Huestes Angélicas en Ginebra

por Luis A. Hernández R. el 24 de Febrero de 2009

Ángel del paisaje

Ayer, mientras almorzábamos en el edificio de las Naciones Unidas en Ginebra, en el balcón del más alto pico, con miembros locales de la S.T., me encontré siendo saludado por un cierto número de ángeles del paisaje asociados al Monte Blanco y a los picos de los alrededores hacia los que estaba mirando a través del lago. Mi atención fue atraída por los familiares y brillantes destellos en el aire sobre la región, proviniendo éstos en su emanación de un encumbrado Arcángel asociado con tales huestes dévicas.

Los relampagueantes saludos entre nosotros eran en reconocimiento de nuestros ocultos encuentros anteriores en Le Grand Salève (Francia). Si el “relámpago” causal y búddhico se interpretara en pensamiento y palabras, podría expresarse: “Saludos de aquellos de entre nosotros con quienes ustedes se contactaron antes. El concepto de cooperación entre ángeles y hombres bien puede recibir un nuevo impulso de ahora en más”.

Además percibí intuicionalmente al Ángel Nacional de Suiza con quién me había contactado antes. Este Ser es muy superior en estatura espiritual al ángel de la estupenda montaña y está fuera de mi radio de comunicación probablemente porque existe en un nivel –presumiblemente átmico– donde ningún pensamiento conceptual puede ocurrir. Lo percibía como un poder encarnado, real, con huestes representativas, todo Él destellando el fuego blanco de aquél excelso reino. Mientras las huestes dévicas desempeñaban sus mandatos, el Ángel Nacional parecía estar completamente inmóvil, cubierto de poder: una encarnación de la VOLUNTAD del Logos Solar.

Estas experiencias estimularon y evocaron en mí el poder de los Supremo. Mi pensamiento se elevó para brindar a los Ministros Angélicos de la Jerarquía Solar mi reconocimiento por su colaboración con las conferencias, enseñanzas y escritos que he brindado.

También sentí la presencia de un Arupa Deva como vigilante de las Naciones Unidas para la Jerarquía. En tanto que una bendición general es otorgada a la Organización, este Ángel puede atraer la atención de la Jerarquía sobre las actividades que constituyan oportunidades especiales para una particular inspiración y ayuda de los Adeptos, este Deva, análogo al de la sede de Nueva York, no está permanentemente asociado al edificio, sino que mantiene una íntima comunión con todo lo que ocurre en este lugar.

13 Julio 1968, Ginebra

La Luz Oculta del Santuario
El Diario Oculto de Geoffrey Hodson

Cuaderno N.° 33

[VBA:] El silencio es el mayor de los asombros del hombre. Pues bien, el silencio es dévico, pero ¿qué son los devas sino los transmisores de la voluntad de Dios con respecto al hombre? Si no, ¿de qué servirían las fórmulas mantrámicas? De invocación, naturalmente; los grandes mántrams de invocación. ¿De qué serviría el gran axioma “La energía sigue al pensamiento”? El pensamiento creador del hombre, la energía constructora de los devas. Porque los devas están en tres categorías; no sólo las grandes categorías excelsas de los grandes ángeles Agnisvhatas, Agnisuryas o Agnischaitas, sino que existe una pluralidad dévica de funciones que tienen por objeto ponerse en contacto con la humanidad, que constituyen parte de nuestro ser; lo que dijimos hace poco, hace un mes, que un átomo de nuestro cuerpo es un deva encerrado dentro de este compuesto atómico y que ellos se agrupan en funciones geométricas; y que el hombre avanza por coordenadas cíclicas o por coordenadas triangulares. La ley de los triángulos impuestos en la vida de los aspirantes, de los discípulos, de los iniciados, de los maestros; solamente la extensión de Rayo o los puntos de contacto entre centros etéricos dentro del cuerpo etérico de estos seres, constituyendo las avenidas geométricas, o lo que decíamos al principio: el destino del hombre es geométrico; está escrito en las estrellas, está escrito por doquier. Todo se entera el cosmos menos el hombre.

[VBA:] El proceso de la magia es un proceso científico por excelencia; lo que sucede es que nosotros utilizamos la magia en forma inconsciente, no espontánea, inconsciente, porque la espontaneidad desde el punto de vista esotérico, es una expresión de Voluntad de Dios, al propio tiempo que el razonamiento, la reflexión, no es sino un contacto que establece el hombre con la naturaleza a través del intelecto, con lo cual existe aquí ya una gran aproximación al sistema científico utilizado por todos los científicos de todos los tiempos. […] De manera que nosotros, situados aquí y ahora, como es de ley, debemos suponer, utilizando la intuición más que la lógica, que cuando estamos en un estado de expectación o de gran atención, estamos moviendo una jerarquía dévica, descrita en términos ashrámicos, como “Los Señores del Silencio”. Estas entidades son las que han construido y continúan construyendo el antakarana social que conecta a la humanidad con la Jerarquía, y es la misma fuerza que durante el proceso de la meditación conecta la mente inferior con la mente superior o con el Yo Superior, a través del antakarana, este hilo de luz que nosotros estamos creando y que los devas están construyendo. Un pensamiento humano sin contar con los devas no tendría consistencia, porque no tendría lugar adecuado en el éter, que es la morada de los ángeles. De ahí que cuando se utiliza la conocida máxima esotérica: “La energía sigue al pensamiento”, hay que darse cuenta de que el hombre piensa y el deva construye, por lo cual no existe ningún pensamiento humano que no encuentre automáticamente una respuesta dévica del espacio. El proceso de la intravisualización o el proceso mismo de la visualización, no tendrían sentido ni lugar sin contar con los devas, sin contar con los ángeles, no existiría fuerza, ni luz, ni color, ni sonidos si no fuese por los devas. Entonces, no podemos hablar de magia sin hablar de los devas, sin hablar de los ángeles en sus distintas e innombrables jerarquías. Y ahora estamos llegando a un punto, y esto por disposición del propio Señor del Mundo, en que la antigua idea mística de los ángeles ha de convertirse en una realidad científica objetivamente comprobada.

[LAHR:] Desde su fundación en 1945 las Naciones Unidas han estado asistidas por la Jerarquía Dévica encargada de construir el Antahkarana Social que conecta a la humanidad con la Jerarquía. Los pensamientos de los discípulos que trabajando en serena expectación desde el plano búddhico hablan en silencio son escuchados por “Los Señores del Silencio” que alertan a las Potestades Jerárquicas humanas para que puedan co-laborar con los proyectos humanos que buscan la síntesis y la internacionalización. Elevemos como grupo discipular nuestro callado murmuro búddhico, con ritmo y con gracia, para colaborar en la musicalización del pensamiento de la humanidad.