Plenilunio durante el tránsito solar por el signo de Piscis

por Luis A. Hernández R. el 9 de Marzo de 2009

Plenilunio durante el tránsito solar por el signo de Piscis:
Martes 10 de marzo del 2009
(11 de marzo en España)

Nota clave: Yo abandono el Hogar de mi Padre y
retornando, yo sirvo.
Pétalo: RENUNCIACION

Cualidad: SACRIFICIO
Labor: Capturar la Manada Roja de Gerión
(y custodiar al Santo Grial).

El Antahkarana Mundial que nos vincula con Venus

[AE, 107:] Esotéricamente, la razón de que Venus esté exaltado en Piscis tiene conexión con la relación de Piscis con el signo de Géminis, del cual Venus es el regente esotérico, y también con el hecho de que Venus es el alter ego de la Tierra, estando estrechamente relacionado al reino humano. […] Como hemos visto, los peces están ligados en Piscis, y son el símbolo del cautiverio del alma en la forma, antes de pasar por la experiencia de la Cruz Fija, y también los Gemelos en Géminis son símbolos de la misma dualidad fundamental; pero la experiencia de las muchas y variadas encarnaciones ha hecho su trabajo, y la franja (que uno a los dos peces) está en proceso de disolución, porque parte del trabajo de Plutón es “cortar el hilo que ata las dos vidas opuestas”. La tarea de Venus consiste en “volver a unir las vidas separadas”, pero sin ningún hilo que las ate. Por eso Venus está exaltado en Piscis, y al finalizar el ciclo mayor, los Hijos de Dios, que son los Hijos de la Mente, son ascendidos a la gloría mediante la experiencia y la crucifixión, porque han aprendido a amar y a razonar correctamente.

[RI 336-338:] Todo su entrenamiento [de los Maestros en entrenamiento para Logos Planetario – LAHR] concierne a la construcción del antakarana planetario, el del sistema y el cósmico, pues por intermedio del antakarana actúa el espíritu, son controlados los procesos de la vida y funcionan todos los aspectos de la voluntad, en desarrollo, de la Deidad. Recuerden que el antakarana planetario vincula nuestro planeta con Venus, de allí pasa al Corazón del Sol y luego al plano mental cósmico. Existen “puentes” que llevan, a las séptuples energías de los siete rayos, de un planeta a otro, de un sistema a otro y de un plano a otro, en niveles cósmicos. A través de estos puentes es proyectada la voluntad de las Entidades espirituales que están relacionadas, produciendo ese esfuerzo sintético que caracteriza la vida colaboradora del sistema. En nuestro planeta, el trabajo de los Maestros en entrenamiento es, entre otras cosas, desarrollar dentro de Sí Mismos no sólo la sensibilidad al propósito del sistema, sino la capacidad para trasmitir ese propósito a la Cámara del Concilio de Shamballa. En sentido extraplanetario, tiene una analogía y una relación definidas con el grupo de Nirmanakayas de nuestro planeta, que trabajan con el antakarana en actividad contemplativa, lo cual vincula a la Jerarquía con Shamballa y a la Humanidad con la Jerarquía.

En su función de Logos planetarios, cuando les llega el turno, estos Maestros se ocuparán de registrar el Propósito y la Voluntad expresada por algún Logos solar. Entonces, por medio del antakarana planetario y el del sistema, supervisarán la comunicación gradual y evolutiva de esa Voluntad (que ahora es la de Ellos) a todas las formas, a través de las cuales Ellos funcionan en cualquier planeta dado, y por lo cual han asumido las responsabilidad. Esto involucra trabajar definidamente con el aspecto alma y con el desarrollo de la respuesta consciente y la reacción sensible a todas las impresiones superiores. […]

El entrenamiento de estos Maestros del tercer sendero puede ser descrito como un estudio intensivo de una parte muy excelsa de la Ciencia de Impresión. La tarea suprema de un Logos planetario es impresionar a Su séptuple cuerpo de manifestación, por intermedio de sus siete estados de conciencia y los siete centros, con su voluntad e intención; éstas son progresivamente impartidas a medida que el cuerpo etérico es llevado a un estado acrecentado de receptividad por medio del despertar de los siete centros planetarios, principalmente los tres centros mayores [En el caso de nuestro Logos: Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad – LAHR]. […]

Como ya he dicho, muy pocos Maestros eligen este sendero; el entrenamiento es particularmente arduo, y cuando se les ofrece la oportunidad de actuar como Logos planetarios, sigue un acto de sacrificio que Los confina indefinidamente a las limitaciones del “círculo no se pasa” de Su cuerpo de manifestación, un planeta. Por esta razón Sanat Kumara ha sido siempre denominado “El Gran Sacrificio”.

El incentivo impulsor de estos Maestros tiende el puente entre la mónada, en el plano monádico, y los tres mundos de la expresión densa, en el plano físico cósmico; en este proceso se ayuda y finalmente se construye el antakarana, entre el hombre espiritual en encarnación y la Tríada espiritual, pero ello sólo es incidental al trabajo mayor que relaciona a Shamballa con los reinos de la naturaleza y los demás planetas.

[VBA:] El Antakarana es el Hilo de Luz que construimos nosotros con la atención, mediante el cual nos viene después la gloria de la Iniciación. De no existir un Antakarana entre la Tierra y Venus, no habría una posibilidad alguna de la Iniciación en la Tierra. Es decir, que de acuerdo con el esoterismo, la Tierra es la mente concreta, el ser inferior, y Venus es el ser superior, la mente abstracta, el alma del hombre, y nosotros somos la personalidad. Entonces, sin darnos cuenta, cuando estamos meditando correctamente estamos estableciendo un nudo de comunicación, una línea de comunicación entre el ser inferior y el ser superior, estamos robusteciendo en cierta manera el Antakarana creado entre la Tierra y Venus. Somos cósmicos en nuestra naturaleza y hay que pensar en términos cósmicos siempre.

[LAHR:] José nos ha brindado en sus últimos comentarios un muy lúcido análisis de la relación entre Venus, Piscis y el Antahkarana. Venus se exalta en Piscis pues su labor consiste en volver a unir las vidas separadas. Así mismo, Mercurio decae en Piscis, pues la mente iluminada (síntesis de manas y budi) ya no es intermediario entre dos niveles de conciencia (mente superior e inferior) sino entre la conciencia y la vida misma. Piscis así cumple su propósito de volver a unir las vidas separadas pero sin ningún hilo que las ate.

Existe una relación misteriosa entre la Tierra y Venus, en nuestro Sistema Solar, la Tierra es una especie de personalidad para Venus quien representaría al Alma. Nuestra diaria tarea como grupo discipular de sostener ese estado de conciencia que une la Tríada Espiritual con la Personalidad (Antahkarana) es una responsabilidad social. Nos recuerda VBA que cuando meditamos en serena expectación estamos robusteciendo en cierta manera el Antahkarana Mundial que une a la Tierra con Venus.

Todo Antahkarana (personal, grupal, social, mundial, sistémico o cósmico) permite el descenso de lo superior sin distorción así como la revelación de lo superior en lo inferior. Nosotros como grupo tenemos la responsabilidad de utilizar este Antahkarana para volvernos sensibles al Propósito y precipitarlo en la Tierra.

Durante este plenilunio de Piscis, cuyo nota es la Renuncia y el Sacrificio, reflexionemos sobre nuestro papel individual, grupal y planetario como discípulos del “Gran Sacrificio” y hagamos nuestro el “actuar sagrado” (sacro-facere) en la vida diaria.