El período en que el Sol se desplaza hacia el Norte

por Luis A. Hernández R. el 24 de marzo de 2009

Deva Solar

[EJ, 335:] Hallarán que el año espiritual se divide en dos períodos (simbolizando espíritu y materia); el período en que el Sol se desplaza hacia el norte y el período en que lo hace hacia el sur. Encontrarán que el mes se divide igualmente en dos períodos, el de la luna creciente y la menguante, y también que el futuro énfasis se pondrá en todo el mundo sobre el Festival de Pascua (Aries), el Festival del Cristo Resucitado; el Festival de Wesak (Tauro), el Festival del Buda o de la Iluminación; la Luna llena de junio (Géminis), el Festival de la Unificación, llevado adelante por Cristo, el Maestro de Maestros e Instructor de ángeles y hombres.

Diciembre de 1941
[EJ, 282:] Tenemos sobre nosotros el último mes de este desafortunado año, y me acerco a ustedes con un mensaje. La determinación y el propósito interno de la humanidad serán tan definidos durante el período en que el Sol comience a desplazarse hacia el norte -desde el 25 de diciembre hasta el 22 de junio de 1942-, que se decidirá el futuro de la humanidad para muchos centenares de años. Desde el momento de la decisión se establecerá la fecha de la nueva era; sobre esa decisión la Jerarquía podrá predecir y determinar la acción, y sobre esa decisión se descubrirá la etapa de evolución de la masa humana. Los exhorto a enfrentar el futuro con fortaleza, a liberar sus mentes de todo vestigio de duda, y a saber (en su propia vida y para la raza) que las fuerzas del materialismo y la crueldad no triunfarán. Repito, la Jerarquía permanece. Sigan adelante con confianza.

Abril de 1943
[EJ, 324-325:] Nos acercamos al punto culminante del año espiritual y del momento en que el Sol se desplaza hacia el norte. Es posible el mayor acercamiento de todos los tiempos, y se aproxima. Sin embargo, mucho depende de los aspirantes y discípulos del mundo en este momento. En el año anterior el mundo pasó una de las peores experiencias desde el punto de vista de la agonía y la angustia; se llegó al punto de más agudo sufrimiento. No obstante, fue un año que demostró la posibilidad del más grande Acercamiento espiritual de todos los tiempos -Acercamiento para el cual los iniciados y Maestros se prepararon durante siglos y todos los Festivales de Wesak, desde la reunión del Gran Concilio en 1925, fueron preparatorios. En instrucciones pasadas me referí a las grandes reuniones celebradas a intervalos por Aquellos a quienes se Les ha confiado la guía espiritual del planeta y, -particularmente, del hombre. Deben admitirse ciertos hechos, tales como la aceptación en el hemisferio occidental, de la existencia del Cristo y en el oriental, del Buda. Por lo tanto, es muy probable (dada esta aceptación) suponer que Ellos y Sus discípulos deben consultarse y lo hagan sobre los pasos necesarios para guiar al género humano por la senda de la luz, el sendero hacia Dios. De esto dan testimonio todas las Escrituras del mundo y los conocedores espirituales.

[LAHR:] En la tradición oriental el solsticio invernal está relacionado con el comienzo de la mitad ascendente del año, el período del curso del Sol hacia el Norte (Uttarâyana o Período Mayor) que va del solsticio de invierno al de verano y tiene su punto intermedio en el equinoccio de primavera (primer punto de Aries).

El período en que el Sol se mueve hacia el Norte se asocia con los Devas Solares responsables de la batalla entre la luz y la obscuridad que permite el resurgimiento anual de la Luz tras la derrota de sus enemigos los Pitris Lunares, relacionados con el solsticio de verano y Cáncer (regido por la Luna).

La aparente contradicción entre asociar el momento de mayor luz (verano) con los Pitris Lunares (de carácter material e inercial y por lo tanto kármico) y el momento de mayor obscuridad (invierno) con los Devas Solares (y su significado espiritual) es sólo aparente y se basa en la interpretación exotérica de los hechos astronómicos, pues esotéricamente el momento de mayor obscuridad es tan sólo el anuncio del Avatar de la Luz que viene a re-establecer el equilibrio tal como anuncia Krishna en el Bhagavad Gîtâ (IV, 7-8), cuando dice (al referirse a sí mismo como el principio Crístico): “Siempre que la Ley, mengua y cobra bríos la iniquidad, entonces renazco. Para proteger a los buenos, confundir a los malos y restaurar firmemente la justicia. De edad en edad renazco Yo con este intento”.

El Período Mayor (Uttarâyana) por su significación simbólica y su connotación práctica (Véanse las citas del Tibetano al inicio) nos remite a la posibilidad del triunfo de la luz sobre la obscuridad, asociada ésta con la idea de los avatares divinos, aquellos quienes “descendiendo desde lejos, desde lo alto” son los portavoces de una buena nueva que permite re-establecer el equilibrio y el posterior triunfo de la Luz. Existen muchos héroes solares: Osiris, Krishna, Hércules, Hiram Abí, Cristo.

Durante este Período Mayor y conforme nos acercamos al punto culminante del año espiritual simbolizado por la primera luna llena después del equinoccio de primavera, recordemos a estos Devas Solares, Avatares de la Luz, que libran contínuamente lucha contra las Fuerzas Obscuras para restaurar el equilibrio y la paz.