Las tres fuerzas disponibles para el trabajo de Exteriorización

por Luis A. Hernández R. el 2 de febrero de 2009

[EJ, 30-31] En este momento hay un número suficiente de personas que -habiendo logrado un acercamiento religioso y mental a la verdad, factor definido en su conciencia en pequeña medida, y habiendo establecido suficiente contacto con el alma, como para poder empezar a establecerlo con las ideas mundiales (en los niveles intuitivos de la conciencia)- pueden emplear una nueva técnica. Juntas y como grupo pueden ser sensibles a las nuevas ideas entrantes, que están destinadas a condicionar la nueva era que ya está sobre nosotros; juntas y como grupo pueden establecer los ideales y desarrollar las técnicas y métodos de las nuevas escuelas de pensamiento que determinarán la nueva cultura; juntas y como grupo pueden llevar estas ideas e ideales a la conciencia de las masas, para que las escuelas de pensamiento y las religiones mundiales se fusionen en una sola y así surgir la nueva civilización, la cual será el producto de la fusión mental y emocional de las técnicas de la era pisceana, produciendo así la oportuna manifestación, en el plano físico, del plan de Dios para el futuro inmediato. Ésta es la visión, subyacente en el experimento que se está llevando a cabo sobre los nuevos grupos simientes. […]

La creación de una escuela de telepatía en los planos internos, a la cual puede ser sensible la humanidad, aunque inconscientemente es parte de la tarea que ha emprendido el primer grupo, los Comunicadores Telepáticos. Son custodios del propósito grupal y trabajan en niveles mentales. El segundo grupo, los Observadores Entrenados, tiene como objetivo ver con claridad mediante el empleo de la intuición, prestando este servicio en niveles astrales. El tercer grupo, los Curadores Magnéticos, tiene como finalidad trabajar con fuerzas en el plano físico.

El Maestro Tibetano nos habla de tres fuerzas que hoy día están disponibles para el trabajo de Exteriorización: Las fuerzas de Restauración (Aries/Pascua), las fuerzas de Iluminación (Tauro/Wesak) y las fuerzas de Reconstrucción (Géminis/Invocación). Estas tres fuerzas están ligadas al trabajo de los tres grupos simientes arriba señalados.

La restauración del Plan sólo puede darse si se reconoce el Propósito, acto eminentemente telepático, donde el discípulo cumple un papel fundamental como intermediario entre los superior y lo inferior.

La iluminación que brinda la comprensión del Plan sólo puede darse cuando el espejismo y la ilusión son destruidos, revelándose así los auténticos valores que sustentan la era futura.

La reconstrucción del mundo tangible para que tales valores puedan ser adoptados es el trabajo del tercer grupo que busca sanar la forma y crear nuevas estructuras, recordemos que su actividad sanadora no se refiere sólo a la salud médica individual, sino a la salud global.

[EJ, 399:] Les pido que mantengan presente con claridad los tres grupos de energías espirituales que entran en actividad en los tres plenilunios de Aries, Tauro y Géminis, los cuales ayudarán a la humanidad en su tarea principal de reconstruir un mundo nuevo y mejor.

Las Fuerzas de Restauración, que actuarán para restablecer la moral y la salud psicológica, complementarán así la resurrección de la humanidad sobre ese ciclo de muerte por el cual ha pasado. El principal objetivo consiste en restaurar la condición mental de los hombres para encarar la vida con actitud sana y optimista. Estas fuerzas traerán una nueva civilización, que será precisamente el trabajo creador del hombre.

Las Fuerzas de Iluminación. Cuando éstas afluyan a la Tierra, producirán la clara comprensión del Plan que la Jerarquía desea ver realizado; revelarán los asuntos involucrados en su secuencia correcta y posible; darán al pensamiento humano un sentido de proporción, más la capacidad de apreciar los valores espirituales que deben determinar la política objetiva. Estas Fuerzas salvarán la cultura obtenida en el pasado (un pasado muerto y desaparecido, del cual poco se debe recuperar), y complementarán (sobre esas pocas culturas fundamentales del pasado) la nueva y mejor cultura, característica de la nueva era.

Las Fuerzas de Reconstrucción. Éstas darán entrada a una era de pronunciada actividad creadora, cuyo resultado será la reconstrucción del mundo tangible sobre nuevas líneas. Hará necesaria la destrucción total de las viejas formas. El Cristo pondrá en acción este gran grupo de Fuerzas en el plenilunio de Géminis, porque el centro de Su [i483] trabajo residirá definitivamente en el plano físico. Su tarea consistirá en precipitar a la manifestación lo que subjetivamente hizo posible el trabajo de las Fuerzas de Restauración y de Iluminación.

Que en este Acuario, juntos y como grupo, podamos limpiar los establos restaurando, iluminando y reconstruyendo, hacia la síntesis y la unidad global.