la frase “representando el efecto que produce en la conciencia humana el trabajo realizado por el Buda y el Cristo.” En otras palabras, los dos primeros festivales de Pascua y Wesak (Aries y Tauro) representan al Cristo y el Buda respectivamente. En Géminis ambos se unen como los Gemelos, para distribuir lo que ha sido generado en los dos signos anteriores.

Buda y Cristo han trabajado juntos por milenios y constituyen el linaje espiritual prístino que ha guiado al planeta por eones. Pronto, en un futuro no muy distante, acercándose al periodo de la Sexta Raza Raíz, Buda abandonará de manera permanente su rol en la tierra, trasladándose así a otro “sendero cósmico”, mientras que Cristo asumirá el manto de Buda. Este será un evento sin precedente en la historia de la Tierra y refleja el éxito en curar una separación que ha existido entre la cadena luna y terrestre por millones de años. De ahí que los Gemelos se fusionarán en una Unión, para los dos hemisferios a los que ambos representan respectivamente, Este y Oeste, habrán fusionado su conciencia y para entonces el mundo será un lugar mucho más unido y cooperador. 

Repitiendo y parafraseando un pasaje anterior, Géminis representa el Festival del espíritu de la humanidad aspirando hacia la unión con lo Divino, buscando alinearse con el propósito de la Deidad y decidida a expresar buena voluntad y correctas relaciones humanas. De hecho, Venus como regente del alma de Géminis y del quinto rayo de ciencia, gobierna la Ciencia y las Correctas Relaciones Humanas, una clave en desarrollo evolutivo en el inminente ciclo de Acuario. Naciones Unidas será por siempre la gran esperanza y símbolo que indica hacia donde se está dirigiendo la humanidad en este tema, y en su carta natal exotérica tiene a la luna en Géminis.

Aun así Buda y Cristo tienen otros ayudantes, no solamente los grandes Choanes y Maestros de Sabiduría con sus discípulos e iniciados quienes trabajan en los diferentes ashramas ubicados en el plano búdico. También hay ciertos avatares que cooperan en la medida que el karma de éste Esquema Terrestre se los permite, a pesar que su origen se encuentra muy por fuera del mismo.  Es interesante cómo el mundo aun esta cautivado por una película llamada Avatar, reflejando aquello que se esta filtrando en la conciencia humana.

“Un avatar es un Rayo de gloria refulgente y perfecta que se reviste de materia con el propósito de servir. En el sentido estricto de la palabra todos los avatares son almas libe­radas”[6]

Desde un punto de vista, un avatar es la encarnación de una fuerza de rayo. Hay varios tipos de avatares: 1. Avatares Cósmicos, 2. Avatares Solares , 3. Avatares Interplanetarios, 4. Avatares Planetarios, 5. Avatares Humanos. Cuando nos referimos a las cualidades sintéticas de Géminis, viene a la mente el Avatar de Síntesis:

“El Avatar de Síntesis que trabaja en colaboración con el Cristo, es uno de Ellos. Recuerden que estos Avatares extraplanetarios no han llegado a Su alto estado de desenvolvimiento espiritual en nuestro planeta, ni aún en nuestro sistema solar. Su origen, fuente y relaciones espirituales, constituyen un gran misterio, aún para los Logos planetarios -que acuden en su auxilio cuando es adecuado el llamado invocador desde cualquier planeta.

No crean que vienen a corregir errores o a detener el mal, muy pocos pueden hacerlo, pues trabajan en la línea de las siete energías de rayo en el sistema solar, y producen ciertos efectos de energía, deseados en cualquier momento particular; el trabajo constructivo del Avatar de Síntesis se evidencia por el nombre con que se Lo conoce; vendrá a la Tierra para acrecentar la manifestación de la unidad, la unicidad y la interrelación, y, por lo tanto, para manejar y aplicar la energía de primer rayo.

Cargará o energetizará a los tres grupos -a los Agentes rectores de Shamballa, los Nirmanakayas y el nuevo grupo de servidores del Mundo- con energía dinámica y, en forma misteriosa, los relacionará entre sí, para que una nueva síntesis y alineamiento esté presente en la Tierra. Todos estos Avatares personifican energía en tal medida, que cualquier planeta particular es capaz de recibirla.”[7]

Solo recientemente en la historia planetaria, las fuerzas espirituales mas potentes y puras que emanan de Shamballa, han podido impactar directamente a la Humanidad con la fuerza que encarna el primer rayo de voluntad y poder. Hasta hace poco, La Gran Hermandad Blanca había sido un escudo o filtro para esas fuerzas. Así que ahora el Avatar de Síntesis quien “contiene y aplica la energía del primer rayo” y quien trabaja en cooperación con Cristo, cataliza este ciclo.

El primer rayo del Avatar es filtrado por la cualidad de Amor-Sabiduría del Cristo, para que la energía no sea tan destructiva. El festival de Aries le pertenece a Cristo, pero de manera muy especial (establecido anteriormente), también el festival de Géminis. Además dirigiendo las fuerzas tan abstractas en Shamballa y los seres angélicos (Nirmanakayas), El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo (aquellos en el mundo que han despertado espiritualmente y son conscientes del alma), también reciben un gran estímulo.

Cuando la dualidad está en control, Géminis en su aspecto inferior es separatista, hipócrita, manipulador y destructor con la palabra. Pero cuando los jugos sintéticos están fluyendo, es todo lo contrario:

“La separatividad de la humanidad y su egoísmo, ha alcanzado proporciones tan vastas [antes de la Segunda Guerra Mundial] y sus efectos estuvieron tan completamente dominados por las Fuerzas del Mal, que -en respuesta a la incipiente demanda masiva de la humanidad- la Jerarquía solicitó la intervención espi­ritual. La interminable propaganda egoísta, hablada y escrita, en su mayor parte materialista, nacionalista y básicamente falsa y erróneamente motivada [¿ha cambiado mucho hoy en día?], se convirtió en tal clamor, que llegó a esas esferas donde generalmente no pueden penetrar los sonidos de la tierra, pidiéndole ayuda al Avatar de Síntesis.

El objetivo principal y la tarea inmediata del Cristo es po­ner fin a la separatividad que existe entre un hombre y otro, una familia y otra, una comunidad y otra, y una nación y otra nación.”[8]

Y por supuesto en los últimos sesenta años mas o menos, a pesar de algunas discrepancias evidentes, hay una creciente cooperación sin precedente en la humanidad siendo expresada mediante varios factores:

1. Desastres naturales: Volcanes, terremotos, inundaciones, huracanes. Nunca antes hemos visto a tantas otras naciones acudir a la ayuda de una nación en tiempos de emergencia, no solo en forma de ayuda económica, sino con equipos sustanciales de especialistas que prestan sus servicios.

2. Desastres causados por el hombre: Derrames de petróleo, contaminación, calentamiento global, crisis de agricultura; reconociendo cada vez más que la tierra es un organismo que no reconoce fronteras nacionales. El entendimiento evolutivo de causa y efecto de una parte del mundo sobre otra.

3. Telecomunicaciones y tecnología, Internet, redes sociales. Nuevamente, más barreras han sido desintegradas. Internet es el verdadero símbolo de Géminis que representa al cuerpo etérico del planeta.

4. Compraventa, comercio y deporte – todos estos son factores que contribuyen al gran movimiento en el flujo de la Humanidad – relacionándose hacia la síntesis de razas, ideologías, y culturas.

5. Como consecuencia de lo antes mencionado, existe una creciente compasión, tolerancia y entendimiento, a pesar de no haberse resuelto las tan arraigadas diferencias culturales, religiosas, y raciales: El drama creado por la minoría tiende a distraer del hecho que está expresándose en la mayoría.

Aun así, aquello que está profundamente establecido sirve para indicar el camino hacia la síntesis porque los opuestos polares son tan dramáticos y claramente definidos. (Esto se conecta al drama mencionado anteriormente del Cuarto Rayo de la Armonía a través del Conflicto)

“El espíritu de síntesis, actuando por intermedio del gran Avatar de primer rayo (el Avatar de Síntesis), está más cercano a la Tierra que nunca, y la claridad que emergerá a la Luz de Su Presencia ya está disponible; por lo tanto, la tendencia a la integración puede ser más fácilmente fomentada y una nueva síntesis obtenida entre los hombres. Sin embargo, antes de ser posibles la integración y la síntesis, esta energía de primer rayo debe trabajar para destruir todo lo que impide la integración y obstaculiza la necesaria síntesis” [9] … la fuerza que emanará de Cristo, será tan poderosa, que la diferencia entre amor y odio, agresión y libertad, codicia y generosidad, se pondrá en lúcida evidencia ante los ojos y la mente de todos los hombres y por lo tanto se esclarecerá la di­ferencia que existe entre el bien y el mal…”[10]


[1]Astrología Esotérica, Alice A. Bailey.

[2]Astrología Esotérica, Alice A. Bailey.

[3] Astrología Esotérica, Alice A. Bailey.

[4] http://www.grandlodgeaum.org/

[5]La Exteriorización de la Jerarquía, Alice A. Bailey.

[6] Tratado Sobre Fuego Cósmico,Alice A. Bailey.

[7] Los Rayos y las Inctiaciones,Alice A. Bailey

[8]La Exteriorización de la Jerarquía, Alice A. Bailey.

[9]Los Rayos y las Inctiaciones, Alice A. Bailey

[10]La Reaparición del Cristo,Alice A. Bailey.