La necesidad de servidores

por Djwhal Khul el 27 de febrero de 2001

1. La necesidad actual del mundo nunca fue tan grande, ni la responsabilidad tan profunda, real y urgente, de quienes huellan el sendero del discipulado. Necesitamos a todos los que trabajan en este sendero y aspiran a liberarse. Necesitamos a quienes buscan un contacto estrecho con sus almas y con Nosotros, los que tratamos de guiar a la raza actualmente. Necesitamos colaboradores dedicados y altruistas como nunca antes en la historia de la raza. En los actuales días el ente es de muy poco valor, o simplemente de un valor colectivo normal, ante la presión del mundo y el desorden mundial, o si no puede ser de mucho valor.

El Discipulado en la Nueva Era, II: pp. 596-597.

2. El mundo pasa hoy por un período de preparación y un intervalo de adaptación al nuevo mundo y nuevo orden que están viniendo a la existencia. Este nuevo mundo es en verdad una nueva creación, y los Maestros desempeñan sus actividades trabajando siempre por intermedio de Sus discípulos. En este período de preparación Ellos se ocupan actualmente entre otras cosas, de preparar discípulos para el trabajo constructor a fin de que presten servicio y reciban eventualmente la iniciación. Por lo tanto, se ocupan de formar nuevos grupos de discípulos que puedan integrarse gradualmente en los grupos existentes y estar a disposición del servicio mundial. Se proyectó hacer esto en amplia escala debido a la necesidad mundial y a la disposición de los aspirantes del mundo a enfrentar riesgos personales, incidentales al trabajo preparatorio.

El Discipulado en la Nueva Era, II: p. 624.

3. Nada tiene tanta importancia en estos días, en que el grueso de la humanidad se halla en una situación tan angustiosa, como ayudar a liberarla a costa de cualquier sacrificio personal. Muchas personas actualmente se sienten tentadas a evadir todas las cuestiones y hallan en su tarea diaria, en sus responsabilidades kármicas y en sus reacciones emocionales cierta satisfacción como vía de escape a la acción directa y práctica en bien de la humanidad.

¿Aplica en forma práctica su capacidad de asumir la responsabilidad a fin de ayudar al grupo de trabajadores del mundo en todas partes, que están tratando de absorber el dolor del mundo? Un símbolo fulgura en el corazón de todos los que sirven a sus semejantes y eso es lo que buscamos, y cuando lo descubrimos nos indica la existencia de un servidor del mundo.

En la actualidad el problema de todos los discípulos consiste en llevar a cabo con éxito la actividad propia de la tarea elegida como ciudadano competente y vocacional en la vida y, no obstante, y al mismo tiempo, llevar a cualquier precio una vida práctica de servicio.

Los Problemas de la Humanidad, pp. 90-91.

4. Se necesitan conocedores y aquellos de mente y corazón abiertos, que no tengan ideas preconcebidas, defendidas fanáticamente, ni antiguos idealismos, los cuales sólo deben ser reconocidos como que indican parcialmente las incomprendidas grandes verdades –verdades que pueden ser captadas en gran medida, y por primera vez, SI las lecciones de la presente situación mundial y la catástrofe de la guerra son debidamente aprendidas y la voluntad de sacrificarse entra en acción–. (10- 134)

5. Es esencial que los servidores de todas partes – los hombres y mujeres inteligentes de buena voluntad- tengan una comprensión fresca y clara del trabajo a realizar, y se conviertan en canales de transmisión para la corriente divina y no en puntos egoístas de interferencia. Esto requiere visión y valentía. Hay que tener valor para adaptar las vidas –diariamente y en todas las relaciones– a la necesidad de la hora y al servicio de la humanidad; se necesita valor para atacar los problemas de la vida en bien de los demás, abandonar nuestros propios deseos personales en la presente emergencia y necesidad, haciéndolo continua y constantemente. Sin embargo hay mucho para estímulo del servidor. La Humanidad ha alcanzado ya un grado de desarrollo en que ha obtenido una definida comprensión del Plan de la Jerarquía, denomíneselo fraternidad, participación, internacionalismo, unidad o lo que se quiera. Esto es una creciente y real comprensión, reconocida generalmente por los pensadores y esotéricos del mundo, por las iluminadas personas religiosas, por los estadistas de amplia visión, por los industriales y es de negocio de visión incluyente y percepción humanitaria, y actualmente hasta por el hombre de la calle. Existe ya un reconocimiento más definido de los valores espirituales emergentes, y una mayor prontitud para renunciar a todo lo que obstaculiza el servicio. Los planes de Cristo, para liberar a la humanidad están algo más madurados, pues ha debido esperar hasta que la tendencia de la aspiración humana estuviera más definida; la Nueva Era ya se divisa en el horizonte con sus latentes posibilidades, libre de los velos del espejismo y anhelos que la oscurecían hace diez años. ¿Esto es un desafío para el discípulo. ¿Qué es lo que él debe hacer?

El discípulo tiene que aceptarse él mismo tal como es, en cualquier momento dado, con cualquier equipo que disponga y bajo cualquier circunstancia; entonces él, sus asuntos y su tiempo de subordinan a la necesidad del momento –especialmente durante el período de crisis grupales, nacionales o mundiales–. Cuando lo haga a conciencia y piensa en términos de verdaderos valores, descubrirá que sus problemas particulares se resuelven, su capacidad aumenta y olvida sus limitaciones. Ocupa el lugar que le corresponde entre aquellos que perciben las necesidades del ciclo entrante –ciclo donde las nuevas ideas e ideales deben ser recalcados y por los cuales hay que luchar–; donde planes más amplios para el bien de todos han de ser comprendidos, apoyados y divulgados y la nueva y clara visión del vivir humano ha de ser captada y finalmente llevada a la manifestación; y en que el esfuerzo de todos los Miembros del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo deberá dedicarse a aliviar la carga de la humanidad. (11-154/5)

6. Ustedes son almas adultas y progresan mediante el servicio definido, no porque se los ayude. Tienen la tarea de ayudar en el trabajo que la Jerarquía planea realizar; encontrar los métodos y medios por los cuales ese servicio puede ser inteligentemente prestado; descubrir cómo satisfacer la necesidad mundial (no la necesidad de su grupo); financiar la parte del trabajo que les corresponde en la Hermandad que el alma les ha asignado, y desempeñar su parte en el desarrollo de esas actitudes humanas necesarias, si queremos que exista la verdadera paz en el mundo en 1975. Si este trabajo es convenientemente realizado, puede establecerse una unidad mundial, un esfuerzo espiritual unido y una “participación” económica, que pondrá fin a toda competencia y a la injusta distribución actual de lo necesario para vivir. (13-271/2)

7. El faro de la Jerarquía escudriña hoy el planeta y entre las masas selecciona a hombres y mujeres que dan señales de su posibilidad esotérica, y tienen como factor fundamental básico en sus vidas el amor a la humanidad y al Cristo.

La persona devota común que constantemente se consagra y dedica al Cristo o a los Maestros con espíritu de adoración, no será seleccionada para este entrenamiento específico. Su actitud y desarrollo se interponen violentamente entre ella y su objetivo. Se busca al hombre que se olvida de sí mismo y le interesa más ayudar a los seres humanos afligidos, pero no obstante está firmemente convencido de la realidad de los mundos invisibles. (13-571/2)

8. Sólo me queda advertirles que si los que saben y les ha sido señalado el camino de salida no se consagran a sí mismos y todo cuanto poseen, sin reserva alguna, para ayudar al mundo en su momento de necesidad, el trabajo no se llevará a cabo ni se materializarán los planes de la Jerarquía. Si esto no tiene lugar dentro de un futuro inmediato entonces quizás sea necesario descubrir nuevos y drástico métodos. (15-555)

9. La necesidad de que presten servicio hombres y mujeres liberados de la ilusión y del espejismo, nunca ha sido tan dramática como hoy, y escribo esto para los servidores en potencia, que pueden llenar una necesidad imperiosa.

Que el Ángel de la PRESENCIA pueda hacer sentir su proximidad y los inspire para que atraviesen valientemente los fuegos de la tierra ardiente, es mi más ferviente plegaria; que la realidad de la PRESENCIA pueda ser sentida por ustedes y los conduzca a una mayor actividad –una vez que hayan cruzado la tierra ardiente–, es mi más profundo deseo; y que la luz ilumine su camino y traiga una segura y verdadera consumación de todos los afanes y luchas que han caracterizado la manera de vivir, es mi cordial deseo. Los insto a una empresa más activa y constante. (10-207)