Cartas discipulares a Foster Bailey (1931-1943)

por Djwhal Khul el 25 de Enero de 2001

Noviembre de 1931

Hermano mío:

Le recomiendo que encare el futuro con gozo y optimismo. Siempre ha tenido valor, pero carece de alegría. En su caso, lo mismo que en el de F.D.C., gran parte de la actividad en el plano físico está entorpecida por la desvitalización etérica, aunque las causas que producen las condiciones existentes son distintas. Durante los últimos años le impartí varias veces un mensaje, que es en resumen el énfasis que pongo sobre la constancia en la meditación. En lo que a usted respecta obtendrá la vitalización etérica por la meditación, y por complementación atraerá la energía a su cuerpo físico. La dieta, el aire fresco y la despreocupación, todos ayudan en el proceso, pero la cura principal y la fuente del éxito de todo su trabajo reside en la perseverante meditación y en su resistencia contemplativa.

Es inteligente la conservación de la energía, no obstante posee inconcebibles reservas para extraer de ellas, pero todavía no las utiliza debidamente. Como le dije anteriormente, no emplea en forma adecuada el período de meditación, su cuerpo físico sufre y en consecuencia su trabajo. Hay mucho que hacer, y por la meditación puede realizar muchas cosas. Quizás me pregunte, hermano mío, en qué forma puede utilizar el período de meditación y beneficiarse físicamente. El cuerpo físico se cuidará a [e157] sí mismo cuando la fuente de provisión esté disponible. Cabría aquí una modificación –que usted debería hacer– en la meditación adjunta, que consiste en omitir el detalle de la etapa de ascenso, visualizando la afluencia de energía a los centros del cuerpo etérico, vitalizando ante todo los centros cardíaco y laríngeo. Esto debe hacerse en forma rápida y precisa; el resto del período de meditación debe dedicarlo al trabajo grupal y a la consideración de los planes para el desenvolvimiento del trabajo del grupo mayor, al cual este grupo pertenece.

Comprenderá hermano mío lo que quiero significar si le repito la antigua fórmula:

“Del loto de la cabeza brota la flor de la bienaventuranza.
Su forma primitiva es la alegría. [i158]
Del loto del corazón surge la flor del amor.
Su primer indicio es la sabiduría.
Del loto de la laringe nace la flor de formas vivientes.
Su primer signo es la comprensión del Plan”.

¡Alegría, sabiduría y Plan! Éstos son los tres puntos que usted debe madurar. Para B.S.W. fueron sabiduría, fortaleza y belleza. Para usted estos otros tres. Ambos están muy unidos, quizás más de lo que comprendan. La debilidad de ambos reside en que no florece ninguna de las manifestaciones de poder. Cuando B.S.W. conozca el verdadero significado de la belleza y usted el de la alegría, obtendrán la liberación y prestarán un servicio más pleno.

Junio de 1933

Debo decirle nuevamente las mismas palabras, hermano mío. Las repito y las repetiré: “Deje que la alegría del Señor, sea su fortaleza”. Hay mucho que hacer y de muchas maneras. Ya se dieron los pasos que lo prepararán para lo que debe realizar. Siga adelante como hasta ahora. Deje que el Plan lo absorba, pero recuerde al mismo tiempo que se desarrolla paso a paso, y quien verdaderamente ayuda al Plan lo visualiza tal como será durante el ciclo de vida, y ve también el paso corto e inmediato por delante. En esto estriba la diferencia entre el místico y el ocultista.

Su condición física es mucho mejor y su sentimiento de alegría debe producirle felicidad y, con el tiempo, bienaventuranza. Tengo para usted también un mántram que puede ser de utilidad:

“La alegría se posa como un pájaro en el corazón, pero ha levantado vuelo desde el lugar secreto dentro de la cabeza. Yo soy ese pájaro de alegría, por lo tanto, sirvo con alegría”. [e158]

Sabrá a qué me refiero cuando digo que el desapego de la personalidad debe convertirse en un profundo apego a esas almas que animan las formas. Así se desarrolla la comprensión. Hay vicios de desapego como hay vicios de apego, y el verdadero servidor del Plan busca el camino medio. Posee una esfera de gran utilidad dentro de mi grupo. Usted proporciona estabilidad y [i159] posee el don de una fe firme. Cada miembro de mi grupo ha sido elegido por lo que tiene para contribuir al todo.

Junio de 1934

Hermano mío:

Quisiera hacerle un comentario de mucha importancia para usted, y es que ahora inicia el trabajo para el cual encarnó. Los miembros del nuevo grupo de servidores del mundo –aunque actúan mentalmente sin darse cuenta (no como usted, porque ya conoce su parte en el Plan)–, trabajan no obstante “por la impresión”, según se dice. Su deber principal y el deber que sus almas le imponen, es preservar Ia sensibilidad interna. Esto lo hacen en la mayoría de los casos y, donde no poseen el trasfondo de conocimiento esotérico como el suyo, su intenso interés en el trabajo hace que se centralicen y se dediquen a su tarea. En consecuencia, todas las reacciones de la personalidad quedan subordinadas al trabajo entre manos, y el hombre inferior no presenta obstáculos a esa impresión. En usted como en todos los miembros de mi grupo, existe la percepción del Plan y la determinación interna de colaborar, lo cual facilita la tarea. Por consiguiente, le requeriré dos cosas en el futuro inmediato: Acreciente e intensifique su sensibilidad a la impresión interna y utilice la voluntad en forma más dinámica.

Al considerar la meditación que le asignaré, tuve en cuenta los dos puntos mencionados. Uno, la acrecentada sensibilidad depende del alineamiento perfecto; el otro, el aprovechamiento correcto de la oportunidad, la dirigida habilidad en la acción y la sostenida centralización egoica. Por lo tanto, tales características deben mantenerse persistentemente durante todo el día. Su meditación matinal debe ser breve y de naturaleza poderosa, y la puedo describir mejor con las siguientes palabras: alineamiento, dedicación, pensamiento dirigido, reconocimiento del Plan, comprensión clara y firme voluntad. Para usted la meditación es adoptar una actitud y mantenerla durante el trabajo del día. Puedo hermano mío, clasificar todo lo que antecede en cuatro etapas [i160] que se relacionan definidamente con el tema de su vida, si así puedo llamarlo. Empiece [e159] siempre con la cuarta etapa o final, y desarrolle el proceso sucesivamente hasta la primera:

  1. Viva con esa idea y encárnela constructivamente. Esto es ser o comprender.
  2. El propósito se convierte en su propósito, por lo tanto, su voluntad es la voluntad del Plan. Su voluntad personal se dirige constantemente a esta voluntad superior.
  3. Ésta cualifica su vida en los tres mundos y usted se caracteriza poderosamente por la cualidad del Plan en desarrollo. Sobre esta cualidad debe meditar.
  4. Comprender la naturaleza, el propósito y la cualidad del Plan, al cual se ha propuesto contribuir. Esto condiciona la forma que asumirá su trabajo.

Su tarea consiste en trabajar con la Ley de Provisión. Existe la demanda. Su trabajo consiste en contribuir al éxito del nuevo grupo de servidores del mundo y difundir la verdad, y hacerlo siempre con alegría. A medida que las exigencias del trabajo aumentan, debe aprender a mantener aplomo físico y buena salud, cuidando debidamente la alimentación y el ejercicio. También tiene que vivir cada vez más la doble vida del discípulo, una vida de actividad externa y de sensibilidad interna. No debe preocuparse por ello, pues ha logrado mucho en los planos internos. Esté atento a la oportunidad que se presenta, reconozca las puertas que se abren y sea hábil en la acción. Recién comienza su trabajo para el nuevo grupo de servidores del mundo. No se le exigirá más de lo que pueda hacer. Utilice las instrucciones que le doy y fortalezca su vínculo conmigo, porque es una puerta que se le abre hacia una creciente utilidad. Cultive el amor a sus semejantes o más bien, hermano y amigo, exteriorice en plena medida el amor que posee. Así llegará a reconocer a quienes constituyen el grupo mundial. En esto D.R.S. lo puede ayudar, pues proyecta luz sobre las personas.

Avance tranquilo y confiado por el Camino Iluminado, y que su tónica sea la expectativa. Esté dispuesto a enfrentar, todo lo que pueda ocurrir. El vínculo entre usted y su Maestro se fortalece cada día.

Enero de 1935

[i161] Hermano mío:

Tiene ante sí los tres años más arduos de su vida, y cuando cumpla los cuarenta y nueve años, su trabajo habrá asumido líneas tan definidas, que verá con mucha más claridad el Plan para [e160] el servicio futuro y habrá alcanzado el impulso deseado. El trabajo que tiene por delante consiste ahora en cooperar con los que constituyen el nuevo grupo de servidores del mundo y en organizar la financiación, mediante la cual gran parte de la obra se hará posible. A medida que el trabajo toma forma en el plano físico, debe dirigirse, primero, a la elevación espiritual de las personas reflexivas del mundo, y luego vendrá, por medio de ellas, la elevación de las masas.

Su trabajo debe ser, en gran parte, selectivo y principalmente educativo. Implicará también descubrir y entrenar a quienes puedan colaborar. Los trabajadores serán atraídos acrecentadamente hacia Gran Bretaña y el continente europeo. La enseñanza saldrá de Estados Unidos de América, pero Europa es el campo para educar al mundo en las ideas de la verdadera unidad mundial y la inteligente presentación del Plan. Desde ese continente la inspiración puede llegar a Oriente y a Occidente.

Emprenda este trabajo con valor y sin apremios. Combine los inteligentes métodos de las organizaciones actuales con la visión de los recientes sistemas de trabajo. Su tarea es de carácter espiritual y sus objetivos son educativos, siendo su finalidad la divulgación de esos principios que deben regir el modo de vivir y las actitudes mundiales, durante la nueva era. Al presentar el trabajo que puede realizar el nuevo grupo de servidores del mundo, se pueden señalar ciertos programas definidos y de aplicación inmediata, tal como el de educar a la opinión pública sobre el principio de la no separatividad. Pero para esto se requiere mucha meditación y un claro pensar… La técnica a seguir y los métodos a emplear para despertar el interés y atraer el apoyo necesario, deben decidirlo los discípulos y trabajadores occidentales y no yo, vuestro hermano oriental. Sólo puedo estimular su alma para que alcance clara percepción, visión inteligente, [i162] verdadera comprensión y planeamiento acertado. Lo restante del trabajo y la materialización del proyecto está en sus manos y en las de quienes respondan a las ideas presentadas.

En cuanto a su desenvolvimiento y entrenamiento personal, hermano mío, sólo puedo recomendarle que tome en consideración la práctica de la meditación que le sugerí en mi última instrucción, y que renueve el esfuerzo para satisfacer sus exigencias. No tiene la menor idea de la nueva afluencia de fuerza que le llegaría con sólo disciplinarse y dedicar veinte minutos dinámicamente cada mañana, antes de iniciar la rutina diaria… Éste ha sido, durante años, su problema. Sin embargo, estos breves veinte minutos dedicados con regularidad cada mañana, a las ocho, [e161] le darían, no sólo la alegría que necesita en su arduo trabajo sino el poder y la percepción para estabilizarlo, y también una mayor medida de fuerza física. La naturaleza de su cuerpo físico está constituida de tal manera, que responde más a la curación espiritual que los cuerpos de la mayoría.

Julio de 1935

Poco tengo hoy para comunicarle hermano mío, pues el año pasado le escribí detalladamente y delineé el trabajo que debe realizar en años venideros. No altero ese trabajo ni mis sugerencias, porque si lo hiciera no habría verdadera síntesis en la realización de este grupo. Trabajo con un Plan propio preconcebido, resultado de varios años de detenida observación de los miembros de mi grupo. No tengo motivo para cambiar mis ideas o planes originales, pues todos se han desarrollado como lo preví, aunque uno o dos del grupo aprenden más despacio que los demás y otro dio inesperadamente un salto adelante.

La tarea se está consolidando con firmeza y, al sentar los profundos cimientos e iniciar la superestructura, debe cuidar de que no sufra la más mínima deterioración la idea original y la forma mental inicial. La dificultad de los constructores espirituales y arquitectos del Plan, sólo aparece realmente cuando lo que construyen se convierte en propiedad pública y queda, en consecuencia, sujeto a la crítica y a la ayuda externa. Entonces se hace difícil la tarea de preservar la pureza original de la idea y del propósito.

[i163] Prepárese para expandir el trabajo. Pero debe expandirlo de acuerdo al Plan y no a las emergencias que surjan, pues está construyendo en colaboración con los Constructores internos y las dos estructuras deben ser contrapartes. Reflexione sobre esto, y no se detenga en las cosas no esenciales.

Durante un tiempo elimine del trabajo la intensidad de su presión interna, hermano mío. El impulso es adecuado para llevar los planes adelante. Por consiguiente, manténgase firme, reflexione profundamente, pero no arremeta.

Enero de 1936

Hermano mío:

Todo organismo que se perfecciona debe contener esos elementos de vida y poder que incorporan la energía de los tres aspectos de la divinidad, y poseer análogamente esos canales de fuerza por los cuales puedan expresarse los otros cuatro tipos de energía [e162] divina. El canal puede ser proporcionado por los discípulos que pertenecen a cada uno de los siete rayos indicados, o a esos discípulos que, en virtud de su pureza y consagración, pueden manejar cualquier tipo de energía que la Jerarquía decida proyectar sobre algún organismo, a través de tales discípulos. El nuevo grupo de servidores del mundo es un organismo en rápido desenvolvimiento, que debe ser protegido de la indebida cristalización y superorganización. Sin embargo, debe expresarse a través de los siete rayos de la manifestación divina. Si usted y sus asociados se avienen a ello ante la oportunidad ofrecida, tienen mucho que hacer para organizar correctamente la expresión externa del nuevo grupo de servidores del mundo. Una vez que el período preparatorio inicial haya pasado, los efectos de lo realizado subjetiva y objetivamente llegarán a ser tan definidos, que las futuras líneas de surgimiento y las premisas y actividades serán relativamente estables e inalterables. Esta responsabilidad debe ser encarada.

Sin embargo, la tarea se complica porque muchos aspirantes y algunos discípulos que usted no conoce, pertenecen al nuevo grupo de servidores del mundo, los cuales también trabajan activamente de acuerdo a los nuevos impulsos, a menudo sin darse cuenta de su afiliación como colaboradores.

[i164] Es necesario, por lo tanto, que usted y otros miembros de mi grupo de trabajadores sean sensibles a los nuevos factores y a las personas cuya tarea –igual que la del grupo al que pertenecen y reconocen– es precipitar las nuevas actividades, actitudes y técnicas grupales. De allí también la necesidad de prestar una atención interna entrenada, no sólo a la voz de su propia alma, a la mía y a la impresión del grupo, sino también a las voces de quienes serán atraídos al grupo, que usted reconocerá por la similitud de propósito, método y actitud. Esto no es fácil hermano mío.

Este año deberá alcanzar una mayor libertad interna y un verdadero y definido espíritu de liberación, que se expresará como alegría y paz reales, no ficticias, y un espíritu de responsabilidad menos apesadumbrado. Debe recordar que esta responsabilidad es grupal. Su tarea consiste en reaccionar más aguda y sensiblemente a la impresión sutil y espiritual, y a los impulsos grupales del nuevo grupo de servidores del mundo… A medida e lleva a cabo esta tarea irán apareciendo los correctos métodos para llegar hasta quienes están activos en el nuevo grupo de servidores del mundo, se abrirán las puertas necesarias y se evidenciarán fácilmente los métodos adecuados para evocar interés. El [e163] trabajo en los planos internos ya está hecho, lo único que falta es despertar el cerebro y la mente objetiva, en conexión con tales individuos.

Otro punto me queda por tocar. Su orientación hacia el Plan es correcta y posee sabiduría y fortaleza. Sin embargo, debe conservar su fuerza y recordar que el correcto relajamiento constituye parte del servicio que usted puede prestar como lo es el trabajo arduo y continuo que conduce a obligatorios y quizás inconvenientes intervalos para adquirir fuerzas físicas. Es esencial un empuje interno constante e ininterrumpido, mantenido mediante la acertada organización de los factores externos de tiempo y fuerza física. Pero esto no es posible si no se lleva una vida equilibrada de servicio y distracción, y nuevamente de servicio.

Junio de 1936

Hermano de antaño:

Está en proceso de reunir sus fuerzas para otro ciclo de actividad respecto al nuevo grupo [i165] de servidores del mundo. Recuerde que todos los procesos creadores avanzan con ritmo cíclico. El ritmo fijado por el nuevo grupo de servidores del mundo es de un ciclo de tres años, y usted se ajusta al mismo ritmo. En mayo de 1936 terminó uno de estos ciclos. Otro, terminará en mayo de 1.939, en el cual trabajaremos con mayor actividad y creciente éxito. El tercero empezará en mayo de 1942. Debe tener muy en cuenta estas fechas y preparar sus planes para el futuro. De este modo trabajará de acuerdo con la ley y en la línea de menor resistencia. Procure que cada ciclo de tres años se ajuste al ritmo de creación. En el primer año ponga el énfasis en la actividad del principio que está en manifestación, utilizando lo que aparezca, y con ello tiene que trabajar. En el segundo año, procure que surja y se escuche con claridad la cualidad de la nota. En el tercer año, deje que todos vean detrás de la forma, expresándose por medio de la cualidad, la vivencia y la actividad de la vida que mora internamente. Tenga en cuenta esto mientras consolida el trabajo. La tónica del primer año de trabajo debe ser consolidación; la del segundo, expansión; mientras que en el tercero debe hacer un impacto definido en la conciencia pública, emitiendo y haciendo resaltar claramente determinada nota. Si se recuerda este ordenamiento cíclico, no se cometerán errores serios… El nuevo grupo de servidores del mundo debe trabajar en ciclos de tres años, y es necesario construir los cimientos para alcanzar esta realización cíclica. Este ritmo cíclico eliminará la tensión; [e164] sin embargo, permitirá que los trabajadores del grupo se den cuenta de que no hubo fracaso. Es imposible hacer un buen trabajo cuando se cree que se ha fracasado o no ha habido realización alguna.

Una cosa deseo indicarle y es que en muchos países del mundo hay personas activamente asociadas con el nuevo grupo de servidores del mundo, aunque no han establecido contacto con usted ni con los demás miembros de mi grupo particular de discípulos. Debe aprender a reconocerlos, lo mismo que los demás miembros del grupo. Donde haya reconocimiento de los principios, imparcialidad al prestar servicio y también una buena voluntad, pura e inteligente, entonces de libremente su tiempo y ayuda. Tienda su mano en camaradería. Donde haya vida y el [i166] tipo de simiente sea uno solo, entonces la misma flor aparecerá en todas las tierras. Nada puede alterar los genes ni el tipo de expresión de la manifestación. Tenga esto presente.

En lo que respecta a usted, hermano mío, manténgase cerca de su alma. Marche con cuidado y precaución, pero siga sin temor y con alegría en la luz de su alma y en la luz fusionada de sus hermanos de grupo.

Enero de 1937

Hermano de antaño:

Ha respondido en forma muy breve, como lo hace el individuo de primer rayo, a algunas preguntas que le he formulado. Sin embargo, desde mi punto de vista las respuestas son muy reveladoras. En su caso y en el de F.C.D. y R.S.U., la dificultad principal está en el letargo, basado en una genuina impotencia física. Por consiguiente, no es mi intención imponerle una mayor actividad, sino una mejor organización en los planos internos y una mayor reflexión intuitiva. Este grupo de discípulos ha aprendidos dos cosas:

  1. A ayudar en la tarea del nuevo grupo de servidores del mundo, vinculándolo amplia y conscientemente con las personas de buena voluntad en todo el mundo. Esto debe hacerse a fin de traer nuevas y correctas condiciones en la Tierra.
  2. A buscar y organizar los fondos necesarios para esta tarea. Esto último es, en muchos sentidos, la expresión externa de lo primero, pues así como en el pasado el dinero fue el instrumento del egoísmo de los hombres, ahora debe ser el instrumento de su buena voluntad. Le recomiendo esto como valioso pensamiento para que continúe utilizándolo (empleando [e165] una expresión norteamericana) como punto de discusión.

Lo que antecede es el resumen de la tarea inmediata que tienen por delante todos los que tratan de ayudar en nuestro trabajo, tarea a la que lo incito a usted como también a quienes están asociados conmigo. Los muros de las dificultades deben ser derribados y el éxito debe venir por el esfuerzo, mediante la presión unida de las almas decididas, que siguen adelante hacia la victoria, a pesar de todas las probabilidades en contra. El esfuerzo unido y definido debe ser llevado adelante sin desaliento ni vacilaciones, con la debida atención al factor tiempo, a la vez que con sentido de apremio, lo [i167] cual evitará todo movimiento inútil y no habrá oportunidad de retroceder. Muchas personas colaborarían, hermano mío, pero no lo hacen actualmente debido al temor o por hacer resaltar demasiado lo no esencial. Me refiero aquí a las personas de buena voluntad que se dan cuenta de la urgencia del trabajo de los Maestros, pero que todavía no prestan su ayuda en plena medida. Hay también quienes no se dan cuenta de la urgencia y son inconscientes de lo inmediato del Plan, o de que existe un Plan. Sin embargo, si se les explicara el asunto, prestarían ayuda.

No me corresponde a mí tratar este problema, porque nosotros no asumimos las responsabilidades de los servidores del mundo. Se lo presento a usted hermano mío y a mi grupo, respaldándolos con todo el peso de mi fuerza y el estímulo de mi amor. EI esfuerzo concentrado y dirigido puede tener resultado, a pesar de las condiciones del mundo, de la mala interpretación de quienes no comprenden y de la carencia de responsabilidad en la respuesta dada por nuestros condiscípulos, cercanos o lejanos.

Esté preparado y vaya adelante con los demás miembros de mi grupo. Manténgase firme y no se preocupe demasiado por el progreso del trabajo, si le parece que no avanza tan rápidamente como sería de desear. Una vez iniciado el movimiento, irá rápido…

Las tres frases siguientes quizás lo ayuden a encarar el problema y a progresar como trabajador:

  1. El sentido de responsabilidad fulgura con llamas vacilantes en toda alma que ha buscado y encontrado el alineamiento. Procure que estas llamas se conviertan en fuego constante en cada alma que encuentre. Reflexione sobre esto.
  2. El sentido de sacrificio se percibe tenuemente en cada aIma que ama al Plan. Debe enseñarles que el sacrificio es dar al máximo y no extraer de lo que está en la superficie y [e166] puede ser conocido. El sacrificio invisible debe ir a la par del sacrificio visible. Enseñe esto.
  3. El sentido de camaradería es conocido con seguridad por todos y cada uno de ustedes, pero necesita la profundización del servicio compartido. Extraiga esto y manifiéstelo. La camaradería de la responsabilidad compartida, el sentido de profunda respuesta a la necesidad, el compañerismo en el servicio prestado y el anhelo de sacrificio, son cosas que deben enseñar a quienes tratan de trabajar en el plan de los Maestros, y usted demuestra los tres.

Julio de 1937

[i168] Su cuerpo mental, hermano mío, pertenece al cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto. De ahí su poder para armonizar, unificar y comprender. Al mismo tiempo (indicando así el propósito del alma) le correspondió a una naturaleza mental de cuarto rayo (con su amor a la armonía a través del conflicto) llevar a cabo la tarea particular que su alma le asignó y la empresa en que está empeñado para ayudar al Plan.

Su cuerpo astral de segundo rayo facilita grandemente su trabajo, pues le da comprensión e inofensividad, de manera que sus emociones no entorpecen sus juicios ni sus decisiones. Pero la combinación de un cuerpo mental de cuarto rayo y un vehículo emocional de segundo rayo, requiere cuidadosa vigilancia, a fin de conservar el equilibrio de primer rayo a medida que su edad avanza y sus tendencias se cristalizan en hábitos. La única manera de hacerlo es establecer y profundizar el contacto con el alma, la cual (aunque de primer rayo) pertenece, como recordará, al primer subrayo de segundo rayo.

Como se habrá imaginado, su cuerpo físico es de séptimo rayo. De ahí su oportunidad y capacidad como masón, de organizar y dirigir. Recordaré a todos que cuando digo que el cuerpo físico es de séptimo rayo, significa que los átomos del cerebro, en particular, están matizados y motivados por la energía de séptimo rayo. Lo mismo sucede aunque el vehículo físico pertenezca a cualesquiera de los rayos. Esto proporciona actualmente una oportunidad definida a quienes están así constituidos respecto al séptimo rayo, cuya influencia se acerca rápidamente. Al mismo tiempo presenta un problema –el interminable problema de equilibrar las fuerzas, tarea principal del iniciado, o de quienes se preparan para la iniciación. En consecuencia, considerándolo como una unidad completa, sus rayos son: [e167]

  1. El rayo del alma, el primero de Poder o Voluntad.
  2. El rayo de la personalidad, el segundo de Amor-Sabiduría.
  3. El rayo de la mente, el cuarto de Armonía a través del Conflicto.
  4. El rayo del cuerpo astral, el segundo de Amor-Sabiduría.
  5. El rayo del cuerpo físico, el séptimo de Orden Ceremonial o Magia.

Enero de 1938

[i169]En mi última comunicación le indiqué tres palabras mi amigo y hermano: Responsabilidad, Sacrificio y Camaradería. Le pedí que emprendiera la tarea de despertar a los aspirantes que lo rodean, para que comprendan su significación. Usted la comprende, pero debe ejemplificarlas, explicarlas y fomentarlas en los que ha atraído hacia su círculo de influencia grupal, como colaboradores y cooperadores del Plan. Siempre se hizo y se hará cargo de la responsabilidad. Siempre comprendió el sacrificio y se ha sacrificado. Sus valores en este sentido son sólidos, y no pretende nada para el yo separado. Está aprendiendo que la camaradería no es una lección fácil de aprender y expresar, para las almas de primer rayo. La pequeñez de las personalidades y la mezquindad de los puntos de vista individuales, resultan fastidiosos para el servidor del Plan, que permanece sereno y desapegado en el pináculo de la visión con la resultante comprensión de primer rayo.

Tengo tres puntos que tratar con usted, y mi mensaje es breve. No trato de imponerle una meditación definida, excepto sugerirle que al enfrentar y hacerse cargo de la creciente y amplia responsabilidad financiera, persista reflexionando meditati–vamente en relación con el problema que le presenté hace un tiempo. Su Maestro lo está supervisando más estrechamente como discípulo de primer rayo, sometido a prueba. Mi tarea es ahora, sólo permanecer a su lado. Los tres puntos que deseo tratar, son:

  1. No pierda tiempo mirando atrás, ni en considerar inútilmente si las empresas del pasado fueron sabias o no. Siga adelante con confianza e intensidad. Tiene por delante meses de acción enfocada e intensa, que llevada a cabo correctamente contribuirá a formar el equipo necesario para realizar el trabajo del Maestro y ayudar en el Plan.
  2. Maneje con cuidado la fuerza que fluye a través suyo, a medida que se traslada cada vez más a la conciencia de su alma de primer rayo y al grupo del Maestro de ese primer [e168] rayo. Procure que su personalidad de segundo rayo maneje correctamente esa fuerza, mezclándola con el amor y atemperando su poder con la [i170] comprensión. La fuerza de primer rayo debe ocuparse de las circunstancias, y no debe hacer impacto sobre las personalidades. Se la necesita para forzar las circunstancias y determinar resultados (observe esta frase) y no para destruir ni herir. Debe tenerse en cuenta la verdadera impersonalidad, y su personalidad debe observar el efecto que produce sobre otros personalidades y contrarrestar su innato y a menudo muy útil trabajo destructivo.
  3. Reflexione sobre la alegría, la felicidad y la bienaventuranza. Éstas despejarán los canales de la vida interna y llegarán, en amplio círculo, a muchos tipos de personas. Curarán y purificarán el cuerpo físico y le ayudarán a hacer su trabajo sin mucho esfuerzo; le otorgarán un adecuado sentido de valores y un desapego basado en el amor y no en el aislamiento.

En conclusión diré que estoy satisfecho con el trabajo realizado por usted y los trabajadores en esa línea, pero exhorto a todos a que obtengan una comprensión más profunda y a que acrecienten su actividad.

Debo decirle, hermano mío, lo siguiente: No permita que el espejismo de la fatiga y la desilusión por la situación del mundo, malogren el trabajo. No luche contra el espejismo que trata de engañarlo, empleando su indiferencia de primer rayo, poderosa actitud que usted y todos los que pertenecen al primer rayo asumen con facilidad. Combátalo ignorándolo y ensimismándose plenamente en la tarea inmediata; me refiero a ese sensato ensimismamiento que no descuida las necesidades físicas ni las horas necesarias de descanso. El trabajo avanza en el mundo de acuerdo a las correctas líneas internas indicadas. El discípulo que ha obtenido alguna medida de sensibilidad hacia el Todo, debe aprender a discernir entre los aspectos de ese Todo. Usted es demasiado sensible a los deseos y sentimientos de la personalidad del mundo y al espejismo producido por su reacción a ellos. Aprenda a captar con igual sensibilidad el conjunto de idealismos y pensamientos de aspiración en el mundo; así el espejismo de la fatiga y el desagrado innato, cederán su lugar al agudo interés y a la comprensión del discípulo libre de espejismos.

Enero de 1940

[e169]Hermano mío:

La presión del trabajo ha sido y es muy grande. No tengo ninguna instrucción especial que darle, porque lo iniciado adquirirá su propio impulso y marchará a su inevitable terminación. [i171] Sólo agregaré que apruebo el esfuerzo que está realizando para satisfacer las demandas del trabajo delineado, y que si persiste, ello constituirá un prolongado servicio a la humanidad. Le pido que observe la palabra “prolongado” porque usted está construyendo para el futuro, y en el futuro llegará la verdadera significación de lo hecho. Por lo tanto, siga adelante con paciencia, habilidad en la acción e inconmovible persistencia.

Respecto a la fusión que debe lograr, en relación con las fuerzas corporales y la energía del alma, le llamaré la atención sobre el hecho de que la energía de su alma está enfocada en el equipo físico, uniendo así la energía del alma y la fuerza de su cerebro de séptimo rayo, produciendo en consecuencia el alineamiento directo entre el alma y el cerebro, que deberá profundizar, comprender y utilizar. La energía de su personalidad (de segundo rayo) está enfocada en su mente de cuarto rayo, quedando su cuerpo astral como una unidad –en sí mismo, según lo consideramos– y, en su caso, es como debe ser. Su cuerpo astral es poderoso y está suficientemente controlado y equilibrado para llevar a cabo la tarea y la solución de las relaciones personales, sin la indebida presión de las reacciones de la personalidad. Algún día se hará un estudio sobre el hecho de que casi todas las reacciones son de índole astral o emocional, excepto las reacciones del mecanismo físico hacia el medio ambiente tangible y externo. La psicología ortodoxa no lo ha reconocido suficientemente. Las reacciones de la personalidad hacia el alma y las del cuerpo astral hacia la vida subjetiva, son de vital interés para el esoterista.

En consecuencia, la fusión debe ser entre la mente y el cerebro, expresando cada uno alguna de las dos energías principales. Esa fusión ya existe en forma parcial, y cuando ésta se complete, el objetivo de la mente de alcanzar la armonía a través del conflicto, será reemplazado por la afluencia del amor, actuando poderosamente por medio del cerebro, y mejorando incidental y rápidamente su salud física. ¿Cómo obtenerlo, hermano mío? La primera etapa en realidad es difícil, especialmente para las personas de primer rayo. Se obtiene por el poder de la visualización. Por eso el ritual es de valor para las personas como usted y para la Masonería –por pertenecer al primer rayo y, en consecuencia, [e170] emanar de Shamballa–, y ayuda en el proceso de visualización. Proporciona colorido y actuación [i172] tangible a la actividad interna subjetiva. La visualización es un poderoso agente para despertar la imaginación creadora. Permítame hacerle una insinuación. Si utiliza esta idea cuando proyecta el trabajo que intenta llevar a cabo para la Jerarquía, y del cual lo hacemos responsable, e introduce en ese trabajo el ideal del ritual, del ritmo y de la distribución de energía, evocará un diseño sintético, un procedimiento unificado y un armonioso desarrollo del Plan.

Por lo tanto, le pido que dedique todos los días diez minutos a visualizar pictóricamente el trabajo y el programa. Visualice cada fase como un Loto de belleza viviente, vinculado con las otras fases mediante líneas de ígnea energía, uniendo así todas las partes en un todo. Las distintas fases formarán una gran unidad de luz y amor, expresándose por medio de la voluntad al bien. No se desvíe al hacerlo. Utilice la energía constructora de su personalidad de segundo rayo y la de su cerebro de séptimo rayo, porque la energía del alma de primer rayo se expresa por medio del cerebro. Este trabajo no lo realiza conscientemente como alma. Trabaja con la energía del alma que es capaz de expresar por medio de su cerebro. Si trabajara con energía pura del alma y desde los niveles de ésta, afluiría demasiada fuerza shambállica para la delicada estructura que está desarrollando.

Antes de iniciar lo que debe hacer, procure obtener en el orden expuesto, los siguientes alineamientos:

  1. Las fuerzas de la personalidad con la energía de la misma, enfocadas en la naturaleza mental, lo cual significa la personalidad alineada, enfocando la atención en el intelecto.
  2. La personalidad con el alma. Esto significa poner la mente –que centraliza todas las energías inferiores– en relación directa con el alma.
  3. El alma y el cerebro. Esto se obtiene expulsando de la conciencia a la personalidad y a todas sus fuerzas y relacionando alma y cerebro por un acto de la voluntad.

Logrado esto, retorne a la naturaleza mental y, enfocado en ella, continúe el trabajo de visualización, como le sugerí. Construya su imagen etapa tras etapa.

[i173] Siga adelante con valor, esperanza y alegría y también con comprensión, hermano mío. Instruya con minucioso cuidado a los que trabajan con usted, porque mucho depende de ellos. Recuerde siempre que no trabaja solo.

Agosto de 1940

Hermano mío:

No tengo mucho que decirle en este momento y usted sabe por qué. De ninguna manera permita que la presión del trabajo y el esfuerzo del mundo lo dominen ahora.

Aún está por delante la tarea de reconstruir el mundo, pero los discípulos mundiales y los grupos consagrados pueden comenzar a dar los necesarios pasos de preparación. La reconstrucción debe comenzar allí donde se encuentra hoy el discípulo, e involucrará, en una pequeña escala y de relativa importancia, los mismos procesos, las mismas eliminaciones, los mismos cambios, el mismo idealismo discernidor y la misma conformidad con los nuevos cánones emergentes, que se requerirán en la reconstrucción del mundo. Reflexione sobre esto, porque [i589] los discípulos de todo el mundo pueden comenzar a prepararse para esa creciente y futura actividad.

Tres aspectos se destacan en el canon de la nueva era y deben tenerse presentes:

  1. El aspecto curación. Lo expreso así porque la humanidad necesitará un paciente cuidado antes de que el trauma y el dolor actuales hayan sido trasmutados en experiencia y comprensión adquiridas. Quienes sienten amor compasivo por la humanidad, pueden realizar este trabajo de curación.
  2. El aspecto esclarecimiento. Las fuerzas de reconstrucción deben reconocer que toda la humanidad se halla en un estado de confusión. Tendrá que dedicar tiempo y esfuerzo para explicar con claridad y señalar la ley de causa y efecto. Se necesitan intérpretes expertos.
  3. El aspecto reorganización. La reconstrucción es necesaria y requerirá una percepción espiritual interna consagrada. La nueva era no llegará ni podrá expresar realmente sus energías latentes si se emplean las viejas y remendadas formas, o se aplican las antiguas técnicas y actitudes. Vendrá a la existencia a través de formas totalmente nuevas y descartando inteligentemente los antiguos sistemas religiosos, los de gobierno y los idealismos económicos y sociales. Es muy grande la necesidad de intermediarios [e506] sensitivos que sientan las nuevas realidades emergentes y den los pasos constructivos necesarios. Deberán crear las formas que utilizarán estas ideas subjetivas. Hago estas pocas sugerencias para ayudar a usted y a los demás trabajadores en la tarea de la reorganización, indicándoles el tipo de trabajador que se necesita hoy en el mundo, muy necesario en la tarea que usted trata de realizar para la humanidad e incidentalmente para Nosotros.

Sólidos métodos comerciales deben caracterizar los aspectos físicos de las organizaciones revitalizadas, de las cuales usted es responsable; una poderosa nota de amor y comprensión debe expresar el deseo y los aspectos sensibles subjetivos del activo grupo trabajador. La nota mental debería ser la adaptabilidad inteligente. Creo que esto ya lo sabe y lo repito no sólo para destacarlo en su conciencia, sino también para que los esfuerzos de sus hermanos de grupo [i590] se fusionen con la misma determinación conjunta, que los convertirá en colaboradores activos en los planes que Nosotros hemos forjado para ayudar al mundo.

Siempre le resulta difícil al discípulo que actúa en el mundo de los asuntos humanos, descubrir el intermediario ideal entre las sensatas técnicas expresadas en el plano físico y la visión que posee; nunca es fácil adaptar y relacionar lo viejo con lo nuevo, para obtener lo que el presente requiere. La tarea del discípulo, como podrá observar por las palabras –lo viejo, lo nuevo y el presente– conciernen principalmente al Tiempo. Para comprender debidamente el elemento tiempo se requiere poseer el ojo de la visión, además de saber interpretar correctamente lo que se ve. Para ese propósito le daré una meditación basada en la visión, e inmediatamente se dará cuenta de que es muy apropiada para satisfacer su particular necesidad. La abreviaré, porque las meditaciones extensas (reducidas a fórmulas) no se adaptan a su naturaleza, y es:

1. Entone el OM tres veces, llevando su conciencia, a medida que lo hace, al centro ajna entre las cejas, manteniéndola firmemente allí.

2. Imaginativamente mire en tres direcciones:

a. Hacia arriba, al mundo del alma, al reino de Dios y a la Jerarquía. Al hacerlo, procure vincularse definidamente con su propio Maestro, del cual soy, con Su autorización, en este momento, el representante.

b. Internamente al mundo de los hombres, y trate de entrar en contacto con el mundo subjetivo del pensamiento y la aspiración humanas –el mundo de los ideales y de la visión humana. [e507]

c. Externamente al mundo de los acontecimientos, el mundo objetivo exotérico de los eventos tangibles.

3. Manteniendo la conciencia en el centro ama, exprese para sí, mediante un pensamiento claramente formulado, su deber para el día, a la luz de esta triple interrelación.

4. Enfocando la luz que posee, envíe a la esfera del trabajo que eligió, la energía consagrada de su personalidad a través de su ojo [i591] izquierdo, y la poderosa energía de su alma a través del ojo derecho. Esto tendrá un efecto poderoso.

5. Luego, como alma, extraiga del reino de la vida del alma una nueva provisión de energía egoica y concéntrela en la cabeza y el corazón, manteniéndola firmemente allí, a fin de emplearla durante el trabajo diario.

6. Entone el OM tres veces inaudiblemente.

Deberá tomarle unos pocos minutos de tiempo, pero debe hacerlo en forma dinámica, controlando plenamente el pensamiento y la actividad.

Reciba mi bendición.

Agosto de 1942

  1. Tome en su mano el hilo de mi trabajo externo y manténgalo allí.
  2. El símbolo de las manos y los pies encierra un secreto para usted.
  3. Su Maestro le hace llegar por mi intermedio estas palabras: Ya sabe cuál es la etapa alcanzada. Siga adelante.
  4. Debe ayudar a tres grupos y fusionarlos en uno solo, haciéndolo en el aspecto interno.
  5. La alegría viene por el dolor, no sólo por la fuerza adquirida o el servicio prestado. Se necesitan los tres y los posee.
  6. Debe desarrollar la facultad de jugar, hermano mío. Juegue en la tierra y juegue en el lugar oculto, diviértase en el campo de juego de los Dioses.

Septiembre de 1943

Mi hermano, amigo y colaborador:

¿Leyó últimamente el enunciado de mi instrucción anterior? Contiene instrucciones para el futuro y –a medida que lo vaya leyendo– le impartirá muchas cosas de mayor valor educativo que el año pasado. Estas instrucciones aún son válidas. Ha pasado por un año muy difícil, hermano mío, y los que trabajamos con ustedes en el aspecto interno no lo ignoramos.

[e508] [i592] Este trabajo lo planeé y delineé en los últimos años y está en su mayor parte detenido. Pero ¿qué esperaba, hermano mío? Quizás no se dio cuenta de algo que para mí constituye una constante fuente de continua alegría y satisfacción. El movimiento de Buena Voluntad ha tenido un prominente éxito, que actualmente se manifiesta en los millares de proyectos para ayudar en la posguerra, formándose miles de grupos y millones de personas bien intencionadas, progresistas y bondadosas de todas las razas y nacionalidades, que se preparan para desempeñar su parte en la salvación de la humanidad y en el restablecimiento (en líneas más sólidas y mejores) de la seguridad y felicidad necesarias. No me refiero aquí al trabajo que todos realizaron desde que publiqué en 1932 mi primer folleto, El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. Eso fue sólo una parte del esfuerzo mayor. Me refiero a la afluencia de conciencia crística y del espíritu de amor sobre el mundo, que se inició en 1825, trayendo los principales movimientos de beneficencia; condujo a la organización de los grupos que bregaron por el mejoramiento humano; ayudó a fundar los movimientos laboristas basados en móviles correctos; inspiró los procesos educativos, las empresas filantrópicas y los grandes adelantos en la medicina, y hoy esa afluencia se va infiltrando en el gobierno mundial y empieza a condicionar todos los planes para la paz mundial y las relaciones internacionales. El éxito está asegurado, aunque los movimientos progresen lentamente…

El esfuerzo masivo liberará a la humanidad en el ciclo venidero. Usted ha hecho un trabajo mucho mejor de lo que cree o piensa; es y puede seguir siendo un canal, porque la sencillez de la persona de primer rayo posee un tremendo poder. Empléelo, hermano mío, pero sin aislarse. Al trabajador de primer rayo le resulta fácil recorrer solo el camino que quiso seguir, pero le sugiero que trabaje colaborando más estrechamente con sus condiscípulos. Es esencial que el trabajo proyectado reciba una vitalidad más intensa, a fin de que se expanda por el poder de su vida innata y se fortalezcan las partes integrantes ya construidas. Es de importancia inmediata que cada servidor que coopere con nuevo y fresco entusiasmo, [i593] obtenga un panorama mundial del plan deseado.

Durante el próximo año ponga el énfasis sobre el aspecto objetivo. La cualidad subjetiva fue correctamente presentada, pues el aspecto subjetivo de cualquier forma de expresión debe ser viviente y expansivo si queremos que la forma objetiva ocupe poderosa y útilmente el lugar que le corresponde en el mundo de los fenómenos. Ahora deberían ser elaboradas las potencialidades de los servicios organizados para el fortalecimiento [e509] espiritual del mundo de los hombres, la técnica de su progreso y los procesos de su desarrollo –individuales, grupales y, eventualmente, una verdadera red de grupos interrelacionados. El trabajo subjetivo que acentúa el crecimiento espiritual de la humanidad en las líneas del nuevo acercamiento a la divinidad, tiene, como puede ver, una relación definida con la nueva religión mundial y, oportunamente, puede enfocarse alrededor de los diversos plenilunios.

Que “la alegría sea su fortaleza” en el año que se inicia. Esto es posible sólo cuando el poder, la voluntad y la fortaleza, están fusionados con el amor, la sabiduría y la habilidad en la acción y la palabra. Tiene mi fortaleza y el cuidado influyente de su propio Maestro.

Agosto de 1946

Hermano mío:

(Le digo esto en su más pleno sentido). Comienzo esta instrucción con dos enunciados: Primero, cuando hablamos del trabajo que emprendí en 1919 –veinte años de trabajo, seis de ellos durante la guerra– e informé de él a la Jerarquía, se mencionó necesariamente su nombre y el de sus condiscípulos. La conversación fue entre el Maestro Morya (su Maestro), el Maestro K.H. y el Maestro R., en cuyas manos reside la rehabilitación de Europa, y yo; el comentario que hizo su Maestro fue: “Estoy realmente satisfecho de él. Una vida altruista lo ha capacitado para un trabajo mundial humanitario, durante el resto de esta vida y la próxima”.

El segundo enunciado que quiero hacer es que –teniendo vida [i594] y salud– enfrenta un período de servicio que no tiene precedente en su experiencia. He vigilado su desarrollo durante quince años, desde que pasó a mi Ashrama para obtener el entrenamiento que le permitirá ocupar más adelante un puesto en el Ashrama de su propio Maestro –un puesto similar al de A.A.B. en el Ashrama de K.H.. Aprendió y avanzó rápidamente, y es justo y correcto que lo sepa. Tiene que vencer ciertas dificultades en el empleo de la energía de primer rayo, y cualquier error que pueda haber cometido, debido a juicios demasiado severos, al expresarse físicamente, son simplemente incidentales al aprendizaje del correcto empleo de la energía del alma. Tal su problema inmediato.

Cada vez que la energía de primer rayo afluye a través suyo, conduce a una insignificante o a una verdadera crisis en sus relaciones con los demás. Debe adquirir una genuina y más general simpatía (como medio de comprensión) hacia sus semejantes, particularmente con quienes colaboran con usted en mi trabajo.

[e510] Este desarrollo le traerá grandes beneficios a su debido tiempo, si sus condiscípulos aceptan de buen grado su liderazgo. Ellos están dispuestos a hacerlo, pero echarán de menos el amor y los pormenores (pormenores educativos con frecuencia), con los cuales A.A.B. logra manejar situaciones. Pero no sea insensible ni esté insatisfecho con los esfuerzos que ellos realizan para progresar. Muchos están en las etapas preliminares del entrenamiento, a fin de capacitarse para ocupar un lugar en la periferia de algún ashrama y recibir entrenamiento para el discipulado.

Hermano mío, necesita apreciar más el esfuerzo y criticar menos lo que se hace. Siempre es amable y comprensivo con aquellos que constituyen verdaderos fracasos, demostrándolo muy a menudo, pero tiende a despreciar (detrás de una simulada modalidad bondadosa) a quienes se sienten satisfechos de lo que han realizado. Debe aprender también a elegir con sabiduría a sus trabajadores, cuando le corresponde hacerlo. No es fácil para usted ni para todo discípulo de primer rayo, querer acercarse suficientemente a una persona para en realidad conocerla. Recordará el episodio en que al Maestro M. se le pidió que Se ocupara de los discípulos del Maestro K.H., a fin de liberarlo para una breve tarea y Él descubrió que no era capaz de comprenderlos ni de hacer algo con ellos. Esto se debe al aislamiento natural del tipo de primer rayo. Téngalo presente.

[i595] Asegúrese que los trabajadores que elige (cuando le toca decidir a usted) pertenezcan al segundo rayo, o sean personas de primer rayo en las cuales el elemento amor está altamente desarrollado, aunque no superdesarrollado. Usted tiende a sospechar de los móviles de las personas. Crea en su sinceridad y piense que todavía tienen algo que aprender y ayúdelas –amándolas y confiando en ellas– a que aprendan sus lecciones; limítese principalmente a establecer cierta medida de intimidad con sus trabajadores –amistad y asociación activa–, lo cual garantizará el éxito de su trabajo.

Su mente y su cerebro están totalmente absorbidos en la tarea que debe realizar. Trabaja como todo trabajador de primer rayo y como lo hace el Maestro Morya. Los trabajadores de primer rayo proporcionan la sustancia con la cual construyen los trabajadores de segundo rayo y la califican y modifican los trabajadores de otros rayos. Usted inspira a la sustancia con la energía y el propósito y con la vida necesaria para que responda al plan –el Plan de buena voluntad que los Maestros actualmente complementan y para el cual buscan trabajadores. Escriba más, hermano mío; posee visión y su meditación es sólida, practicada siempre en la línea de primer rayo como se enseña en el Ashrama [e511] del Maestro Morya. Esto lo comprenden muy pocas personas. Cualquier otra forma de meditación será inadecuada para usted. Aunque se censura a sí mismo por no cumplir a menudo con exactitud mis demandas, sin embargo juzgo que practica más satisfactoriamente su meditación que cualquier otro en el grupo. Por lo tanto, le daré un párrafo de El Antiguo Comentario que se refiere directamente al trabajo que trata de realizar.

“Aquel que ve la Voluntad de Dios detrás del Plan, posee fortaleza”. La voluntad al bien subyace en toda verdadera buena voluntad. Esa voluntad es él.

“El Plan para este ciclo, de la sexta crisis objetiva, es buena voluntad hacia todos los hombres, y buena voluntad a través de todos los hombres. Ese Plan se inicia ahora.

“El Plan, dentro de nuestro planeta como un todo, consiste en cambiar la unidad que descarga energía (los subplanos etéricos –A.A.B.). La cuádruple forma debe asumir la relación triangular. Reflexione sobre esto. [i596]

“El objetivo del Plan consiste en reproducir en el plano terreno, el reino interno del alma. Esto lo ha predicho largo tiempo el Maestro de Maestros. Preparen el Camino”.

Que mi bendición llegue a usted por todo el trabajo que ha hecho. Yo –su amigo, hermano e instructor– le pido y necesito todavía su constante ayuda.

Noviembre de 1948

Hermano mío:

Hoy, en el transcurso de los acontecimientos cotidianos y como parte de mi planeamiento final, en relación con el trabajo preparatorio para la venida de Cristo, tengo algunos datos informativos que impartirle. La nota clave de su trabajo para los próximos anos es –como bien sabe– dar a conocer Su reaparición y preparar firme e inteligentemente la conciencia humana para ello. No me ocuparé aquí de esta reaparición, pero algo diré respecto a lo que pueden hacer aquellos a quienes he supervisado durante los últimos años.

Cinco Maestros y cinco Ashramas están involucrados en este trabajo preparatorio. Tenemos, ante todo, el Ashrama del Maestro K.H., Ashrama que preside este trabajo porque es de segundo rayo, perteneciendo, en consecuencia, a la misma línea de energía del Cristo y también porque el Maestro K.H. asumirá el papel de Instructor del Mundo en un futuro distante, cuando el Cristo pase a un trabajo más elevado e importante. Luego tenemos el Ashrama del Maestro Morya, debido a que todo el proceso se [e512] proyecta desde Shamballa y el Ashrama de este Maestro se halla siempre en estrecho contacto con ese centro dinámico. El Maestro R. –el Señor de la Civilización– está también estrechamente implicado, y es además –y esto es de principal importancia– el Regente de Europa.

A veces me he referido al Maestro responsable de la reorganización del Laborismo, trabajo que comenzó en las postrimerías del siglo diecinueve, dejando que [i597] siguiera adelante por su propio impulso, cuando Rusia entró en la palestra y puso el énfasis sobre el proletariado o los trabajadores, excluyendo a todos los demás miembros de los grupos nacionales. Esto produjo lo que podríamos llamar la revolución de los trabajadores en los últimos años del primer cuarto del Siglo XX. Yo soy el quinto Maestro que se ocupa de este trabajo, siendo –como quien dice– un agente de enlace entre esos discípulos que trabajan en el campo mundial y aquellos Maestros que son directamente responsables ante el Cristo del necesario trabajo de preparación.

Ciertos selectos discípulos, extraídos de estos cinco Ashramas, fueron o serán entrenados para la tarea de entrar en contacto con el público. A la mayoría de ellos usted no los conoce, a otros sí. No me refiero al trabajo exotérico de A.A.B. que usted conoce muy bien; pero Nosotros conocemos perfectamente su trabajo esotérico. Ella está terminando ya su trabajo exotérico, y de esto usted está bien enterado.

Hermano mío, tiene por delante la consolidación de todo el trabajo que A.A.B. inició para Nosotros. Me refiero específicamente a la nueva enseñanza contenida en los libros que ella publicó, al trabajo de Triángulos y al de Buena Voluntad, y también a los consejos y ayuda que usted pueda dar a las personas clave más jóvenes, cuando se esfuerzan por adaptar la Escuela Arcana al canon de la nueva enseñanza que he dado y que, oportunamente, abarcará al mundo (si el trabajo es manejado apropiadamente) y así preparar a los pueblos para la nueva religión mundial. Ha sido también designada para este trabajo de preparación R.S.U. y –en mi instrucción– le indicaré algunas actitudes básicas que ella debe adoptar y mantener a medida que permanece firme con usted y las personas clave más jóvenes. Quisiera particularmente que R.S.U. trabaje con ellas porque es realmente una esoterista y la Escuela Arcana es fundamentalmente una escuela esotérica. A otro discípulo, D.H.B., se le ha confiado una parte en el trabajo especial de preparación; sin embargo, no debe ocuparse del trabajo de Buena Voluntad, sino de otro que le indicaré en su correspondiente instrucción. Sólo [e513] mencionaré a W.W., porque éste es su primer [i598] ciclo como discípulo aceptado; ya ha reconocido el servicio que debe prestar y le proporcionará un serio e importante trabajo en la vida. Mi intención es alentarlo y aconsejarlo. Menciono estos discípulos porque todos deberán trabajar en estrecha colaboración con usted, y esto significa una gran responsabilidad. Durante años R.S.U. trabajó a la par suya, pasó su prueba triunfalmente, y en la tarea de servir como canal para difundir la luz y la información esotérica, es competente y al mismo tiempo humilde en su actitud.

Poco más puedo decirle, mi hermano, excepto que se confía en que usted demostrará acrecentadamente la fortaleza que le llega desde Shamballa por intermedio de su propio Maestro. Puede extraer ahora de esa fortaleza. A.A.B. está muy en lo cierto cuando dice que se acerca la hora de su mayor oportunidad, a medida que ella lentamente se retira a prestar ese servicio (dentro del Ashrama), lo cual permitirá a K.H. realizar un trabajo espiritual más profundo en colaboración con el Cristo. A fin de entrenarse y capacitarse para hacer dicho trabajo, emprendió –sola y sin mi ayuda– la fundación y organización de la Escuela Arcana, la cual le proporcionó el entrenamiento y la experiencia necesarias y le permitió demostrar la calidad de la enseñanza y esa sicología esotérica que es tarea principal de todo Ashrama, particularmente del Ashrama de segundo rayo.

Usted me pregunta si puede hacer algo. Ante todo debe manejar la energía afluyente –la energía del Amor en su forma dinámica o eléctrica. Cuando Cristo retorne empleará necesariamente el aspecto Voluntad del Amor. Cuando vino anteriormente empleó el aspecto enseñanza del segundo rayo, no el aspecto Voluntad. Los discípulos de primer rayo son peculiarmente susceptibles al aspecto Voluntad del Amor, y debe esperar estas reacciones y esforzarse en no poner el énfasis sobre la Voluntad –pues posee en esta encarnación esta cualidad en forma adecuada y plena. Deje que sus colaboradores se contaminen de la radiación de su Amor. Eso, hermano mío, abrirá las reservas financieras que tanto se necesitan; la inofensividad será el necesario agente que usted y sus compañeros servidores [i599] pueden demostrar. Proceda como de costumbre, mi probado y fiel hermano.

Esta instrucción quizás lo decepcione. Le pregunté a A.A.B. qué había, según su criterio, detrás de mi respuesta a la pregunta que usted formuló, y respondió: “Usted confía en la comprensión, autodisciplina y consagración de D.H.B.”. Estaba en lo cierto. No desconfío en absoluto de usted, de manera que nada puedo aconsejarle, hermano mío, pues no lo necesita; yo –su amigo y compañero– sólo puedo sugerirle que siga como de costumbre [e514] su camino, recordando que debe mantener siempre un vínculo reconocido y consciente con su Maestro.

NOTA: Este discípulo está todavía activamente dedicado al trabajo del Tibetano.