Escuela Arcana

por Lucis Trust el 25 de octubre de 1996

¿Qué es la Escuela Arcana?

¡Grande es el misterio de la Santidad!

La Palabra surgió para todos los hijos de los hombres,
los hijos de Dios: demuestren el signo de Dios. Abandonen
este elevado Lugar y, en el reino externo de la obscuridad,
trabajen y sirvan; manifiesten lo Real, desvelen las ocultas
profundidades de la Luz. Revelen la divinidad.

Así, a través de las épocas, los hijos de los hombres,
que son los Hijos de Dios, han encarnado en si mismos
la Luz que brilla, el Poder que eleva y sirve, y el Amor
eternamente perdurable. Siguieron el Camino de la Pureza,
el Camino hacia lo más interno. Nosotros los seguimos.
tratamos de hacer lo mismo.

(El Antiguo Comentario)

La Escuela Arcana fue fundada en 1923 por Alice Ann Bailey, para responder a la demanda manifiesta y siempre creciente por una enseñanza y formación más profundas en la ciencia del alma.

La meta del entrenamiento esotérico dado por la Escuela Arcana es de ayudar en el desarrollo espiritual del estudiante, llevarlo a aceptar las responsabilidades del discipulado y a servir al Plan sirviendo a la humanidad. El esoterismo es un modo práctico de vida.

La función de la Escuela es de ayudar a los estudiantes que se encuentran en las etapas finales del Sendero de Probación a alcanzar el Sendero del Discipulado y a aquellos que se encuentran ya en ese Sendero, a avanzar más rapidamente y a ser más eficaces en el servicio.

Es un discípulo aquel que, por encima de todo, se ha comprometido a realizar tres cosas:

1. ESTIMULAR y alentar a los hombres y mujeres de buena voluntad de todas partes, para que, unidos y por propio esfuerzo, establezcan rectas relaciones humanas entre razas, naciones y clases sociales, mediante una inteligente comprensión, adecuada comunicación y las vinculaciones apropiadas.
2. SERVIR a la humanidad;
3. COOPERAR con el Plan de la Jeraquía, tal como él lo comprende y lo mejor que puede;
4. DESARROLLAR los poderes de su Alma, ampliar su conciencia y seguir las directrices de su Yo Superior y no los imperativos de su triple yo inferior (o triple personalidad).

Discipulado es una palabra utilizada corrientemente por los aspirantes del mundo entero, tanto en Oriente como en Occidente. Podría ser definido como la etapa final del sendero de evolución, la etapa en la que el hombre a sabiendas se compromete a imponer la voluntad del Alma, (la cual es esencialmente la Voluntad de Dios) a la naturaleza inferior. En ese Sendero se somete a sí mismo al entrenamiento, por medio de una disciplina apliacada sistemáticamente, la cual produce un desarrollo acelerado de los poderes y de la vida del Alma.

Las tres condiciones fundamentales en las que reposa la formación impartida por la Escuela Arcana son: la meditación ocultista, el estudio y el servicio a la humanidad.

La sinceridad de intención, la pureza de los motivos y la perseverancia frente a todos los obstáculos y dificultades son requeridos a quienes emprenden voluntariamente esta autoformación en la ciencia esotérica del Alma, la cual se manifiesta por medio de una vida conforme a las reglas del discipulado. La formación ofrecida por la Escuela, a través de los difentes cursos de estudio y de meditación es, por consiguiente, eliminatoria en relación con todos quienes no están preparados y aquellos que no quieren hacer el esfuerzo y los ajustes necesarios. Seguir los cursos de la Escuela Arcana es comprometerse a una dura labor.

La presentación de la enseñanza, adaptada a la nueva civilización que está emergiendo rápidamente insiste sobre el entrenamiento de los discípulos en formación grupal, una técnica que caracterizará al discipulado en la Era de Acuario. La formación ofrecida por la Escuela Arcana es, por consiguiente, aplicada a los grupos.

La Escuela Arcana proporciona un entrenamiento práctico que ayudará al aspirante en sus propios esfuerzos para “conocerse a sí mismo”, y conocer su lugar en el servicio, en relación con aquellos que lo han precedido en la escala evolutiva y de los que pueden esperar asistencia y en relación con aquellos a quienes él puede, a su vez, ayudar.

Estudiantes de diferentes partes del mundo, los cuales pueden no llegar a conocerse ni encontrarse nunca, sirven juntos por medio de la meditación y el estudio grupal, facilitando así la precipitaci&ocuten de las ideas sobre las que serán fundadas la nueva civilización y la nueva cultura.

El trabajo de la Escuela Arcana, en el mundo entero, se lleva a cabo enteramente por correspondencia, por medio de una relación directa entre el estudiante y los Centros. La Escuela no organiza ningún curso, clase o grupo de discusión. Cada estudiante es llevado a pensar, meditar y buscar la Verdad por sí mismo, según sus exigencias internas y su comprensión, aprendiendo gracias a la independencia espiritual así obtenida, el significado de la interdependencia en el trabajo de grupo.

Los estudiantes residentes en América son servidos por el Centro de Nueva York, los que viven en Gran Bretaña y en la Commonwealth, lo son por le Centro de Londres, y todos los estudiantes que trabajan en las diferentes lenguas europeas, los son por el Centro de Ginebra. Cada centro dispone también de una biblioteca cuyo servicio se realiza por correo.

El trabajo es financiado por medio de contribuciones voluntarias de los estudiantes y de todos quienes se interesan en la enseñanza y formación impartidas por la Escuela. Se espera que los estudiantes de la Escuela compartan la responsabilidad de su mantenimiento, cada cual segú,n sus posibilidades.

La Escuela Arcana no es sectaria y respeta el derecho de cada estudiante de coservar su punto de vista y sus creencias. La Escuela no está basada en una presentación autoritaria de alguna línea de pensamiento o código ético. El material utilizado en los cursos ha sido extraído de fuentes variadas. El conocimiento, la lucidez y la sabiduría, así como la capacidad de manipular las energías espirituales que resultan del trabajo y la enseñanza de la Escuela Arcana, deben expresarse y encontrar su aplicación por medio de una cotidiana vida de servicio, ayudando a la manifestación del Plan divino y a la solución de Los Problemas de la Humanidad.