Delineamiento de la Meditación “El Maestro en el Corazón”

por Grupo de Servicio el 7 de marzo de 2004

Objetivo: “Qué el Alma controle la forma externa, la vida y todos los acontecimientos”.

Etapas I y II: Alineamiento e Identificación con el Alma.

1. Lograr una posición cómoda y el control físico.

2. Respirar rítmica y regularmente.

3. Visualizar los tres vehículos del hombre inferior —físico, emocional y mental— alineados y armonizados con el Alma suprema.

a) Alinearse con el Ego o Yo Superior.
b) Establecer un canal para expresar el Yo Superior en el plano físico.

4. Pronunciar tres veces la Palabra Sagrada —pronunciar el “OM” en forma redonda y audible.

Nota: El “OM” Debe pronunciarse con la nota más fácil para el estudiante, emitiéndola desde la cima de la cabeza, considerando al paladar como una caja de resonancia.

Etapa III: Afirmación

Haciendo “como si” uno estuviera unido al Alma, enunciar:

La Afirmación del Discípulo
“Soy un punto de luz dentro de una Luz mayor.
Soy una corriente de energía amorosa dentro de la corriente de Amor divino.
Soy una chispa de Fuego del Sacrificio, enfocada dentro de la ardiente Voluntad de Dios.
Y así permanezco.
Soy un camino por medio del cual los hombres se pueden realizar.
Soy una fuente de fuerza que les permite mantenerse.
Soy un rayo de luz que ilumina su camino.
Y así permanezco.
Y permaneciéndo así vuelvo.
Y voy por el camino de los hombres y conozco los caminos de Dios.
Y así permanezco.”

Etapa IV: Visualización

1. Pensar en el centro cardíaco etérico, situado entre los homóplatos, sin concentrarse en la parte física densa, imaginándolo como un loto dorado de doce pétalos cerrados.

2. Emitir el “OM” en forma inaudible, imaginando que el loto se expande y se abre lentamente en respuesta a ese sonido interno, hasta ver el centro como un remolino de radiante luz de color azul eléctrico.

3. Ver, o construir, dentro de ese cento una imagen del Maestro en el Corazón centellando con todos los colores, al mismo tiempo que se le vivifica con el gran amor que se le profesa. Así se construye con materia etérica, astral y mental.

Nota: Erigir esta forma con cuidado, amor y atención, teniendo en cuenta que el Maestro personifica el ideal de la conciencia superior y todas la virtudes. No se trata de visualizar un determinado Maestro de Sabiduría sobre el cual se ha escuchado hablar o se ha leído, mucho menos se trata de visualizar a alguna persona conocida. El estudiante debe recordar que el Alma es el Maestro “por propio derecho” y el primero que contactamos, y a quien debemos dirigir nuestros pensamientos hasta el momento en que podamos reconocer al Maestro superior, de cuyo Ashrama nuestra Alma es miembro y servidor.

4. Entonar el “OM” suavemente.

Etapa V: Meditación

Eleve la conciencia hacia el interior de la cabeza, hasta el centro situado entre las cejas, luego medite sobre el pensamiento mensual solamente durante 5 ó 10 minutos.

Etapa VI: Invocación

Recite:

La Gran Invocación
“Desde el punto de Luz en la Mente de Dios,
Que afluya luz a las mentes humanas,
Que la Luz descienda a la Tierra.
Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que afluya amor a los corazones humanos,
Que “el Señor Maitreya” retorne a la Tierra.
Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que el Propósito guíe a las pequeñas voluntades humanas,
El Propósito que los Maestros conocen y sirven.
Desde el centro que llamamos la raza humana,
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal.
Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.”

Etapa VII: Conclusión

Concluir la meditación entonando el “OM”, imaginando que a través del grupo está exhalando energía al mundo, a fin de fortalecer en todos los países al NGSM, a medida que éste trabaja para establecer rectas relaciones humanas.