Oportunidad excepcional para la Paz (9|11)

por Luis A. Hernández R. el 26 de Noviembre de 2001

Hace unos días, EEUU de América ha sufrido el peor atentado terrorista jamás producido. El Mundo contuvo la respiración y quedó conmocionado. En los titulares de algunos periódicos aparecía la expresión que resumía la preocupación que en el fondo latía en el corazón de muchos, la Tercera Guerra Mundial. El pueblo americano aun en medio del estupor, comenzó a trabajar para reparar el daño, y su gobierno plantea, a diferencia de los agresores, una respuesta desde la razón, la ecuanimidad y el orden mundial.

Sin embargo en gran medida el miedo y la preocupación flotan en el aire, y para muchos es la expresión del mal, y la posible antesala de la guerra.

Frente a esto quisiéramos compartir con ustedes las siguientes reflexiones:

1. Que la Paz es posible AHORA.

2. Que, por paradójico que parezca, como veremos luego, la Paz es precisamente AHORA mas posible que nunca.

3. Que la Paz es responsabilidad y tenemos que construirla entre todos

4. Que la Paz es sobre todo un estado de la mente y del corazón. Un estado de Unidad que impide la Separación y por lo tanto el conflicto.

5. Que la Paz en el plano psicológico individual se construye cuando uno cambia de actitud y reemplaza el miedo, la zozobra, la incertidumbre por el futuro que surgen cuando contemplamos atentados como el de hace unos días, por valor, confianza en el futuro, optimismo, y eso se puede hacer instantáneamente, en el momento, lo podemos hacer ahora.

6. Que las mentes y los corazones de los hombres que creen en la Fraternidad, en el Bien común, en La Justicia y la Libertad para todos, igual que se contrae con el miedo puede expandirse con la confianza, y que cada persona que opera dentro de si ese cambio de mente, se constituye instantáneamente en un eslabón de una cadena que puede ser el caldo de cultivo donde surjan la o las respuestas mas adecuadas al reto planteado por este atentado único, y generar un clima psicológico, un ámbito del que puedan brotar soluciones, ideas y planes para la resolución de los problemas que están en la base de esta tragedia.

7. Que las mentes así polarizadas hacia la confianza y el optimismo, pueden crear una poderosa y radiante bella forma mental alternativa a la de miedo y odio.

8. Que la Humanidad tiene un destino glorioso en común, que se cumplirá, antes o después, por graves y múltiples que sean los retrasos o tropezones que la propia Humanidad de en su consecución.

9. Que la Tierra es el hogar de TODOS los hombres.

10. Que la Paz es el mayor tesoro que el hombre puede tener, y que tiene su base en la Justicia.

11. Que la Paz es contagiosa.

12. Que La Vida es un bien precioso, y que todo atentado contra la vida, contra cualquier vida, y el terrorismo lo es, es condenable ahora y siempre.

13. Que los atentadas de hace unos días contra los EEUU de América, son la expresión en el plano físico de conflictos de ideas, de sentimientos alimentados mucho antes en los planos de la mente.

14. Que su brutalidad da un indicio del grado de desesperación y odio acumulados en las ultimas décadas.

15. Que una vez atendida la respuesta proporcionada, adecuada, justa y legitima del Estado agredido, han de ponerse inmediatamente los ojos en las causas que han llevado al Mundo a esta situación y ponerse a resolver los problemas pendientes anteriormente que lo han hecho posible.

16. Que lo que puede realmente distinguir y engrandecer a esa respuesta dada por los EEUU de América y el resto de sus aliados, a la agresión padecida, – como se ha apuntado por muchos analistas políticos y periodistas – es precisamente que esta inspirada y ejecutada desde el escrupuloso respeto del orden y la ley internacional, e inspirado en la Justicia y no en el odio ni la venganza.

17. Que las razones y verdades contenidas en las declaraciones, análisis y planes de estos Gobiernos, en relación con el problema puntual de la respuesta al ataque padecido, pueden y deben completarse, esta vez ya en relación con el problema mas amplio de la situación mundial y de las causas de la violencia en general, añadiendo a aquellas otras, (muchas de las cuales han sido recordadas y repetidas abundantemente por esos mismos comentaristas en los últimos días), acerca de las fuentes y causas de donde mana el terrorismo mundial, situándolo en un contexto mas amplio que el de la mera dinámica de la confrontación militar, o la simplista política del “toma y daca”, analizando las causas que lo producen, jerarquizándolo o subordinándolo en importancia con otros problemas del Mundo y planteándolo en términos tales que impidieran de raíz su expresión o permitan su erradicación definitiva por otras vías o medios que no fueran los militares.

18. Que junto con los expertos, también nosotros como ciudadanos tenemos la obligación de contribuir con todas las ideas y soluciones que se nos ocurran, aportando aquella parte de Verdad que no figura en los análisis o perspectivas oficiales, obligación que también constituye, al mismo tiempo, un derecho de expresar nuestra opinión aunque discrepe en alguna medida de esos análisis oficiales, pues la discrepancia y la confrontación de ideas, es la base misma de la Democracia.

19. Que estos analistas coinciden en señalar, como, precisamente

  • la Magnitud de la tragedia de los recientes atentados,
  • la instantánea, reiterada y planetaria difusión de las imágenes de la noticia, a todo el mundo
  • la conmoción mundial subsiguiente, las vastas implicaciones que pueda desencadenar,
  • la expresión real y no como mera hipótesis de elucubración estratégica, o mera imaginación de lo que puede pasar si continuamos por el mismo camino, etc, etc.

constituyen por si mismos, desde otro punto de vista y bien mirado, una gran Oportunidad para nuestro Mundo para poner solución, de una vez, a esos problemas pendientes, (relativamente menores y fáciles de abordar en comparación con aquellas consecuencias) alguno de los cuales, como el conflicto Arabe- Israelí, pudieran estar en la base o en el origen mas o menos remoto, mas o menos directo, de esos atentados.

20. Que aun con ser grande la tragedia de los miles de inocentes muertos en los citados atentados hemos de reconocer que hablando en términos comparativos y cuantitativos, no deja de ser una tragedia menor y secundaria en relación con la que suponen la pobreza, el hambre o la explotación infantil, miseria, falta de educación básica generalizada en la que viven no ya miles de personas sino centenares de millones en todo el mundo.

21. Estos otros análisis recomiendan por tanto, que una vez se atiendan con las medidas precisas las consecuencias de esas acciones terroristas, se ha de retomar urgentemente la resolución de estos otros problemas, no solo por sus inmensas repercusiones sobre la mayoría de la población mundial, sino por la relación de causa a efecto que aquellos tienen muchas veces en la génesis de la aparición de los mismos fenómenos terroristas. En este sentido para algunos la situación de penuria mundial se debe considerar como una forma de violencia estructural sin rostro que se aplica injustamente.

22. Que a la vista de la tragedia vivida, el mundo, según los expertos, ha llegado a un punto en que reconoce con mayor claridad que nunca que debe recuperar urgentemente el Dialogo Norte Sur con renovados bríos y generosidad y solidaridad inéditas, así como retomar la política sistemática de Cooperación, como única vía de solución de largo alcance que garantice la paz y la prosperidad mundiales.

23. Que en este dialogo, admiten la mayoría, ha habido fallos y errores por parte de ambos interlocutores, no solo por parte de los piases del Sur, y que en el origen de muchos conflictos diplomáticos, luchas tribales, episodios de terrorismo o incluso guerras, ha estado una actitud poco receptiva de Países ricos que han ignorado justas pretensiones de varios países pobres. Que el Norte tiene que entonar un “mea culpa” también porque no ha hecho lo suficiente, ni lo suficientemente rápido para la resolución de estos problemas.

24. Que lo que con el tiempo llegamos a conocer como la salvaje expresión del terrorismo, muchas veces no es sino una metamorfosis de fuerzas, que en su origen o en sus inicios tan solo constituyen el malestar, la incomodidad o el disgusto, por demandas no atendidas o despreciadas, que incluso pueden tenerse por justas, pero que el uso de la violencia indiscriminada vacía de toda razón.

25. Que es en esos comienzos del malestar en los que son validos y perfectamente eficaces todos los recursos del dialogo.

26. Que el terrorismo en muchos casos no es sino la forma violenta, injusta y brutal de una reivindicación que puede ser justa.

27. Tras los últimos atentados, la condena del terrorismo ha sido, salvo las excepciones de siempre, prácticamente unánime, universal, como no podía ser de otro modo, y como universal es el fenómeno. En este sentido, algunos Políticos, a la hora de expresar su condena, como sucedió con el representante del Gobierno turco puntualizaban este carácter universal del fenómeno, señalando el peligro de identificar terror con Islam.

28. Que existen países islámicos moderados, quizás coincidentes en lo sustancial con los que presumiblemente (decimos presumiblemente porque sorprendentemente no hay atribución ni declaración de principios) mantenían los terroristas del atentado del otro día, con la gran diferencia de que plantean sus demandas utilizando los cauces democráticos y pacíficos.

29. Que el terrorismo es siempre y en todo caso condenable, por la sencilla razón de que implica el uso de medios violentos y sangrientos para defender una causa, o plantear una demanda, que por ese mismo motivo, la des-legítima. Pero es perfectamente posible pensar en que esa misma petición puede ser legitima si se respeta el cauce y las reglas democráticas. En el caso del terrorismo no se condena, necesariamente, la idea, (salvo en los que sea intrínsecamente perversa), sino la FORMA (impositiva, violenta, sanguinaria) en que esa idea se reivindica. Una misma idea puede reivindicarse pacifica o violentamente.

30. Tratase ahora de averiguar que parte de razón pudiera existir en las peticiones, en los planteamientos, en las demandas, del pueblo Islámico, que los terroristas han asumido como propias, y defendiéndolas de esa forma tan brutal y desmedida.

31. Que la Psicología en el terreno personal, y la Historia en el colectivo ha demostrado una y otra vez, que las soluciones que se imponen por la fuerza, (estamos pensando ahora, en los casos de un armisticio, un alto el fuego en el curso de un conflicto bélico, un Convenio internacional, un reparto de territorios, etc) sin contar con la plena adhesión interna de las partes implicadas tanto se trate de individuos como grupos, familias, o naciones, están condenadas al fracaso, o tienen pocas posibilidades de que perduren, o pueden provocan estallidos de violencia, estando esa duración y violencia en razón directa al grado de adhesión obtenido para llegar a ese acuerdo o status quo.

32. Que en este sentido los remedios “quirúrgicos” en forma de represalia o ataque militar, solo producen un “alivio” temporal de la situación pero suelen dejar las bases del conflicto intactas con riesgo de que se reproduzcan antes o después, en una u otra forma, y no lo es menos, aunque suene a tópico, que la violencia engendra violencia, y que en el terreno de la defensa violenta de las posturas e ideas, políticas, religiosas, o del tipo que sea, la natural consecuencia es una espiral o escalada que tiende a autoperpetuarse, justificando la propia como la posición del ofendido, conduciendo a un callejón sin salida, e impidiendo toda solución razonable al conflicto. Por eso las semanas anteriores al atentado de USA los negociadores y mediadores en el conflicto árabe israelí, con buen criterio, exigían una vuelta a la mesa de negociaciones SIN CONCIDIONES PREVIAS, es decir sin que se condicionara la negociación al reconocimiento del papel de víctima de una u otra parte, porque las dos partes se sienten ofendidas, en un autentico dialogo de sordos, con posturas enfrentadas e irreconciliables. En esta fase el cese de hostilidades, sentarse a hablar ya es un logro. Reconocer la parte de culpa de cada cual tiene que dejarse para una fase posterior.

33. Que a diferencia de otras expresiones del terrorismo de expresión y alcance local, persiguiendo limitados objetivos de independencia de un territorio mas o menos extenso, o de reconocimiento de una etnia, o un pueblo (tamiles, ciertos grupos filipinos, chechenos, indígenas de Chiapas, etc.) cuyas reivindicaciones por el mismo hecho de su localización restringida resultan indiferentes o no serian asumidas por otros grupos que dicen defender a otros los pueblos, el tipo de terrorismo que hemos visto hace dos días, esta mental y en algunos casos, físicamente, apoyado, de uno u otro modo, no por un único país, como aquellas otras formas de terrorismo, sino por un conjunto, una pluralidad de países, que en este caso, tienen como distintivo el factor aglutinante la Religión islámica, y desde este punto de vista, el conflicto actual, además de Ser un Conflicto entre Primer y Tercer Mundo, Norte y Sur, Occidente Oriente, también podría calificarse como un conflicto de Religión, lo cual es una muestra palpable de la necesidad de revisar nuestros planteamientos como naciones, como civilización, en relación con la expresión practica del Sentimiento y Creencia Religiosos,

34. Que solo hay dos maneras en que dos hombres, dos familias, dos pueblos, dos naciones, dos religiones, dos bloques se relacionen,

  • O bien desde el recelo, el atropello, el desprecio, la desconfianza, la ruptura, la tensión, la agresión y la destrucción, o
  • desde la confianza, el mutuo respeto y consideración, la unión, la cooperación, la comprensión de las mutuas necesidades y razones.

35. Que la primera forma de relacionarse descrita en sus ultimas fases comprenden todos los tipos de guerra, incluyendo entre ellas, al terrorismo.

36. Que un hombre, una familia, una raza, un país, una religión, que se sienten apoyados en sus justas reivindicaciones, que es atendido, escuchado, comprendido, y ayudado, en lo que justamente le corresponda, no siente el mas mínimo impulso de atentar, o atacar a quien le trata así, sino que de su corazón surgen o brotan espontáneamente impulsos de agradecimiento, cooperación y correspondencia. Y por esto debemos apostar todos, y A ESTO NOS DEBEMOS VOLCAR todos con todos los medios.

Buena voluntad, relaciones justas o relaciones internacionales basadas en la Justicia entre los pueblos, son expresiones que adquieren ahora un relieve, tienen un mayor peso, y se necesitan mas que nunca.

Seguramente el atentado de hace unos días jamas se hubiera producido si antes hubiéramos conseguido establecer pacificas y armoniosas y justas relaciones entre las naciones enfrentadas en el Oriente Medio.

Pero CADA UNO DE NOSOTROS podemos comenzar AHORA de modo simple, creando y fortaleciendo una imagen mental día a día, cada minuto, en la que se visualice como los Gobiernos del mundo reconozca las causas ultimas del actual conflicto y se deciden finalmente a ponerles fin estableciendo justas relaciones entre las partes enfrentadas.

Contamos con un factor nuevo y poderoso, el impacto mundial en la conciencia de los hombres, que necesariamente les hace mas receptivos a la idea de la necesidad de la Paz a toda costa y para ello, de la necesidad de intentar cosas y dar pasos que no se habían dado hasta ahora.

La forma mental así creada no tardaría en condicionar los actos, palabras, acciones y acabaría precipitándose, cual lluvia de bendiciones, en el mundo, materializándose en mil proyectos que construirían la ansiada paz.

Que Dios nos ayude a todos en la tarea.

Noviembre 26 de 2001