Comentarios sobre la Fraternidad de Yucatán y la Teosofía temprana

por Luis A. Hernández R. el 10 de Julio de 2007

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Autoretrato del Maestro Hilarión

El Maestro Hilarión pertenece al quinto rayo de Conocimiento Concreto o Ciencia, y en una encarnación anterior fue Pablo de Tarso. Tiene cuerpo cretense, pero pasa gran parte de su tiempo en Egipto. Dio al mundo el tratado ocultista llamado Luz en el Sendero y Su trabajo resulta particularmente interesante, para el gran público, en la crisis actual, pues trabaja con quienes desarrollan la intuición, y controla y trasmuta los grandes movimientos que tienden a descorrer el velo de lo invisible. Su energía estimula a través de Sus discípulos a los grupos de investigadores psíquicos, y fue quien inició, mediante varios de Sus discípulos, el movimiento espiritista. Tiene en observación a todos los psíquicos de orden superior, y los ayuda a desarrollar sus poderes para bien del grupo; trabaja juntamente con algunos devas en el plano astral, para abrir, a los buscadores de la verdad, ese mundo subjetivo que está tras de la materia grosera. [IHS, p. 59]

He leído el artículo de A. Besant sobre la “Fraternidad de Yucatán”, donde asocia su trabajo con el surgimiento del movimiento espiritista y el desarrollo consciente y correcto de los siddhis inferiores.

El movimiento espiritista en México y varios países de Centro América estuvo muy extensamente en boga durante los finales del S. XIX y principios del S. XX, cuando muchas veces, de los mismos grupos espiritistas surgieron los primeros grupos teosóficos organizados. En México, el movimiento espiritista está muy extendido y aún es muy activo hoy día. En una curiosa mezcla entre espiritismo y religiosidad, algo así como un “espiritualismo” moderno. Existiendo muchas iglesias espiritualistas.

De joven tuve un interesante contacto con un importante miembro de una de estas iglesias y fui invitado a alguna de ellas. En sus ceremonias religiosas (algo así como sus servicios religiosos o misas), canalizaba a entidades, principalmente figuras religiosas como Jesús, Moisés, Juan el Bautista y los Apóstoles, quienes daban mensajes importantes a la comunidad. Todos ellos orientados al servicio común y compartido, así como entrenamiento a los “apóstoles” –o altos miembros de la Iglesia que pertenecían a una especie de consejo de ancianos– en curación a través de la energía, viajes astrales, canalización, etcétera.

El personaje en cuestión, practicaba “eficientemente” la proyección astral como “auxiliar invisible”, y acudía todas las noches a diferentes lugares a “curar” a los demás. Decía que yo era un “espíritu afín” y que “sus guías” me preguntaban si quería ser entrenado para ese tipo de servicio. Nunca me interesó, pues ya estaba en contacto con la Teosofía y las enseñanzas primigenias de HPB y A. Besant sobre el Camino del Corazón y los Siddhis Superiores, que como sabes previenen ampliamente sobre el indebido desarrollo de tales facultades.

Geoffrey Hodson también menciona a la Fraternidad de Yucatán extensamente en su Diario Oculto (La Luz del Santuario) [123], donde explica sus experiencias espirituales. Hodson fue el antecesor de Vicente Beltrán Anglada en escribir sobre La Fraternidad entre los Ángeles y los Hombres, y describió extensamente el mundo dévico. Pero más tarde, la etapa posterior de su entrenamiento oculto estuvo relacionada con Mitología, Alegoría Biblica y Simbolismo, bajo el cuidado de su Maestro. Su formación esotérica estuvo a cargo de un Maestro –de la Fraternidad de Luxor (La Rama Egipcia de la Jerarquía Oculta)– de nombre Polidorus Isurenus, que previamente había sido Filón de Alejandría.

Hasta su muerte mantuvo contactos con la Gran Fraternidad Blanca, la Fraternidad de Luxor y la Fraternidad de Yucatán. En algún otro de sus textos, que ahora cito de memoria sin recordar cuál es, Hodson habla sobre que varios Adeptos de la Gran Fraternidad Blanca, habían migrado del Tíbet hacia Yucatán y sus inmediaciones (posiblemente algún lugar de México o Centro América), para preparar en conjunción con la Fraternidad Yucatán, el trabajo de la Raza Futura.

Otra peculiar relación entre el Maestro Polidorus Isurenus y la G F Blanca existe en documentación temprana asociada con HPB y el Maestro Hilarión, pues, explícitamente se menciona a Polidorus Isurenus, Serapis Bey [Maestro Serapis] [1] y Robert More, en relación con la Fraternidad de Luxor.

Hace algunos años sugerí la posibilidad de que “Robert More”, podía ser el nombre de uno de los dos Maestros Ingleses que DK menciona en relación con el trabajo en América. [2]

Curiosamente, Hilarión (“John King” y Paulos Metamon en los inicios del movimiento teosófico), juega un papel importante junto con otros Adeptos/Maestros en los viajes tempranos de HPB a México, Centro y Sudamérica. Aparte de los nombres ya mencionados: Polidorus Isurenus, Serapis Bey y Robert More; también aparece el nombre de “H. Moore”, identificado como inglés y que escribe con cierta autoridad, indicando la posibilidad de asociarlo con algún Maestro. Sin embargo todo está muy velado, pero es interesante descubrir, que posiblemente en los documentos tempranos del movimiento teosófico, existe una aparante colaboración entre la Gran Fraternidad Blanca, la Hermandad de Luxor y la Fraternidad de Yucatán. Así como la posibilidad de que la identidad de los Maestros Ingleses, se encuentre “documentada” en ellos.

Aquí un fragmento del artículo arriba mencionado:

20. Trips to Peru

According to Sinnett, Madame Blavatsky travelled through Europe with Countess B. [Bagration] in 1850. She was in Paris in late 1850 and left for Canada in July 1851, to visit the Red Indians. From Canada she travelled to New Orleans to study with the Voodoos, “a sect of negroes (…) addicted to a form of magic practices”. (Sinnett 1886, 63) She must have become dangerously involved with them for,

“…the strange guardianship that had so often asserted itself to her advantage during her childhood, which had by this time assumed a more definite shape, for she had now met, as a living man the long familiar figure of her visions, again came to rescue. She was warned in a vision of the risk she was running with the Voodoos, and at once moved off to fresh fields and pastures new.” (Sinnett 1886, 63)

It must be noted that “now” refers to 1851, when “she had now met, as a living man”, her strange protector from childhood – and that it is to the “power” John King that she said to “have been acquainted with from my childhood”, as we have previously quoted. It is interesting to note that it is usually supposed that Master M. was the strange guardianship during her childhood.

Sinnett also told us that Madame Blavatsky went to Mexico by way of Texas in 1852 and, determined to go to India, she wrote to a certain “Englishman” to meet her in the West Indies (the region that includes Cuba, the Bahamas, Haiti, Puerto Rico, and Jamaica) in order to travel with her to the East. This “Englishman” and a Hindu chela that HPB had met in “Copau”, Mexico, joined her and travelled with her to Ceylon through the Cape. In Ceylon they caught a ship to Bombay, where they separated. (Sinnett 1886, 64-66) “Copau”, Mexico, was never identified and some authors believe Madame Blavatsky was referring to Copán, in Honduras.

Although Sinnett did not mention South America, HPB revealed in Isis having twice visited Peru (Isis I, 597). In the light of her descriptions it is believed that Madame Blavatsky travelled extensively both in Central America and South America, visiting ancient ruins. The most probable dates for the visits to South America are 1852, after her trip to Mexico, and 1854, after visiting California.

In Adyar, Annie Besant found a manuscript in an unknown handwriting that provides a chronology of Madame Blavatsky’s travels. According to this manuscript, HPB was in South America in 1851 and in Central America in 1855. (Neff, 299)

There is another manuscript found in the Theosophical Society Archives in Adyar that is also probably related to a trip of HPB to South America. The first of the four pages has a drawing of part of the West Coast of South America, indicating some cities and the frontier between Peru and Bolivia. Next to the map, some notes written in a mixture of Italian and French tell a story about the treasure of the Incas very similar to that contained in Isis (Isis I, 595-598). There is also a short line in English and another one in a seemingly eastern script. In addition, there are two inscriptions at the top of the page. H. Moore signs the first inscription, which reads: “For those I love and protect. Try.”

It is the second inscription that is of paramount interest to us now. John King signs it. In Boris de Zirkoff words, it “is in the old-fashioned script-type used by John King and is signed by him…” (CW II, 342). The short inscription reads as follows: “Folks, I advise ye to ponder and discuss.” (CW II, 320) (Figure 1)

Examining the calligraphy in Figure 1 and comparing it with Figure 2 that contains specimens of messages precipitated in Philadelphia in 1874 (POW, 457, 468) and a facsimile of a note from John King to Olcott dated 1876 (Godwin 1994, 10), it is easy to perceive that these striking handwritings belong to the same person.

This indicates that the John King who instructed Olcott, who acted as intermediary in the correspondence with the “Lodge”, and who appeared in the mediumistic séances at the home of the Eddys was the same John King who advised Madame Blavatsky and her companions in the early 1850s to “ponder and discuss” their travel plans to South America. So here is another reference that John King was already with HPB at that time! As we have seen, this must have taken place from 1851 to 1855, showing that HPB knew John King much earlier than 1860.

Reinforcing this conclusion even further, HPB stated in Isis that “nearly the same was given us personally about twenty years ago, by an old native priest, whom we met in Peru”. (Isis I, 547) Since Isis was written from 1875 to 1877, “about twenty years ago” once again we are taken back to the mid-1850s.

The biography of Albert Rawson, her companion at Cairo, includes investigations in Indian mounds (tombs) in the Mississippi valley and in ruins of Central America and the Yucatan in 1854-55. These dates and Rawson’s knowledge of HPB makes him a strong candidate to being the “Englishman” with whom HPB travelled. This “Englishman” would in fact be an American. (Johnson, 25) Sinnett tells that HPB’s travels with the “Englishman” took place in 1852. If Rawson was this “Englishman”, however, said travels probably occurred from 1854 to 1855.

The note found in Adyar was undoubtedly intended for HPB; otherwise, what would it be doing in the TS Archives? Furthermore, in view of the familiar, almost intimate manner (“folks”) in which John King addressed whomever he was advising, it must have been people he knew quite well.

Considering that Albert Rawson and Madame Blavatsky were together in Cairo when Paulos Metamon instructed them and accepting that Rawson could actually be the “Englishman” who was HPB’s travelling companion, then the familiar way used by John King becomes very understandable, and this constitutes an additional element reinforcing the conclusion that Metamon and John King are one and the same.

Notas:

[1] Mencionaremos aquí brevemente al Maestro Serapis, frecuentemente llamado el Egipcio. Pertenece al cuarto rayo, y de Él reciben enérgico impulso los grandes movimientos artísticos del mundo, la evolución de la música, de la pintura y del teatro. Actualmente dedica la mayor parte de Su tiempo y atención al trabajo de la evolución dévica o angélica, hasta que, mediante Su ayuda, sea posible hacer la gran revelación en el mundo de la música y de la pintura, en un futuro inmediato. No es posible agregar algo más acerca de Él ni revelar Su lugar de residencia. [IHS, p. 59]

[2] Poco puede decirse sobre los dos Maestros ingleses. No aceptan discípulos en el sentido en que lo hacen los Maestros K. H. y M. Uno reside en Gran Bretaña, tiene a Su cargo la dirección definitiva de la raza anglosajona y trabaja en los planes del desarrollo y la evolución futuros. Está tras el movimiento laborista de todo el mundo, trasmutándolo y dirigiéndolo, y de la actual creciente oleada de la democracia. De la inquietud democrática, y del caos y la confusión actuales, surgirá la futura condición mundial, que tendrá como nota clave la cooperación, no la competencia; la distribución, no la centralización. [IHS, p. 59]