Disipando el espejismo del ideal Panamericano

por Luis A. Hernández R. el 4 de Marzo de 2009

Faro

Cambios en La Habana

Washington explora la vía para resolver el conflicto con Cuba

La Administración estadounidense confía en el papel de Brasil en la solución

El Gobierno de Barack Obama está preparando una ambiciosa iniciativa en relación con Cuba con el objetivo de poner fin a 50 años de enfrentamiento y facilitar, en diálogo con las actuales autoridades comunistas, una vía hacia la democratización de la isla. Aunque todavía no se han dado pasos concretos en esa dirección, distintas fuentes diplomáticas y políticas en Washington y en Miami confirman que se está preparando el terreno para un giro significativo en las relaciones entre Cuba y EE UU a corto plazo. […]

La decisión de un cambio de política hacia Cuba encaja en la visión del presidente estadounidense, que prometió relajar el embargo durante su campaña electoral, y responde también a la presión de casi toda América Latina, que intenta convertir el caso cubano en el botón de muestra de un nuevo modelo de convivencia en este continente. […]

Especialmente importante resulta el papel que puede representar en ese sentido Brasil, un país con el que la Administración de Obama quiere intentar una especie de alianza global para hacer frente de forma coordinada a los principales problemas latinoamericanos. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva visitará Washington el próximo día 17, precisamente con el propósito de preparar la cumbre de Trinidad y discutir la posibilidad de incluir el asunto de Cuba en la agenda de esa reunión.

[DN 44-46:] El nuevo país que recién se está formando, Estados Unidos [LAHR: A-2R, P-6R], se halla también asociado íntima y espiritualmente ‑en su aspecto forma‑ con Brasil [LAHR: A-4R, P-2R], Rusia e Italia, de allí la primitiva afluencia de ciertos tipos de inmigrantes a dicho país, además de la atracción que ejercen los países sudamericanos en la conciencia de sus hermanos del norte y del desarrollo (correcto o erróneo) del ideal panamericano. […]

Estados Unidos de América tiene una personalidad de sexto rayo, de allí las dificultades de su personalidad […] De allí también la rápida respuesta del continente americano a todo tipo de idealismo, a la necesidad de los demás, aún la de sus enemigos, a la compasión por todos los que sufren y a un pronunciado progreso hacia un humanitarismo bien definido. A esto pueden denominarlo ideal democrático, pero en verdad es algo que deriva de la democracia, y que eventualmente la reemplazará el ideal del gobierno espiritual, gobierno formado por las personas más elevadas y espirituales que existen en el país. De allí deriva su incomprendido lema esotérico: “Ilumino el Camino”. Los diversos tipos de gobierno que prevalecen en el mundo de hoy –después de haber realizado su gran experimento con la resultante contribución– continuarán el camino de la guía iluminada por las mentes esclarecidas de la época. Este desarrollo es seguro e inevitable y perciben ya los indicios quienes tienen ojos para ver y una visión interna desarrollada.

[LAHR:] Cuando se concibe el ideal panamericano es común que, en Latinoamérica, se excluya de tal ideal a los Estados Unidos a quienes muchos sectores han considerado el enemigo. El Tibetano es claro en indicar que el futuro depara a los Estados Unidos el papel espiritual de iluminar el camino hacia una verdadera síntesis continental. La nueva administración norteamericana nos revela un país maduro recorriendo ya su camino como Discípulo Consagrado. Por su afinidad de Rayo es posible considerar a Brasil un posible aliado de los EE.UU. a este respecto. Como grupo discipular apoyemos este esfuerzo jerárquico hacia la síntesis panamericana disipando los espejismos dualistas (Norte-Sur, EE.UU.-Latinoamerica, Capitalismo-Socialismo) que nos separan y aprendamos a colaborar con la Jerarquía en sus esfuerzos shambállicos mientras continuamos nuestro trabajo como Constructores del Antahkarana Social.