Minorías Raciales: Modelo Wilber

por Luis A. Hernández R. el 16 de Julio de 2001

Podríamos incluir dentro del problema de las “Minorías Raciales” el del nacionalismo exacerbado, sobre los cuales nos dice AAB/DK tienen su origen en “La Gran Herejía de la Separatividad”.

Algunos ejemplos claros de cómo se ha manifestado este problema a través del tiempo los tenemos en:

Las grandes empresas de colonización de los imperios antiguos a través de todas las edades, siendo algunas de las últimas empresas las que produjeron:

El proceso conocido como Descubrimiento de América (que más que “un encuentro de dos mundos” fue un “choque de dos civilizaciones”) que produjo el exterminio físico y cultural de la mayoría de las naciones indias de antaño, y la consecuente occidentalización de los escasos sobrevivientes.

La explotación y segregación de la raza negra en su conjunto desde la esclavitud hasta el appartheid moderno.

La dominación de gran parte del hemisferio oriental por parte de Inglaterra, lo que ocasionó una de las revoluciones más paradigmáticas del pasado siglo: la revolución hindú.

Los diferentes tipos modernos de discriminación racial, sexual, clasista, etc., en todas nuestras civilizaciones y culturas contemporáneas.

En todos ellos está presente una facción dominante que considera actuar justamente y con derecho, y una facción dominada que sufre las consecuencias del atropello de la primera. La cual se impone generalmente por la fuerza, destruyendo la cultura e identidad de la facción dominada, algunas veces con intenciones de rescatar a esta última del atraso en el cual se encuentran, o en otras muchas simplemente por no considerarla siquiera suficientemente humana desde su particular punto de vista.

Y es precisamente la incapacidad empática de la facción dominante con respecto a la dominada, la que le impide tratarla como un igual, segregándola al reino de lo inferior y por tanto al reino de lo “conquistable”.

Pero, ¿en realidad la humanidad es intrínsicamente mala y separatista?, ¿capaz de ultimar al hermano para su propio beneficio?, o ¿ha sido una humanidad esencialmente sana pero inmadura la que ha actuado así, precisamente por su escaso desarrollo?

Para responder a esta pregunta deberemos observar un proceso de desarrollo progresivo dentro de un contexto evolutivo, el cual en última instancia determina la visión que cada facción involucrada en un problema de segregación y dominio presenta en tal momento. La cual facilita la gestación y desarrollo del conflicto en sí.

AAB/DK nos presenta un modelo de desarrollo que involucra siete estados principales de conciencia los cuales progresivamente ascienden desde lo menos hasta lo más inclusivo.[1] Cada uno de estos estados es un holón, es decir una totalidad/parte que trasciende pero incluye a sus predecesores. Desde esta perspectiva el Kosmos está compuesto de holones que se hallan ubicados en distintos niveles de organización (holones físicos, holones emocionales, holones mentales, holones psíquicos -referentes al alma o psique-, holones espirituales, etc.). En este sentido, cada nivel holónico superior tiene cualidades emergentes que no pueden derivarse ni reducirse completamente a los niveles precedentes.

Cuanto más bajo es el nivel de organización de un determinado holón, más fundamental es, y cuanto más elevado, por el contrario, más significativo. Con ello quiero decir que un holón es muy fundamental, porque forma parte de muchos otros holones, mientras que otro es más significativo porque, al hallarse en un nivel superior de la escala organizativa, contiene (o significa) a muchos otros holones en su propia estructura compositiva. Así pues, los holones inferiores son más fundamentales, mientras que los más elevados son significativos. Los holones inferiores son elementos constitutivos necesarios –pero no suficientes— de los holones más elevados, lo cual, a su vez, confiere significado e importancia a los holones inferiores. Los holones superiores, por su parte, contienen más ser, porque engloban a muchos otros holones en su estructura.

Los siete estados de conciencia que maneja AAB/DK son: sensorial (físico), emocional, mental, causal, búdico (intuicional), átmico (espiritual) y monádico (divino). Cada uno de los cuales abarca 4 dimensiones diferentes: la subjetiva (yo), la objetiva (ello), la intersubjetiva (nosotros – social) y la interobjetiva (ellos – cultural). Es decir que cada estado de conciencia subjetivo (junto con su particular manera de adquirir conocimiento) tiene su contraparte objetiva como las formas, estructuras o vehículos que la sustentan; su parte intersubjetiva como las visión del mundo y la jerarquía de valores desde donde opera; y su parte interobjetiva como las instituciones sociales que sustentan tal visión particular del mundo y expresan los valores particulares de ese estado.

Los primeros tres niveles (físico, emocional y mental) son prepersonales, es decir que atañen a los niveles inferiores del ser, a las estructuras básicas que permiten el contacto con los tres mundo del esfuerzo humano. Las cuales posteriormente se integrarán en la estructura que AAB/DK denomina personalidad. Estos estados de conciencia integran lo que algunos teóricos integrales [2] denominan “pensamiento de primer grado” y culminan con lo que AAB/DK denomina “la personalidad integrada”; estado particularmente importante del desarrollo que es la antesala de los estados superiores del Ser.

Luego tiene lugar una revolucionaria transformación de la conciencia que implica la emergencia del “pensamiento de segundo grado” –asociado con la utilización de los niveles físico, emocional y mental de manera integrada y el surgimiento del primer nivel transpersonal: el nivel causal. Este segundo grado de pensamiento se corresponde con los diversos niveles donde el Alma toma ya cierto control sobre “la personalidad integrada”. Es decir que el “pensamiento de segundo grado” es desde donde opera una “personalidad integrada” ya influida en cierto grado por el Alma.

Los siguientes tres estados (intuicional, espiritual y divino) –en ocasiones denominados transpersonales (los cuales también incluyen al nivel causal) por encontrarse en esferas más allá de la mera personalidad– se relacionan con el surgimiento del “pensamiento de tercer grado”, que es desde donde se opera hasta que la conciencia se funde con el Fundamento Espiritual y adquiere la percepción No-Dual que caracteriza al estado divino.

No debemos considerar estas clasificaciones como algo rígido, sino como estados que se mezclan sutilmente y se desarrollan a través de una espiral dinámica con relaciones múltiples entre ellos. Estudios recientes han logrado identificar el porcentaje de la población mundial perteneciente a cada estado así como su porcentaje de poder y distribución geográfica. Veamos ahora una breve descripción de estos siete estados, del porcentaje aproximado de población mundial que se halla en cada uno de ellos y de la tasa de poder social de la que gozan.[3]

1. Físico (Sensorial): Arcaico-instintivo. También denominado lemúrico, se trata del nivel de la supervivencia básica, un nivel en el que resultan prioritarios el alimento, el agua, el calor, el sexo y la seguridad y en el que la supervivencia depende de los hábitos y de los instintos. Apenas si existe yo diferenciado y la perpetuación de la vida requiere de la agrupación en hordas de supervivencia.
(Porcentaje aprox. de la población adulta que se halla en este nivel: 0.1%. Tasa de poder que posee: 0%)

2. Emocional (Mágico Animístico): También denominado atlante, está determinado por el pensamiento animista y por una extrema polarización entre el bien y el mal. Los espíritus mágicos pueblan la tierra y a ellos hay que supeditarse apelando a todo tipo de bendiciones, maldiciones y hechizos. Se agrupa en tribus étnicas.

(Porcentaje aprox. de la población adulta que se halla en este nivel: 10%. Tasa de poder que posee: 1%)

En una manifestación posterior de este estado, la mente comienza a jugar un rol importante pero todavía muy primario. En este estado de los Dioses de Poder, comienza la emergencia de un yo ajeno a la tribu; poderoso, impulsivo, egocéntrico y heroico. Es el fundamento de los imperios feudales.

(Porcentaje aprox. de la población adulta que se halla en este nivel: 10%. Tasa de poder que posee: 1%)
Existe un estado intermedio entre el estado emocional y el mental denominado en los textos teosóficos Kama-manásico donde la mente toma un lugar activo en la percepción del mundo, pero todavía está subordinada al aspecto emocional.

En el estado Kama-manásico o de Orden mítico la vida tiene un sentido, una dirección, un objetivo y un orden impuesto por otro todopoderoso. Este orden impone un código de conducta basado en principios absolutistas y fijos acerca de lo que está “bien” y de lo que está “mal”. Es el fundamento de las antiguas naciones, donde las jerarquías sociales rígidas abundan y sólo hay un modo correcto de pensar. Se obedece a una ley impuesta por un Otro fuertemente convencional y conformista. A menudo asume un aspecto “religioso” o “mítico” aunque también puede asumir el aspecto de un Orden o de una misión secular o atea.

(Porcentaje de la población adulta que se halla en este nivel: 40%. Tasa de poder que posee: 30%)

3. Mental/Causal: (Logro Científico). También denominado ario, en este estado, el yo “escapa” de la “mentalidad de rebaño del estado anterior” y busca la verdad y el significado en términos individuales. Es un nivel hipotético-deductivo, experimental, objetivo, mecánico y operativo (o, lo que es lo mismo, científico). Es el fundamento de las sociedades de estados.

(Porcentaje de la población adulta que se halla en este nivel: 30%. Tasa de poder que posee: 50%)

4. Causal/Intuicional(temprano): (El yo sensible). Centrado en la comunidad, en la relación entre los seres humanos, en las redes y en la sensibilidad ecológica. El espíritu humano debe ser liberado de la codicia, del dogma y la división; el respeto y la atención a los demás reemplaza a la fría razón; respeto y cuidado por la tierra, Gaia y la vida. Establece vínculos y uniones laterales y es contrario a las jearquías. Yo permeable y relacional centrado en redes. Énfasis en el diálogo y las relaciones. Fundamento de las comunidades de valor (agrupaciones libremente elegidas basadas en sentimientos compartidos). Toma de decisiones sustentada en la conciliación y el consenso (lo cual tiene su desventaja: dilación “interminable” del proceso de toma de decisiones). Presta atención a la espiritualidad, la armonía y el enriquecimiento del potencial humano. Fuertemente igualitario, antijerárquico, centrado en valores plurales, en la construcción social de la realidad, en la diversidad, el multiculturalismo y la relativización de los valores, una visión del mundo a la que habitualmente se le conoce con el nombre de relativismo pluralista. Subjetivo y centrado en el pensamiento no lineal; fomenta la cordialidad, la sensibilidad, el respeto y el cuidado por la Tierra y por todos sus habitantes.

(Porcentaje de la población adulta que se halla en este nivel: 10%. Tasa de poder que posee: 15%)

Con la actualización del estado intuicional (cuando la “personalidad integrada” comienza a sentir el influjo del Alma), la conciencia humana experimenta un verdadero salto cuántico hacia “el pensamiento de segundo grado”, un salto que ha sido calificado de “avance trascendental” pues permite “llegar a profundidades de significado anteriormente insondables”. Dicho en dos palabras, con la emergencia de la conciencia del segundo grado, el ser humano puede pensar tanto vertical como horizontalmente (utilizando tanto las jerarquías como las heterarquías), con lo cual puede abarcar, por primera vez, el espectro completo del desarrollo interno y advertir la importancia crucial que tiene cada nivel en la salud global de todo el proceso espiral del desarrollo.

Así pues, cada estado superior “trasciende e incluye” a sus predecesores, lo cual quiere decir que va más allá de ellos (los trasciende), al tiempo que las engloba en su misma estructura (los incluye).

Además cada uno de los diversos estados puede verse activado o reactivado en respuesta a las distintas circunstancias que nos depara la vida. Así, las situaciones de emergencia estimulan los impulsos emocionales de poder (Dioses de poder); el caos reactiva el estado kama-manásico del orden (Orden mítico); la búsqueda de un trabajo nuevo incentiva los impulsos mentales de logro (Logro Científico), y el matrimonio y la amistad pone en marcha el estado intucional (El yo sensible) de la intimidad. Todos los estados, pues, apartan algo sumamente importante.

Lo que ninguno de esos estados puede hacer, no obstante, es darse plena cuenta de la existencia del resto de los estados. En consecuencia, cada uno de los estados del primer grado considera que su visión del mundo es la única adecuada y, por tanto, reacciona negativamente cada vez que se siente amenazado. Por ello también, el estado kama-manáisco se siente muy incómodo con la impulsividad emocional (propia del primer estado emocional) y con el individualismo mental; que el estado mental del logro considera que el orden kama-manásico es cosa de personas muy rígidas y que la vinculación propia del estado intuicional es cuestión de gente muy blanda. El igualitarismo del estado intuicional, por su parte, no admite fácilmente la excelencia, el ordenamiento jerárquico de valores, las grandes imágenes ni nada que pueda parecer autoritario y por ello también suele reaccionar con mucha virulencia en contra del estado kama-manásico, en contra del mental y en contra de cualquier otro estado posterior a sí mismo.[4]

Este estado de cosas comienza a cambiar con la emergencia del “pensamiento de segundo grado”, una modalidad plenamente consciente de los estadios interiores del desarrollo que permite –aunque no lo haga de un modo claramente articulado- dar un paso atrás y asumir una visión más global. Por ello el pensamiento de segundo grado reconoce y comprende el papel que desempeñan – y, en consecuencia, la necesidad- del resto de los estados. Por esta razón la conciencia de segundo grado no sólo piensa en términos de un determinado nivel sino de la espiral completa de la existencia.

Así, cuando el estado intuicional comienza a aprehender los muchos y muy diversos sistemas y contextos que existen en las diferentes culturas, el pensamiento de segundo grado va un paso más allá y, al advertir los ricos contextos que vinculan estos sistemas plurales, comienzan a integrar los sistemas separados en espirales y holarquias ingegrales y holísitcas. El pensamiento de segundo grado, dicho en otras palabras, resulta útil para pasar del relativismo al holismo o, lo que es lo mismo, del pluralismo al integralismo.

5. La conciencia integral de segundo grado se despliega, al menos, a través de dos grandes olas (o etapas):

Intuicional (medio): (Integrador). Donde la vida se presenta como un caleidoscopio de jerarquías [holoarquías], sistemas y formas naturales cuya prioridad principal gira en torno a la flexibilidad, la espontaneidad y la funcionalidad. Las diferencias y las pluralidades pueden integrarse naturalmente en corrientes interdependientes. El igualitarismo puede complementarse, cuando es necesario, con grados naturales de ordenamiento y excelencia, con lo cual el rango, el poder, el estado y la dependencia del grupo se ven reemplazados por el conocimiento y la idoneidad. El orden mundial prevaleciente es el resultado de la existencia de diferentes niveles de realidad (estados) y de las inexorables pautas de movimiento de ascenso y descenso en la espiral dinámica.

(Porcentaje de la población adulta que se halla en este nivel: 1%. Tasa de poder que posee: 5%)

Intuicional (tardío): (Holístico). Sistema holístico universal, holones/olas de energías integrativas; integra el sentimiento en el conocimiento; múltiples niveles entrelazados en un sistema consciente. Orden universal consciente y vivo que no se basa en reglas externas (kama-manásico) ni en lazos grupales (intuicional temprano). Tanto teórica como prácticamente, es posible una “gran unificación”. El pensamiento intuicional tardío utiliza todos los niveles de la espiral, advierte la interacción existente entre múltiples niveles y detecta los armónicos, las fuerzas místicas y los estados de flujo que impregnan cualquier organización.

Porcentaje de la población adulta que se halla en este nivel: 1%. Tasa de poder que posee: 1%)

Los últimos dos estados: el espiritual y el divino constituyen el “pensamiento de tercer grado” cuya principal característica es la utilización de arquetipos universales en una primera etapa, la trascendencia de todo pensamiento con forma en una etapa media y la conciencia No-Dual en una etapa final. Sin embargo como el porcentaje de la población adulta que se halla en este nivel es mínima comparada con el total no es posible presentar resultados concluyentes sobre este tercer estadio de pensamiento. De este modo tenemos que con menos del 2% de la población en el pensamiento de segundo grado (y tan sólo un 1% en el estado intuicional tardío), el pensamiento de segundo grado es relativamente raro hoy en día y constituye una auténtica vanguardia de la evolución colectiva del ser humano.

Y como el grueso de la población está repartida entre los estados kama-manásico y mental (70% = 40% + 30%) las instituciones sociales encargadas de mantener su visión propia del mundo (civilización) a través de su cultura son mayoría también (80% = 30% + 50%). Entonces, una solución real al problema de las minorías raciales estriba en un proceso múltiple de educación, encaminado a transformar la conciencia masiva de la humanidad conduciéndola a dar ese salto del pensamiento de primer grado al de segundo grado.

Esto no es sencillo pues los únicos capaces de organizar este proceso son minoría (menos del 2%), pero tampoco imposible. Seguramente lento, pero inevitable. Implica la utilización inteligente tanto del Principio de Buena Voluntad como de la Ley de Correctas Relaciones Humanas. Sin embargo hay indicios claros de que esto ya está sucediendo a través de los exponente del NGSM en todo el mundo. Y desde la concepción de la noosfera de Teilhard de Chardin hasta la emergencia y expansión de la psicología transpersonal, las teorías del caos y la complejidad, el pensamiento sistémico integral-holístico, etc. se pone de manifiesto con toda claridad que se halla en marcha un proceso de actualización de los estados superiores, lo cual conllevará a la solución real de los problemas planteados.

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[1] A continuación presentaré un modelo del mapa de conciencia jerárquico que AAB/DK presenta en sus libros, adaptándolo a la más reciente investigación sobre “teorías integrales del todo” o (TOE’s por sus siglas en inglés), esto no debe confundir al lector, pues conforme la lectura prosiga se podrá apreciar que aún cuando algunos términos se reexpresen, el significado original es mantenido, y un estudiante de las enseñanzas arcanas de AAB/DK no tendrá problema es descubrir el Hilo de Ariadna que lo guíe por el eje central de la exposición, el cual es en esencia, el mismo de la enseñanza original.

[2] Para mayor referencia a este tema sería útil consultar: Ken Wilber . “A Theory of Everything: An Integral Vision for Business, Politics, Science, and Spirituality”. Shambhala Publications, Colorado, EU: 2000. [Existe traducción al español con título: “Una Teoría de Todo: una visión integral de la ciencia, la política, la empresa y la espiritualidad”. Editorial Kariós, Barcelona, España: 2001.]

[3] Muchas de las siguientes descripciones consisten en citas o paráfrasis de “Una Teoría del Todo”.

[4] Esta afirmación podría parecer contradictoria, pues todo grado de contacto con el Alma revela campos de experiencia mayores y amplía la visión. Sin embargo, la energía que el Alma proyecta sobre su reflejo al no ser todavía integrada de manera estable. Además de ampliar la visión en algunos campos, potencia el espejismo en muchos otros.

16 de Julio de 2001