El trabajo político esotérico y la Gran Invocación preparando el camino para el Gran Advenimiento

por Luis A. Hernández R. el 19 de Febrero de 2009

Los Signos de Cristo

[EJ, 63:] Al impartir estas instrucciones ansío que comprendan con toda claridad el objetivo que tengo en vista. Los estudiantes y discípulos sinceros deben mantener siempre ante ellos la idea de servir, que en conexión con el actual tema es servicio político -en la línea de la planificación y gobierno mundiales. Esta enseñanza impartirá al público una idea de la tendencia del destino humano, en lo que a las naciones y grupos mayoritarios concierne, y también la convicción del poder jerárquico y el sentido de iluminación. Sin embargo, se realizará mucho más fácilmente si las ideas que trato de trasmitir, son respaldadas por el pensamiento comprensivo y la colaboración mental inteligente de un grupo de personas que hayan reflexionado profundamente sobre el tema.

¿Cuál es nuestro tema? Un estudio y un análisis, desde el ángulo esotérico, de la organización social de la humanidad. Quisiera que capten algunas de las implicaciones universales que los signos de la época representan y que no los absorba totalmente la situación o el dilema inmediato; una percepción y un punto de vista muy cercanos no conducen a la verdadera comprensión, pues no indican el lugar determinado del cuadro general mundial delineado por los acontecimientos inmediatos. […]

Es una afirmación muy conocida y común que la humanidad está pasando una crisis de vastas proporciones. Sus causas deben buscarse en muchos factores. Residen en el pasado; en el acrecentamiento, debido a la evolución de ciertas tendencias básicas en el hombre; en los errores pasados, en las oportunidades actuales y en la poderosa actividad de la Jerarquía de Amor.

[EJ, 64-65:] He enumerado algunas de las razones de la actual inquietud mundial:

1. El punto alcanzado por la humanidad misma.

2. La aparición del nuevo tipo racial.

3. El fin de la era pisceana.

4. La entrada de la era acuariana. […]

5. El momento del fin. El juicio de los pueblos. Este período es el intervalo grupal antes del pleno surgimiento de las influencias de la nueva era.

6. La nivelación de todas las clases y diferencias para que puedan aparecer los valores espirituales y la Jerarquía espiritual se manifieste en la Tierra.

7. La realidad del Acercamiento de la Jerarquía hacia un contacto externo con la humanidad. […]

8. El poder y la significación, políticamente considerados, de la Gran Invocación.

[EJ, 65-66:] Otro ángulo que será benéfico y desde el cual puede considerarse la situación mundial, es buscar la causa oculta del desorden externo, la cual no es lo que los hombres piensan a menudo, pues su origen reside en el reino de las energías y fuerzas. […] Hay tres grandes corrientes de energía que actúan poderosamente en el mundo en esta época, y otras dos luchan también por expresarse, constituyendo las cinco que, en conjunto, determinarán el curso de los asuntos mundiales:

1. La primera y más poderosa fuerza es la que afluye al mundo desde Shamballa, el centro planetario donde la Voluntad de Dios es conocida. […]

2. La segunda fuerza principal que se está haciendo sentir potentemente ahora es la fuerza de la Jerarquía espiritual, el centro planetario donde rige el Amor de Dios, al entrar en uno de sus principales acercamientos cíclicos a la Tierra. […]

3. La humanidad misma es el tercer centro planetario principal por el cual se expresa uno de los tres aspectos divinos, la Inteligencia, produciendo sus efectos mundiales. […]

[EJ, 67:] Las otras dos fuerzas que tienden a acrecentar la tensión ya prevaleciente en el mundo son:

4. Las fuerzas del materialismo, que afluyen a los tres mundos desde las así llamadas “Fuerzas Oscuras” o Logia Negra, y de esos grupos de vidas y de trabajadores que son la antítesis de la Gran Logia Blanca.

5. La fuerza que emana de ese sector de la humanidad que reside en todas partes del mundo y denominarnos el pueblo judío. Lo expuesto no se refiere específicamente a ningún individuo, sino que considero el problema mundial centrado alrededor de los judíos como un todo.

Ambas fuerzas complican grandemente el problema que enfrentan la humanidad y la Jerarquía, pero debe recordarse que producen también el equilibrio tan necesario para el establecimiento de las condiciones correctas.

[LAHR:] Cuando el Tibetano habla del servicio político esotérico hace énfasis en la comprensión de las causas del malestar global que recaen en el mundo de la energía. Dice también que además de los problemas propios del actual período de transición es el empleo político de la Gran Invocación un factor más que complica el panorama mundial.

La razón es que la Gran Invocación es una herramienta para poner en correcta relación los tres centros mayores (Shamballa, Jerarquía, Humanidad) y los dos menores (fuerzas del materialismo, pueblo judío), acelerando con ello el proceso de internacionalización y síntesis que permitirá la exteriorización de la Jerarquía, el advenimiento de Cristo y el reestablecimiento del Plan en la Tierra.

Es importante notar la exacta correlación entre estos cinco centros y las estrofas de la Gran Invocación:

Shamballa:

Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,

Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades humanas;

El propósito que los Maestros conocen y sirven.

La Jerarquía:

Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,

Que afluya amor a los corazones humanos;

Que Cristo retorne a la Tierra.

La Humanidad:

Desde el punto de Luz en la Mente de Dios,

Que afluya luz a las mentes humanas;

Que la Luz descienda a la Tierra.

Las fuerzas del materialismo:

Y selle la puerta donde se halla el mal.

El pueblo judío (como símbolo de la humanidad como un todo):

Desde el centro que llamamos la raza humana,

Que se realice el Plan de Amor y de Luz

Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.

Que como grupo podamos continuar apoyando el trabajo de Cristo a través de la utilización diaria en forma consciente de la Gran Invocación.