Extractos sobre la situación de crisis mundial (9|11)

por Luis A. Hernández R. el 26 de noviembre de 2001

Sobre Nueva York y Washington

En conexion con los Estados Unidos de America, Nueva York es el centro laringeo y Washington el centro coronario. [AAB/DK. Exteriorización de la Jerarquía. p. 88]

Mediante el centro de Nueva York se expresa la fuerza de sex­to Rayo de Devoción o Idealismo. De allí los conflictos producidos entre las diversas ideologías, y el conflicto principal, entre quienes proclaman el gran ideal de la unidad mundial, lograda mediante el esfuerzo conjunto de las Fuerzas de la Luz, respaldadas por el esfuerzo cooperativo de todas las naciones democráticas, y quienes tratan de impedir con sus actitudes separatistas y materialistas, que Estados Unidos asuma sus responsabilidades y ocupe el lugar que le corresponde en los asuntos mundiales. Si este último grupo tiene éxito en su esfuerzo, privará a Estados Unidos de la parte que le corresponde de “los dones de los Dioses en la futura era de paz que seguirá al actual período crítico de incertidumbre”, según se dice en El Antiguo Comentario. [i98] El sexto rayo es militante y activo, místico, pacífico y fútil, y ambos aspectos en la actualidad condicionan a Estados Unidos. La nota clave de este centro mundial es: “Ilumino el CAMINO”; éste es un privilegio de Estados Unidos, si su pueblo así lo quiere y permite que un humanismo mundial, el propio sacrificio (autoiniciado) y una firme decisión de apoyo a la rectitud, gobiernen sus actitudes y política actuales. Esto se está llevando a cabo con lentitud, y las voces egoístas de los ciegos idealistas, de los temerosos y separatistas, se están desvaneciendo. Todo sucede inspirados por el servicio motivado en el amor. De esta manera las dos democracias principales pueden eventualmente restablecer el orden mundial, rechazar el antiguo orden de egoísmo y agresión, e introducir el nuevo orden de comprensión, participación y paz mundiales. La paz será el resultado y no el origen de la comprensión y la participación, como insinúan fre­cuentemente los pacifistas. [AAB/DK. El Destino de las Naciones]

Sobre los Estados Unidos de América

Análogamente a Rusia, este país [EEUU] está en formación y -como he dicho en otra parte- a medida que cambia, el poder de la nación cambiará, y ahora realmente está cambiando de Washington a Nueva York, aminorándose paulatinamente la influencia de Cá­cer, y el país ocupará su lugar, como pueblo adulto, entre las naciones. Su naturaleza regida por Géminis y su alma acuariana, proveerán (cuando se desarrollen y equilibren) un notable canal para la expresión humana. Observarán que ninguno de sus regentes zodiacales lo vincula con Francia, excepto indirectamente por medio de Cáncer, polo opuesto de Capricornio, uno de los regentes de París. Esta es la causa del pequeño porcentaje, hablando relativamente, de franceses que emigran a los Estados Unidos; existe un vínculo más estrecho con Italia que con Francia, de allí su gran población italiana, pues Sagitario rige tanto a Italia como a Washington. Por lo tanto las influencias son:

La nación:

1 Acuario – con sus regentes, Urano, Júpiter y la Luna.

2. Géminis – con sus regentes, Mercurio, Venus y la Tierra.

La capital:

3. Cáncer – con sus regentes, la Luna y Neptuno.

4. Sagitario – con sus regentes, Júpiter, la Tierra y Marte.

5. El rayo del alma – Amor-Sabiduría, 2do.

6. El rayo de la personalidad – Idealismo-Devoción, 6to. [i90]

[…]

Por eso las influencias que afluyen hoy a los Estados Unidos son muy numerosas y relacionan al país prácticamente con todos los de Europa, causando a veces situaciones caóticas y mucha confusión de ideas. Sin embargo, produce una vida nacional tan rica que constituye un buen augurio para el futuro. Un estudio de lo que he dicho y la observación de las diversas clasificaciones, probarán que es completamente imposible, para el pueblo norteamericano, disociarse de Europa y del resto del mundo. [AAB/DK. El Destino de las Naciones]

Análisis de la tensión mundial

La actual tensión del mundo (1947) particularmente de la Jerarquía, es de tal naturaleza que producirá otra y quizás final crisis mundial, [e354] o sino una aceleración de la vida espiritual del planeta que apresurará extraordinariamente el tan esperado establecimiento de las condiciones de la nueva era. Quisiera que consideren cuidadosamente lo que digo, recordando lo que ya he dicho en el pasado, sobre los puntos de tensión. La tensión actual constituye un gran problema para el discípulo en entrenamiento y, por lo tanto, el particular tema de esta instrucción es especialmente apropiado.

Existe hoy mucho espejismo en el mundo y gran parte de él está concentrado en Rusia, debido a la juventud y la básica inexperiencia política de ese pueblo. Los Estados Unidos de América es también un país joven e inexperto, pero no en la misma medida que el pueblo ruso. Los rusos sufren hoy del espejismo del poder, de la planificación y de lo que ellos consideran el gran ideal (y eso es) del prestigio y el inevitable -pero efímero- espejismo del totalitarismo, y este totalitarismo constituye también su punto más débil, porque conduce inexorablemente a la rebeldía del espíritu humano; tal espíritu humano existe en Rusia en la misma medida que en cualquier otro país del mundo.

La libertad es un atributo esencialmente espiritual que subyace en todo el proceso evolutivo; esto debe ser recordado siempre, como realidad fortalecedora y condicionante, por los hombres de todas partes. Ha sobrevivido eones, oponiéndose al principio del egoísmo esclavizante, que en la actualidad es ampliamente responsable de la lucha en que todos participamos.

Hoy el país menos egoísta es Gran Bretaña; tiene experiencia, años y, por lo tanto, madurez en su modo de pensar; ha aprendido mucho en un tiempo relativamente breve y su razonamiento es sólido. En la actualidad Francia es el país más egoísta del mundo, Estados Unidos le sigue muy de cerca (aunque por líneas totalmente diferentes) -ambas son materialmente egoístas y están absorbidas por el capitalismo. Rusia también es egoísta, pero es el egoísmo de un ideal fanatizado, sustentado por un pueblo inmaduro y demasiado joven. El egoísmo de Estados Unidos se debe también a su juventud, pero eventualmente cederá su lugar a la experiencia y al sufrimiento; a Estados Unidos le espera -afortunadamente para el alma de este gran pueblo- mucho sufrimiento. El egoísmo de Francia es algo más imperdonable; tiene mucha edad y vasta experiencia; repetidas veces ha sido víctima de la fuerzas armadas de Alemania y lo proclama al mundo ruidosamente, olvidando que ella frecuentemente, durante la Edad Media, avasalló a Europa Central y que las conquistas napoleónicas pertenecen a la historia relativamente moderna. Su maligno destino (como ella lo considera) le ofrece, sin embargo, la oportunidad de cambiar su burda y materialista (aunque brillante) [e355] vida intelectual, por una vida y actitud más espirituales. Aún no ha aprendido ni manifiesta mucha inclinación por aprender la lección. La tensión, las privaciones económicas y la ansiedad, podrán enseñarle la lección, dando por resultado la estabilidad.

Estados Unidos, Gran Bretaña, Rusia y también Francia, tienen en sus manos el destino del discípulo mundial, la Humanidad, la cual ha pasado por las pruebas preparatorias de la primera iniciación; pruebas muy duras y crueles que aún no han terminado. Los cuatro Señores del Karma actúan hoy por intermedio de estas cuatro Grandes Potencias. Éste, como todo karma, es liberador. Probablemente la humanidad obtenga en la crisis venidera una verdadera visión, una nueva liberación y un horizonte espiritual más amplio. Si es encarada correctamente dicha crisis quizás no se llegue esta vez a otra horrorosa culminación.

La zona actual de dificultad -como bien saben- es el Cercano Oriente y Palestina. Los judíos, por sus actividades ilegales y terroristas, han sentado bases de grandes dificultades para quienes tratan de promover la paz mundial. Como lo señaló un miembro judío de mi ashrama (y lo felicito por su visión egoica), los judíos han abierto parcialmente la puerta a las Fuerzas del Mal que actuaron originalmente por intermedio de Hitler y sus secuaces. No han logrado “sellar” exitosamente esa puerta y sería inteligente que lo descubrieran a tiempo. Estas Fuerzas del Mal actúan por intermedio de un triángulo maligno, un vórtice se encuentra en el Movimiento Sionista, en los Estados Unidos, otro en Europa Central y el tercero en Palestina, que ya no es la Tierra Santa ni debería ser considerada así.

Quisiera que tuvieran en cuenta esto mientras investigan el cuadro mundial, el cual está tomando forma y merece ser reconocido. Involucra a los judíos (que no son una nación sino un grupo religioso), al Cercano Oriente y a Rusia. En los mapas que figuran en los Archivos de la Jerarquía espiritual, toda la zona del Cercano Oriente y Europa -Grecia, Yugoslavia, Turquía, Palestina, los Estados Arabes, Egipto y Rusia- está bajo una densa e influyente nube. ¿El correcto pensar y la planificación de Gran Bretaña, Estados Unidos y la mayoría de las naciones aliadas, podrán disipar esa nube, o se precipitará desastrosamente sobre el mundo? ¿Constituirá una tarea demasiado ardua para ser manejada correctamente por el inexperto discípulo -la Humanidad?

Aquí -en lo que acabo de decir- tienen el cuadro de la actual situación; la verdadera situación que encuentra a Gran Bretaña temporariamente debilitada e ineficaz (excepto en el claro pensar de su pueblo y su madurez política); a Estados Unidos, [e356] aún no acostumbrada al poder, algo arrogante, con un fuerte complejo de superioridad, inexperta y, sin embargo, al mismo tiempo excesivamente bien intencionada y fundamentalmente sana. La masa del pueblo es sana en su modo de pensar, no así sus representantes en el Congreso.

No me corresponde decir lo que sucederá, aunque la Jerarquía lo sabe. A la humanidad (como a todos los discípulos) debe dejársela totalmente libre para fijar su propio destino. La humanidad no ha aprendido aún la difícil lección que deben dominar todos los discípulos, la de la vida dual del hombre cuya alma está activa y cuyo cerebro físico es constantemente consciente de esa realidad. [AAB/DK. Los Rayos y las Iniciaciones]

La Crisis Mundial

Septiembre de 1939

[e92] La humanidad está pasando por una aguda crisis y su karma o destino, es muy pesado. Por estar tan cerca de los acontecimientos no le resulta fácil a la humanidad verlos en su verdadera perspectiva, y escribo para que puedan ver con mayor claridad. Una visión más amplia y un horizonte más extenso pueden ayudarlos a comprender, y será de valor si los ayudo a ver el cuadro en relación con su trasfondo, tal como se presenta a nosotros, los instructores, en el aspecto interno.

Dos puntos sobresalientes e importantes, están presentes en la conciencia de la Jerarquía mientras observa al género humano librar la actual y estupenda lucha. Primero, la humanidad es hoy consciente, en gran escala, de que lo que acontece es por su culpa y resultado de sus propios errores. Los hombres se sienten responsables de lo que sucede, o cargan abierta y deliberadamente la responsabilidad sobre las espaldas de otros. De estos infinitos errores de larga data, el Tratado de Versalles es sólo el símbolo y el punto focal práctico.

Segundo, no obstante la guerra y la separatividad, la crueldad, las pasiones y el egoísmo desenfrenados, existe hoy más real comprensión, más buena voluntad y más expresión de amor que en cualquier época anterior en la historia de la raza. Digo esto deliberadamente y porque dispongo del conocimiento jerárquico. Por lo tanto, no se dejen engañar por el clamor externo de la guerra. Sostengo que los corazones de los hombres de todas partes son compasivos, tanto para sí como para los demás; el largo alcance y la vasta extensión del conflicto indican una [i106] unidad interna y una interrelación subjetiva, de las cuales todos son algo conscientes, y el conflicto mismo no lo niega.

¿Son duras estas palabras? Esto les indicará la verdad básica de lo que expongo, si reflexionan con mente abierta. La tarea de los aspirantes y hombres de buena voluntad de todas partes es procurar que este prolongado sufrimiento no mine las actitudes actuales, correctas y esenciales, y que el caos y el clamor no apaguen la respuesta a la voz del alma que ha estado hablando con creciente claridad durante los últimos catorce años. El estímulo establecido y la luz que se permitió infiltrar del último cónclave jerárquico, en 1925, han sido reales y efectivos. Esa reunión de los Maestros de Sabiduría en niveles espirituales, condujo a tres resultados o acontecimientos que experimentamos hoy.

El primero fue una fresca afluencia del principio crístico de [e93] amor verdadero o espiritual, libre de todo emocionalismo e intención egoísta. Esta afluencia dio por resultado el inmediato y rápido crecimiento de todos los movimientos por la paz, la comprensión mundial, la buena voluntad, el esfuerzo filantrópico y el despertar de las masas a la hermandad.

El segundo fue estimular el principio de relación, y condujo al crecimiento y perfeccionamiento de todas las fuentes de intercomunicación, tales como la prensa, la radio y los viajes. El objetivo interno de todo esto fue llevar a los seres humanos a un mayor acercamiento en el plano externo de la existencia y así equiparar objetivamente el desarrollo de la unidad espiritual interna.

El tercero fue la afluencia de la fuerza de voluntad o poder, desde el centro shambállico. Ésta, como he explicado anteriormente, es hoy la fuerza más poderosa del mundo y sólo dos veces en la historia del género humano ha aparecido esta energía de Shamballa, sintiéndose su presencia mediante los enormes cambios que tuvieron lugar.

Esta energía de Shamballa está haciendo por primera vez, su impacto sobre la humanidad, en forma directa y no aminorada como [i108] ha sucedido hasta ahora, trasmitiéndola por intermedio de la Jerarquía de Maestros. Este cambio de dirección constituyó un experimento algo peligroso, ya que necesariamente estimuló las personalidades de los hombres, particularmente aquellos cuyas personalidades estaban en la línea de voluntad o poder, y donde el aspecto amor de la divinidad no se expresaba suficientemente; sin embargo, fue permitido porque se comprendió que no afectaría al hombre de la calle o a las masas, las cuales no responderían a él, aunque podría estimular e intensificar grandemente a los tipos de los hombres más mentales y poderosos.

Los efectos de esta amplia estimulación fue todo lo que se anticipó, y los así llamados “malos resultados” de la fuerza shambállica sobre las personalidades ambiciosas y poderosas de todos los países y todas las escuelas de pensamiento fueron, sin embargo, contrarrestados en cierta medida por el acrecentamiento del sentido de relación en todas partes y por la diseminación de la energía crística que genera unificación, comprensión amorosa y buena voluntad.

Aquí podrían preguntarse cómo puede ser esto, cuando la humanidad está abrumada en este momento por una terrible guerra mundial. Les recordaré que la Jerarquía llega a sus conclusiones por la luz masiva y las reacciones subjetivas internas, a menudo inexpresadas de la multitud, y nunca por los acontecimientos en el plano físico. El destino de la vida de la forma y de las organizaciones externas, es considerado de poca importancia si se los compara con el desarrollo espiritual interno percibido. Este desarrollo debe necesariamente sobrepasar las manifestaciones externas. La humanidad está espiritual y mentalmente más avanzada hoy de lo que se puede evidenciar por los acontecimientos externos. El primer resultado de este desarrollo es eventualmente la destrucción de la forma externa, porque demuestra ser inadecuada [e95] para la palpitante vida interna espiritual; le sigue la construcción de la nueva y más adecuada expresión externa. Esto explica la crisis mundial actual.

A esta altura quizás crean que soy un académico, que hoy la tensión mundial es tal, que el amor, la simpatía y las palabras bondadosas, son mucho más necesarias que [i110] la erudita retrospección histórica y la hipótesis sugeridas. Sin embargo, trato de fomentar en ustedes el espíritu de comprensión. Esta verdadera comprensión necesita el conocimiento de la cabeza, así como también la reacción del corazón.
Los discípulos del mundo deben esforzarse por ver por qué y con qué fin ocurren las terribles cosas actuales. Son necesarios una clara expresión y un enunciado de las causas ‹libres de prejuicios emocionales y énfasis partidistas. Lo que [e96] sucede actualmente no es el resultado de hechos inmediatos. Cuando digo “inmediatos”, me refiero a todos los ocurridos dentro de la era cristiana. Quisiera que consideren la crisis actual como causada o iniciada por sucesos de origen tan antiguo, que los historiadores ortodoxos modernos no tienen el menor indicio de ello.

Esta crisis mundial, con todo su horror y sufrimiento es ‹en último análisis‹ el resultado de los procesos evolutivos exitosos. Estamos dispuestos a reconocer que cuando ha transcurrido el [e99] ciclo de vida de un hombre y ha aprendido las lecciones que la [i114] experiencia de cualquier vida particular tuvo como fin enseñarle, su cuerpo físico y los aspectos de la forma interna (suma total de la expresión de su personalidad), empezarán a deteriorarse; los agentes destructores dentro de la forma misma entrarán en actividad y oportunamente la muerte tendrá lugar, dando por resultado la liberación de la vida que mora en lo interno, a fin de que una nueva y mejor forma pueda ser construida.

[e100] En efecto, es verdad que la humanidad está creando este imperioso cambio en forma innecesariamente cruel y dolorosa, así como lo es también que los seres humanos, por sus pensamientos erróneos, insensatos hábitos de vida física y actitudes emocionales indeseables, precipitan ciertamente un derrumbe físico final, y eventualmente la muerte. Sin embargo, para el progreso del alma del individuo y de la humanidad, la muerte es inevitable, buena y necesaria; es además una práctica con la cual estamos todos familiarizados por nuestra propia experiencia y por observarla en los demás. Pero es necesario recordar que la peor muerte de todas (en lo que a la humanidad concierne) sería si una forma de civilización, o un cuerpo, llegara a ser estática y eterna, si el antiguo orden nunca se alterara y si los antiguos valores no se trasmutaran en superiores y mejores, eso sería realmente un desastre.

Debe recordarse también que las fuerzas de la destrucción o muerte, son duales: primero, la vida que surge y se desarrolla rápidamente, demandando más espacio para una mayor expresión y experiencia, y su aspiración espiritual para el cambio y progreso; segundo, las fuerzas reaccionarias y las actitudes conservadoras que se adhieren a lo bien conocido y familiar y detestan lo nuevo, incomprobado y desconocido. Ambas producen la gran divina transición del pasado al futuro y de lo viejo a lo nuevo, de la experiencia a la fructificación y luego, nuevamente, a la experiencia. Las realidades son eternas e imperecederas; las formas, efímeras y temporarias; el alma es persistente e inmortal; la forma, mutable y está condenada a morir. Los procesos de la evolución demostraron tener éxito en el pasado y lo tendrán en el futuro para que las formas nazcan, maduren y mueran.

Pero (y éste es un punto interesante y significativo) [i116] por primera vez, la humanidad es consciente del proceso.

[e113] Los EE.UU. expresan la voluntad de amar que se demuestra como capacidad para absorber vastamente elementos divergentes y, sin embargo, presentar igual oportunidad a todos. Esto se produce mayormente debido a que el control en esta federación de estados, está en manos de la burguesía, con sus metas financieras, su poder de determinar las condiciones de vida y su veloz y simpático contacto con la vida. Su método no es el de un ajuste lento, sino de rápida asimilación. En ese país la gente es muy sensible [i132] a la influencia de la Jerarquía.

Los EE.UU. tienen una tarea similar que realizar para las Américas, que demandan un orden estatal elevado y un espíritu de comprensión.

Si han comprendido bien las sugerencias que anteceden, será evidente que la fuerza shambállica trabaja a través de esa comunidad de naciones federadas, llamada Imperio Británico y expresa la voluntad hacia la síntesis y la voluntad para un proceder justo y legal. La fuerza de la Jerarquía puede expresarse acrecentadamente a través de los Estados Unidos de América, porque el reconocimiento intuitivo de las realidades subjetivas y el sentido real de los valores superiores pueden controlar, y frecuentemente controlan, los impulsos que rigen a este grupo de estados federados.

El cambio externo está produciendo una síntesis interna y dispersión externa, las separaciones se desarrollan internamente en relaciones más estrechas y en un tolerante espíritu de comprensión. El poder de considerar, elegir, pensar y discriminar, se va desarrollando rápidamente entre las clases de todas partes, como resultado de los numerosos sucesos catastróficos, la aparición de numerosas circunstancias cambiantes y los incontables puntos de vista y teorías sobre gobierno y religión; éstos surgen en forma natural de los nuevos contactos y la rápida presentación de los acontecimientos por medio de la prensa y la radio.

Esto es importante desde el punto de vista de la evolución y del acrecentamiento de la conciencia mundial. Los sucesos en el plano físico son incidentales y transitorios.

Los eventos y las precipitaciones del plano físico se llevan a cabo y son posibles mediante puntos focales de energía, los dictadores del mundo, los estadistas y los seres humanos descollantes de todos los países, así como también lo grupos que trabajan activamente en todos los países para sus propios fines o ‹como sucede más a menudo‹ bajo la influencia de algún ideal o sabiduría grupales, además de la ambición, la voluntad de poder y el engrandecimiento personales. [i135] A estas personas se las denomina dictadores, demagogos, conductores inspirados u hombres justos y sabios, de acuerdo con nuestra particular ideología, tradición, actitud hacia nuestros semejantes y determinado entrenamiento político, económico y religioso. Pero todos estos conductores son simplemente seres humanos y, al igual que los demás hombres ‹idealistas equivocados, patriotas, egoístas, impresionables, tontos, astutos, poderosos, enfocados en alguna meta o ambición, con clara visión y, al mismo tiempo, con reacciones miopes, crueles o sabias, según el caso‹ son en último análisis, personalidades altamente desarrolladas. Se los utiliza para dirigir cambios grandes y necesarios y alterar la faz de la civilización. Los métodos erróneos empleados y la maldad, son defectos de la humanidad y de los hábitos mentales que trasformaron al género humano en egoísta y cruel y es la causa de que este espíritu grande y universal [e116] de la voluntad de cambio, se manifieste tan poderosa y cruelmente.

No culpen a las personalidades involucradas o a los hombres que producen estos acontecimientos ante los cuales nos hallamos hoy desorientados y anonadados. Son únicamente el producto del pasado y las víctimas del presente, siendo al mismo tiempo los agentes del destino, los creadores del nuevo orden y los iniciadores de la nueva civilización; son los destructores de lo que debe ser destruido antes de que la humanidad pueda seguir adelante por el Camino Iluminado. Son la personificación de la personalidad de la humanidad. Por lo tanto, cúlpense a sí mismos de lo que está sucediendo hoy y no traten de evadir la responsabilidad transfiriéndola a los hombros de los hombres espectaculares o estadistas, dictadores, o a algún grupo. No señalen a una sola persona o grupo, acusándolos de ser la causa de la condición mundial actual. Tampoco esperen que una sola persona o un solo grupo, traiga la liberación o halle solución al problema mundial. Esto debe hacerlo la humanidad misma. La humanidad debe comenzar a actuar, y lo hará cuando llegue el momento oportuno. Reconocer la responsabilidad, los errores conjuntos, los antiguos conceptos erróneos, las actitudes y costumbres mentales equívocas, el propósito y la intención mundial egoísta, el espíritu de agresión universal que, a través de las edades [i136] influyó primero a una nación y luego a otra, la tendencia del siglo pasado a cristalizarse y a ser estático, las fuerzas reaccionarias por todas partes ‹son defectos universales y ninguna nación ni raza está libre de culpa ni tiene las manos totalmente limpias. Además, ningún grupo nacional está totalmente equivocado ni es malo, o puramente bueno y altruista. En todas partes hay mezcla de móviles. El nacionalismo, la agresión, el egoísmo y la crueldad de todos los países, enfrentan el deseo de un entendimiento mundial, relaciones pacíficas y también un espíritu altruista y benéfico en todas las naciones. Las Fuerzas de la Luz tienen sus adherentes y trabajadores en todos los países, aunque algunos no pueden expresarse por estar sujetos a mayores obstáculos. Lo mismo sucede con las Fuerzas del Materialismo. Y entre estos grandes grupos se hallan las masas ‹esperando el surgimiento de una nueva oportunidad y nuevas revelaciones.

La universalidad de estas condiciones y la nitidez de las cosas han hecho de este período una oportunidad e iniciación planetaria. La iniciación es esencialmente salir de los antiguos controles y entrar en el control de valores más espirituales y acrecentadamente superiores. La iniciación es una expansión de conciencia que conduce a un creciente reconocimiento de las realidades internas. Es también el reconocimiento de un renovado sentido de la necesidad de cambio y de la dirección inteligente [e117] de estos imprescindibles cambios, para que pueda tener lugar un proceso real; la conciencia se expande y se vuelve más generosa y divinamente incluyente, y el alma controla en forma nueva y poderosa, al asumir acrecentadamente la dirección de la vida del individuo, de una nación y del mundo.

Las Cuatro Libertades

6 de enero de 1941.

En los días futuros, queremos que haya seguridad y ansiamos un mundo basado sobre cuatro libertades humanas esenciales. [e267]

La primera, es la libertad de palabra y expresión -en todas partes del mundo.

La segunda, es la libertad de cada persona para adorar a Dios a su propia manera -en todas partes del mundo.

La tercera, estar libres de necesidades -que traducido en términos mundiales significa convenios económicos que aseguren a cada nación una vida saludable y pacífica para sus habitantes -en todas partes del mundo.

La cuarta, estar libres del temor -que traducido en términos mundiales significa reducir mundialmente los armamentos en tal grado y en forma tan completa, que ninguna nación pueda cometer un acto de agresión física contra algún vecino -en cualquier parte del mundo.

FRANKLIN D. ROOSEVELT

[AAB/DK. La Exteriorización de la Jerarquía]

Posiciones ante los problemas de la Segunda Guerra Mundial

Los problemas de esta guerra se van comprendiendo cada vez con mayor claridad; aún los ignorantes y quienes tiene prejuicios, reconocen que tales problemas pueden ser agrupados en tres posiciones principales, lo cual les permite hacer una elección personal respecto a la lealtad.

a. La posición democrática, con su énfasis sobre Las Cuatro Libertades y La Carta del Atlántico, [e308] asegurando rectas relaciones humanas y poniendo fin a la agresión.

b. La posición totalitaria, con su énfasis sobre la dictadura mundial, la esclavitud de las numerosas naciones conquistadas, su inclinación antirracial y su flagrante crueldad y terrorismo.

c. Las actitudes apaciguadoras y pacifistas -idealistas e imprácticas y que hoy se centralizan en la actitud de Gandhi-, que pone de relieve una actitud fanática no comprometedora e irrealista, que sacrificará voluntariamente vidas, naciones y el futuro de la humanidad, para alcanzar su objetivo. Si Gandhi tuviera ahora éxito en su objetivo, precipitaría la guerra civil en la India, sacrificaría toda esperanza inmediata de libertad para ese país, permitiría a los japoneses conquistar fácilmente la India, provocaría la masacre de incontables miles de personas y permitiría a Alemania darse la mano con Japón por encima de Asia, con la anonadante probabilidad de una victoria totalitaria.

Estos tres puntos de vista están siendo hoy día claramente comprendidos por los hombres de todas partes, y sus decisiones respecto a la lealtad y adhesión son claras.

[AAB/DK. Exteriorización de la Jerarquía]

Sobre la posición pacifista

El segundo punto que quisiera abordar son los argumentos expuestos por los pacifistas del mundo. Toda la gente honesta y buena es de mente pacífica y odia la guerra.
Este hecho lo olvida [e152] a menudo el idealista y pacifista académico. Estas personas dicen que dos males no hacen un bien y responder al asesinato con el asesinato (que es su definición de la guerra) es pecaminoso; que la guerra es mala (nadie lo niega) y que no se debe tomar parte en ella. Sostienen que con pensamientos de paz y amor, el mundo puede enderezarse y terminar la guerra. Tales personas, que luchan contra la existente realidad de la guerra, por lo general poco o nada concreto hacen para corregir los errores responsables de la misma, y permitir a otros emprender su defensa -personal, municipal, nacional e internacional. No puede dudarse de la sinceridad de estas personas.

Debe recordarse que para argumentar contra estas ideas y justificar el espíritu de lucha de las democracias cristianas, [i180] lo que cuenta es el móvil. La guerra puede ser y es un asesinato en masa, cuando el móvil es erróneo. Puede ser sacrificio y correcta acción, cuando el móvil es justo. Matar a un hombre que mata al indefenso, no se lo considera como un asesinato. El principio también es aplicable cuando se mata a un individuo que mata a otro, o cuando se lucha contra una nación que ataca a los indefensos. Los medios materiales empleados por el mal para fines egoístas, pueden emplearse también para buenos propósitos. La muerte del cuerpo físico es un mal menor que hace retroceder la civilización, contrariar los propósitos divinos del espíritu humano, negar toda enseñanza y controlar las mentes y las libertades de los hombres, coartando libertades. La guerra es siempre mala, pero puede ser el menor de dos males, como sucede en la actualidad.

Si se lleva adelante la actual guerra, hasta obtener el triunfo, derrotando a las potencias totalitarias, constituirá un mal mucho menor que la subyugación de muchas naciones por la codicia sin precedente, los nefastos procesos educativos y la oposición, por parte de las potencias del Eje, a todos los valores espirituales reconocidos. Si las potencias totalitarias triunfan, significará años de desorden y revueltas; su victoria ocasionará un indecible sufrimiento.

Sin duda es una verdad espiritual innegable que el recto pensar puede cambiar y salvar al mundo, pero también es verdad que no hay suficientes personas capaces de pensar para realizar este trabajo. Tampoco hay tiempo suficiente para hacerlo. Los pensamientos de paz están principalmente basados en un idealismo obstinado que ama al ideal más que a la humanidad. Se basa también en un inconsciente temor a la guerra y en la inercia individual, que prefiere el mundo de ensueño de los deseos ansiosos, antes que asumir la responsabilidad por la seguridad de la humanidad.

[AAB/DK. Exteriorización de la Jerarquía]

El trabajo del Cristo ha sido grandemente entorpecido por el dulce sentimentalismo de los cristianos irreflexivos y por los [e395] bien intencionados, pero a menudo ignorantes pacifistas. Ambos grupos hubieran sacrificado el porvenir de la humanidad con simples métodos de “no ofender”, “ser bondadosos” o de tomar medidas suaves. Las fuerzas del mal que acechan hoy al mundo, no entienden tales medidas. El grito de tales personas de que “Dios ama a todos los hombres” es verdad, y lo será eternamente, siendo uno de los hechos inalterables de la existencia misma. Dios ama, sin diferencias y sin tener en cuenta la raza o el credo. Para tan Grande Vida nada importa más que la humanidad y su perfeccio­namiento, porque de la humanidad depende la salvación de todos los reinos de la naturaleza. Pero tal afirmación (hecha en tiempo y espacio, en lo que al aspecto forma concierne, y no al espíritu del hombre) es con frecuencia engañosa y las personas sencillas olvidan que el Cristo dijo: “El que no está conmigo está contra mí”.

Los hombres tampoco comprenden el poder del pensamiento, manejado por Quienes trabajan con el Cristo y regidos por Él. El pensamiento es energía divina pura, impersonal y, como la del Sol, se derrama igualmente sobre los dignos y los indignos, a no ser que esté dirigida definida y deliberadamente. La Jerarquía se ha visto frente al problema y a la necesidad de evitar que la energía mental, pura e impersonal, llegue a las filas de quienes luchan contra la libertad humana; porque tal energía estimula las mentes y los procesos mentales de los buenos así como de los malos. Este peligro fue contrarrestado deliberadamente, dirigiendo Su pensamiento a las fuerzas que luchaban a las órdenes de los conductores de las Naciones Aliadas y poniéndose abiertamente de parte de las rectas relaciones humanas. No se atrevieron a obrar de otra manera, porque en su lugar y circunstancias, los líderes de las fuerzas del mal demostraron ser más sagaces y calculadores que quienes luchaban en favor de la libertad humana. Los bondadosos, bienintencionados, pero ignorantes pensadores cristianos, pasan por alto esta distinción y necesidad.

[AAB/DK. Exteriorización de la Jerarquía]

Sobre la necesidad de utilizar la fuerza

El pueblo aleman debe ser rescatado del orden mundial de Hitler, tanto como el polaco, el judio, el checoslovaco o cualquier nacion cautiva. Al lograr esta liberacion, las naciones aliadas y las potencias neutrales deben conservar el espiritu de buena voluntad, aunque empleen la fuerza, que es el unico medio de conquistar que comprenden las potencias totalitarias.

[AAB/DK. Exteriorización de la Jerarquía. pp. 174]

Sobre la guerra religiosa

Es de gran importancia que los judíos desechen el temor; tambien es muy importante que conozcan y reconozcan al Cristo como el Mesias y descubran asi por si mismos que la religion que siguen destruye muchos valores sutiles; es imperioso, ademas, que el judaismo ortodoxo, conjuntamente con los otros credos, comprendan que no se desea que se conviertan al cristianismo (en el sentido comun del termino), sino que deben tender hacia una sintesis amorosa y eliminar sus antagonismos y mutuas rivalidades; este enunciado incluye a los credos cristianos. Es imprescindible que el Vaticano cese en sus maquinaciones politicas, en la explotacion de las masas y en la fomentacion de la ignorancia; es imperativo que las multiples divisiones de las iglesias protestantes sean eliminadas. Si nada de esto sucede, la humanidad se encaminara a una guerra religiosa de la que la guerra pasada parecera un juego de niños; los antagonismos y odios involucran a poblaciones enteras, y los politicos de todas las naciones aprovecharan plenamente la situacion para precipitar una guerra que podria ser el fin de la humanidad. No existen odios mas grandes ni profundos que los fomentados por la religion.

[AAB/DK. Exteriorización de la Jerarquía. p. 466]

Noviembre 26 de 2001